{"id":4126,"date":"2024-01-15T11:30:31","date_gmt":"2024-01-15T10:30:31","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=4126"},"modified":"2024-01-15T10:55:53","modified_gmt":"2024-01-15T09:55:53","slug":"mujeres-en-la-historia-notas-sobre-una-exposicion-itinerante-y-teresa-cabarrus-1794-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2024\/01\/15\/mujeres-en-la-historia-notas-sobre-una-exposicion-itinerante-y-teresa-cabarrus-1794-2024\/","title":{"rendered":"\u00bfMujeres en la Historia?\u2026 Notas sobre una exposici\u00f3n itinerante y Teresa Cabarr\u00fas (1794-2024)"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\"><b>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/b><\/p>\n<p class=\"western\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-4127 size-medium\" title=\"La historiadora Eileen Power (a la izquierda de la imagen) junto a la matem\u00e1tica y meteor\u00f3loga Frances Cave-Browne-Cave (1919)\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2024\/01\/La-historiadora-Eileen-Power-en-1919-retratada-junto-a-la-matem\u00e1tica-y-meteor\u00f3loga-Frances-Cave-Brown-Cave-300x257.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"257\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2024\/01\/La-historiadora-Eileen-Power-en-1919-retratada-junto-a-la-matem\u00e1tica-y-meteor\u00f3loga-Frances-Cave-Brown-Cave-300x257.png 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2024\/01\/La-historiadora-Eileen-Power-en-1919-retratada-junto-a-la-matem\u00e1tica-y-meteor\u00f3loga-Frances-Cave-Brown-Cave-628x539.png 628w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2024\/01\/La-historiadora-Eileen-Power-en-1919-retratada-junto-a-la-matem\u00e1tica-y-meteor\u00f3loga-Frances-Cave-Brown-Cave.png 674w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Esta semana, el d\u00eda 17 de enero, se inaugurar\u00e1 una exposici\u00f3n en una de las casas de Cultura de la ciudad de San Sebasti\u00e1n. La conocida como \u201cOkendo\u201d pues se encuentra en un augusto lugar hist\u00f3rico: la casa del almirante Miguel de Oquendo, de donde deriva el actual nombre de esa biblioteca, sala de exposiciones, aulario para cursos y dem\u00e1s funciones habituales en, en efecto, una casa de Cultura&#8230;<\/p>\n<p class=\"western\">La exposici\u00f3n me ata\u00f1e personalmente, pues soy su comisario a solicitud de la empresa Zeregin, que es la que lanz\u00f3 la idea que ahora, el d\u00eda 17, empieza su andadura en los pasillos de esa casa de Cultura donostiarra desde las 10 de la ma\u00f1ana de ese d\u00eda y hasta el mes de febrero, cuando sea reclamada por otras casas de Cultura, colegios, etc., para los cuales tambi\u00e9n ha sido pensada.<\/p>\n<p class=\"western\">Esa exposici\u00f3n, que comienza este d\u00eda 17, tal vez parezca, a quienes se acerquen a verla, una apuesta arriesgada contra la Historia como habitualmente se entiende.<\/p>\n<p class=\"western\">Si hay quien se pregunta el porqu\u00e9 de esto, la respuesta es sencilla: esa exposici\u00f3n a inaugurar el d\u00eda 17 en \u201cOkendo\u201d est\u00e1 dedicada a varias mujeres que relatan su propia versi\u00f3n de hechos hist\u00f3ricos de alcance mundial. Y, adem\u00e1s, la selecci\u00f3n de esas mujeres se ha limitado a un territorio europeo como el guipuzcoano, casi inexistente en los mapas hist\u00f3ricos, si lo comparamos con, por ejemplo, Gran Breta\u00f1a.<\/p>\n<p class=\"western\">Sin embargo yo ya sab\u00eda perfectamente, cuando acept\u00e9 el encargo, que esa tarea pod\u00eda llevarse a cabo con \u00e9xito, por dif\u00edcil, casi imposible, que pudiera parecer desde una aproximaci\u00f3n a la Historia a veces simplista.<\/p>\n<p class=\"western\">En un breve repaso de en qu\u00e9 consiste esa exposici\u00f3n, es, en efecto, sencillo darse cuenta del error de creer imposible abordar hechos hist\u00f3ricos de gran impacto recurriendo tan s\u00f3lo a las biograf\u00edas de varias mujeres guipuzcoanas poco, o mal, conocidas.<\/p>\n<p class=\"western\">Comencemos por la primera de ellas, la que abre esa exposici\u00f3n. La donostiarra Catalina de Erauso, la llamada \u201cMonja Alf\u00e9rez\u201d. Ella fue algo m\u00e1s que una rareza de nuestra Historia local. Cuando la situamos en su contexto hist\u00f3rico exacto (el de la Europa de finales del siglo XVI y comienzos del XVII) comprobamos, enseguida, que describe, con sus avatares personales, una empresa tan importante para la Historia mundial como la finalizaci\u00f3n del descubrimiento y colonizaci\u00f3n europea de Am\u00e9rica, reduciendo a las \u00faltimas naciones nativas americanas en lo que hoy es el actual Chile por la fuerza de las armas que ella, ocultando su condici\u00f3n de mujer, eligi\u00f3 como carrera. Una en la que la confirmaron tanto el Papa como el rey Felipe IV, maravillados por su prodigiosa vida que, dentro de la compleja mentalidad de aquella Europa barroca -que conquista y coloniza el mundo merced a las ambiciones de poderosas naciones-estado como Francia, Inglaterra y Espa\u00f1a- es lo que salva a esa \u201cMonja Alf\u00e9rez\u201d de convertirse en carne de ejecuci\u00f3n por una vida en apariencia \u201cantinatural\u201d y, por el contrario, hace de ella una m\u00e1s de esas maravillas que la Europa barroca (cat\u00f3lica o protestante) gustaba de conservar, mirar y admirar como fruto de los inescrutables designios de Dios&#8230;<\/p>\n<p class=\"western\">Los avatares de Quiteria Cordero y Francisca de Garay, dos mujeres vecinas del puerto guipuzcoano de Pasajes (de las que ya algo se dijo en otro correo de la Historia), nos hablan en esta exposici\u00f3n, a su vez, de otra faceta de la Europa de la Guerra de los Treinta A\u00f1os, esa que surge tras la Paz de Westfalia en 1648 y la Paz de los Pirineos en 1659, de Mar\u00eda Teresa de Austria y su desdichada boda con Luis XIV. Aquel Rey Sol que quiso hacer girar la Historia alrededor de \u00e9l\u2026<\/p>\n<p class=\"western\">La duquesa de Mandas, que, creo, ya no necesita presentaci\u00f3n para el p\u00fablico habitual de este correo de la Historia, act\u00faa, a su vez, en esta exposici\u00f3n como testigo y protagonista privilegiada de la Europa victoriana, \u201cBelle \u00c9poque\u201d que saltar\u00e1 por los aires con la \u201cGran Guerra\u201d iniciada en 1914, en el a\u00f1o de su muerte.<\/p>\n<p class=\"western\">La donostiarra Felisa Mart\u00edn Bravo, igualmente parte de esta exposici\u00f3n, no tiene una importancia menor que la vida de esa arist\u00f3crata italiana ligada a San Sebasti\u00e1n por su matrimonio con Ferm\u00edn Lasala y Collado. Felisa, una inteligente joven de la clase media donostiarra de comienzos del siglo XX, ser\u00e1 una de las primeras doctoras en Ciencias F\u00edsicas. Educada, adem\u00e1s, con Lord Rutherford en la Universidad de Cambridge, en el per\u00edodo de entreguerras, donde probablemente coincidi\u00f3 m\u00e1s de una vez con Eileen Power. Una de las pioneras acad\u00e9micas en eso que ahora llamamos \u201cHistoria de las mujeres\u201d. O con f\u00edsicos que m\u00e1s tarde participar\u00edan en el ahora famoso \u201cProyecto Manhattan\u201d gracias a la pel\u00edcula \u201cOppenheimer\u201d.<\/p>\n<p class=\"western\">Felisa, adem\u00e1s, cerraba, en 1922, un siniestro ciclo intelectual que ata\u00f1\u00eda a otra de las mujeres presentes en esta exposici\u00f3n: Inesa de Gaxen, acusada de Brujer\u00eda en la actual ciudad de Hondarribia, en el a\u00f1o 1611, y cuya vida nos ofrece una faceta menos conocida de la famosa (y sanguinaria) Gran Caza de Brujas que sacude a Europa y sus colonias, durante los siglos XVI, XVII y XVIII, y que avanzar\u00e1 sobre acusaciones tan fant\u00e1sticas como que esas mujeres (y unos cuantos hombres) eran capaces de alterar los elementos atmosf\u00e9ricos para causar cat\u00e1strofes por orden del Maligno. Un absurdo cient\u00edfico desmentido por Felisa Mart\u00edn Bravo, que ser\u00e1 una destacada meteor\u00f3loga y pionera femenina en ese campo\u2026<\/p>\n<p class=\"western\">Sin embargo, de todas las presentes en esta exposici\u00f3n, creo que la madrile\u00f1a Teresa Cabarr\u00fas (ya mencionada en otros correos de la Historia tambi\u00e9n) es la que m\u00e1s destaca como influyente en los acontecimientos de la Historia general. Nacida en Madrid en 1773, esta mujer hija de un rico comerciante ilustrado, fundador del futuro Banco de Espa\u00f1a, con ra\u00edces navarras en la localidad de Caparroso, tendr\u00e1 un papel determinante (y as\u00ed le fue reconocido) en el curso que tomar\u00e1 la revoluci\u00f3n francesa con la que ella, como muchos miles de europeos, hab\u00eda so\u00f1ado como medio para lograr un mundo mejor, m\u00e1s libre, m\u00e1s pr\u00f3spero, y no s\u00f3lo para unos cuantos privilegiados como la casta de la que ella proven\u00eda.<\/p>\n<p class=\"western\">Mientras la cuchilla de la guillotina cae implacable en una Francia que es ahogada en sangre -y convierte esa esperanzadora revoluci\u00f3n en un episodio de horror- ella encontrar\u00e1 bastante coraje para escribir a su amante -el diputado Tallien- desde la c\u00e1rcel en la que espera a ser ejecutada, y transmit\u00edrselo con sus palabras, para que se enfrentase a Robespierre y sus deshumanizados partidarios, reconduciendo la revoluci\u00f3n a m\u00e1rgenes quiz\u00e1s menos incorruptibles, pero desde luego m\u00e1s esperanzadores y m\u00e1s humanos.<\/p>\n<p class=\"western\">Como aquellos con los que so\u00f1aban ella y su t\u00edo Esteban, vecino de Pasajes en tiempos de aquella revoluci\u00f3n -y conspicuo colaborador all\u00ed, en 1793, con los ej\u00e9rcitos revolucionarios- cuando conspiraban para que cayera aquel Antiguo R\u00e9gimen en el que unos pocos privilegiados aplastaban con sus t\u00edtulos y privilegios de cuna a millones de \u201cplebeyos\u201d. Desde simples campesinos a ricos burgueses\u2026<\/p>\n<p class=\"western\">Puede parecer ese de Teresa Cabarr\u00fas, un peque\u00f1o gesto, pero como bien se sabe, a veces estos son un gran paso para la Historia de la Humanidad. Y en este caso, como se podr\u00e1 comprobar en la casa de Cultura \u201cOkendo\u201d desde este 17 de enero, son gestos hechos por una mujer con ra\u00edces familiares en un peque\u00f1o territorio europeo (el guipuzcoano) casi invisible pero que, al fin, produjo -o estuvo relacionado con- interesantes protagonistas femeninas de nuestra Historia general. Por m\u00e1s desconocidas (o mal conocidas) que hayan sido hasta hoy&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Esta semana, el d\u00eda 17 de enero, se inaugurar\u00e1 una exposici\u00f3n en una de las casas de Cultura de la ciudad de San Sebasti\u00e1n. 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