{"id":4424,"date":"2024-08-05T11:30:11","date_gmt":"2024-08-05T09:30:11","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=4424"},"modified":"2024-08-05T12:53:16","modified_gmt":"2024-08-05T10:53:16","slug":"nicaragua-en-1914-o-algo-de-historia-sobre-las-venas-abiertas-de-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2024\/08\/05\/nicaragua-en-1914-o-algo-de-historia-sobre-las-venas-abiertas-de-america-latina\/","title":{"rendered":"Nicaragua en 1914. O algo de Historia sobre las venas abiertas de Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\"><b>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/b><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-4437 \" title=\"Jos\u00e9 Santos Zelaya con Rub\u00e9n Dar\u00edo y otros dignatarios, en su exilio en Madrid (1910). Foto Francisco Go\u00f1i\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2024\/08\/24_ruben_dario_jose_santos_zelaya_luis_cousin_mariano_miguel_del_val_de_goni_l-256x300.jpg\" alt=\"\" width=\"306\" height=\"359\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2024\/08\/24_ruben_dario_jose_santos_zelaya_luis_cousin_mariano_miguel_del_val_de_goni_l-256x300.jpg 256w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2024\/08\/24_ruben_dario_jose_santos_zelaya_luis_cousin_mariano_miguel_del_val_de_goni_l-768x900.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2024\/08\/24_ruben_dario_jose_santos_zelaya_luis_cousin_mariano_miguel_del_val_de_goni_l-536x628.jpg 536w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2024\/08\/24_ruben_dario_jose_santos_zelaya_luis_cousin_mariano_miguel_del_val_de_goni_l.jpg 788w\" sizes=\"(max-width: 306px) 100vw, 306px\" \/>El revuelo organizado esta semana pasada por las elecciones celebradas en Venezuela me lleva hoy hacia una interesante parte de la Historia de Am\u00e9rica. Al menos de esa Am\u00e9rica que llaman \u201cespa\u00f1ola\u201d, Latinoam\u00e9rica o Hispanoam\u00e9rica.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Hace ya muchos a\u00f1os, cuando estas cosas estaban de moda entre una gran mayor\u00eda, Eduardo Galeano escribi\u00f3 una obra po\u00e9tica sobre el triste destino de esa Am\u00e9rica. El volumen se titul\u00f3 \u201c<i>Las venas abiertas de Am\u00e9rica Latina<\/i>\u201d. Como se ve, ya s\u00f3lo por su t\u00edtulo, era un libro que abordaba de forma m\u00e1s literaria que cient\u00edfica los problemas que afrontaba esa vasta extensi\u00f3n de tierra que va desde el R\u00edo Grande hasta Tierra de Fuego. Ah\u00ed Galeano explicaba c\u00f3mo esa Am\u00e9rica era sistem\u00e1ticamente sojuzgada, explotada, subdesarrollada&#8230;<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Lo cierto es que, en distintos grados y maneras, seg\u00fan pa\u00edses, esas naciones americanas han sido zarandeadas por toda clase de problemas y soluciones que, al final, no son soluciones sino un agravante del problema. Venezuela, en efecto, est\u00e1 dando todo un espect\u00e1culo a ese respecto. De una Econom\u00eda muy pr\u00f3spera, que atra\u00eda emigrantes espa\u00f1oles no hace tanto tiempo, all\u00e1 por los setenta del siglo XX, pas\u00f3 a una cuesta abajo econ\u00f3mica y un empobrecimiento inusitado. De lo cual, con bastante l\u00f3gica hist\u00f3rica, se pas\u00f3, a su vez, a un movimiento de apariencia m\u00e1s o menos socialista y revolucionaria -el llamado Chavismo- que no parece haya mejorado mucho las cosas que ahora ebullen bajo la alargada sombra de un monumental fraude electoral.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Realmente es un proceso hist\u00f3rico muy sofisticado. Un mecanismo llamativo por la exactitud con la que centenares de miles de kil\u00f3metros del planeta han sido condenados a situaciones indeseables para centenares de millones de personas. Unas que no han conocido m\u00e1s que bajos est\u00e1ndares de vida y otras -como las clases medias venezolanas, argentinas&#8230;- que, tras disfrutar una calidad de vida muy similar a la de los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados de Europa, han ca\u00eddo a unos niveles de precariedad y pobreza llamativos. Algo que los ha arrojado, en efecto, en brazos de populismos -al estilo del que ahora incendia las calles de Venezuela- y que lleva a nuevas soluciones pendulares -la motosierra de Milei, por ejemplo- que ya se ver\u00e1 si son realmente una soluci\u00f3n o parte del inacabable y retroalimentado problema.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Un caso hist\u00f3rico interesante -acaso ejemplar- sobre esos procesos, seria el de la Nicaragua del a\u00f1o 1914 y la que vino despu\u00e9s, hasta hoy d\u00eda pr\u00e1cticamente.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">A ese respecto hay un interesante libro publicado en ese pa\u00eds, Nicaragua, tras el triunfo de la llamada \u201crevoluci\u00f3n sandinista\u201d, en el a\u00f1o 1984.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Es un volumen de apenas cien p\u00e1ginas y se titula \u201c<i>G\u00e9nesis de la intervenci\u00f3n norteamericana en Nicaragua<\/i>\u201d. Est\u00e1 escrito por un pol\u00edtico nicarag\u00fcense, P\u00edo Bola\u00f1os, que conoci\u00f3 de primera mano uno de los muchos per\u00edodos convulsos que ha vivido Nicaragua desde que deja de ser una provincia espa\u00f1ola y se convierte en estado independiente a partir de 1838.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Ese per\u00edodo convulso va de 1910 a 1914 y, leyendo a Bola\u00f1os, la sensaci\u00f3n que se transmite es la de que Nicaragua viv\u00eda entonces una situaci\u00f3n muy parecida a la que vive en esas fechas, m\u00e1s o menos, ese M\u00e9xico que ha sido inmortalizado tantas veces por el Cine. Son tiempos de rep\u00fablicas americanas que se esfuerzan por no quedar atr\u00e1s frente a los pa\u00edses de Europa. Sobre todo Francia, que es el modelo a imitar en M\u00e9xico, en Argentina&#8230; Hora, pues, de criollos educados en Estados Unidos o esa misma Francia, de trajes de tres piezas y asfixiantes cuellos duros encorbatados, de mecanizaci\u00f3n con los primeros veh\u00edculos a motor y, sobre todo, de grandes proyectos y grandes negocios. Como el Canal de Panam\u00e1&#8230;<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Todo a costa de mucha gente. Gente que al final, organizada y dirigida por lo que queda de sano entre las burgues\u00edas locales, se revuelve con las armas en la mano, de revoluci\u00f3n en revoluci\u00f3n y de guerra civil en guerra civil. Algunas de escala microsc\u00f3pica, como la que vive la Nicaragua de P\u00edo Bola\u00f1os que, por cierto, es tambi\u00e9n la de un poeta de renombre mundial como Rub\u00e9n Dar\u00edo. Alguien con el que Bola\u00f1os, diplom\u00e1tico nicarag\u00fcense como el mismo Dar\u00edo, se escribe cordialmente en esos a\u00f1os brillantes y convulsos para su patria com\u00fan.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Bola\u00f1os ser\u00e1 secretario personal del general Jos\u00e9 Santos Zelaya, del partido liberal y presidente de la naci\u00f3n de 1893 hasta 1909, cuando es derrocado tras la amenazante Nota Knox mezclada con una nueva, y corta, guerra civil.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">A partir de ah\u00ed todo se nubla. Como la propia Historia de la Nicaragua independiente. Para unos Zelaya fue un dictador que aplast\u00f3 las libertades p\u00fablicas (sus amistades con Porfirio D\u00edaz desde luego no hablan mucho en favor de \u00e9l) por m\u00e1s que se presentase como adalid del pa\u00eds para hacerlo pr\u00f3spero y rico como lo hab\u00eda sido hasta mediados del siglo XIX, cuando el filibustero estadounidense William Walker -tambi\u00e9n retratado por Hollywood- se abalanz\u00f3 sobre ese pa\u00eds centroamericano que se sab\u00eda era un rico bot\u00edn. Como lo demostraba la presencia en \u00e9l de los Vanderbilt. Hasta la llegada de Walker explotadores de la ruta m\u00e1s sencilla hacia la Costa Oeste de los nacientes Estados Unidos, a trav\u00e9s de los grandes lagos nicarag\u00fcenses, antes de que se abriese el Canal de Panam\u00e1.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Para Bola\u00f1os, sin embargo, el dictador es Adolfo D\u00edaz. Y la clave del asunto est\u00e1 en su detallado libro \u201c<i>G\u00e9nesis de la intervenci\u00f3n norteamericana en Nicaragua<\/i>\u201d. Ah\u00ed Bola\u00f1os explicaba c\u00f3mo D\u00edaz fue puesto en el poder por los norteamericanos, que desembarcaron una guarnici\u00f3n de Marines que se quedar\u00eda largo tiempo en Nicaragua, velando porque ese pa\u00eds estuviese subordinado a quien pudiera garantizar los intereses de inversores norteamericanos. Especialmente los de varios bancos de Wall Street.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Bola\u00f1os denunciaba as\u00ed que la labor de D\u00edaz hab\u00eda sido la de garantizar esas inversiones y, de paso, lucrarse \u00e9l y su camarilla a base de explotar a conciencia los recursos del estado nicarag\u00fcense, llegando a emitir moneda respaldada en la nada, obligaciones del estado sin valor alguno y todo un cataclismo financiero que, si creemos a P\u00edo Bola\u00f1os, arruin\u00f3 el pa\u00eds. O lo subdesarroll\u00f3 definitivamente. El remate a esta situaci\u00f3n lleg\u00f3 con el c\u00e9lebre Augusto Sandino, que en la d\u00e9cada de los 20 y los 30 del siglo pasado, se present\u00f3 como la verdadera alternativa popular tanto a conservadores como a liberales y como el caudillo que sacar\u00eda de Nicaragua el yugo estadounidense definitivamente.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Desde el asesinato de Sandino en 1934 hasta 1979, todo apunta a que Nicaragua sigui\u00f3 la senda marcada por D\u00edaz que con tanto detalle describ\u00eda Pio Bola\u00f1os. Es decir: la de un pa\u00eds subordinado a los intereses norteamericanos. Lo cual finalmente llev\u00f3 a una mayor\u00eda a abrazar la causa del movimiento revolucionario marxista del Frente Sandinista de Liberaci\u00f3n Nacional. En\u00e9sima soluci\u00f3n que (con el fin de la Guerra Fr\u00eda y la extinci\u00f3n del Amigo Sovi\u00e9tico mediante) acab\u00f3 con la vuelta al poder en Nicaragua de la vieja pol\u00edtica liberal heredada del siglo XIX. Lo cual, a su vez, devolvi\u00f3 el poder a los sandinistas para instaurar, al fin, un gobierno que, hoy por hoy, ha sido descrito como autocr\u00e1tico. Es decir: dictatorial&#8230;<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Realmente, echando as\u00ed la vista atr\u00e1s, con la Historia en la mano, Latinoam\u00e9rica muestra unas venas en efecto muy abiertas, desde hace dos siglos, y que no parece posible cerrar con ninguna soluci\u00f3n. Ni roja, ni blanca, ni azul. Asombra as\u00ed que ese rico continente (que habla espa\u00f1ol) no se haya desangrado ya del todo.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">La pr\u00f3xima p\u00e1gina de esa turbia Historia a\u00fan por escribir parece ser hoy Venezuela. De momento&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 El revuelo organizado esta semana pasada por las elecciones celebradas en Venezuela me lleva hoy hacia una interesante parte de la Historia de Am\u00e9rica. Al menos de esa Am\u00e9rica que llaman \u201cespa\u00f1ola\u201d, Latinoam\u00e9rica o Hispanoam\u00e9rica. 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