{"id":4094,"date":"2023-12-18T11:30:47","date_gmt":"2023-12-18T10:30:47","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=4094"},"modified":"2023-12-18T22:38:18","modified_gmt":"2023-12-18T21:38:18","slug":"la-guerra-de-los-musicos-una-historia-de-la-historia-del-renacimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2023\/12\/18\/la-guerra-de-los-musicos-una-historia-de-la-historia-del-renacimiento\/","title":{"rendered":"La Guerra de los m\u00fasicos. Una historia de la Historia del Renacimiento"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\"><b>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/b><\/p>\n<p class=\"western\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-4095 size-medium\" title=\"Detalle de un cuadro dedicado a la Batalla de Pav\u00eda. An\u00f3nimo flamenco (c. 1525)\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/12\/Batalla-de-Pav\u00eda-detalle.-An\u00f3nimo-flamenco-c-1525-300x291.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"291\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/12\/Batalla-de-Pav\u00eda-detalle.-An\u00f3nimo-flamenco-c-1525-300x291.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2023\/12\/Batalla-de-Pav\u00eda-detalle.-An\u00f3nimo-flamenco-c-1525.jpg 403w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Cl\u00e9ment Janequin compuso en 1515 \u201cLa Bataille\u201d -tambi\u00e9n llamada \u201cLa Guerre\u201d- para celebrar la victoria del rey Francisco I, en Marignan, contra la ciudad-estado de Mil\u00e1n y las fuerzas de la Antigua Confederaci\u00f3n suiza. Temibles (como los tercios espa\u00f1oles que las imitar\u00e1n) hasta ese d\u00eda.<\/p>\n<p class=\"western\">La obra de Janequin, sin embargo, no se publica hasta 1528.<\/p>\n<p class=\"western\">A\u00f1os despu\u00e9s Matthias Werrecore, un maestro de capilla flamenco, pero que trabajar\u00e1 en Mil\u00e1n desde 1522, compone \u201cLa Bataglia Taliana\u201d para exaltar la victoria de Carlos V sobre Francisco I en Pav\u00eda tal y como se\u00f1alan los m\u00fasicos de The Scroll Ensemble.<\/p>\n<p class=\"western\">Empieza as\u00ed, con estos hechos aparentemente independientes uno del otro, una curiosa historia de la Historia del Renacimiento. Y es que la cuesti\u00f3n de las fechas en las que se imprimen ambas piezas musicales (1528 y 1544), parece indicarnos que la propaganda de guerra caminaba en el siglo XVI m\u00e1s lenta que la propia guerra. Un hecho, m\u00e1s que curioso, interesante para comprender mejor un per\u00edodo hist\u00f3rico -el Renacimiento- que tantas cosas cambi\u00f3.<\/p>\n<p class=\"western\">Como vemos la composici\u00f3n de Janequin se publica trece a\u00f1os despu\u00e9s de 1515 ese momento clave en el que Francisco I consigue lo que los reyes franceses llevaban persiguiendo desde el fin de la Guerra de los Cien A\u00f1os en 1453. Es decir: desalojar o contener a toda amenaza estrat\u00e9gica para Francia en la fragmentada Italia, donde, sin embargo (quiz\u00e1s por eso mismo) ebull\u00eda lo que ahora llamamos \u201cRenacimiento\u201d.<\/p>\n<p class=\"western\">\u00bfQui\u00e9n o qui\u00e9nes eran esa amenaza estrat\u00e9gica para Francia? Como siempre se trataba de vecinos muy pr\u00f3ximos. Por ejemplo ambiciosos se\u00f1ores de la Guerra (y, al mismo tiempo, grandes mecenas) como Ludovico Sforza, due\u00f1o f\u00e1ctico de la ciudad-estado de Mil\u00e1n donde bajo su protecci\u00f3n trabajan genios como Leonardo da Vinci.<\/p>\n<p class=\"western\">Pero, para Francia, peor que estos peque\u00f1os estados italianos (Mil\u00e1n, Florencia, los Estados Pontificios\u2026) resultaba ver aparecer m\u00e1s all\u00e1 de los Alpes los estandartes de otros estados mucho m\u00e1s grandes y belicosos. Por ejemplo el de los aragoneses que, a lo largo de la Edad Media, hab\u00edan establecido un gran imperio en el Mediterr\u00e1neo que se extend\u00eda desde Valencia hasta Bizancio. Un horizonte ese que se volvi\u00f3 m\u00e1s fosco, para Francia, a partir del a\u00f1o 1476.<\/p>\n<p class=\"western\">En esa fecha el matrimonio entre el rey de Arag\u00f3n, Fernando, y la reina de Castilla, Isabel de Trast\u00e1mara, se ha consumado, la guerra civil por la corona castellana est\u00e1 pr\u00e1cticamente liquidada a favor de Isabel y el ataque del rey franc\u00e9s Luis XI sobre la frontera guipuzcoana se estrella estrepitosamente contras las murallas de la que entonces era \u201cFontarrabia\u201d y hoy es ciudad de Hondarribia.<\/p>\n<p class=\"western\">As\u00ed esa uni\u00f3n matrimonial de Arag\u00f3n y Castilla hab\u00eda dado como resultado lo que algunos m\u00fasicos, espa\u00f1oles, flamencos, italianos&#8230;, (Francisco de la Torre, Josquin des Pr\u00e9s, Francesco da Milano&#8230;), llaman \u201cLa Spagna\u201d en sucesivas composiciones musicales pr\u00f3ximas en el tiempo (en torno al a\u00f1o de 1500) a las de Janequin y Werrecore.<\/p>\n<p class=\"western\">La solidaridad entre ambos reinos, Arag\u00f3n y Castilla, que forma esa ya bien identificada \u201cSpagna\u201d o \u201cEspa\u00f1a\u201d, es un ariete clavado contra el costado de la naciente Francia, que s\u00f3lo es cuesti\u00f3n de tiempo se estrelle a las puertas de ese nuevo reino -Francia- que la estudiada pol\u00edtica territorial de la cada vez m\u00e1s poderosa familia Habsburgo no puede dejar fuera de control. O convertida en un rival m\u00e1s que molesto por el control de una Europa donde apenas hay alg\u00fan lugar (salvo la levantisca Suiza o la poderosa \u201cSpagna\u201d) donde no ondee ya su divisa. Como ya lo hace tan cerca de Francia como Borgo\u00f1a y Flandes. Zonas de habla francesa, para mayor insulto\u2026<\/p>\n<p class=\"western\">A partir de ah\u00ed hay que reconocer que los sucesivos reyes franceses desde Carlos VIII se ganaron bien la fama de los franceses como soldados temibles. Pese a combatir en inferioridad de condiciones con respecto a los Habsburgo (convertidos en superpotencia global tras el matrimonio de Felipe el Hermoso con Juana de Castilla, hija de Isabel y Fernando) no se rendir\u00e1n en todo el siglo XVI y XVII, combatiendo sucesivas guerras, sembrando ciza\u00f1a entre las ciudades-estado italianas m\u00e1s poderosas como Mil\u00e1n y Florencia, aplastando a sus ej\u00e9rcitos si es menester, siempre incansables\u2026<\/p>\n<p class=\"western\">Eso \u00faltimo es justo lo que ocurre en 1515 en Marignano (que para Francia se convierte en \u201cMarignan\u201d). All\u00ed las fuerzas del imprudente Ludovico Sforza, reforzadas por contingentes suizos, ser\u00e1n aniquiladas por los ej\u00e9rcitos del joven rey Francisco I de un modo no muy diferente al que Cl\u00e9ment Janequin describe gozosamente en las estrofas de su \u201cLa Bataille\u201d: \u201c<i>Escuchad todos Gentiles Galos, la victoria del noble rey Francisco I<\/i>\u201d en la que, si se escucha bien, se oyen caer \u201c<i>golpes desde todos lados<\/i>\u201d mientras los caballeros saltan sobre sus arzones con la lanza en pu\u00f1o presta y suenas trompetas y clarines y hablan bombardas y ca\u00f1ones, se apela al valor de los que siguen a la Flor de Lis, flor de alto precio, y se cierra sobre el enemigo, a muerte, hasta que huye\u2026<\/p>\n<p class=\"western\">Todo ello m\u00e1s de lo que, por supuesto, pod\u00eda soportar la casa Habsburgo. Pronto contraatacar\u00eda en Italia para defender no s\u00f3lo sus fronteras peninsulares, amenazadas en el Norte tras la conquista de Navarra en 1512, o el reino de N\u00e1poles tambi\u00e9n amenazado por esa Francia triunfante en Marignano.<\/p>\n<p class=\"western\">Casi diez guerras por y en Italia habr\u00e1 a lo largo del siglo XVI. Incluso los Habsburgo asaltar\u00e1n y saquear\u00e1n Roma en 1527 para escarmentar a unos Estados Pontificios que no se conforman con ser sede espiritual, sino que juegan a la Pol\u00edtica y a la Guerra como un contendiente m\u00e1s sobre el dividido teatro de operaciones italiano. Tan importante para todos&#8230;<\/p>\n<p class=\"western\">En esa escena hist\u00f3rica se dar\u00e1 Batalla de Pav\u00eda, en 1525. Diez a\u00f1os despu\u00e9s de la de Marignan -o Marignano- a la que canta Janequin, y en la que un poderoso ej\u00e9rcito enviado por el emperador Carlos V (due\u00f1o y se\u00f1or de Espa\u00f1a y sus posesiones americanas entre otras muchas) destroza el nuevo ej\u00e9rcito de Francisco I, que, adem\u00e1s, cae prisionero a manos de tres hombres de armas que reflejan muy bien la unificaci\u00f3n que se ha producido en \u201cla Spagna\u201d: el vasco Juan de Urbieta, el gallego Alonso Pita da Veiga y el granadino Diego D\u00e1vila.<\/p>\n<p class=\"western\">Hechos como estos son los que describir\u00e1 en algo m\u00e1s de once minutos la composici\u00f3n de Werrecore dedicada a esa batalla de Pav\u00eda, donde se remeda a Janequin de manera totalmente obvia, se llama a las armas, a las armas, se imita el sonido de tambores, trompetas y clarines, de armas blancas y de fuego segando vidas, fulminando enemigos y se apela al valor para derrotar a los que huyen completamente derrotados\u2026<\/p>\n<p class=\"western\">Sin duda, aunque la composici\u00f3n de Janequin hab\u00eda rodado por el mundo -sin ser impresa- desde 1515, las prisas por hacerla m\u00fasica conservada en papel impreso en 1528 debieron estar relacionadas tanto con tratados diplom\u00e1ticos como el de Barcelona en 1529, como con las andanzas musicales, entre 1525 y 1544, del maestro Werrecore (al servicio de Mil\u00e1n, como recordaremos, desde 1522) para dejar claro que esta vez los derrotados eran los franceses. Y de qu\u00e9 manera\u2026 perdiendo a su propio rey, aquel que hab\u00eda vencido en Marignan en 1515&#8230;<\/p>\n<p class=\"western\">As\u00ed acababa, de momento, esa Guerra de los m\u00fasicos reflejo de la otra guerra que fue un cap\u00edtulo m\u00e1s (y no menor) de la Historia del Renacimiento.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Cl\u00e9ment Janequin compuso en 1515 \u201cLa Bataille\u201d -tambi\u00e9n llamada \u201cLa Guerre\u201d- para celebrar la victoria del rey Francisco I, en Marignan, contra la ciudad-estado de Mil\u00e1n y las fuerzas de la Antigua Confederaci\u00f3n suiza. Temibles (como los tercios espa\u00f1oles que las imitar\u00e1n) hasta ese d\u00eda. 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