{"id":4452,"date":"2024-08-19T11:30:23","date_gmt":"2024-08-19T09:30:23","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=4452"},"modified":"2024-08-19T11:30:23","modified_gmt":"2024-08-19T09:30:23","slug":"otra-historia-de-las-guerras-napoleonicas-el-31-de-agosto-de-1813-contado-en-800-paginas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2024\/08\/19\/otra-historia-de-las-guerras-napoleonicas-el-31-de-agosto-de-1813-contado-en-800-paginas\/","title":{"rendered":"\u00bfOtra Historia de las guerras napole\u00f3nicas? El 31 de agosto de 1813 contado en 800 p\u00e1ginas"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\"><b>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/b><b> <\/b><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-4453\" title=\"Portada del libro de Jos\u00e9 Mar\u00eda Leclercq S\u00e1iz sobre el asedio de San Sebasti\u00e1n en el verano de 1813. Foto portada: Jordi Bru (2024))\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2024\/08\/Portada-libro-J.-M-Leclercq-211x300.jpg\" alt=\"\" width=\"245\" height=\"349\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2024\/08\/Portada-libro-J.-M-Leclercq-211x300.jpg 211w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2024\/08\/Portada-libro-J.-M-Leclercq-768x1093.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2024\/08\/Portada-libro-J.-M-Leclercq-441x628.jpg 441w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2024\/08\/Portada-libro-J.-M-Leclercq.jpg 1230w\" sizes=\"(max-width: 245px) 100vw, 245px\" \/>\u00bfCu\u00e1ntas veces se puede contar un hecho hist\u00f3rico? La respuesta a una pregunta como esa es m\u00e1s -y menos- obvia de lo que parece. En cierta ocasi\u00f3n un catedr\u00e1tico de Historia Contempor\u00e1nea, Joseba Agirreazkuenaga, me dio una respuesta bastante categ\u00f3rica y, yo dir\u00eda, que exacta: no hay un libro de Historia que sea definitivo. Pasados unos a\u00f1os vendr\u00e1 otro que lo completar\u00e1 y otro, y otro&#8230;<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Si aplic\u00e1semos esa pregunta de nuevo a un hecho hist\u00f3rico de las guerras napole\u00f3nicas, ocurrido en la ciudad de San Sebasti\u00e1n, obtendr\u00edamos una confirmaci\u00f3n total de esa afirmaci\u00f3n en este verano del a\u00f1o 2024.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Es lo que nos dice un voluminoso libro del historiador y arque\u00f3logo donostiarra Jos\u00e9 Mar\u00eda Leclercq S\u00e1iz, que es el resultado final de a\u00f1os y m\u00e1s a\u00f1os de trabajo paciente, como de orfebre o de relojero que monta un complejo mecanismo, y del que ha surgido un volumen de m\u00e1s de 800 p\u00e1ginas titulado \u201c<i>El asedio de San Sebasti\u00e1n. Aquel verano de 1813<\/i>\u201d.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">En \u00e9l, como ya se adivina en ese t\u00edtulo, su autor reconstruye -una vez m\u00e1s- los hechos de la que podemos llamar Batalla de San Sebasti\u00e1n, que concluye un 31 de agosto de aquel verano de 1813, en el que el imperio napole\u00f3nico se iba derrumbando sin apenas pausa.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">De ese hecho de las guerras napole\u00f3nicas han hablado ya, efectivamente, muchos historiadores (entre ellos el que estas l\u00edneas escribe). Parecer\u00eda, por lo tanto, que poco m\u00e1s se podr\u00eda decir. Sin embargo, cuando se ojea el libro de Jos\u00e9 Mar\u00eda Leclercq, ya desde ese primer inicio de la lectura, es evidente que hay mucho que contar todav\u00eda sobre aquellos hechos. Y que no hay, en efecto, libro de Historia definitivo sobre ning\u00fan hecho hist\u00f3rico. Y menos sobre los de la \u00e9poca napole\u00f3nica.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">El propio autor de \u201c<i>El asedio de San Sebasti\u00e1n. Aquel verano de 1813<\/i>\u201d ya da algunas claves cuando nos cuenta los antecedentes que llevar\u00e1n al asedio de San Sebasti\u00e1n y al posterior asalto a la ciudad y su destrucci\u00f3n por parte de tropas anglo-portuguesas de un modo que ha dado -y deber\u00eda dar a\u00fan- mucho que hablar y mucho que escribir.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Entre esos hechos \u201c<i>El asedio de San Sebasti\u00e1n. Aquel verano de 1813<\/i>\u201d, alude a la Batalla de Vitoria de finales de junio de 1813. Otro hito de las guerras napole\u00f3nicas sobre el que se ha escrito y se ha dicho bastante. Aunque, quiz\u00e1s, no tanto como se deber\u00eda haber escrito y dicho sobre ese hecho. Es lo que nos viene a decir Jos\u00e9 Mar\u00eda Leclercq, que considera que esa batalla, de haber ocurrido al otro lado de la frontera de los Pirineos, se habr\u00eda descrito como un hecho capital de las guerras napole\u00f3nicas y habr\u00eda tenido, en lugar de los consabidos diez minutos de gloria warholianos, un largo recorrido en novelas, libros de Historia de alcance mundial y considerados, ipso facto, como de referencia obligada, y, por supuesto, mucho, mucho material audiovisual. Entre \u00e9l varias pel\u00edculas.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Con el asedio y posterior batalla en torno a San Sebasti\u00e1n en aquel verano de 1813, el libro de Jos\u00e9 Mar\u00eda Leclercq nos est\u00e1 se\u00f1alando, en sus m\u00e1s de 800 p\u00e1ginas, que podr\u00eda -y deber\u00eda- decirse otro tanto. Y es que en aquella plaza fuerte, y sus cercan\u00edas, se estaba jugando, en 1813, el destino final de esas guerras napole\u00f3nicas.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">As\u00ed p\u00e1gina a p\u00e1gina, hasta sumar 844, \u201c<i>El asedio de San Sebasti\u00e1n. Aquel verano de 1813<\/i>\u201d nos cuenta muchas m\u00e1s cosas sobre aquel hecho al que todav\u00eda, como se deduce de esa lectura, no se le ha dado la importancia merecida no como Historia aislada, local, sino como parte -y no menor- de esas guerras napole\u00f3nicas que hicieron el mundo que hoy conocemos y en el que vivimos.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Esa labor de Jos\u00e9 Mar\u00eda Leclercq se hace a trav\u00e9s no s\u00f3lo de ese enfoque nuevo -tan necesario- sobre esos hechos hist\u00f3ricos deslavazados o descontextualizados, sino a partir de una recopilaci\u00f3n minuciosa de documentos conocidos, o no tan conocidos -o incluso desconocidos hasta este 2024- que tanto el autor como su padre fueron reuniendo durante m\u00e1s de treinta a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Todo ello queda ahora expuesto en un libro que, a trav\u00e9s de lo escrito por su autor, de esos documentos reproducidos minuciosamente y de im\u00e1genes de los hechos o de los protagonistas de ellos intercaladas, nos devuelve a aquella batalla en la que Wellington, bajo su bien ensayada flema brit\u00e1nica, estaba jugando, una vez m\u00e1s, con el destino no solo de una ciudad o un pa\u00eds, sino de todo un continente que controlaba buena parte del Mundo.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Aunque s\u00f3lo fuera por eso, el libro de Jos\u00e9 Mar\u00eda Leclercq S\u00e1iz \u201c<i>El asedio de San Sebasti\u00e1n. Aquel verano de 1813<\/i>\u201d, merece algo m\u00e1s que atenci\u00f3n. Y es que, en realidad, atesora muchas m\u00e1s virtudes como libro de una Historia que es algo m\u00e1s -como descubrimos ley\u00e9ndolo- que la anecd\u00f3tica de un rinc\u00f3n de la Europa napole\u00f3nica cuya Historia oficial y oficiosa, parad\u00f3jicamente, ha sido, hasta hoy, en no poca medida, olvidada, minimizada, incluso falseada\u2026<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Una maniobra sin sentido hist\u00f3rico contra la que, desde este otro verano -el de 2024- se alza ese libro que no deber\u00e1 ser pasado por alto para quien quiera saber realmente qu\u00e9 fueron esas guerras napole\u00f3nicas que hicieron este mundo en el que hoy vivimos y en el que visitamos la tumba de Napole\u00f3n en Par\u00eds o el campo de Waterloo, esperando encontrar all\u00ed algunas respuestas.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Unas que, en realidad, deber\u00edamos empezar por buscar en las 844 minuciosas p\u00e1ginas de \u201c<i>El asedio de San Sebasti\u00e1n. Aquel verano de 1813<\/i>\u201d que describen, al detalle, una gigantesca batalla en torno a una peque\u00f1a -pero muy importante- ciudad vasca llamada San Sebasti\u00e1n, donde el destino de Napole\u00f3n, de Wellington, de las guerras napole\u00f3nicas, y el de Europa, y el del mundo, podr\u00eda haber cambiado de signo de haber sucedido las cosas de otro modo diferente a ese que qued\u00f3 plasmado en esa Historia que reconstruye ese libro&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 \u00bfCu\u00e1ntas veces se puede contar un hecho hist\u00f3rico? La respuesta a una pregunta como esa es m\u00e1s -y menos- obvia de lo que parece. 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