{"id":4042,"date":"2023-11-13T11:30:13","date_gmt":"2023-11-13T10:30:13","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=4042"},"modified":"2023-11-13T10:49:42","modified_gmt":"2023-11-13T09:49:42","slug":"historia-de-franz-anton-mesmer-1734-1815","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2023\/11\/13\/historia-de-franz-anton-mesmer-1734-1815\/","title":{"rendered":"Historia de Franz Anton Mesmer (1734-1815)"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\"><b>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/b><\/p>\n<p class=\"western\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-4043 size-medium\" title=\"Retrato de Franz Anton Mesmer hacia finales del siglo XVIII. (Wellcome images))\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/11\/Retrato-del-doctor-Franz-Anton-Mesmer-201x300.jpg\" alt=\"\" width=\"201\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/11\/Retrato-del-doctor-Franz-Anton-Mesmer-201x300.jpg 201w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/11\/Retrato-del-doctor-Franz-Anton-Mesmer.jpg 390w\" sizes=\"(max-width: 201px) 100vw, 201px\" \/>Di con un viejo conocido, Franz Anton Mesmer, esta semana pasada mientras revisaba las efem\u00e9rides del mes de noviembre, para encontrar un tema interesante y que me evitase escribir un nuevo correo de la Historia dedicado a comentar el momento hist\u00f3rico (similar al de hace cien a\u00f1os, en 1923) que ahora mismo se vive en Espa\u00f1a, con la posibilidad de una independencia catalana casi a las puertas y la consiguiente reacci\u00f3n, estilo 2 de mayo, del resto del pa\u00eds.<\/p>\n<p class=\"western\">As\u00ed me fije en que el 13 de noviembre, es decir, hoy mismo, era -o pod\u00eda ser- una fecha hist\u00f3rica. Fue ese mismo d\u00eda del a\u00f1o 1841 en el que el cirujano escoc\u00e9s James Braid se puso a la tarea de estudiar y desarrollar lo que llamamos (gracias a \u00e9l) \u201chipnosis\u201d. Parece ser que este serio m\u00e9dico escoc\u00e9s hizo unos tambi\u00e9n muy serios estudios al respecto, pese a que la cuesti\u00f3n de la Hipnosis se ha convertido tambi\u00e9n en fen\u00f3meno de feria y pesa sobre el asunto la acusaci\u00f3n de ser pura charlataner\u00eda.<\/p>\n<p class=\"western\">Algo de lo que el sobrio doctor Braid no podr\u00eda ser culpado, pues \u00e9l neg\u00f3 al verdadero padre de ese fen\u00f3meno conocido como \u201chipnosis\u201d. Es decir: el doctor Franz Anton Mesmer al que s\u00ed le cay\u00f3 encima la acusaci\u00f3n (con consecuencias m\u00e1s o menos graves) de ser un charlat\u00e1n que se enriquec\u00eda diciendo que, por medio de un sue\u00f1o inducido, pod\u00eda curar casi todas las enfermedades habidas y por haber.<\/p>\n<p class=\"western\">Mesmer fue, tambi\u00e9n, un personaje realmente interesante y que, examinado por historiadores de la solvencia de un Robert Darnton, resulta ser verdaderamente esclarecedor sobre lo que fue en realidad el Siglo de las Luces. Y, en especial, sobre las expectativas tan altas que tenemos de \u00e9l en la actualidad, consider\u00e1ndolo m\u00e1s racional de lo que en realidad fue, al pensar en nosotros mismos (y en todos nuestros artefactos tecnol\u00f3gicos) como descendientes directos de ese racionalismo e Ilustraci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"western\">A ese respecto Darnton escribi\u00f3 hace nada menos que 55 a\u00f1os, en 1968, p\u00e1ginas verdaderamente recomendables que, adem\u00e1s, fueron avaladas por la Universidad de Harvard, primera editora de su libro \u201c<i>Mesmerism and the <\/i><i>E<\/i><i>nd of the Enlightenment in France<\/i>\u201d. Algo que se traducir\u00eda, m\u00e1s o menos, como \u201c<i>El Mesmerismo y el fin de la Ilustraci\u00f3n en Francia<\/i>\u201d.<\/p>\n<p class=\"western\">Darnton ha sido uno de los historiadores (junto con Michel Vovelle, Roger Chartier, Peter Burke, Carlo Ginzburg&#8230;) que, a lo largo del siglo XX, han explorado terrenos tan fruct\u00edferos como la Historia de las mentalidades, de la cultura popular\u2026 que, como demuestra Robert Darnton en ese libro sobre Mesmer y el Mesmerismo, pueden esclarecer muchas cosas sobre nuestro conocimiento del pasado.<\/p>\n<p class=\"western\">Darnton nos se\u00f1ala as\u00ed cosas bastante sorprendentes en su libro sobre ese doctor Mesmer que fue mecenas de Mozart en su Viena natal y que lleg\u00f3 -huyendo de ciertas turbias acusaciones de charlataner\u00eda en la capital austriaca- a un Par\u00eds que lo recibe con los brazos abiertos y lo hace millonario al crearle una clientela \u00e1vida de probar su teor\u00eda del magnetismo animal. Un fluido invisible que se transmit\u00eda por el cuerpo a trav\u00e9s de serie de polos (el Norte en la cabeza y el Sur en las extremidades inferiores) que activaban unas corrientes corporales de las que, seg\u00fan el doctor Mesmer, depend\u00eda la enfermedad o la salud de sus pacientes. Personas inducidas tambi\u00e9n a una serie de trances \u201chipn\u00f3ticos\u201d provocados por ese mismo doctor Mesmer, que lo era realmente, con una tesis presentada ante la Universidad de Viena sobre el influjo de los planetas en el cuerpo humano&#8230;<\/p>\n<p class=\"western\">Mesmer, pues, no era un charlat\u00e1n que hablaba sin conocimiento verdadero. \u00bfCu\u00e1l es entonces la raz\u00f3n para que hoy no est\u00e9 considerado como un gran precursor de la Ciencia que hemos heredado e hiperdesarrollado desde la Ilustraci\u00f3n?<\/p>\n<p class=\"western\">Se podr\u00edan aducir muchas causas. Por ejemplo que el doctor Mesmer andaba en malos pasos universitarios desde sus comienzos. As\u00ed lo dicen algunos especialistas en \u00e9l como Frank A. Pattie, al se\u00f1alar que su tesis era un plagio de un trabajo de Richard Mead, otro m\u00e9dico -fallecido en 1754- y no menos controvertido que Mesmer.<\/p>\n<p class=\"western\">Sin embargo, y aunque pueda parecernos asombroso, la raz\u00f3n para esa defenestraci\u00f3n cient\u00edfica de Mesmer hay que buscarla buceando m\u00e1s en su \u00e9poca, porque (plagios doctorales aparte), como nos explica Darnton, sus ideas no ten\u00edan nada de extraordinario ni estramb\u00f3tico en la Europa del Siglo de las Luces.<\/p>\n<p class=\"western\">As\u00ed es, Darnton nos indica en su recomendable libro que Mesmer, doctor al fin y al cabo por la Universidad de Viena, hablaba de un fluido invisible (\u201cmagnetismo animal\u201d) que influ\u00eda, precisamente, en el comportamiento -para mal o para bien- del cuerpo humano. Y el caso es que ese fluido, ese magnetismo animal, del que hablaba Mesmer, no era m\u00e1s distinto para el p\u00fablico de su \u00e9poca de lo que pod\u00eda serlo la fuerza de la gravedad descubierta por Newton o los gases que permit\u00edan poner en el aire globos como los de los hermanos Montgolfier. Es m\u00e1s, Darnton nos da en su obra toda una recopilaci\u00f3n de teor\u00edas dieciochescas que hoy nos parecen delirantes pero que en la \u00e9poca, a lo largo de todo el siglo XVIII, eran consideradas muy seriamente por figuras de la Ciencia hoy consagradas. Como Lavoisier que, sin embargo, por su parte, buscaba desesperadamente, en la misma \u00e9poca, el fluido conocido como \u201cflogisto\u201d. Tan inexistente al final como el magnetismo de Mesmer\u2026<\/p>\n<p class=\"western\">Y ah\u00ed est\u00e1 la verdadera clave de la defenestraci\u00f3n final de Mesmer en los libros de Historia de la Ciencia que, a su vez, nos explica mucho de lo dif\u00edcil que fue, en realidad, el parto de esa Ciencia moderna durante el Siglo de las Luces.<\/p>\n<p class=\"western\">As\u00ed es. Los Montgolfier pod\u00edan hacer volar globos por medio de un fluido invisible y eso era patente para todos los que ve\u00edan las ascensiones de sus aerostatos, sin lugar a ninguna duda, pero una comisi\u00f3n nombrada por Luis XVI para aclarar las andanzas del doctor Mesmer en aquel Par\u00eds prerrevolucionario determin\u00f3 que no se hab\u00eda podido encontrar ni rastro de esa fuerza de la que \u00e9l hablaba y menos de los efectos que produc\u00eda. Todo ello corroborado con las ilustres firmas de padres de descubrimientos cient\u00edficos que hoy funcionan a pleno rendimiento como Lavoisier y Benjamin Franklin&#8230;<\/p>\n<p class=\"western\">Napole\u00f3n, matem\u00e1tico \u00e9l mismo al fin y al cabo, remat\u00f3 esa afirmaci\u00f3n a\u00f1os despu\u00e9s al dar su opini\u00f3n al respecto, pues esa comisi\u00f3n tan ilustre no hab\u00eda bastado para extinguir la fama del doctor Mesmer. Tan solida era a\u00fan en \u00e9poca napole\u00f3nica que incluso la emperatriz Josefina, nos dice Darnton, en su momento, hab\u00eda consultado a algunos mesmeristas. Es as\u00ed como encontramos en el \u201c<i>Diario de la vida privada y conversaciones del emperador<\/i>\u201d una demostraci\u00f3n categ\u00f3rica -y cient\u00edfica- de lo que diferenciaba al supuesto fluido magn\u00e9tico de Mesmer del utilizado por los Montgolfier. Seg\u00fan Bonaparte el Mesmerismo era simple sugesti\u00f3n, pues si \u00e9l o la \u201cpaciente\u201d no percib\u00edan con sus ojos que estaban siendo \u201cmagnetizados\u201d no experimentaban efecto alguno.<\/p>\n<p class=\"western\">Toda una demostraci\u00f3n cient\u00edfica, en efecto, del porqu\u00e9 aquel m\u00e9dico alem\u00e1n, Franz Anton Mesmer, nunca lleg\u00f3 a convertirse en otro Lavoisier.<\/p>\n<p class=\"western\">Curiosamente dada por un militar, Napole\u00f3n, cuya estrella declinar\u00eda definitivamente en el mismo a\u00f1o 1815 en el que el doctor Mesmer mor\u00eda pac\u00edfica, c\u00f3moda y sabiamente instalado en Meersburg, ciudad\u00a0 alemana muy cerca de la neutral Suiza&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Di con un viejo conocido, Franz Anton Mesmer, esta semana pasada mientras revisaba las efem\u00e9rides del mes de noviembre, para encontrar un tema interesante y que me evitase escribir un nuevo correo de la Historia dedicado a comentar el momento hist\u00f3rico (similar al de hace cien a\u00f1os, en 1923) que ahora [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[4198,2797,4194,4199,3444,4200,4195,4196,1696,4197,2065,2067],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4042"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4042"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4042\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4047,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4042\/revisions\/4047"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4042"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4042"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4042"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}