{"id":3623,"date":"2023-01-02T11:30:00","date_gmt":"2023-01-02T10:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=3623"},"modified":"2023-01-02T11:31:33","modified_gmt":"2023-01-02T10:31:33","slug":"historia-de-la-anatomia-secreta-del-quijote-su-peor-enemigo-de-alfonso-mateo-sagasta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2023\/01\/02\/historia-de-la-anatomia-secreta-del-quijote-su-peor-enemigo-de-alfonso-mateo-sagasta\/","title":{"rendered":"Historia de la Anatom\u00eda secreta del Quijote: \u201cSu peor enemigo\u201d, de Alfonso Mateo-Sagasta"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-3624 size-medium\" title=\"Portada de &quot;Su peor enemigo&quot; de Alfonso Mateo-Sagasta. Reino de Cordelia (2022)\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/01\/Portada-de-Su-peor-enemigo-230x300.jpg\" alt=\"\" width=\"230\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/01\/Portada-de-Su-peor-enemigo-230x300.jpg 230w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/01\/Portada-de-Su-peor-enemigo-481x628.jpg 481w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/01\/Portada-de-Su-peor-enemigo.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 230px) 100vw, 230px\" \/>Ten\u00eda yo desde hace unos meses un asunto por resolver con cierta novela que llamar\u00e9 \u201chist\u00f3rica\u201d. Porque lo es. En muchos sentidos, como espero quede claro en las siguientes l\u00edneas.<\/p>\n<p>La novela en cuesti\u00f3n, titulada \u201cSu peor enemigo\u201d, est\u00e1 escrita por Alfonso Mateo-Sagasta que adem\u00e1s de escritor es, en efecto, historiador como ya se ha explicado en otros correos de la Historia, aludiendo a ensayos suyos -novelados como \u201cLa Oposici\u00f3n\u201d- o de estilo m\u00e1s cl\u00e1sico- como \u201cNaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>En \u201cSu peor enemigo\u201d Alfonso Mateo-Sagasta vuelve por donde sol\u00eda, como se dir\u00eda en ese espa\u00f1ol del Siglo de Oro -o a\u00farico- que \u00e9l tan bien conoce. Es decir: vuelve a la Historia -muy verdadera por otra parte- de la Espa\u00f1a de Miguel de Cervantes que es, tambi\u00e9n, la Espa\u00f1a olvidada de Felipe III y del no tan olvidado duque de Lerma.<\/p>\n<p>La trama de \u201cSu peor enemigo\u201d que tiene algo de cuento maravilloso -sensaci\u00f3n que refuerzan las ilustraciones de Mar\u00eda Espejo esparcidas por todo el libro- cuenta, en lo que parece un abrir y cerrar de ojos, la historia de un viejo soldado, Jer\u00f3nimo de Pasamonte, en el Madrid de principios del siglo XVII. Ese en el que la novela \u201cEl ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha\u201d se est\u00e1 convirtiendo en un famoso bestseller (como lo calificar\u00edamos hoy d\u00eda). Aunque no tan famoso como para que todo el mundo sepa de \u00e9l. Cual es el caso del viejo soldado Jer\u00f3nimo de Pasamonte, que en sus andanzas por ese Madrid abandonado como Corte -gracias a las marruller\u00edas inmobiliarias del duque de Lerma- descubre que Miguel de Cervantes lo ha hecho famoso, pero de muy mala manera. Es decir: convirti\u00e9ndolo en uno de los personajes m\u00e1s infames de esa novela que ahora conocemos como \u201cEl Quijote\u201d para abreviar el barroco t\u00edtulo que, en 1605, le dio su autor.<\/p>\n<p>Ese personaje que ha dado fama al pobre Jer\u00f3nimo de Pasamonte es no otro que Gin\u00e9s de Pasamonte, uno de los atrabiliarios galeotes que don Quijote libera de la cuerda de presos que los lleva a su condena. O, como dice ir\u00f3nicamente Cervantes, a \u201cdonde no quisieran ir\u201d.<\/p>\n<p>Cuando a Jer\u00f3nimo de Pasamonte empiezan a llegarle noticias de esa fama indeseada, sus proyectos de vender su vida de soldado veterano a alg\u00fan librero- impresor se vienen abajo, pues esa (mala) fama le precede y hace a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil su asunto de imitar a otros con m\u00e1s suerte que \u00e9l. Como el capit\u00e1n Alonso de Contreras.<\/p>\n<p>Por otra parte todo este embrollo viene envuelto, adem\u00e1s, en una serie de sabrosas peripecias y lances que sirven a Alfonso Mateo-Sagasta para hacer de nuevo una magn\u00edfica, y muy ver\u00eddica, descripci\u00f3n de aquella Espa\u00f1a del siglo XVII que \u00e9l tan bien conoce. Como ya demostr\u00f3 en su trilog\u00eda de novela negra comenzada con \u201cLadrones de tinta\u201d, donde, una vez m\u00e1s, Cervantes y su \u201cQuijote\u201d eran el eje de la trama que pon\u00eda en marcha a otro viejo soldado -Isidoro Montemayor- convertido en pesquisidor -l\u00e9ase \u201cdetective\u201d- del asunto, que se acabar\u00eda extendiendo, felizmente, a otras dos novelas: \u201cEl gabinete de las maravillas\u201d y \u201cEl reino de los hombres sin amor\u201d. Una serie que culminaba, por cierto, en paisajes guipuzcoanos como el puerto de Pasajes\u2026<\/p>\n<p>Isidoro Montemayor, por cierto, hace una brev\u00edsima aparici\u00f3n -y por persona interpuesta- en \u201cSu peor enemigo\u201d. Esto hace de esta nueva novela de Mateo-Sagasta eso que se ha llamado un universo literario, similar a los que crearon Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez o William Faulkner. Donde los personajes iban pasando de una novela a otra que, en apariencia, pod\u00edan tener tan poca relaci\u00f3n entre ellas como, por ejemplo, \u201cBanderas sobre el polvo\u201d y \u201cLos rateros\u201d.<\/p>\n<p>Todo esto, en definitiva, hace de \u201cSu peor enemigo\u201d una obra muy recomendable, pero hay una muy buena raz\u00f3n m\u00e1s para tomarse el entretenido rato que llevar\u00eda leerla. Una que nos llevar\u00eda de Cervantes, Garc\u00eda M\u00e1rquez y Faulkner hasta Ray Bradbury.<\/p>\n<p>Se trata de algo que el editor Alessandro Baricco, con el profesor (y tambi\u00e9n novelista) Umberto Eco como fiel escudero, ya hizo en su momento en una colecci\u00f3n titulada \u201cSave the story\u201d, que viene a traducirse en algo as\u00ed como \u201cSalvar a los cl\u00e1sicos\u201d.<\/p>\n<p>Eco, al abordar este proyecto, lo hizo porque era muy consciente de que obras de la Literatura consideradas -por una u otra raz\u00f3n- como \u201ccl\u00e1sicas\u201d en determinados pa\u00edses, se acababan convirtiendo en parte del programa obligatorio de lectura en las escuelas y con ello provocaban justo el efecto contrario. Es decir: el de convertirse en libros a los que el com\u00fan de los mortales de dichos pa\u00edses procura no acercarse jam\u00e1s, una vez que supera el trago de examinarse de la materia. Es lo que pasar\u00eda en Italia con \u201cLos novios\u201d de Alessandro Manzoni o, en Estados Unidos, con \u201cLa letra escarlata\u201d de Nathaniel Hawthorne.<\/p>\n<p>El profesor Eco, con su estudiada t\u00e9cnica de autor bestseller, hab\u00eda remediado eso ya, en parte, con una de sus mundialmente conocidas novelas: \u201cLa isla del d\u00eda de antes\u201d en la que, con gran habilidad, llevaba a los italianos del siglo XX a leer \u201cLos novios\u201d sin que se dieran cuenta, reviviendo una trama similar a la de Alessandro Manzoni, ambientando \u201cLa isla del d\u00eda de antes\u201d en la misma \u00e9poca. Es decir: en la de las guerras entre la monarqu\u00eda imperial espa\u00f1ola y Francia en torno al Norte de Italia en el primer tercio del siglo XVII.<\/p>\n<p>\u201cSu peor enemigo\u201d (y la trilog\u00eda de \u201cLadrones de tinta\u201d) son una f\u00f3rmula magistral parecida, pues con ella Alfonso Mateo-Sagasta hace que, sin darse casi cuenta, los espa\u00f1oles del siglo XX y del XXI -que han tenido que hacer exhaustivos comentarios de texto de \u201cEl Quijote\u201d en el colegio o en el instituto- vean esa novela con ojos nuevos, descubriendo en ella aspectos insospechados de esa \u00e9poca y de la misma novela de Cervantes que Alfonso Mateo-Sagasta maneja h\u00e1bilmente, llev\u00e1ndolos al mismo terreno al que Umberto Eco supo llevar a \u201cLos novios\u201d. Alej\u00e1ndolos del triste destino que tem\u00eda Ray Bradbury en su \u201cFahrenheit 451\u201d, donde esos cl\u00e1sicos molestaban porque se hab\u00edan vuelto insoportables o dif\u00edciles de leer para una gran mayor\u00eda que no quer\u00eda sentirse humillada por no haberse tomado el tiempo para leerlos. Y, por eso mismo, eran destruidos por el espantoso estado-ni\u00f1era dist\u00f3pico que dominaba esa sociedad imaginada por Bradbury, en el que los disidentes deb\u00edan ocuparse de salvar todos los libros memoriz\u00e1ndolos. \u201cEl Quijote\u201d incluido.<\/p>\n<p>S\u00f3lo eso ya hace de \u201cSu peor enemigo\u201d una lectura imprescindible, un gran entrem\u00e9s que abre el apetito para leer -o releer- \u201cEl Quijote\u201d con nuevos ojos muy distintos. M\u00e1s sabios, voluntarios y divertidos, entendiendo mejor ese fenomenal enredo barroco en el que Cervantes se r\u00ede de los culebrones de su \u00e9poca -las novelas de caballer\u00edas que vuelven loco a Alonso Quijano- y que, a decir verdad hist\u00f3rica, ten\u00edan sorbido el seso no s\u00f3lo al imaginado don Quijote, sino a tipos tan reales -y tan peligrosos- como ese medio espa\u00f1ol, medio franc\u00e9s que fue Luis XIV.<\/p>\n<p>Aquel Rey Sol que, en su lecho de muerte, ya iniciada la segunda d\u00e9cada del siglo XVIII -el de las Luces, el de la Raz\u00f3n, el de la Ilustraci\u00f3n- reconoc\u00eda haber amado demasiado la Guerra. Envuelto en aventuras b\u00e9licas que quiz\u00e1s alguien habr\u00eda calificado de \u201cquijotescas\u201d. Algo que, tal vez, se entienda mejor despu\u00e9s de haber disfrutado de la lectura de \u201cSu peor enemigo\u201d\u2026<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Ten\u00eda yo desde hace unos meses un asunto por resolver con cierta novela que llamar\u00e9 \u201chist\u00f3rica\u201d. Porque lo es. En muchos sentidos, como espero quede claro en las siguientes l\u00edneas. 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