{"id":3942,"date":"2023-08-21T11:30:44","date_gmt":"2023-08-21T09:30:44","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=3942"},"modified":"2023-08-21T11:30:44","modified_gmt":"2023-08-21T09:30:44","slug":"el-canto-de-la-azafata-y-la-liberacion-de-paris-25-de-agosto-de-1944","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2023\/08\/21\/el-canto-de-la-azafata-y-la-liberacion-de-paris-25-de-agosto-de-1944\/","title":{"rendered":"El canto de la azafata y la liberaci\u00f3n de Par\u00eds (25 de agosto de 1944)"},"content":{"rendered":"<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\"><b>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/b><\/p>\n<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-3943\" title=\"Tropas nazis desfilando en Par\u00eds. Bundesarchiv, legajo 146-1994-036-09A.\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/08\/Tropas-nazis-desfilando-en-Par\u00eds.-Bundesarchiv-aleman.-Legajo-146-1994-036-09A.-300x189.jpg\" alt=\"\" width=\"368\" height=\"232\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/08\/Tropas-nazis-desfilando-en-Par\u00eds.-Bundesarchiv-aleman.-Legajo-146-1994-036-09A.-300x189.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/08\/Tropas-nazis-desfilando-en-Par\u00eds.-Bundesarchiv-aleman.-Legajo-146-1994-036-09A.-768x484.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/08\/Tropas-nazis-desfilando-en-Par\u00eds.-Bundesarchiv-aleman.-Legajo-146-1994-036-09A.-628x396.jpg 628w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/08\/Tropas-nazis-desfilando-en-Par\u00eds.-Bundesarchiv-aleman.-Legajo-146-1994-036-09A..jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 368px) 100vw, 368px\" \/>No es la primera vez, y seguramente tampoco ser\u00e1 la \u00faltima, en la que el correo de la Historia aprovecha la fecha del 25 de agosto para hablar de la liberaci\u00f3n (oficial) de la capital francesa de la ocupaci\u00f3n nazi.<\/p>\n<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\">Fue un momento clave de la Segunda Guerra Mundial. Como bien se encargaron de aventar los superperiodistas y autores de bestsellers Dominique Lapierre y Larry Collins en un c\u00e9lebre ensayo -\u201c<i>\u00bfArde Par\u00eds?<\/i>\u201d- ya aludido varias veces en estas p\u00e1ginas y que desde los a\u00f1os sesenta convirti\u00f3 ese hecho hist\u00f3rico en \u00e9pica y Cine.<\/p>\n<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\">Seg\u00fan remarcaban una y otra vez esos dos autores en su libro, la liberaci\u00f3n de la capital francesa supon\u00eda, para Hitler, el principio del fin de su dominio sobre Europa. As\u00ed lo dec\u00eda el F\u00fchrer en las \u00f3rdenes, cada vez m\u00e1s fren\u00e9ticas, que enviaba a un general Von Choltitz paulatinamente m\u00e1s convencido de estar bajo el mando de un demente al que no se pod\u00eda obedecer. Sobre todo por su af\u00e1n de arrasar Par\u00eds si es que la ciudad, de un modo u otro, se revolv\u00eda contra el dominio alem\u00e1n y los aliados -ya desembarcados en Normand\u00eda con \u00e9xito- lograban hacerse as\u00ed con la capital francesa\u2026<\/p>\n<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\">Como Lapierre y Collins dejaban entrever, m\u00e1s all\u00e1 de esas grandes cuestiones estrat\u00e9gicas y dramas pol\u00edtico-b\u00e9licos de alto nivel, hab\u00eda todo un tel\u00f3n de fondo de otros dramas humanos que iban a convertirse en testimonios para la Historia gracias al \u00e9xito de la revuelta parisiense en agosto de 1944, con la llegada de la aplastante superioridad de la Divisi\u00f3n Blindada Leclerc. (Llevando varios veh\u00edculos espa\u00f1oles en vanguardia, hecho que Lapierre y Collins dejan caer en un olvido nada riguroso\u2026).<\/p>\n<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\">Hubo curiosos libros, de hecho, como \u201c<i>\u00c0<\/i> <i>Paris sous la botte des nazis<\/i>\u201d donde se recog\u00edan, de primera mano y de manera inmediata tras esa liberaci\u00f3n, los testimonios de esos dramas personales que hab\u00edan tenido que sufrir los parisinos (y, por extensi\u00f3n, el resto de franceses) durante esos cuatro a\u00f1os de ocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\">Pero hoy no volver\u00e9 sobre esa fuente, ni sobre el \u201c<i>\u00bfArde Par\u00eds?<\/i>\u201d de Lapierre y Collins, que merece cap\u00edtulo aparte. Por el contrario dedicar\u00e9 este nuevo correo de la Historia a enfocar la cuesti\u00f3n a partir de c\u00f3mo una inesperada ficci\u00f3n para Televisi\u00f3n divulg\u00f3 esos dramas menores hace ya unos cuantos a\u00f1os. Entre 2011 y 2012.<\/p>\n<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\">La ficci\u00f3n en concreto era una serie, \u201cPan Am\u201d, que, en principio, parec\u00eda oscilar entre el blanco y el rosa (una de sus protagonistas es Margot Robbie, que hoy protagoniza una pol\u00e9mica pel\u00edcula sobre la c\u00e9lebre mu\u00f1eca Barbie) y de la que la curiosidad del historiador esperaba bien poco acerca de saber algo m\u00e1s de la ic\u00f3nica aerol\u00ednea norteamericana, dirigida por un magnate de nombre curiosamente espa\u00f1ol: Juan Trippe\u2026<\/p>\n<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\">Con algo de esfuerzo, pues, me propuse ver la serie con el mismo tes\u00f3n que ciertos exvicepresidentes del Gobierno espa\u00f1ol. Curiosamente ese esfuerzo me revel\u00f3 que la serie \u201cPan Am\u201d, m\u00e1s all\u00e1 de servir \u00fanicamente de veh\u00edculo para lucimiento de bellezas como Margot Robbie o Christina Ricci (entre otras), y de fuste para enredos glamurosos, se tomaba muy en serio la tarea de reflejar unos cuantos a\u00f1os de la Historia mundial.<\/p>\n<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\">En efecto, la serie est\u00e1 ambientada a comienzo de los a\u00f1os 60 del siglo XX y refleja, a trav\u00e9s de las vivencias de varias azafatas, y dos pilotos, lo que est\u00e1 ocurriendo en ese mundo algo convulso pero lleno de grandes esperanzas, que, sin embargo, arrastra tras de s\u00ed recuerdos amargos. De cuando las azafatas eran apenas unas ni\u00f1as y la Segunda Guerra Mundial devastaba gran parte del planeta.<\/p>\n<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\">Es lo que se ve en el cap\u00edtulo tercero de \u201cPan Am\u201d, con una crudeza bastante inesperada en una serie que parece poco m\u00e1s que un cuento de hadas moderno y con aviones a reacci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\">En ese episodio la tripulaci\u00f3n protagonista tiene ocasi\u00f3n de visitar un Berl\u00edn jubiloso en el que el presidente John Fitzgerald Kennedy da su famoso discurso ante el Muro. Ese que remata con la c\u00e9lebre frase \u201cIch bin ein Berliner\u201d\u2026 (Yo soy un berlin\u00e9s), erigi\u00e9ndose as\u00ed en el adalid defensor del llamado \u201cMundo Libre\u201d cuya primera l\u00ednea ve \u00e9l en esa capital alemana resurgida de sus escombros y purificada de su pasado nazi.<\/p>\n<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\">Algo, esto \u00faltimo, que contradicen los amargos recuerdos sobre la Segunda Guerra Mundial y la ocupaci\u00f3n nazi de Francia de Colette Valois. Una de las azafatas de la tripulaci\u00f3n protagonista de \u201cPan Am\u201d.<\/p>\n<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\">Colette vive la ocupaci\u00f3n como ni\u00f1a hu\u00e9rfana de guerra junto con su hermana, refugiada en un convento que apenas las protege de la brutalidad propia de toda ocupaci\u00f3n y m\u00e1s la de una Alemania que predica ser la patria de una raza superior\u2026<\/p>\n<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\">As\u00ed, donde sus compa\u00f1eras de tripulaci\u00f3n ven a alemanes amables y risue\u00f1os por la visita de Kennedy, Colette s\u00f3lo evoca el recuerdo de las tropas de ocupaci\u00f3n nazis abriendo puertas a patadas y ladrando \u00f3rdenes en un \u00e1spero alem\u00e1n que, como se revela en el cl\u00edmax dram\u00e1tico de ese tercer episodio, ella ser\u00e1 obligada a aprender por los ocupantes.<\/p>\n<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\">Naturalmente esa evocaci\u00f3n le despierta, como ella dice, un odio profundo, visceral, contra todos los alemanes. M\u00e1s todav\u00eda en esos momentos en los que parecen haber olvidado, o querido olvidar, lo ocurrido entre 1939 y 1945.<\/p>\n<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\">Colette Valois no puede olvidarlo desde luego. Y lo demuestra claramente cuando parte de la tripulaci\u00f3n consigue colarse en la recepci\u00f3n organizada por las autoridades alemanas de la RFA y las norteamericanas destinadas a ese Berl\u00edn occidental.<\/p>\n<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\">Pese a que uno de los pilotos se esfuerza por evitarlo, Colette arroja a la cara de uno de los delegados teutones, en perfecto alem\u00e1n, todo lo que hicieron durante la ocupaci\u00f3n de Francia, de lo que lo menos malo es haber obligado a ni\u00f1as como ella a aprender ese idioma en el que ahora le habla\u2026 Palabras esas que dejan una mueca amarga en el semblante cada vez m\u00e1s crispado del dignatario alem\u00e1n.<\/p>\n<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\">Sacada de escena por el piloto con algo de impaciencia agobiada, Colette, sin embargo, se revolver\u00e1 y conseguir\u00e1 que el pianista que ameniza la velada toque la melod\u00eda del himno alem\u00e1n que ella interpreta en ese idioma, brindando con una copa en alto de manera desafiante contra el representante alem\u00e1n\u2026<\/p>\n<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\">Probablemente muchos espectadores de \u201cPan Am\u201d no llegaron a explicarse correctamente esta escena, ni percibieron el significado profundo de las estrofas que Colette Valois canta como si estuviera triturando las palabras: \u201cDeutschland, Deutschland \u00fcber alles, \u00fcber alles in der Welt\u2026\u201d. Es decir: \u201cAlemania, Alemania por encima de todo, por encima de todo en el Mundo\u201d\u2026<\/p>\n<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\">Sin embargo, cuando eso se aborda desde la Historia reciente de Alemania, a partir de 1945, lo que vemos en esa escena es sencillamente corrosivo. Un testimonio del odio profundo que los alemanes han sembrado en Francia -hasta el 25 de agosto de 1944- entre personas como el personaje de Colette Valois, por ejemplo, que, pese a la supresi\u00f3n de esa controvertida estrofa en el himno alem\u00e1n de la Rep\u00fablica Federal Alemana, recuerdan, todav\u00eda, muy bien, los a\u00f1os de 1940 a 1944 en los que se obligaba a cantar eso mismo: que Alemania estaba por encima de todo el Mundo.<\/p>\n<p class=\"Textbody\" style=\"margin-left: 9.05pt;\">Esta semana, en la que vuelve a ser 25 de agosto otra vez (y asoma en el horizonte pol\u00edtico gente con man\u00edas totalitarias (tambi\u00e9n otra vez), incluso bajo disfraces \u201cprogresistas\u201d), me ha parecido una muy buena ocasi\u00f3n para recordar esos hechos. Aunque sea a trav\u00e9s de su dramatizaci\u00f3n en una serie de Televisi\u00f3n, \u201cPan Am\u201d, que, sin embargo, por debajo de su aspecto simplista, edulcorado a primera vista, despu\u00e9s de todo ofrece mucho m\u00e1s de lo que el historiador esperaba\u2026<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 No es la primera vez, y seguramente tampoco ser\u00e1 la \u00faltima, en la que el correo de la Historia aprovecha la fecha del 25 de agosto para hablar de la liberaci\u00f3n (oficial) de la capital francesa de la ocupaci\u00f3n nazi. Fue un momento clave de la Segunda Guerra Mundial. 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