{"id":383,"date":"2013-03-25T11:30:35","date_gmt":"2013-03-25T09:30:35","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=383"},"modified":"2021-07-19T11:45:37","modified_gmt":"2021-07-19T09:45:37","slug":"cartas-a-hitler-reflexiones-en-torno-a-chipre-y-una-doctrina-economica-suicida-1929-2013-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2013\/03\/25\/cartas-a-hitler-reflexiones-en-torno-a-chipre-y-una-doctrina-economica-suicida-1929-2013-2\/","title":{"rendered":"Cartas a Hitler. Reflexiones en torno a Chipre y una doctrina econ\u00f3mica suicida (1929-2013)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p>Les voy a pedir que se fijen bien en las ilustraciones que acompa\u00f1an a este art\u00edculo. Sobre todo en la foto de un verdadero icono del Mal, con \u201cM\u201d may\u00fascula, Adolf Hitler, sorprendido en un acto tan humano, incluso tan bondadoso, como el de ayunar -aunque sea parcialmente- por los m\u00e1s desfavorecidos.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/03\/Hitler-y-otros-njerarcas-nazis-en-el-D\u00eda-de-Ayuno.-The-Illustrated-Londo-News-7-oct.-1933.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-380 size-medium\" title=\"Hitler y otros jerarcas nazis en un d\u00eda de ayuno parcial en favor de los alemanes sin trabajo.  &quot;The lllustrated London News&quot; de 7 de octubre de 1933\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/03\/Hitler-y-otros-njerarcas-nazis-en-el-D\u00eda-de-Ayuno.-The-Illustrated-Londo-News-7-oct.-1933-300x252.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"252\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/03\/Hitler-y-otros-njerarcas-nazis-en-el-D\u00eda-de-Ayuno.-The-Illustrated-Londo-News-7-oct.-1933-300x252.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/03\/Hitler-y-otros-njerarcas-nazis-en-el-D\u00eda-de-Ayuno.-The-Illustrated-Londo-News-7-oct.-1933-768x645.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/03\/Hitler-y-otros-njerarcas-nazis-en-el-D\u00eda-de-Ayuno.-The-Illustrated-Londo-News-7-oct.-1933.jpg 833w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de eso empiecen a leer este comentario de un historiador sobre uno de los temas de actualidad de esta semana. Es decir, la crisis de Chipre que, aunque sea a peque\u00f1a escala, nos devuelve una vez m\u00e1s a un escenario que, para un historiador, resulta como poco delirante, vertiginoso, pues ve repetirse en \u00e9l, casi paso a paso, las mismas pol\u00edticas econ\u00f3micas suicidas que condujeron al ascenso de los Fascismos y la Segunda Guerra Mundial, sin que nadie, salvo \u00e9l, sus colegas de profesi\u00f3n y algunos economistas parezcan darse cuenta de ello.<\/p>\n<p>El historiador se pregunta, en efecto, en qu\u00e9 pueden justificar los actuales dirigentes alemanes la devastadora pol\u00edtica econ\u00f3mica que nos han hecho sufrir desde hace m\u00e1s de cinco a\u00f1os supuestamente para que salgamos, cuanto antes, de la crisis que estall\u00f3 en el a\u00f1o 2007.<\/p>\n<p>Parece evidente, por la sucesiva ca\u00edda de fichas del domino del euro desde entonces, por los problemas que arrastran algunas de las principales econom\u00edas europeas desde ese a\u00f1o, que esto no se ha hundido del todo -todav\u00eda- pero, desde luego, esas pol\u00edticas supuestamente econ\u00f3micas y tambi\u00e9n supuestamente salvadoras, no est\u00e1n suponiendo soluci\u00f3n de ninguna clase. M\u00e1s bien al contrario, lo \u00fanico que parecen estar consiguiendo es que las cosas se agraven de espasmo econ\u00f3mico en espasmo econ\u00f3mico hasta llegar, tarde o temprano, a una caquexia social\u00a0 como la que se vio en Europa y el resto del Mundo a partir del a\u00f1o 1933, en el que las mismas pol\u00edticas econ\u00f3micas que ahora se est\u00e1 llevando por delante a Chipre, empezaron a dar sus \u201cresultados\u201d agravando la crisis iniciada en 1929.<\/p>\n<p>A partir de ese a\u00f1o 1933 un grup\u00fasculo pol\u00edtico alem\u00e1n algo escandaloso -hab\u00eda intentado dar un golpe de estado contra la Rep\u00fablica de Weimar en 1924- pero inoperante se fue convirtiendo en un verdadero fen\u00f3meno de masas a medida que a la mayor parte de los alemanes no les qued\u00f3 nada salvo la desesperaci\u00f3n m\u00e1s absoluta. Es decir, la que sienten un hombre o una mujer sin casa, sin trabajo o sin siquiera ser capaz de comprar una barra de pan&#8230;<\/p>\n<p>Dicho as\u00ed, de este modo tan lineal, es posible que suene a historia ya demasiado bien sabida, demasiado vista. Por eso quiz\u00e1s puede venir muy a mano recordar esa terror\u00edfica situaci\u00f3n hist\u00f3rica desde nuevos \u00e1ngulos. Como el que nos ofrece esa foto de Hitler ayunando que se ha utilizado como ilustraci\u00f3n de este art\u00edculo, o bien los testimonios de esa \u00e9poca recogidos por nuestro colega historiador Henrik Eberle en un volumen que, desgraciadamente, no parece haber tenido todo el efecto que deber\u00eda haber tenido, titulado, precisamente, \u201cCartas a Hitler. Un pueblo escribe a su F\u00fchrer\u201d.<\/p>\n<p>Cualquiera de las muchas cartas dirigidas a ese monstruo alimentado por una crisis econ\u00f3mica muy similar a la que seguimos padeciendo, y que Eberle investig\u00f3 en diversos fondos archiv\u00edsticos rusos, nos puede dar, en efecto, una idea mucho m\u00e1s clara de c\u00f3mo un pa\u00eds tan culto, tan civilizado, tan \u201ceuropeo\u201d como Alemania\u00a0 se sumi\u00f3 en una locura colectiva que arras\u00f3 el Mundo y, en especial, Europa, de parte a parte hace ahora unos setenta a\u00f1os.<\/p>\n<p>La que la se\u00f1ora Luise Cramer dirigi\u00f3 A Hitler el 7 de junio de 1932, cuando est\u00e1 a punto de hacerse con el poder absoluto en Alemania, puede resultarnos particularmente cercana hoy d\u00eda. Lo ser\u00e1 especialmente para los miles de personas que han perdido sus ahorros con las llamadas acciones preferentes, en operaciones no muy distintas a las que han conducido a la crisis bancaria de Chipre, producida por supuestas pol\u00edticas econ\u00f3micas que piensan -parece que porque s\u00ed- que cuanto menor sea la intervenci\u00f3n p\u00fablica en la Econom\u00eda tanto mejor. Tal y como se pensaba durante la Gran Depresi\u00f3n, en v\u00edsperas del ascenso del Nazismo a un poder cada vez m\u00e1s absoluto, con un m\u00e1s que notable apoyo popular expresado en las urnas. Que es, m\u00e1s o menos, lo que nos viene a contar la carta de la se\u00f1ora Cramer, nazi convencida, que dec\u00eda lo siguiente:<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Estimado se\u00f1or Hitler!<\/p>\n<p>Gracias a la influencia de mis tres hijos varones me he convertido en partidaria del nacionalsocialismo y ya he empezado a trabajar para la pr\u00f3xima contienda electoral. Hoy quisiera informarle por qu\u00e9 muchas mujeres no quieren adherirse al NSDAP. No podemos elegir a Hitler porque con \u00e9l sobrevendr\u00eda otra inflaci\u00f3n. Me ha tomado a\u00f1os volver a juntar unos ahorritos, \u00bfy si volviese a perderlos? Con estos y otros argumentos parecidos me he visto confrontada. Una se\u00f1ora me dijo que al fin hab\u00eda conseguido ahorrar algunos cientos de marcos y que, por tanto, ten\u00eda que votar por el hombre que pretende luchar por los ahorros de las viudas y los hu\u00e9rfanos.<\/p>\n<p>\u00bfPuedo permitirme aconsejarle que en todos los discursos de la lucha electoral se diga que los peque\u00f1os ahorradores no perder\u00e1n sus centavitos?<\/p>\n<p>Eso aligerar\u00eda nuestro trabajo, pues la inflaci\u00f3n ser\u00e1 el fantasma de los pr\u00f3ximos d\u00edas.<\/p>\n<p>Con un \u201cHeil Hitler\u201d,<\/p>\n<p>Frau Luise Cramer\u201d&#8230;<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n del partido -el aludido NSDAP-, y la de su jefe, a esto fue tildar, para consumo de la se\u00f1ora Cramer, de \u201ccalumnia\u201d de la oposici\u00f3n ese temor a que la inflaci\u00f3n regresase a Alemania con Hitler como canciller. La se\u00f1ora Cramer recibi\u00f3, desde luego, folletos del partido en los que se le ense\u00f1aba c\u00f3mo contrarrestar esos argumentos dubitativos acerca de qui\u00e9n era el \u201chombre\u201d que realmente iba a defender los \u201ccentavitos\u201d de los hu\u00e9rfanos y viudas alemanas.<\/p>\n<p>Sin duda, como ya sabemos, esa clase de acci\u00f3n pol\u00edtica result\u00f3 enormemente eficaz, ya que una mayor\u00eda de alemanes despejaron sus dudas en muy poco tiempo eligiendo a Hitler como ese hombre providencial para la econom\u00eda alemana.<\/p>\n<p>Otras cartas estudiadas por Eberle lo demuestran con claridad. Es el caso, por s\u00f3lo tomar un ejemplo, del comerciante Richard Fichte que, con Hitler ya en el poder absoluto, remiti\u00f3 a \u00e9ste una carta el 2 de febrero de 1934 permiti\u00e9ndose se\u00f1alarle qu\u00e9 se deb\u00eda hacer para que la nueva econom\u00eda alemana alcanzase su total perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tras una prolija explicaci\u00f3n acerca de los descuentos que ofrec\u00eda la Federaci\u00f3n del Reich para la Industria Alemana de Vidrio Soplado -Grupo Especializado en Cristal Plomo-, Fichte se\u00f1alaba, sin ambages, que pr\u00e1cticamente las \u00fanicas empresas que se pod\u00edan aplicar los muy ventajosos descuentos del 10% eran mayoristas y almacenes jud\u00edos&#8230; Algo que, como dec\u00eda Fichte en el encabezamiento de su carta, hac\u00eda \u201chervir la sangre a cualquier comerciante alem\u00e1n\u201d. Y, en su caso, a uno que, adem\u00e1s, hab\u00eda sido \u201cantiguo combatiente <em>v\u00f6lkish<\/em> por el Tercer Reich\u201d que, por supuesto, no pod\u00eda tolerar que se favoreciese en la compra de productos de venta \u201ca los jud\u00edos frente a los comerciantes de sangre alemana\u201d&#8230;<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/03\/Vecinas-de-Hamelin-en-la-Fiesta-de-la-cosecha-saliudando-a-las-autoridades-nazis-The-Illustrated-Londo-News-7-ocubre-1933.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-381 size-medium\" title=\"Vecinas de Hamelin en la Fiesta de la Cosecha saludando a las autoridades nazis.  &quot;The lllustrated London News&quot; de 7 de octubre de 1933\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/03\/Vecinas-de-Hamelin-en-la-Fiesta-de-la-cosecha-saliudando-a-las-autoridades-nazis-The-Illustrated-Londo-News-7-ocubre-1933-237x300.jpg\" alt=\"\" width=\"237\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/03\/Vecinas-de-Hamelin-en-la-Fiesta-de-la-cosecha-saliudando-a-las-autoridades-nazis-The-Illustrated-Londo-News-7-ocubre-1933-237x300.jpg 237w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/03\/Vecinas-de-Hamelin-en-la-Fiesta-de-la-cosecha-saliudando-a-las-autoridades-nazis-The-Illustrated-Londo-News-7-ocubre-1933.jpg 468w\" sizes=\"(max-width: 237px) 100vw, 237px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Como nos recuerda Eberle, gentes como Fichte no sacaron nada en claro de esas protestas, yendo a parar los beneficios de la \u201carianizaci\u00f3n\u201d de empresas jud\u00edas a manos que no eran las suyas.<\/p>\n<p>Comenzaba as\u00ed un amargo desenga\u00f1o que crecer\u00eda lentamente en los a\u00f1os siguientes, pero ya era demasiado tarde para volver atr\u00e1s, despu\u00e9s de haber entregado el poder absoluto al \u201chombre\u201d que iba a salvar los \u201ccentavitos\u201d de muchos alemanes desesperados por el agravamiento de la crisis del 29 en el a\u00f1o 1933.<\/p>\n<p>Un clima de miseria generalizada, de falta de seguridad colectiva, hab\u00eda alzado definitivamente a aquel monstruo en el que muchos segu\u00edan confiando. La carta que el cestero b\u00e1varo Gottlob Heubach env\u00edo el 2 de mayo de 1934 a su adorado F\u00fchrer lo explicaba con bastante claridad, a\u00f1adiendo a ella dos atroces poemas por si no estaba bastante claro lo que ten\u00eda que decir con su carta, que empezaba as\u00ed:<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Respetad\u00edsimo se\u00f1or Canciller del Reich!<\/p>\n<p>Dado que la Ayuda de Invierno de 1933\/1934 ha llegado a su fin, y puesto que yo, un invidente y modesto pensionista, he recibido una gran ayuda y amor a trav\u00e9s de ella, quiero expresar mis m\u00e1s sinceros agradecimientos tanto a Vd. como a los generosos donantes.\u201d<\/p>\n<p>Tras algunas explicaciones m\u00e1s sobre sus circunstancias y despedirse con \u201cun agradecimiento sincero y un saludo alem\u00e1n\u201d que se concretaba en un \u201cHeil Hitler!\/ Sieg Heil!\u201d, Gottlob Heubach le adjuntaba, en efecto, dos de sus poemas en los que se dec\u00edan cosas tales como \u201cAgradeced todos a Dios, al F\u00fchrer y a los donantes.\/ Pues gracias a ellos hemos sobrevivido al invierno.\/ Ellos nos han protegido del hambre y el fr\u00edo, Y nos han cubierto bajo la tormenta y el viento\u201d.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n de ese primer poema, por otra parte, era verdaderamente expl\u00edcita sobre c\u00f3mo se sent\u00edan muchos miles de alemanes desamparados por las condiciones econ\u00f3micas de la crisis del 29, que ve\u00edan en aquella encarnaci\u00f3n del Mal supremo su tabla de salvaci\u00f3n: \u201cAlabad, honrad y glorificad a Dios, al F\u00fchrer y a los donantes,\/ Que su mano generosa han tendido a los alemanes.\/ Nadie hubo de pasar hambre ni de sentir fr\u00edo\u201d. Ripios que se cerraban con un nuevo \u201cHeil Hitler!\/ Sieg Heil!\u201d.<\/p>\n<p>El otro poema de Heubach, m\u00e1s metaf\u00f3rico, sin embargo, no olvidaba calificar a Hitler de enviado de Dios en estos t\u00e9rminos: \u201c\u00a1Alzad la mano para saludar al Canciller!\/ \u00c9l vela por el pan, el dinero y el trabajo.\/ \u00c9l nos ayuda a calmar las necesidades, \/ Y nos aparta de todas las dificultades.\u201d. Ni que decir tiene, este poema tambi\u00e9n terminaba con los\u00a0 sonoros \u201cHeil Hitler!\u201d y \u201cSieg Heil!\u201d de rigor.<\/p>\n<p>Un entusiasmo que hoy nos parece, con raz\u00f3n, delirante, pero que incluso se acab\u00f3 haciendo extensivo a otras personas en circunstancias a\u00fan m\u00e1s dif\u00edciles que, pese a no recibir una ayuda tan concreta como Gottlob Heubach, se cre\u00edan en la obligaci\u00f3n de agradecer a Hitler hasta su propia existencia.<\/p>\n<p>Es el caso extremo, por ejemplo, de la carta que envi\u00f3 en 26 de junio de 1933 Peter Kissel de 22 a\u00f1os, hijo de un ferroviario que remit\u00eda a Hitler un cuadro enmarcado. Su deseo era hab\u00e9rselo hecho llegar por su cumplea\u00f1os, pero le hab\u00eda sido imposible porque eran una familia de cinco hermanos que no cobraba ning\u00fan subsidio al ganar el padre 20 marcos con 50 pfennigs, rebasando as\u00ed el tope de 18 marcos semanales que la Oficina del Trabajo estimaba como el umbral de las ayudas que conced\u00eda. Algo que, sin embargo, no hab\u00eda impedido a Peter Kissel llevar a cabo esa tarea para que aquel al que \u00e9l saludaba con un \u201c\u00a1Estimado se\u00f1or Canciller del Reich!\u201c recibiera, en sus propias palabras, \u201cuna alegr\u00eda\u201d&#8230;<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s no se deber\u00eda a\u00f1adir nada m\u00e1s a palabras tan contundentes. Tan s\u00f3lo que, tal vez, la lectura de libros como \u201cCartas a Hitler\u201d deber\u00eda ser recomendada a muchos despachos donde se gestiona esa cosa tan complicada que llamamos \u201cPoder\u201d, por este orden: Frankfurt, Berl\u00edn, Bruselas y de ah\u00ed para abajo.<\/p>\n<p>Ese ejercicio -y el de sacar las oportunas conclusiones de la lectura de hasta d\u00f3nde puede llegar un clima de desesperaci\u00f3n econ\u00f3mica- deber\u00eda ser llevado a cabo en tales lugares antes de que sea demasiado tarde y muchos de los que ocupan esos despachos corran una suerte que no desear\u00edan ni a su peor enemigo: la misma de muchos grandes y peque\u00f1os burgueses alemanes -como el ya mencionado Richard Fichte- que vieron err\u00f3neamente a Hitler como un mal menor, necesario frente al avance del Comunismo o, incluso, del Socialismo, que, seg\u00fan se dijo en el siglo XIX, era la \u00fanica alternativa a la Barbarie. La misma que se apoder\u00f3 de Alemania en 1933. La misma, tal vez, a la que parecemos estar aproxim\u00e1ndonos en manos de unos dirigentes que ante la especie de hundimiento del \u201cTitanic\u201d que estamos sufriendo s\u00f3lo saben tocar la misma mon\u00f3tona y desafinada melod\u00eda que dice que, para que esta vol\u00e1til situaci\u00f3n de crisis econ\u00f3mica acabe, bastar\u00e1 con que determinadas econom\u00edas \u201chagan los deberes\u201d.<\/p>\n<p>Como si fu\u00e9ramos ni\u00f1os en lugar de adultos responsables que se sientan a considerar el resultado, malo o bueno, eficaz o desastroso, de las decisiones tomadas, tratando de rectificar errores en lugar de persistir en ellos, una y otra vez, incluso a setenta a\u00f1os vista de un desastre de la magnitud que desataron cientos de miles de personas que, a comienzos de la oscura d\u00e9cada de los treinta del siglo XX, pensaban lo mismo que Luise Cramer, Richard Fichte, Gottlob Heubach o Peter Kissel.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/03\/Alarma-ante-el-resurgir-del-oder\u00edo-alem\u00e1n-la-sv\u00e1stica-ondea-en-el-nav\u00edo-de-guerra-de-1927-Karlsr\u00fche-The-Illustrated-London-News-7-oct.-1933.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-382 size-medium\" title=\"Alarma ante el resurgir del poder\u00edo b\u00e9lico alem\u00e1n al acceder los nazis al gobierno. La esv\u00e1stica campea en el nav\u00edo de guerra de 1927. &quot;The lllustrated London News&quot; de 7 de octubre de 1933\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/03\/Alarma-ante-el-resurgir-del-oder\u00edo-alem\u00e1n-la-sv\u00e1stica-ondea-en-el-nav\u00edo-de-guerra-de-1927-Karlsr\u00fche-The-Illustrated-London-News-7-oct.-1933-300x235.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"235\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/03\/Alarma-ante-el-resurgir-del-oder\u00edo-alem\u00e1n-la-sv\u00e1stica-ondea-en-el-nav\u00edo-de-guerra-de-1927-Karlsr\u00fche-The-Illustrated-London-News-7-oct.-1933-300x235.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/03\/Alarma-ante-el-resurgir-del-oder\u00edo-alem\u00e1n-la-sv\u00e1stica-ondea-en-el-nav\u00edo-de-guerra-de-1927-Karlsr\u00fche-The-Illustrated-London-News-7-oct.-1933-768x602.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/03\/Alarma-ante-el-resurgir-del-oder\u00edo-alem\u00e1n-la-sv\u00e1stica-ondea-en-el-nav\u00edo-de-guerra-de-1927-Karlsr\u00fche-The-Illustrated-London-News-7-oct.-1933.jpg 820w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Es decir, que cuando no se tiene seguridad econ\u00f3mica de ninguna clase incluso un hombre como Hitler y un partido como el nazi parecen una alternativa razonable. Sin que nadie se plantee siquiera pensar ni en el alcance ni en las consecuencias de tal decisi\u00f3n&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Les voy a pedir que se fijen bien en las ilustraciones que acompa\u00f1an a este art\u00edculo. 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