{"id":4308,"date":"2024-05-27T11:30:28","date_gmt":"2024-05-27T09:30:28","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=4308"},"modified":"2024-05-27T11:40:38","modified_gmt":"2024-05-27T09:40:38","slug":"yankee-doodle-lady-la-historia-de-deborah-sampson-1782-1783","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2024\/05\/27\/yankee-doodle-lady-la-historia-de-deborah-sampson-1782-1783\/","title":{"rendered":"Yankee Doodle&#8230; lady\u2026 La historia de Deborah Sampson (1782-1783)"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\" align=\"justify\"><b>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 <\/b><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-4309 size-medium\" title=\"Soldado de Infanter\u00eda Ligera del Ej\u00e9rcito Continental (c. 1782)\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2024\/05\/Infanter\u00f1ia-ligera-del-ej\u00e9rcito-Continental-191x300.jpg\" alt=\"\" width=\"191\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2024\/05\/Infanter\u00f1ia-ligera-del-ej\u00e9rcito-Continental-191x300.jpg 191w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2024\/05\/Infanter\u00f1ia-ligera-del-ej\u00e9rcito-Continental.jpg 346w\" sizes=\"(max-width: 191px) 100vw, 191px\" \/>A Deborah Sampson la conoc\u00ed despu\u00e9s de haber sabido de otras mujeres soldado del siglo XVIII. Por ejemplo de \u201cCarlos\u201d Gara\u00edn, cuyo verdadero nombre femenino nunca se conoci\u00f3 y que cay\u00f3 muerta -durante la Guerra de Independencia de Estados Unidos- vistiendo el uniforme del regimiento suizo de Betschart, en el asedio de Mah\u00f3n con el que Espa\u00f1a trataba de recuperar esa estrat\u00e9gica base, entonces en manos brit\u00e1nicas.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">No muy lejos de la fecha en la que la soldado Gara\u00edn cay\u00f3 en el campo de batalla -un 27 de diciembre de 1781, desangrada por un ca\u00f1onazo en su pierna que descubri\u00f3 su secreto- otra mujer decid\u00eda, lejos de all\u00ed, ir a servir bajo el mismo disfraz masculino en esa misma guerra. De hecho lo hacia en el punto cero donde hab\u00eda empezado el conflicto que se llev\u00f3 la vida de la soldado Gara\u00edn.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Esa otra mujer descend\u00eda de linaje ilustre, pero empobrecido, de Nueva Inglaterra. Es decir: era vecina de unas provincias de las m\u00e1s rebeldes de todas las rebeldes trece colonias americanas que, en 1776, hab\u00edan declarado la guerra al rey Jorge III.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Su nombre era Deborah Sampson y a partir del 20 de mayo de 1782 empezaron a ocurrirle cosas interesantes. Por ejemplo que, tras un primer intento fallido de hacerse pasar por hombre para engrosar las filas del Ej\u00e9rcito Continental de l\u00ednea, consigui\u00f3 entrar en \u00e9l. Y adem\u00e1s en una unidad de tiradores de \u00e9lite.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">La guerra, para entonces, estaba pr\u00e1cticamente perdida para los brit\u00e1nicos. Y tambi\u00e9n para los norteamericanos leales a Londres. Los llamados \u201ctories\u201d. Pero esas fuerzas probrit\u00e1nicas a\u00fan reten\u00edan plazas importantes como Nueva York.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Eso permiti\u00f3 a Deborah Sampson participar en distintos combates como exploradora y escaramuceadora, que es a lo que se dedicaban las compa\u00f1\u00edas de Infanter\u00eda Ligera como aquella a la que la hab\u00edan destinado a ella, bajo el mando del capit\u00e1n George Webb.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">En junio de 1782 entr\u00f3 bajo el fuego en una exitosa operaci\u00f3n contra los \u201ctories\u201d encuadrada en una partida del Ej\u00e9rcito Continental de treinta efectivos y dos sargentos. Al parecer Deborah ostent\u00f3 tambi\u00e9n mando en esa ocasi\u00f3n y lanz\u00f3 un ataque contra un puesto de los \u201ctories\u201d, consiguiendo hacer all\u00ed quince prisioneros.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Durante unos diecisite meses, hasta casi el fin definitivo de la guerra, Deborah Sampson particip\u00f3 en otros combates. En uno de ellos recibi\u00f3 un golpe de sable en la frente y dos balazos en el muslo izquierdo (si bien algunas fuentes indican que la herida, \u00fanica, fue en un hombro). Para evitar ser descubierta por los cirujanos militares se extrajo ella misma una de las balas. La otra, enterrada en su carne a m\u00e1s profundidad, se qued\u00f3 all\u00ed hasta la muerte de esta mujer soldado muchos a\u00f1os despu\u00e9s, a causa de la fiebre amarilla, en 1827.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Fue tambi\u00e9n a causa de una enfermedad, y no de una herida militar, como se descubri\u00f3 el verdadero sexo de Deborah Sampson. Ocurri\u00f3 en Filadelfia, donde su unidad hab\u00eda sido destinada para sofocar un conato de rebeli\u00f3n de otros soldados del Ej\u00e9rcito Continental que protestaban por no recibir las pagas que se les deb\u00edan.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Al caer enferma Deborah, Barnabas Binney, el doctor que la atendi\u00f3, descubri\u00f3 que bajo la casaca de uniforme no hab\u00eda un soldado de Infanter\u00eda Ligera, sino una mujer que hab\u00eda disimulado su pecho para pasar por var\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Para cuando Deborah Sampson se recuper\u00f3 bajo los cuidados de Binney y su familia, se hab\u00eda firmado la Paz de Par\u00eds que pon\u00eda fin a la guerra que Francia, Holanda, Espa\u00f1a y Estados Unidos hab\u00edan sostenido contra Gran Breta\u00f1a.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">El general Paterson, bajo cuyo mando hab\u00eda estado Deborah, decidi\u00f3 licenciarla. Lo hizo con honores y con algo de dinero para que regresase a su casa.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Deborah, a partir de ah\u00ed, sigui\u00f3 una vida llamativa. Para empezar no tuvo inconveniente en casarse (a diferencia de lo que ocurri\u00f3 con otras mujeres soldado como la c\u00e9lebre Catalina de Erauso). Y lo hizo con un granjero: Benjamin Gannett.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Eso, en 1783 y a\u00f1os posteriores, significaba una vida dura. Una en la que iba a faltar dinero a una familia a la que Deborah aport\u00f3 un hijo y dos hijas. Por ello la antigua mujer soldado busc\u00f3 todos los medios a su alcance para conseguir m\u00e1s dinero y que la granja familiar saliera as\u00ed adelante.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Parte de esos medios fueron reclamar al victorioso Congreso Continental su paga de veterana de guerra.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Tambi\u00e9n se dedic\u00f3 a vender la historia de su haza\u00f1osa vida, dando conferencias en las que contaba a sus at\u00f3nitos conciudadanos sus servicios como soldado despu\u00e9s de elogiar las virtudes de la mujer dedicada a ejercer el papel que exclusivamente se le otorgaba en aquella sociedad. Un discurso sin duda impactante. M\u00e1s a\u00fan teniendo en cuenta que Deborah sol\u00eda lucir en esas conferencias su viejo uniforme de la Infanter\u00eda Ligera \u201cyankee\u201d y mostraba sus habilidades marciales adquiridas en su a\u00f1o y medio de servicio en esas tropas.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Sobre Deborah Sampson se han escrito numerosos art\u00edculos y algunos libros. Uno de los primeros fue el titulado &#8220;<em>The Female Review: or, Memory of an American Young Lady<\/em>&#8220;. Obra de Herman Mann y, como puede leerse en copias accesibles como la de la Universidad de Michigan, dotada de las caracter\u00edsticas habituales en esos relatos de vidas de soldados aunque con un marcado tono moralizante y clamando su autor haber hecho ese trabajo de forma m\u00e1s bien desinteresada y no con fines comerciales.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">En cualquier caso libros as\u00ed mantuvieron vivo el recuerdo de Deborah Sampson. Tanto incluso que en la Segunda Guerra Mundial se dio su nombre -aunque con el apellido de su marido- a uno de los muchos barcos que salieron de los astilleros estadounidenses para combatir al III Reich y sus aliados.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">En una \u00e9poca en la que el llamado movimiento de liberaci\u00f3n femenina alcanzaba un punto \u00e1lgido -es decir, en los a\u00f1os setenta del siglo pasado- Ann McGovern dedic\u00f3 a Deborah, en 1975, una peque\u00f1a biograf\u00eda destinada a un p\u00fablico infantil y juvenil titulada &#8220;<em>The secret soldier. The Story of Deborah Sampson<\/em>&#8221; que ha sido reeditada varias veces.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">As\u00ed ha ido sobreviviendo, hasta hoy, la historia de aquella soldado yanqui que ha encontrado eco, desde hace a\u00f1os, incluso en Espa\u00f1a, donde se dir\u00eda que se la recuerda m\u00e1s que a otras como la soldado Gara\u00edn. Ca\u00edda por\u00a0 la misma causa que ella en 1781, ante las bater\u00edas de los casacas rojas atrincherados en Mah\u00f3n&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 A Deborah Sampson la conoc\u00ed despu\u00e9s de haber sabido de otras mujeres soldado del siglo XVIII. 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