{"id":4007,"date":"2023-10-09T11:30:29","date_gmt":"2023-10-09T09:30:29","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=4007"},"modified":"2023-10-09T11:00:12","modified_gmt":"2023-10-09T09:00:12","slug":"el-misterioso-caso-del-renacimiento-espanol-vida-en-vinetas-de-antonio-de-nebrija","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2023\/10\/09\/el-misterioso-caso-del-renacimiento-espanol-vida-en-vinetas-de-antonio-de-nebrija\/","title":{"rendered":"El misterioso caso del Renacimiento espa\u00f1ol. Vida (en vi\u00f1etas) de Antonio de Nebrija"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-4008 size-medium\" title=\"Portada del c\u00f3mic &quot;Nebrija&quot; de Agust\u00edn Comotto. N\u00f3rdica Libros (2022)\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/10\/Portada-de-Nebrija.-N\u00f3rdica-Libros-2022-241x300.jpg\" alt=\"\" width=\"241\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/10\/Portada-de-Nebrija.-N\u00f3rdica-Libros-2022-241x300.jpg 241w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/10\/Portada-de-Nebrija.-N\u00f3rdica-Libros-2022-504x628.jpg 504w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/10\/Portada-de-Nebrija.-N\u00f3rdica-Libros-2022.jpg 686w\" sizes=\"(max-width: 241px) 100vw, 241px\" \/>Vuelve este lunes, otra vez, el correo de la Historia sobre la cuesti\u00f3n de la Historia divulgada a trav\u00e9s de ese que llaman el Noveno Arte. Es decir: el c\u00f3mic, que, cada vez m\u00e1s, va perdiendo ese nombre para sustituirlo por el de \u201cnovela gr\u00e1fica\u201d.<\/p>\n<p>Algo que complica, tal vez, un tanto las cosas, pero que parece imprescindible. Pues los \u201cc\u00f3mics\u201d de hoy d\u00eda ya no son el \u201ctebeo\u201d de ayer, pues este tipo de publicaciones han ganado en densidad y calidad, tramando relatos que antes s\u00f3lo se ve\u00edan en novelas o en sesudos estudios y ensayos.<\/p>\n<p>Es un fen\u00f3meno esa transformaci\u00f3n del antiguo tebeo o c\u00f3mic que, por supuesto, afecta, y mucho, al campo de la Historia. Quienes leen habitualmente el correo de la Historia ya lo saben. Hace apenas unos meses hablaba aqu\u00ed del ingente, y encomiable, esfuerzo que estaba realizando la editorial Cascaborra al publicar toda una serie de c\u00f3mics dedicados a los episodios m\u00e1s -y menos- conocidos de la Historia de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Una labor que, a primera vista, afortunadamente parece ser se est\u00e1 dando en otras editoriales espa\u00f1olas. Ha sido el caso de Editorial Oberon que, casi de manera simult\u00e1nea con Cascaborra, public\u00f3 una biograf\u00eda gr\u00e1fica (vamos a llamarla as\u00ed) de Emilia Pardo Baz\u00e1n, en el centenario de su muerte en el a\u00f1o 2022.<\/p>\n<p>Otro caso similar, y que es del que me voy a ocupar hoy, ha sido el de N\u00f3rdica Libros que, aprovechando tambi\u00e9n el centenario (en este caso el quinto) de la muerte de Antonio de Nebrija, dio a conocer su vida por medio de un c\u00f3mic (o biograf\u00eda gr\u00e1fica) de mano del ilustrador argentino Agust\u00edn Comotto.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la utilidad de esta biograf\u00eda en vi\u00f1etas de la persona conocida por nosotros, hoy d\u00eda, como Elio Antonio de Nebrija?<\/p>\n<p>Ante todo la misma que los otros c\u00f3mics ya mencionados: nos acerca a una figura de la Historia espa\u00f1ola casi desconocida. Parad\u00f3jicamente desconocida se podr\u00eda decir. Aunque quiz\u00e1s no tanto, porque Elio Antonio de Nebrija se dedic\u00f3 a dar lustre y esplendor a la lengua castellana, antes de que la Real Academia Espa\u00f1ola lo hiciera a partir del siglo XVIII. Y eso, la verdad, no es que sea un tema apasionante. Por m\u00e1s que gracias a sus esfuerzos hoy sea posible entenderse en ese idioma entre 600 millones de personas dispersas por ese mundo que se cartografiaba justo en la \u00e9poca de Nebrija.<\/p>\n<p>A ese respecto la biograf\u00eda gr\u00e1fica fomentada por la propia universidad a la que da nombre Antonio de Nebrija, ha logrado, pues, algo notable en este quinto centenario de la muerte de aquella persona conocida por tal nombre: darlo a conocer. A \u00e9l y a su importancia hist\u00f3rica para un p\u00fablico mucho m\u00e1s amplio que habla, sin darse cuenta apenas (como el se\u00f1or Jourdain de Moli\u00e8re), la lengua que \u00e9l fij\u00f3, sistematiz\u00f3 y salv\u00f3 de un m\u00e1s que posible caos.<\/p>\n<p>Y es que, en efecto, lo que el c\u00f3mic de N\u00f3rdica ha puesto ante los ojos de un p\u00fablico de variada edad no es nada emocionante, no es un personaje que despierte pasiones. Y eso a pesar de que -como indica uno de los m\u00e1s recientes bi\u00f3grafos de Nebrija, Pedro Mart\u00edn Ba\u00f1os- con su \u201cApolog\u00eda\u201d se alz\u00f3 contra la Inquisici\u00f3n que, a comienzos del siglo XVI, trat\u00f3 de acallar su inesperadamente inquietante voz. Una defensa, ese valiente libro, de esa Libertad de Expresi\u00f3n por la que tanta sangre se ha derramado en los dos \u00faltimos siglos y que, por eso, acaso, tanto apreciamos, todav\u00eda hoy, una mayor\u00eda.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed est\u00e1 el m\u00e9rito del \u201cNebrija\u201d de N\u00f3rdica, el de interesarnos en una Espa\u00f1a renacentista que ha quedado sepultada bajo la sombra de esa Inquisici\u00f3n, que parece haber sido la \u00fanica existente en aquella Europa del 1500 en la que, en realidad, hubo tanto Renacimiento como fanatismo enarbolando fuegos supuestamente purificadores.<\/p>\n<p>La biograf\u00eda gr\u00e1fica de N\u00f3rdica firmada por Comotto deja claro que no, que esa es s\u00f3lo una cara de la moneda de la Espa\u00f1a de Nebrija. Es m\u00e1s: recupera figuras hist\u00f3ricas manchadas -por as\u00ed decir- por ciertos vaivenes hist\u00f3ricos relacionados con el Falangismo intelectual de los a\u00f1os 1939 a 1945. Como Isabel la Cat\u00f3lica, su marido Fernando y el Cardenal Cisneros.<\/p>\n<p>Todos ellos son acertadamente presentados en \u201cNebrija\u201d\u00a0 como prototipos de ese Renacimiento del que tanto recela esa Inquisici\u00f3n que, sin embargo, como se se\u00f1ala en esta biograf\u00eda gr\u00e1fica de Antonio de Nebrija, ellos mismos han impulsado para lograr algo que tambi\u00e9n explica muy bien este c\u00f3mic: lograr una cohesi\u00f3n f\u00e9rrea del nuevo reino que re\u00fane a Castilla y Arag\u00f3n. Pero por una muy buena raz\u00f3n pol\u00edtica. No por simple cerraz\u00f3n intelectual como -de manera bastante simplista- se ha ido interpretando hasta hoy mismo, sino para evitar sucumbir en la despiadada lucha de poder que est\u00e1 viendo esa Europa del oto\u00f1o de la Edad Media, donde monarcas m\u00e1s d\u00e9biles (como Enrique IV, el hermano de Isabel la Cat\u00f3lica) caen ante mentes m\u00e1s afiladas como la de su cu\u00f1ado Fernando el Cat\u00f3lico, prototipo, en efecto, de pr\u00edncipe renacentista, maquiav\u00e9lico\u2026<\/p>\n<p>Todo un logro pues, como dec\u00eda, ese esfuerzo por poner la vida de Antonio de Nebrija en vi\u00f1etas.<\/p>\n<p>Si hay algo que objetar es que (como en el caso de Cascaborra o de Oberon) todo quede reducido a esto, que no haya continuidad en proyectos as\u00ed, que lo que vemos intuido en \u201cNebrija\u201d no vaya m\u00e1s all\u00e1, que no llegue a m\u00e1s p\u00fablico la idea de que el Renacimiento no pas\u00f3 de largo por aquella gran potencia que la uni\u00f3n din\u00e1stica de Isabel y Fernando hab\u00eda creado en tiempos de ese gram\u00e1tico conocido como Antonio de Nebrija. Y que as\u00ed ese Renacimiento espa\u00f1ol -tan rico en matices y detalles- pase nuevamente desapercibido, quede como inexistente a diferencia del de, por ejemplo, la Inglaterra de los Tudor.<\/p>\n<p>Con s\u00f3lo repasar algunas partes de la biograf\u00eda de Nebrija (en prosa y no en vi\u00f1etas) firmada por Pedro Mart\u00edn Ba\u00f1os, es f\u00e1cil constatarlo: el primog\u00e9nito del gram\u00e1tico que depura y da forma al castellano que hoy hablamos, fue frey Marcelo de Nebrija. Comendador de la exclusiva orden militar de Alc\u00e1ntara que, en su \u00e9poca, es todav\u00eda la de monjes guerreros fundada en la Edad Media para combatir la invasi\u00f3n musulmana. Es decir: una organizaci\u00f3n que exige votos religiosos a sus miembros, como el de castidad.<\/p>\n<p>Justo el que no respeta frey Marcelo de Nebrija que engendrar\u00e1 a, al menos, dos hijos ileg\u00edtimos. Uno de esos nietos espurios de Nebrija ser\u00e1 el capit\u00e1n llamado -como \u00e9l- Antonio de Lebrija. Un decantado hombre del Renacimiento en su extensi\u00f3n m\u00e1s amplia y \u00e9pica, pues adem\u00e1s de participar en la conquista de Am\u00e9rica, en busca de esa Fama que tanto buscan todos los europeos renacentistas combatiendo a pueblos hostiles, salvajes (para ellos y su visi\u00f3n del mundo), escribir\u00e1 la Historia de esos hechos en un par de relaciones, siguiendo (en esto s\u00ed) los pasos de su abuelo.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas ser\u00eda de desear que \u201cNebrija\u201d y esos muchos otros c\u00f3mics dedicados a nuestra Historia, fueran tan s\u00f3lo el principio de otros donde todas esas figuras -que apenas son sombras en nuestros oscurecidos meandros hist\u00f3ricos- surjan a la luz, sean algo m\u00e1s que un nombre perdido en la memoria colectiva. Esa que se extas\u00eda ante sus televisores viendo las truculentas haza\u00f1as de Enrique VIII (o ley\u00e9ndolas en las novelas de Michael Clynes) pero no parece capaz de deducir que todo eso ocurri\u00f3 en la misma \u00e9poca en la que Nebrija daba lecciones sobre c\u00f3mo usar el Lat\u00edn que hablaba ese rey que, al fin y al cabo, tambi\u00e9n era el yerno de Isabel la Cat\u00f3lica. La gran protectora del gram\u00e1tico Elio Antonio de Nebrija\u2026<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Vuelve este lunes, otra vez, el correo de la Historia sobre la cuesti\u00f3n de la Historia divulgada a trav\u00e9s de ese que llaman el Noveno Arte. Es decir: el c\u00f3mic, que, cada vez m\u00e1s, va perdiendo ese nombre para sustituirlo por el de \u201cnovela gr\u00e1fica\u201d. 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