{"id":424,"date":"2013-05-13T11:30:52","date_gmt":"2013-05-13T09:30:52","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=424"},"modified":"2024-03-11T12:42:39","modified_gmt":"2024-03-11T11:42:39","slug":"aguila-roja-cabalga-de-nuevo-historia-e-historias-sobre-hidalgos-samurais-share-de-pantalla-y-gente-del-siglo-xxi-disfrazada-1614-2103","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2013\/05\/13\/aguila-roja-cabalga-de-nuevo-historia-e-historias-sobre-hidalgos-samurais-share-de-pantalla-y-gente-del-siglo-xxi-disfrazada-1614-2103\/","title":{"rendered":"\u00c1guila Roja cabalga de nuevo. Historia e historias sobre hidalgos, samur\u00e1is, share de pantalla y gente del siglo XXI disfrazada (1614-2013)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Ah\u00ed estaba el lunes de la semana pasada. Imp\u00e1vido. Como corresponde. a un h\u00e9roe justiciero de la estirpe del Zorro, el Llanero Solitario, Robin<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>Hood y, para los especialistas en la materia, Rebecca o el Capit\u00e1n Swing. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/05\/Embajador-Hasekura.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-425\" title=\"Hasekura Tsunenaga, embajador japon\u00e9s enviado a la Espa\u00f1a de Felipe III en 1614. Fabricante Osprey-Del Prado. Pieza de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/05\/Embajador-Hasekura.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"232\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/05\/Embajador-Hasekura.jpg 619w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/05\/Embajador-Hasekura-300x233.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\">S\u00ed, \u00c1guila Roja hab\u00eda vuelto a la pantalla de la mano de la Televisi\u00f3n p\u00fablica espa\u00f1ola. Eso a pesar de los recortes presupuestarios con los que se est\u00e1 convirtiendo a Espa\u00f1a en un estado vasallo de la \u201cGran Alemania\u201d de la canciller Merkel, que, parece, va a conseguir lo que Napole\u00f3n, su hermano y su<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>m\u00e1s o menos lamentable corte de<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>afrancesados no consiguieron hace ahora exactamente doscientos a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\">La vuelta al \u201cprime time\u201d de la serie \u201c\u00c1guila Roja \u201d, que se daba ya por p\u00e9rdida para sus millones de fieles seguidores a causa de las imposiciones berlinesas, caus\u00f3 conmoci\u00f3n y terror en las principales cadenas de TV privadas -Tele 5, Antena 3&#8230;- que, al parecer, no sab\u00edan con qu\u00e9 contrarrestar todos los atractivos que un gran p\u00fablico parece encontrar en esa serie de televisi\u00f3n que arrasa audiencias. Es decir, las volteretas ninjoides de David Janer, la mala baba del Comisario, los chascarrillos de un siempre impagable Javier Guti\u00e9rrez -ese traficante de armas italiano en \u201cLa boda de Alejandro y Ana\u201d, ese polic\u00eda de provincias con tendencia a la violencia desaforada en \u201cTorrente 3\u201d&#8230;-, la perfidia de nuestra particular milady Myriam Gallego&#8230;<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Lo cierto es que, desde el punto de vista del historiador, resulta dif\u00edcil comprender el pavor de la competencia de TVE ante el regreso, cada lunes, de \u201c\u00c1guila Roja\u201d, pues con el mismo dinero -o menos- que el que gasta<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>TVE en producir esa serie, se podr\u00edan hacer dos o tres mejores que esa de la que se re\u00edan hace una semana algunos tuiteros verdaderamente graciosos -@fred_SSC, @Sinmiescudo, @laquintacolumna, @MRInsustancial&#8230;- por su zafia ambientaci\u00f3n hist\u00f3rica.<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Naturalmente los ejecutivos de televisi\u00f3n dir\u00e1n -y con raz\u00f3n-, que, a lo mejor, eso de hacer series mejores que<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>\u201c\u00c1guila Roja\u201d que, adem\u00e1s, tengan \u00e9xito comercial, con rigor hist\u00f3rico o sin \u00e9l, es m\u00e1s f\u00e1cil de decir que de hacer. Ciertamente. Sin embargo, si examinamos de cerca el secreto de ese \u00e9xito, descubriremos que, quiz\u00e1s, no hab\u00eda para tanto.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Veamos los detalles de ese interesante asunto hist\u00f3rico. Para empezar \u201c\u00c1guila Roja\u201d tiene \u00e9xito porque tiene todos los elementos de un buen follet\u00edn. Es decir, los ya descritos en \u201cEl superhombre de masas\u201d por un verdadero especialista en la materia. No otro que el profesor Umberto Eco, que ya hace muchos a\u00f1os demostr\u00f3 que uno se pod\u00eda hacer millonario -haciendo a\u00fan m\u00e1s millonario a su editor- combinando tres o cuatro elementos b\u00e1sicos. A saber: intriga en una \u00e9poca m\u00e1s o menos ex\u00f3tica -la Edad Media, la Francia del cardenal Mazarino&#8230;- con pasadizos ocultos, malos p\u00e9rfidos y due\u00f1os de un poder omn\u00edmodo, una peque\u00f1a hermandad de h\u00e9roes que -solos contra las injusticias del Mundo- los desaf\u00edan, algo de sexo bien administrado y un sutil mecanismo de \u201dcontinuar\u00e1\u201d, dejando al, o los, h\u00e9roes al borde del abismo del que sabemos saldr\u00e1n en el cap\u00edtulo siguiente, pero queremos saber c\u00f3mo lo har\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\">As\u00ed las cosas, como \u201c\u00c1guila Roja\u201d cuenta con todos esos elementos propios del follet\u00edn, da igual que sus decorados sean de cart\u00f3n piedra, o que un especialista en artes marciales -metido a vengador justiciero en la corte de Felipe IV- tenga o no tenga mucho sentido hist\u00f3rico. El \u00e9xito est\u00e1 asegurado hasta que el p\u00fablico se canse de ese efecto follet\u00edn y su \u201csuspensi\u00f3n de incredulidad\u201d sea desafiada demasiadas veces por los conspicuos guionistas de la serie. Algo que no tiene por qu\u00e9 pasar en unos cuantos a\u00f1os&#8230; para alivio de dichos guionistas y solaz de los ejecutivos del Ente P\u00fablico de Televisi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Por lo tanto, asegurado ese m\u00ednimo, \u201c\u00c1guila Roja\u201d tiene bula hist\u00f3rica, por as\u00ed decir, para, por ejemplo, que aparezcan en ella ni\u00f1os muy graciosos y muy monos que, a pesar de estar encuadrados en la categor\u00eda \u201cplebeyo\u201d -con la que se fustiga a los personajes de la trama que esperan \u00e1vidos la llegada del vengador justiciero-, lleven un objeto tan raro -y tan de lujo- en la Europa del XVII como lo son las gafas de montura completa. Eso aparte de acudir -como si tal cosa- a una escuela para que se les saque del elevado porcentaje de analfabetos que llenaba los ej\u00e9rcitos, campos, dehesas y barcos de la Europa de esas mismas fechas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Con todos los elementos del follet\u00edn en su saco, \u201c\u00c1guila Roja\u201d puede dejar, tambi\u00e9n, que su m\u00e1ximo protagonista se pasee sin sombrero por las calles del Madrid de cart\u00f3n piedra en el que transcurre gran parte de la serie. Con eso se garantiza, aparte de que al actor se le reconozca bien -cosa muy importante para su futuro profesional-, que m\u00e1s y m\u00e1s se\u00f1oras y se\u00f1oritas se enganchen cada lunes, suspirando, al televisor para verle a \u00e9l con la excusa de ver \u201c\u00c1guila Roja\u201d. Sin importarles, lo m\u00e1s m\u00ednimo, estar viendo en pantalla algo tan absurdo como, por poner un ejemplo, un cowboy de 1880 montado en una moto todoterreno. Pues m\u00e1s o menos a eso equivaldr\u00eda salir a la calle con la cabeza descubierta en la Europa del siglo XVII. Algo que s\u00f3lo har\u00eda un hombre sin honor -si era noble- y sin honra si era plebeyo. Algo que, en cualquier caso, le iba a acarrear, invariablemente, el ser se\u00f1alado con el dedo e injuriado por los m\u00e1s graciosos de la villa con los que se cruzase esa mala tarde en la que decidi\u00f3 salir a la calle destocado&#8230; <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\">\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Si dejamos de lado la cuesti\u00f3n del protagonista masculino al que visten no como se vest\u00eda en el siglo XVII sino, sobre todo, para que se le vea bien visto, y pasamos a la protagonista femenina, nos encontramos con m\u00e1s de lo mismo. Ah\u00ed lo importante, una vez m\u00e1s, no es el rigor hist\u00f3rico del traje de la escultural Inma Cuesta, sino que los hombres podamos demostrar, por en\u00e9sima vez, lo simples que somos, preocupados s\u00f3lo de ver, bien vista, a la \u201cprota\u201d de \u201c\u00c1guila Roja\u201d. Por ejemplo luciendo su bello empeine -y no menos bello tobillo- calzado con alpargatas de tac\u00f3n de cu\u00f1a (\u00a1!), sus tambi\u00e9n bellos hombros al aire y su espl\u00e9ndida melena azabache sin nada que la cubra. Ni el m\u00e1s m\u00ednimo tocado o arreglo del pelo. Todo ello sin que los hombres con los que se cruza por esas ya caracter\u00edsticas calles de cart\u00f3n piedra marca \u201c\u00c1guila Roja\u201d, le hagan proposiciones deshonestas a cada paso. Tal y como s\u00ed hubiera ocurrido en el verdadero siglo XVII, en el que ya se sab\u00eda lo que hab\u00eda con una mujer que llevaba el cabello suelto en la calle y ense\u00f1aba hombros y alguna cosa m\u00e1s a la vista de todos&#8230; <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Y ahora, dicho todo esto, ser\u00eda bueno preguntarnos -ejecutivos rivales de TVE, el inocente p\u00fablico televisivo, historiadores amargados&#8230;-, \u00bfes necesario hacer las cosas de manera tan zafia para tener \u00e9xito, agarr\u00e1ndose a las tres o cuatro claves del follet\u00edn de \u00e9xito vestidas deprisa y corriendo con guardarrop\u00eda de ocasi\u00f3n?. La experiencia demuestra que la respuesta bien puede ser \u201cno\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Por no irnos demasiado lejos del caso \u201c\u00c1guila Roja\u201d pensemos, por ejemplo, en la adaptaci\u00f3n a la televisi\u00f3n de \u201cShogun\u201d, la novela de James Clavell. O en la serie de c\u00f3mic \u201cLas siete vidas del gavil\u00e1n\u201d. En especial en el volumen 4, dedicado a un sacerdote -el hermano Hyronimus- que ha vuelto desde Jap\u00f3n a la Francia de principios del siglo XVII empapado de aquellos peligrosos ritos malabares que la Iglesia perseguir\u00e1 con sa\u00f1a. Aparte de con todo un bagaje en el manejo de la espada samurai&#8230; <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Ambos productos, salvo alg\u00fan que otro detalle, est\u00e1n magn\u00edficamente ambientados. Tanto que quien vio la serie de televisi\u00f3n o ley\u00f3 los c\u00f3mics, aparte de entretenerse un buen rato, aprendi\u00f3 algo, se enriqueci\u00f3 y no se degrad\u00f3 y embruteci\u00f3, como ocurre con series como \u201c\u00c1guila Roja\u201d. Hechas, tal vez, con la mejor intenci\u00f3n para todos pero con un p\u00e9simo resultado para su p\u00fablico que, como dec\u00eda alguno de los tuiteros arriba mencionados, acabar\u00e1 confundiendo, y con raz\u00f3n, \u201cLos Serrano\u201d con \u201c\u00c1guila Roja\u201d, perdi\u00e9ndose en un laberinto mental en el que se mezclar\u00edan los hombres de Atapuerca con Viriato saliendo de vacaciones en un \u201cSeiscientos\u201d abarrotado y desde cuyas ventanillas se podr\u00eda o\u00edr a Felipe IV interpretando el gran \u00e9xito de Manolo Escobar \u201cQu\u00e9 viva Espa\u00f1a\u201d con acompa\u00f1amiento de viola de gamba&#8230;<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Y es que, en efecto, la hoy atemorizada competencia de TVE tendr\u00eda que saber que no ser\u00eda nada dif\u00edcil hacer algo mejor que \u201c\u00c1guila Roja\u201d, aplicando esas reglas b\u00e1sicas del follet\u00edn a la mera realidad de la Espa\u00f1a del siglo XVII, que supera cualquier delirio de los guionistas peor informados. Incluso de los que, como vamos a ver hoy mismo en el nuevo episodio de \u201c\u00c1guila Roja\u201d, se inventan minas de diamantes nada m\u00e1s, y nada menos, que en \u00a1\u00a1Inglaterra!!&#8230;<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Por ejemplo f\u00edjense -si es que no lo han hecho ya- en el caballero de la imagen que ilustra este nuevo art\u00edculo desde su comienzo. Har\u00e9 las presentaciones. Se llamaba Hasekura Tsunenaga. Fue un personaje hist\u00f3rico que visit\u00f3 Espa\u00f1a durante el reinado de Felipe III, padre de Felipe IV. En el a\u00f1o 1614 lo sac\u00f3 del puerto de Veracruz la flota que mandaba Antonio de Oquendo. Aquel almirante guipuzcoano del que, por cierto, tambi\u00e9n se podr\u00eda hacer una magn\u00edfica serie de televisi\u00f3n y del que habr\u00e1 que hablar en esta p\u00e1gina alg\u00fan que otro d\u00eda, para reivindicar su maltrecha posteridad. M\u00e1s que nada porque ese sue\u00f1o de nuestra raz\u00f3n hist\u00f3rica, produce hoy monstruos como los que se ven en \u201c\u00c1guila Roja\u201d&#8230; <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Pero volvamos con Hasekura. Fue puesto sano y salvo en Sevilla en octubre de 1614. A partir de ah\u00ed se le recibi\u00f3 con todos los honores y miramientos debidos a un embajador, que es lo que \u00e9l era. Se le llev\u00f3 as\u00ed con su estramb\u00f3tico s\u00e9quito de samur\u00e1is y bonzos a ver la Giralda, que admir\u00f3 mucho. No menos admirados debieron quedar los miembros del cabildo sevillano cuando el embajador Hasekura les entreg\u00f3 unas espadas \u201cllamadas <em>catanas<\/em>\u201d junto con otros presentes muestra de buena voluntad. Espadas que uno de los miembros del cabildo sevillano, Diego Ortiz de Z\u00fa\u00f1iga, sugiri\u00f3 enviar, con lo dem\u00e1s que tra\u00eda Hasekura Tsunenaga, a su majestad Felipe III. Cosa que al final no se hizo, quedando esas espadas en el archivo sevillano, de donde desaparecieron no se sabe cu\u00e1ndo. Tal vez durante la rapaz ocupaci\u00f3n napole\u00f3nica&#8230;<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Fue tambi\u00e9n el caballero Ortiz de Z\u00fa\u00f1iga el que sugiri\u00f3 que se enviase cuanto antes a Madrid a Hasekura y su s\u00e9quito, que demostraron ser un gravoso gasto para Sevilla en las semanas que pasaron all\u00ed.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Un consejo que esta vez s\u00ed fue o\u00eddo, iniciando as\u00ed esa peculiar embajada un largo peregrinaje el 25 de noviembre. Primero fueron recibidos en el Madrid de Felipe III, donde dejaron a los madrile\u00f1os convenientemente admirados. All\u00ed se alojaron durante ocho meses en el convento de San Francisco y Hasekura se hizo cristiano, bautizado con un padrino tan ilustre como el duque de Lerma, valido del rey. Hecho del que, adem\u00e1s, fue testigo Ana de Austria, futura reina de Francia y tambi\u00e9n futura protagonista de \u201cLos tres mosqueteros\u201d. Como el gasto y el prop\u00f3sito de la embajada de Hasekura Tsunenaga no convenc\u00edan precisamente a Felipe III, de all\u00ed se les remiti\u00f3 a Roma, a ver al Papa, y establecer relaciones diplom\u00e1ticas con \u00e9l. Un periplo que, entre agosto de 1615 y octubre de ese mismo a\u00f1o, llev\u00f3 a Hasekura a Zaragoza y de all\u00ed a Barcelona donde tomar\u00e1 un barco que recalar\u00e1 en Saint-Tropez, para echar finalmente el ancla en Civitavecchia, el puerto de los Estados Pontificios&#8230;<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Nos cuenta Juan Gil en su magn\u00edfico libro \u201cHidalgos y samur\u00e1is\u201d -que es donde se pueden leer estos datos y muchos otros m\u00e1s- que Hasekura tambi\u00e9n maravillar\u00e1 a Roma. Desde el Papa, que exclama al ver el s\u00e9quito nip\u00f3n \u201cBella cosa, bella cosa\u201d, hasta abajo, pasando por los cardenales. Tan s\u00f3lo el embajador espa\u00f1ol ante la Santa Sede estuvo ausente. Tal vez, especula Juan Gil, porque la corte de Felipe III no sab\u00eda muy bien qu\u00e9 hacer con tan ex\u00f3tico embajador como Hasekura. Salvo librarse de \u00e9l cuanto antes y con el menor compromiso posible. Cosa que, en efecto ocurri\u00f3, como lo delata el gris recibimiento que se le dio a su vuelta a la villa y corte&#8230;<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\">A pesar de que el detallado estudio de Juan Gil dice muchas cosas m\u00e1s, supongo que no har\u00e1 falta contarlas para que nos demos cuenta de que, sin duda, hay fabulosas historias como la de esta embajada japonesa a la Europa del siglo XVII en la que encontraremos todo lo que necesita un buen follet\u00edn hist\u00f3rico de \u00e9xito. Exotismo, ciudades llenas de espadachines como la Sevilla o la Roma del siglo XVII, validos siniestros y poderosos como el duque de Lerma, reinas desgraciadas como la Ana de Austria que, dicen, sufrir\u00e1 al cardenal Richelieu, marcos incomparables como Saint-Tropez&#8230;<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/05\/Tachibana-Muneshige-catana-desenvainada-1569-1642.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-427\" title=\"Tachibana Muneshige, samurai contempor\u00e1neo del embajador Hasekura Tsunenaga. Fabricante Osprey-Del Prado. Pieza de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/05\/Tachibana-Muneshige-catana-desenvainada-1569-1642.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/05\/Tachibana-Muneshige-catana-desenvainada-1569-1642.jpg 640w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/05\/Tachibana-Muneshige-catana-desenvainada-1569-1642-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En fin, tal vez demasiado como para seguir derrochando el talento de buenos actores y actrices y dinero p\u00fablico en series como \u201c\u00c1guila Roja\u201d. Un \u00e9xito, s\u00ed, pero que seguramente vamos a pagar muy caro a corto y medio plazo con una ignorancia y embrutecimiento colectivos que -tambi\u00e9n casi seguro- no van a traer nada bueno a un pa\u00eds con una imagen exterior ya de por s\u00ed cutre desde hace a\u00f1os. Problema que, sin embargo, como vemos, tiene un remedio relativamente f\u00e1cil&#8230;<\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Ah\u00ed estaba el lunes de la semana pasada. Imp\u00e1vido. Como corresponde. a un h\u00e9roe justiciero de la estirpe del Zorro, el Llanero Solitario, Robin\u00a0 Hood y, para los especialistas en la materia, Rebecca o el Capit\u00e1n Swing. 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