{"id":3893,"date":"2023-07-24T11:30:10","date_gmt":"2023-07-24T09:30:10","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=3893"},"modified":"2023-07-24T11:30:10","modified_gmt":"2023-07-24T09:30:10","slug":"la-muerte-de-pancho-villa-y-el-ser-o-no-ser-un-personaje-historico-20-de-julio-de-1923","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2023\/07\/24\/la-muerte-de-pancho-villa-y-el-ser-o-no-ser-un-personaje-historico-20-de-julio-de-1923\/","title":{"rendered":"La muerte de Pancho Villa y el ser o no ser un personaje hist\u00f3rico (20 de julio de 1923)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-3894\" title=\"Pancho Villa rodeado de algunos seguidores suyos (c. 1910)\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/07\/Pancho-Villa-rodeado-de-sus-seguidores-175x300.jpg\" alt=\"\" width=\"227\" height=\"389\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/07\/Pancho-Villa-rodeado-de-sus-seguidores-175x300.jpg 175w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/07\/Pancho-Villa-rodeado-de-sus-seguidores-367x628.jpg 367w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/07\/Pancho-Villa-rodeado-de-sus-seguidores.jpg 564w\" sizes=\"(max-width: 227px) 100vw, 227px\" \/>Hoy hace cuatro d\u00edas se cumpl\u00edan exactamente cien a\u00f1os de la muerte del general Francisco Villa. M\u00e1s conocido como Pancho Villa. Parece pues \u00e9sta una buena ocasi\u00f3n -o m\u00e1s que buena inevitable- para hablar, otra vez, de aquel hombre y sus circunstancias. Es decir: las de la revoluci\u00f3n mejicana de 1910, que no es la primera -ni ser\u00e1 probablemente la \u00faltima- vez que pasa por el correo de la Historia.<\/p>\n<p>De las muchas cosas que se podr\u00edan discutir sobre esos acontecimientos y, sobre todo, acerca de Jos\u00e9 Doroteo Arango Ar\u00e1mbula (m\u00e1s conocido como Pancho Villa) una deber\u00eda ser -aprovechando este centenario de su muerte- saber si se ha convertido, o no, en un personaje hist\u00f3rico recordado y, en tal caso, c\u00f3mo se le recuerda.<\/p>\n<p>Con ese fin segu\u00ed con atenci\u00f3n las noticias del d\u00eda 20 de julio. Pronto descubr\u00ed que en Espa\u00f1a -tal vez a causa de las elecciones de este pasado domingo- el centenario de la muerte de tan eminente revolucionario pasaba casi desapercibido.<\/p>\n<p>Aunque algunos madrugamos bastante con la cuesti\u00f3n -caso de otro art\u00edculo m\u00edo en Euskonews, cuya \u201ccruz\u201d se podr\u00e1 leer ma\u00f1ana en este mismo peri\u00f3dico en la secci\u00f3n de &#8220;Historias de Gipuzkoa&#8221; o lo publicado en XLSemanal el 14 de julio- el vac\u00edo ha sido notable.<\/p>\n<p>Por ejemplo en Twitter Pancho Villa no era TT. Es decir, un tema sobre el que se lanzasen miles de tuits en una hora. Si se quer\u00eda saber en esa red social, \u00a0tan frecuentada, sobre la muerte del revolucionario, hab\u00eda que buscar directamente noticias sobre ella.<\/p>\n<p>Esa b\u00fasqueda arrojaba resultados diversos. As\u00ed se pod\u00eda ver que institucionalmente el Archivo General de M\u00e9xico -con muy buen criterio- hab\u00eda dedicado una exposici\u00f3n bastante notable a Pancho Villa. Medios de mucho peso en la divulgaci\u00f3n hist\u00f3rica, como la versi\u00f3n en espa\u00f1ol de National Geographic, tambi\u00e9n recordaban la muerte del general revolucionario.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s se encontraba el surtido habitual en esa red social sobre temas que pueden despertar pol\u00e9mica ideol\u00f3gica. Es decir, hab\u00eda tuits en los que se exaltaba la figura del general Villa y otros (los menos, a decir verdad) se revolv\u00edan contra \u00e9l calific\u00e1ndolo, incluso, de criminal de lesa humanidad y personaje funesto a olvidar. O cuando menos a denigrar como parte muy oscura de la Historia de M\u00e9xico y hasta del Mundo.<\/p>\n<p>Ese ser\u00eda, pues, el balance medi\u00e1tico de esa efem\u00e9rides hist\u00f3rica en torno a los cien a\u00f1os de la muerte de Pancho Villa.<\/p>\n<p>\u00bfSer\u00eda suficiente para la Historia? Yo, como modesto engranaje de esa ciencia, creo que no, que algo m\u00e1s se puede decir sobre el hombre que mor\u00eda atravesado a balazos en su Dodge un 20 de julio de 1923.<\/p>\n<p>Francisco Villa, el general Villa, como cualquier personaje hist\u00f3rico que se hubiera visto en sus circunstancias, es alguien lleno de luces y de sombras. Como el mismo M\u00e9xico de los \u00faltimos cien a\u00f1os, donde cualquier brutalidad que pudi\u00e9ramos ver en Europa (por partidarios de una causa o de otra) all\u00ed se magnificaba hasta l\u00edmites que, l\u00f3gicamente, causaban espanto y odio seg\u00fan de qu\u00e9 lado cayese el da\u00f1o causado.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Doroteo Arango Ar\u00e1mbula, vivi\u00f3 una vida dura que no le facilit\u00f3 muchos recursos intelectuales como para andarse con las delicadezas que se usar\u00edan en una universidad europea -o en un sal\u00f3n de t\u00e9- de Par\u00eds, Viena o Madrid all\u00e1 por 1910. Eso no es, o no deber\u00eda ser, ning\u00fan misterio porque ah\u00ed est\u00e1n numerosas biograf\u00edas sobre \u00e9l que as\u00ed lo relatan desde hace tiempo. Nos lo recuerda, adem\u00e1s, una bien reciente: \u201c<em>Pancho Villa. El personaje y su mito<\/em>\u201d, escrita por el historiador espa\u00f1ol Agust\u00edn S\u00e1nchez Andr\u00e9s.<\/p>\n<p>Villa salido de la pobreza, analfabeto que aprender\u00e1 a leer tard\u00edamente, vive en un pa\u00eds que -como ya describ\u00eda tambi\u00e9n otro correo de la Historia- estaba entregado a los designios de una clase pol\u00edtica para la que millones de mexicanos como aquel eran poco m\u00e1s que ganado humano. Unos hechos hist\u00f3ricos que, como en ocasiones suele suceder, el Arte (en este caso cinematogr\u00e1fico) ha descrito perfectamente. Por ejemplo en los primeros compases de una de las muchas pel\u00edculas en las que la revoluci\u00f3n mexicana es el tel\u00f3n de fondo. Me refiero a \u201c\u00a1Ag\u00e1chate, maldito!\u201d del consagrado Sergio Leone.<\/p>\n<p>Comprendo, como historiador, a los detractores actuales de Villa, por la brutalidad que ejercer\u00e1 ese l\u00edder revolucionario que pasa de bandolero social (como los defin\u00eda Hobsbawm) a general de miles y miles de hombres y mujeres tan pobres, tan incultos, que s\u00f3lo pod\u00edan alojar en sus cabezas una idea elemental: venganza contra quienes los hac\u00edan vivir como bestias en una \u00e9poca en la que ya hab\u00eda adelantos como el tel\u00e9grafo, el tel\u00e9fono, los ferrocarriles, los autom\u00f3viles y los aviones\u2026<\/p>\n<p>En efecto, las fuerzas revolucionarias mandadas por Villa, y \u00e9l mismo, aplicaban, sin mucho miramiento, el principio ya descrito por Dickens en una de sus novelas sobre otra revoluci\u00f3n que derram\u00f3 no poca sangre (la francesa de 1789). Me refiero, claro est\u00e1, a \u201c<em>Historia de dos ciudades<\/em>\u201d. En ella la sed de sangre revolucionaria era explicada por un mecanismo muy l\u00f3gico: la brutalidad del Antiguo R\u00e9gimen contra una mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, hab\u00eda acabado por engendrar una brutalidad a\u00fan mayor como venganza por esas ofensas recibidas durante a\u00f1os, durante siglos, que levantan en armas a una multitud un 14 de julio de 1789.<\/p>\n<p>As\u00ed se explica (que no justifica) la violencia extrema de las tropas revolucionarias, y del propio Villa, que denuncian algunos en este centenario de la muerte del general.<\/p>\n<p>Esas circunstancias, como dir\u00eda Ortega y Gasset, hicieron a Pancho Villa. Como hicieron la violencia revolucionaria que se desat\u00f3 en M\u00e9xico entre 1910 y 1920 aproximadamente. Era la violencia con la que masas desahuciadas respond\u00edan a la extrema violencia previa de una parte de la burgues\u00eda mexicana que hab\u00eda convertido -a trav\u00e9s de su Partido Cient\u00edfico- a aquel pa\u00eds en una especie de sistema feudal con electricidad y ferrocarriles.<\/p>\n<p>A esa explicaci\u00f3n de c\u00f3mo Villa se convierte en un personaje hist\u00f3rico denostado por algunos (\u00bfacaso los herederos, algo vergonzantes, de aquella cleptocracia institucionalizada en torno a Porfirio D\u00edaz?) habr\u00eda que a\u00f1adir la otra cara de aquel hombre que se supo sobreponer a esas circunstancias. Primero combati\u00e9ndolas arma en mano (ya que no se le dejaba otra salida) y despu\u00e9s de cumplida hasta donde fue posible la misi\u00f3n de limpiar M\u00e9xico de aquella burgues\u00eda voraz y destructiva, aceptando una pac\u00edfica vida como gobernador de Chihuahua y finalmente como hacendado. Desde esas posiciones, en lugar de reproducir la tiran\u00eda que hab\u00eda combatido, trat\u00f3 de asegurar a su gente todos los medios de los que \u00e9l careci\u00f3 y que le impidieron hacer algo m\u00e1s que \u201cagarrarse a balazos\u201d a la menor ocasi\u00f3n contra aquella violencia institucional.<\/p>\n<p>Ah\u00ed quedaban tras de \u00e9l, tras su muerte asesinado un 20 de julio de 1923, tierras bald\u00edas convertidas en cultivos f\u00e9rtiles en poco tiempo, escuelas para ni\u00f1os y para adultos, bibliotecas, medios de comunicaci\u00f3n modernos al alcance de los que hasta entonces no hab\u00edan sido m\u00e1s que pobres peones, demostrando as\u00ed que el general Villa era algo m\u00e1s que un asesino despiadado, que era capaz no s\u00f3lo de destruir (cuando no se le hab\u00eda dejado otra salida a \u00e9l y a millones de mexicanos) sino de construir un mundo mejor, con la riqueza mejor administrada y repartida en esas escuelas, hospitales, bibliotecas\u2026, al alcance de todos y no s\u00f3lo de unas pocas familias rapaces\u2026<\/p>\n<p>As\u00ed de complejo era Pancho Villa, como cualquier personaje hist\u00f3rico de cierto relieve. Fue fruto de unas circunstancias que no dejaban mucha alternativa, pero cuando la tuvo demostr\u00f3 una altura de miras que, evidentemente, faltaba en esas supuestas \u201c\u00e9lites\u201d que lo \u00fanico que hab\u00edan sabido crear era una riqueza que s\u00f3lo engendraba miseria para casi el 90% de mexicanos y con ello desataron, inevitablemente, aquella revoluci\u00f3n que destruy\u00f3 a muchos de ellos.<\/p>\n<p>La Historia, como tal, poco m\u00e1s puede decir. Tan s\u00f3lo describir (que no juzgar o justificar) a ese personaje hist\u00f3rico que, en efecto, fue el general Villa. Si alguien, despu\u00e9s de todo, a\u00fan tiene ganas de juzgarlo a cien a\u00f1os de su muerte, que tenga al menos presente todo lo dicho hasta aqu\u00ed. Para que ese juicio, tambi\u00e9n al menos, sea justo\u2026<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Hoy hace cuatro d\u00edas se cumpl\u00edan exactamente cien a\u00f1os de la muerte del general Francisco Villa. M\u00e1s conocido como Pancho Villa. Parece pues \u00e9sta una buena ocasi\u00f3n -o m\u00e1s que buena inevitable- para hablar, otra vez, de aquel hombre y sus circunstancias. Es decir: las de la revoluci\u00f3n mejicana de 1910, [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[508,687,4122,2662,4123,1748,1774,4002,2059,2280],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3893"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3893"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3893\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3898,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3893\/revisions\/3898"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3893"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3893"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3893"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}