{"id":3838,"date":"2023-06-05T11:30:04","date_gmt":"2023-06-05T09:30:04","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=3838"},"modified":"2023-06-05T11:30:04","modified_gmt":"2023-06-05T09:30:04","slug":"ray-bradbury-y-la-historia-del-vaquero-yiddish-nueva-york-ano-de-1908","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2023\/06\/05\/ray-bradbury-y-la-historia-del-vaquero-yiddish-nueva-york-ano-de-1908\/","title":{"rendered":"Ray Bradbury y la Historia del vaquero yiddish. Nueva York, a\u00f1o de 1908"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-3839 size-medium\" title=\"Portada para &quot;I\u00b4m a yiddish cowboy&quot; (1908)\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/06\/Portada-del-disco-I\u00b4m-a-yiddish-cowboy-234x300.jpg\" alt=\"\" width=\"234\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/06\/Portada-del-disco-I\u00b4m-a-yiddish-cowboy-234x300.jpg 234w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/06\/Portada-del-disco-I\u00b4m-a-yiddish-cowboy-768x985.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/06\/Portada-del-disco-I\u00b4m-a-yiddish-cowboy-489x628.jpg 489w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/06\/Portada-del-disco-I\u00b4m-a-yiddish-cowboy.jpg 993w\" sizes=\"(max-width: 234px) 100vw, 234px\" \/>Hoy el nuevo correo de la Historia se va a dedicar a una cuesti\u00f3n que habr\u00e1 quien califique de bizarra (en el sentido de \u201craro\u201d, \u201cdesmedrado\u201d) que dan los franceses a ese t\u00e9rmino pero que, me parece, sin embargo es una interesante cuesti\u00f3n hist\u00f3rica. Se trata de una grabaci\u00f3n de 1908 titulada (en traducci\u00f3n al castellano) \u201cSoy un vaquero yiddish\u201d.<\/p>\n<p>Descubr\u00ed la pieza mientras preparaba otro correo de la Historia no hace mucho. El que dediqu\u00e9 a ese estilo de M\u00fasica llamado Ragtime, que la pel\u00edcula \u201cEl golpe\u201d hab\u00eda hecho anacr\u00f3nicamente famoso.<\/p>\n<p>Indagando sobre Scott Joplin y los dem\u00e1s m\u00fasicos negros que hab\u00edan elevado ese estilo entre finales del siglo XIX y principios del XX, me encontr\u00e9 con ese vaquero yiddish que, como no pod\u00eda ser menos con ese t\u00edtulo, result\u00f3 ser algo interesante adem\u00e1s de divertido.<\/p>\n<p>Esa pieza era, seg\u00fan averig\u00fc\u00e9, una de la muchas que hab\u00eda producido en masa un conjunto de empresas dedicadas a eso, a vender M\u00fasica, ya fuera en partituras o por medio de los primeros discos para fon\u00f3grafos. Esas empresas eran conocidas, en conjunto, como Tin Pan Alley y estaban emplazadas en la calle 28 Oeste de Nueva York.<\/p>\n<p>Esas empresas y sus canciones \u201cdel Oeste\u201d, a la que se han dedicado sesudos ensayos hist\u00f3ricos como \u201c<em>Talking Machine West<\/em>\u201d de Michael A. Amundson, estaban bastante ligadas a la cultura del vodevil tan propia del siglo XIX.<\/p>\n<p>En ese medio, pues, nace la canci\u00f3n del vaquero yiddish, Levi \u201cT\u00edo duro\u201d, del a\u00f1o 1908 y que, como no pod\u00eda ser menos en el vodevil, es una s\u00e1tira despiadada que se r\u00ede de todo y de todos. Empezando por sus propios creadores. Y es que las empresas ligadas al Tin Pan Alley estaban alimentadas y dirigidas por muchos descendientes de emigrantes jud\u00edos asentados en Nueva York. A continuaci\u00f3n y sin seguir un orden estricto la canci\u00f3n hac\u00eda s\u00e1tira tambi\u00e9n de esos indios que ahora algunos llaman, con hipercorrecci\u00f3n, \u201cnativos americanos\u201d pero tambi\u00e9n de la epopeya del \u201cWestern\u201d y su modelo de virilidad estereotipado en los famosos \u201cvaqueros\u201d.<\/p>\n<p>La letra de \u201cI\u00b4m a yiddish cowboy\u201d nos habla as\u00ed de que hace alg\u00fan tiempo viv\u00eda en la salvaje y lanosa pradera un vaquero yiddish de nombre Levi \u201cT\u00edo duro\u201d que se dedicaba a visitar a una princesa india (de sangre azul dice la letra para mayor s\u00e1tira) cabalgando hacia ella en su magn\u00edfico caballo bronco al que espolea con los habituales dicterios de vaquero de vodevil -Giddyap, Giddyap- pero pronunciados con un c\u00f3mico acento yiddish.<\/p>\n<p>La siguiente v\u00edctima de la broma musical es el padre de la novia, el gran jefe \u201cPiernas arqueadas\u201d. O m\u00e1s bien \u201cPiernas de donuts\u201d si nos atenemos a la etimolog\u00eda literal del nombre \u201cCruller Legs\u201d. Ah\u00ed pues tenemos doble s\u00e1tira haciendo escarnio de esas piernas arqueadas tan caracter\u00edsticas tanto de indios como de vaqueros, debidas a la frecuencia con la que montaban a caballo.<\/p>\n<p>Pero la canci\u00f3n, de hecho, no deja t\u00edtere con cabeza y Levi, el vaquero yiddish, es su siguiente veh\u00edculo para seguir con la broma. As\u00ed en el estribillo se describe como el t\u00edpico vaquero fanfarr\u00f3n de \u201csaloon\u201d de los que llevan doble pistolera y se suben hasta el ombligo las chaparreras cuando entran en la taberna mirando torvamente a izquierda y derecha, haciendo resonar sus espuelas antes de pedir su whisky. Y en ese lote va incluido lo m\u00e1s sacrosanto de la cultura jud\u00eda.<\/p>\n<p>As\u00ed es: Levi \u201cT\u00edo duro\u201d quiere casarse con la hija del jefe \u201cPiernas de donuts\u201d y para ello manda a buscar \u2026 a un \u00a1rabino! Y asegura que nadie le va a impedir esa boda ortodoxamente jud\u00eda con la princesa \u201cnativa americana\u201d de sangre azul, porque \u00e9l es un aut\u00e9ntico\u2026 bien, la traducci\u00f3n del apodo que utiliza el bueno de Levi, \u201cDiamond Dick\u201d, se la dej\u00f3 investigar por su propia cuenta, aunque s\u00f3lo suene a sobrenombre de pistolero.<\/p>\n<p>Hecha la proclama, Levi \u201cT\u00edo duro\u201d, el vaquero yiddish, remata su discurso se\u00f1alando que la boda se celebrar\u00e1 sin duda alguna, pues \u00e9l est\u00e1 en condiciones de imponerse a golpe de rev\u00f3lver y no tiene miedo ni a los cheyennes ni a los \u201ctomyhauks\u201d. Que es la manera yiddish de referirse a los famosos \u201ctomahawks\u201d indios. El culmen llega cuando el gran jefe \u201cPiernas de donuts\u201d ofrece a Levi fumar la pipa de la paz y \u00e9ste, demostrando ser un hombre de gustos finos en el fondo, le dice que olvida su futuro suegro que \u00e9l, Levi, fuma cigarrillos turcos y lo manda en su caballo bronco -Giddyap, Giddyap- a buscar unos cuantos\u2026<\/p>\n<p>El problema actual con tanta diversi\u00f3n a costa de c\u00f3mo ve\u00edan los jud\u00edos del Nueva York de principios del siglo XX la epopeya del \u00a0Salvaje Oeste (pues eso es la canci\u00f3n \u201cI\u00b4m a yiddish cowboy\u201d) es que en ciertos ambientes intelectuales y acad\u00e9micos esto se ve como una horrible ofensa racista, algo que hay que mirar cuando menos de soslayo, pues ser\u00eda propaganda retroactiva del actual supremacismo blanco.<\/p>\n<p>No deja as\u00ed de ser sorprendente leer algunos p\u00e1rrafos de serios trabajo acad\u00e9micos, como el ya mencionado libro \u201c<em>Talking Machine West<\/em>\u201d de Michael A.\u00a0 Amundson, donde se citan curiosas elucubraciones acad\u00e9micas que -con bastantes contorsiones- tratan de analizar la canci\u00f3n, su letra, su contenido m\u00e1s all\u00e1 de lo obvio que es justo lo que los historiadores no debemos dejar de lado nunca. Es decir: que la canci\u00f3n del vaquero yiddish era un producto de una pujante clase media urbana jud\u00eda que, burla burlando para hacer un jugoso negocio, se re\u00edan de su propia gente, de los \u201cnativos americanos\u201d y de ese ep\u00edtome de la \u201camericanidad\u201d blanca, anglosajona y protestante que era ya para entonces el vaquero del Salvaje Oeste.<\/p>\n<p>Lo cual dar\u00eda otro valor de documento hist\u00f3rico a la canci\u00f3n del vaquero yiddish. En este caso como un elocuente relato de nuestro retroceso intelectual, donde quienes se supone est\u00e1n dedicados a pensar, acaban convirti\u00e9ndose en simples censores, encargados de borrar la Historia que no se adapta a sus puntos de vista morales. Los de esa enfermiza cultura de la cancelaci\u00f3n que tan bien han descrito algunos ensayos recientes como el \u201cGeneraci\u00f3n ofendida\u201d de Caroline Fourest, del que habl\u00e9 en un correo de la Historia anterior.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n escritores de ciencia-ficci\u00f3n ya nos advirtieron contra esta deriva en la que ni siquiera los jud\u00edos -como los que dirigieron el Tin Pan Alley, o Mel Brooks, o Woody Allen, o Sacha Baron Cohen, herederos suyos- se podr\u00edan re\u00edr de s\u00ed mismos y de los dem\u00e1s y que est\u00e1 haciendo que el \u201cFahrenheit 451\u201d de Ray Bradbury est\u00e9 en peligro de convertirse de novela de ciencia-ficci\u00f3n en una escalofriante descripci\u00f3n de un espantoso presente y un m\u00e1s espantoso futuro.<\/p>\n<p>Y es que como dec\u00eda otro autor famoso de ese g\u00e9nero, a veces prof\u00e9tico, Arthur C. Clarke, en sus igualmente par\u00f3dicos \u201cCuentos de la taberna del Ciervo Blanco\u201d (ah\u00ed se burlaba \u00e9l de los estereotipos brit\u00e1nicos), las termitas eran la dictadura perfecta\u2026 porque carec\u00edan de sentido del humor\u2026<\/p>\n<p>Una frase esa en la que deber\u00edan meditar, bastante, en ciertos ambientes presuntamente intelectuales, donde se supone que las cabezas piensan en lugar de embestir. Aunque sea por supuestas buenas causas. Como salvar, con car\u00e1cter retroactivo o no, a los humoristas jud\u00edos de su propio humorismo, como si fueran ni\u00f1os peque\u00f1os que no saben lo que hacen\u2026<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Hoy el nuevo correo de la Historia se va a dedicar a una cuesti\u00f3n que habr\u00e1 quien califique de bizarra (en el sentido de \u201craro\u201d, \u201cdesmedrado\u201d) que dan los franceses a ese t\u00e9rmino pero que, me parece, sin embargo es una interesante cuesti\u00f3n hist\u00f3rica. Se trata de una grabaci\u00f3n de 1908 [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[3713,2653,1261,4092,4094,4091,1914,4090,4093],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3838"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3838"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3838\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3842,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3838\/revisions\/3842"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3838"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3838"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3838"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}