{"id":3882,"date":"2023-07-17T11:30:00","date_gmt":"2023-07-17T09:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=3882"},"modified":"2023-07-17T11:02:46","modified_gmt":"2023-07-17T09:02:46","slug":"el-18-de-julio-de-1936-de-manuel-garcia-diaz-el-estuvo-alli","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2023\/07\/17\/el-18-de-julio-de-1936-de-manuel-garcia-diaz-el-estuvo-alli\/","title":{"rendered":"El 18 de julio de 1936 de Manuel Garc\u00eda D\u00edaz. \u00c9l estuvo all\u00ed"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\"><b>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/b><\/p>\n<p class=\"western\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-3883\" title=\"Nuevo asalto de las tropas franquistas contra Madrid (marzo de 1937). Narodowe Archiwum Cyfrowe\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/07\/Nuevo-asalto-contra-Madrid-de-las-tropas-franquistas-marzo-de-1937.-Narodowe-Archivum-Cyfrowe-300x232.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"309\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/07\/Nuevo-asalto-contra-Madrid-de-las-tropas-franquistas-marzo-de-1937.-Narodowe-Archivum-Cyfrowe-300x232.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/07\/Nuevo-asalto-contra-Madrid-de-las-tropas-franquistas-marzo-de-1937.-Narodowe-Archivum-Cyfrowe-768x593.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/07\/Nuevo-asalto-contra-Madrid-de-las-tropas-franquistas-marzo-de-1937.-Narodowe-Archivum-Cyfrowe-628x485.jpg 628w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/07\/Nuevo-asalto-contra-Madrid-de-las-tropas-franquistas-marzo-de-1937.-Narodowe-Archivum-Cyfrowe.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>Ma\u00f1ana mismo se cumplir\u00e1 un nuevo aniversario de una fecha capital para la Historia de Espa\u00f1a y, en realidad, de Europa si tenemos en cuenta que lo que ocurre a partir de ese momento al Sur de los Pirineos -el estallido de la Guerra Civil- no fue m\u00e1s que el ensayo general -y muy sangriento- de lo que llamamos \u201cSegunda Guerra Mundial\u201d.<\/p>\n<p class=\"western\">Para recuperar esos hechos hist\u00f3ricos, su importancia, incluso ese contexto europeo&#8230; los testimonios directos de testigos y protagonistas de ellos pueden resultar sumamente valiosos. Ese ser\u00eda el caso de los diarios, memorias o relatos de quienes vivieron m\u00e1s a pie de calle (no desde el Gobierno como Manuel Aza\u00f1a o desde el Estado Mayor, como el general Vicente Rojo) aquellos momentos hist\u00f3ricos. Algo que, por cierto, ya ha sido destacado en trabajos como el que en 2020 publicaba Oriol Riart Arnaolt en la revista \u201cPasado y Memoria\u201d.<\/p>\n<p class=\"western\">Casualmente uno de esos testimonios -todav\u00eda in\u00e9dito- cay\u00f3 en mis manos hace unos a\u00f1os. En principio el relato de Manuel Garc\u00eda D\u00edaz, que me hizo llegar una de sus hijas hacia el a\u00f1o 2019 (y del que no me he podido ocupar como hubiera debido por diversas razones), ser\u00eda uno m\u00e1s de los que se conservan en algunos archivos (como el de Salamanca por ejemplo) o, incluso, han sido publicados. De hecho este g\u00e9nero (si as\u00ed se puede llamar) se est\u00e1 haciendo muy conocido en los \u00faltimos a\u00f1os y ha acabado divulg\u00e1ndose incluso en medios de difusi\u00f3n tan masivos como el c\u00f3mic. Caso, por ejemplo, del testimonio del doctor Uriel (m\u00e9dico enrolado en las filas republicanas en Arag\u00f3n) publicado por Astiberri. O el de un combatiente de la 49 Brigada Mixta que ha puesto en la palestra Ediciones Cascaborra.<\/p>\n<p class=\"western\">Sin embargo, como todo relato personal de esos -o de otros- hechos hist\u00f3ricos, el de Manuel Garc\u00eda D\u00edaz -Manolo para quienes lo conocimos parapetado siempre tras sus gafas, sus impecables corbatas, su pipa y una sonrisa casi permanente- cuenta una serie de detalles m\u00e1s o menos \u00fanicos (personales, irrepetibles por tanto) sobre la Guerra Civil.<\/p>\n<p class=\"western\">Es el caso, desde luego, de lo ocurrido en torno a aquel c\u00e9lebre 18 de julio de 1936. Manuel Garc\u00eda D\u00edaz es entonces un estudiante, un adolescente al que la sublevaci\u00f3n encuentra en Madrid debido a que se ha tenido que desplazar all\u00ed con sus padres, por cuestiones de trabajo del cabeza de familia, t\u00e9cnico de Uni\u00f3n Radio que prestaba servicio en Radio Sevilla y hab\u00eda sido llamado a Radio Madrid.<\/p>\n<p class=\"western\">Ese viaje, previo a la sublevaci\u00f3n del 18 de julio, permite al joven Manolo observar un pa\u00eds que ya han descrito historiadores como Hugh Thomas, Pierre Vilar, Gabriel Jackson y muchos otros. Incluso otros testigos directos como el secretario del Juzgado de Burgos, Antonio Ruiz Vilaplana, en su estremecedor relato titulado \u201cDoy fe\u201d\u2026<\/p>\n<p class=\"western\">Es decir, una aut\u00e9ntica caldera a presi\u00f3n a punto de reventar. Algo que, sin embargo, el joven Manuel Garc\u00eda D\u00edaz contempla desde su propia e intransferible experiencia personal, casi at\u00f3nito, mientras viaja con su madre, en el R\u00e1pido Sevilla-Madrid, uno de los primeros d\u00edas de aquel julio de 1936. Recuerda as\u00ed que mientras pasaban junto a los campos, ve a los peones trabajar en la cosecha temprana bajo un sol t\u00f3rrido y sofocante. El joven Manuel no est\u00e1 muy seguro sobre la carga pol\u00edtica de esa escena, pero no le cabe duda, le consta, que esos obreros del campo llevan una vida dura y pobre. Por eso interpreta el saludo pu\u00f1o en alto que hacen al paso del tren m\u00e1s que como eso, un simple saludo, como un gesto de desaf\u00edo y promesa de venganza a quienes pueden permitirse ese lujo (en la clase que sea, 1\u00aa, 2\u00aa o 3\u00aa) que a ellos les parece tan lejos de su alcance como la Luna.<\/p>\n<p class=\"western\">Quien no tiene dudas sobre esos pu\u00f1os alzados contra el tren -nos sigue contando el joven Manuel- es un hombre que viaja en el mismo compartimento que su madre y \u00e9l. La descripci\u00f3n que nos da de ese otro pasajero Manuel Garc\u00eda D\u00edaz es muy elocuente en t\u00e9rminos pol\u00edticos: se trata de un sujeto de unos treinta a\u00f1os, bien parecido, bien trajeado, alto, con buenos modales, identificable como de \u201cclase media\u201d pero claramente alineado con su extrema derecha por el caracter\u00edstico \u201cbigotillo recortado\u201d.<\/p>\n<p class=\"western\">Ante los ojos asombrados de Manuel, ese dechado del bando antirrepublicano responder\u00e1 a los airados peones bajando la ventanilla del compartimento y sacando por \u00e9l el brazo derecho realizando el ya bien conocido saludo fascista.<\/p>\n<p class=\"western\">Por si despu\u00e9s de esto quedaba alguna duda, el compa\u00f1ero de viaje de Manuel y su madre -sin llegar a cantar alguna estrofa del \u201cCara al sol\u201d como el joven Manolo tem\u00eda- explicar\u00e1 que era vizca\u00edno, viajante de comercio, y que gracias a eso estaba muy al tanto de que, en pocos d\u00edas, se producir\u00eda \u201c<i>un levantamiento militar con el fin <\/i><i>(<\/i><i>de<\/i><i>)<\/i><i> restablecer la ley y el orden y acabar con el caos reinante<\/i>\u201d. Como prueba de su conocimiento exacto del asunto, a\u00f1adir\u00e1 que el \u201cgolpe militar\u201d se iniciar\u00eda en Marruecos\u2026<\/p>\n<p class=\"western\">Manuel Garc\u00eda Diaz, Manolo, en efecto, tendr\u00eda ocasi\u00f3n de ver corroborado todo aquello, cuando alojado en Madrid, en la casa de hu\u00e9spedes de los Pic\u00f3, tenga ocasi\u00f3n de o\u00edr las conversaciones y opiniones de otros clientes como Thomas Garc\u00eda Wharton (medio ingl\u00e9s, medio espa\u00f1ol), joven abogado a punto de licenciarse en Historia, y la de dos tambi\u00e9n j\u00f3venes mujeres muy caracter\u00edsticas de esa Espa\u00f1a avanzada que iba a colapsar a partir del 18 de julio, s\u00f3lo identificadas por su aspecto y su nombre: Alicia (de oficio desconocido aunque descrita como de clase media) y Anita, de padre franc\u00e9s y madre espa\u00f1ola, funcionaria en un ministerio de Madrid que Manuel no recuerda.<\/p>\n<p class=\"western\">El mi\u00e9rcoles 15 de julio, Manuel, Manolo, asiste a una conversaci\u00f3n entre esas tres personas en relaci\u00f3n a lo que se pod\u00eda esperar tras los asesinatos sucesivos del teniente Castillo y de Calvo Sotelo y las reacciones ante esos sucesos vistas u o\u00eddas de primera mano por el abogado y las dos mujeres.<\/p>\n<p class=\"western\">Manuel recuerda que la conclusi\u00f3n de Thomas Garc\u00eda Wharton fue categ\u00f3rica. En cuesti\u00f3n de d\u00edas, de horas, estallar\u00eda un enfrentamiento de los dos bandos irreconciliables que llevan a la Rep\u00fablica a un caos total donde ella no podr\u00e1 ni detener la sublevaci\u00f3n militar, ni el movimiento revolucionario presionada por su Izquierda\u2026<\/p>\n<p class=\"western\">Manuel Garc\u00eda D\u00edaz, que estaba all\u00ed, a tres d\u00edas del famoso 18 de julio de 1936, comprobar\u00e1 de inmediato por s\u00ed mismo el acierto de aquel historiador en ciernes. Teniendo tiempo de recordarlo, y corroborarlo en primera persona, cuando sea movilizado en la \u00faltima leva de la Rep\u00fablica que lo destina a defender el famoso frente del Jarama.<\/p>\n<p class=\"western\">O incluso antes, cuando es testigo del Madrid del sangriento verano de 1936, avasallado por figurones vestidos de milicianos, por los \u201cpaseos\u201d y por otras arbitrariedades absurdas y muchos otros acontecimientos que pueblan las 121 p\u00e1ginas de su relato directo de esos hechos que nos retrotrae, de manera muy v\u00edvida, a esos d\u00edas y a lo que pensaban de todo aquello quienes -como Manuel Garc\u00eda D\u00edaz, Manolo- estuvieron all\u00ed y pudieron sobrevivir muchos a\u00f1os despu\u00e9s del mes de marzo de 1939. Para legarnos, al fin y al cabo, ese valioso testimonio para que podamos recordarlo todo este otro 18 de julio, de 2023.<\/p>\n<p class=\"western\">Casi como si nosotros tambi\u00e9n hubi\u00e9ramos estado all\u00ed, en aquel tren Sevilla-Madrid, en las trincheras del Jarama, en los d\u00edas de disoluci\u00f3n del Ej\u00e9rcito republicano que \u00e9l no abandona hasta recibir la \u00faltima orden de unos mandos que, poco despu\u00e9s, huyen, se ocultan aterrados ante lo que acaba de suceder cuando el coronel Casado consuma el \u00faltimo acto de aquella tragedia republicana a la que tendr\u00e1n que sobrevivir Manuel Garc\u00eda D\u00edaz y muchos otros millones de espa\u00f1oles que tambi\u00e9n estaban all\u00ed desde aquel otro 18 de julio\u2026<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Ma\u00f1ana mismo se cumplir\u00e1 un nuevo aniversario de una fecha capital para la Historia de Espa\u00f1a y, en realidad, de Europa si tenemos en cuenta que lo que ocurre a partir de ese momento al Sur de los Pirineos -el estallido de la Guerra Civil- no fue m\u00e1s que el ensayo [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[3337,3014,4121,1191,2968,4120,4118,4117,4119,2234],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3882"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3882"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3882\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3888,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3882\/revisions\/3888"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3882"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3882"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3882"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}