{"id":454,"date":"2013-06-17T11:30:42","date_gmt":"2013-06-17T09:30:42","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=454"},"modified":"2013-06-17T11:30:42","modified_gmt":"2013-06-17T09:30:42","slug":"la-penultima-campana-de-las-guerras-napoleonicas-i-una-reflexion-sobre-la-historia-de-la-conmemoracion-de-un-centenario-donostia-1813-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2013\/06\/17\/la-penultima-campana-de-las-guerras-napoleonicas-i-una-reflexion-sobre-la-historia-de-la-conmemoracion-de-un-centenario-donostia-1813-2013\/","title":{"rendered":"La pen\u00faltima campa\u00f1a de las guerras napole\u00f3nicas (I). Una reflexi\u00f3n sobre la Historia de la conmemoraci\u00f3n de un centenario: \u201cDonostia 1813-2013\u201d"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p>Hoy comenzamos en este correo de la Historia, que ya ha cumplido su primer a\u00f1o, una serie de art\u00edculos que llegar\u00e1n hasta el 9 de septiembre. Todos ellos tendr\u00e1n un mismo denominador com\u00fan: estar\u00e1n dedicados a reconstruir los hechos hist\u00f3ricos que tuvieron lugar, fundamentalmente, en territorio alav\u00e9s y guipuzcoano hace ahora doscientos a\u00f1os, y tratar\u00e1n de ofrecer informaci\u00f3n in\u00e9dita, y de primera mano, sobre ellos.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/La-retirada-hacia-Francia-a-finales-de-1813.-Ilustraci\u00f3n-de-Job-para-el-Napol\u00e9on-de-Georges-Montorgueil.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-455\" title=\"La retirada hacia Francia a finales de 1813. Ilustraci\u00f3n de Job para el \"Napol\u00e9on\" de Georges Montorgueil. Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/La-retirada-hacia-Francia-a-finales-de-1813.-Ilustraci\u00f3n-de-Job-para-el-Napol\u00e9on-de-Georges-Montorgueil-300x283.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"283\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/La-retirada-hacia-Francia-a-finales-de-1813.-Ilustraci\u00f3n-de-Job-para-el-Napol\u00e9on-de-Georges-Montorgueil-300x283.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/La-retirada-hacia-Francia-a-finales-de-1813.-Ilustraci\u00f3n-de-Job-para-el-Napol\u00e9on-de-Georges-Montorgueil.jpg 762w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Ese objetivo es producto tanto de la mera inercia del trabajo del historiador -se supone que eso, precisamente, es lo que debe de hacer-, como del preocupante horizonte que plantea el modo en el que, seg\u00fan los indicios disponibles, se ha decidido conmemorar alguno de los principales hechos hist\u00f3ricos de esa pen\u00faltima campa\u00f1a de las guerras napole\u00f3nicas liderada nada m\u00e1s, y tampoco nada menos, que por el general que acabar\u00e1 con Napole\u00f3n en Waterloo: <em>sir<\/em> Arthur Wellesley, desde 1809 conocido como Lord Wellington.<\/p>\n<p>Para m\u00ed, quiz\u00e1s, habr\u00eda sido m\u00e1s f\u00e1cil pasar por alto un hecho fundamental. A saber: que hoy mismo todo apunta a que, si no hacemos algo para remediarlo, la conmemoraci\u00f3n de esos hechos hist\u00f3ricos no dejar\u00e1 un relato hist\u00f3ricamente v\u00e1lido.<\/p>\n<p>S\u00f3lo para centrarnos en un \u00fanico caso, el\u00a0 t\u00edtulo oficial de la conmemoraci\u00f3n dirigida desde el Ayuntamiento de San Sebasti\u00e1n, y el enfoque de la misma, resultan terriblemente reduccionistas, localistas -un fallo que comparte con el otro gran hito de este bicentenario, la batalla de Vitoria- y, por lo tanto, terriblemente empobrecedores de ese relato hist\u00f3rico que, se supone, ser\u00eda precisamente lo que deber\u00edan generar este tipo de conmemoraciones.<\/p>\n<p>El t\u00edtulo oficial de ese evento es \u201cBicentenario 1813-2013. 200 a\u00f1os construyendo San Sebasti\u00e1n\u201d. Una afirmaci\u00f3n excesivamente neutra, incluso aparentemente c\u00e1ndida vista desde el punto de vista del historiador -que algo, se supone, podr\u00e1 decir respecto a algo que, se supone, es una conmemoraci\u00f3n <em>hist\u00f3rica<\/em>&#8211; y que no mejora mucho con la explicaci\u00f3n que da el programa oficial del Ayuntamiento de San Sebasti\u00e1n, donde se se\u00f1ala, literalmente, que lo que se pretende conmemorar es \u201cla quema, destrucci\u00f3n y reconstrucci\u00f3n de Donostia\/San Sebasti\u00e1n\u201d. A lo que s\u00f3lo se a\u00f1ade, para contextualizar ese hecho hist\u00f3rico, que dicha \u201cquema, destrucci\u00f3n y reconstrucci\u00f3n\u201d fue producto de \u201cun tr\u00e1gico episodio de las Guerras Napole\u00f3nicas\u201d perpetrado por tropas aliadas anglo-portuguesas&#8230;<\/p>\n<p>Si seguimos leyendo dicho programa descubriremos que, b\u00e1sicamente, se pretende dar a conocer ese hecho, pero en ning\u00fan momento se habla de aprovechar esta fecha redonda para realizar la trabajosa -y necesaria- tarea de reconstruir aquellos hechos, ahondando en el conocimiento hist\u00f3rico de los mismos.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, a fecha de hoy, y ya s\u00f3lo con ese punto de partida, entramos en un discurso hist\u00f3rico que, voluntariamente o no, deforma, y aliena, el recuerdo de esos acontecimientos. Para empezar se a\u00edsla ese hecho,\u201cla quema, destrucci\u00f3n y reconstrucci\u00f3n de Donostia\/San Sebasti\u00e1n\u201d, del contexto hist\u00f3rico que lo gener\u00f3.<\/p>\n<p>Es decir, de una importante campa\u00f1a militar que, como nos indica la obra cl\u00e1sica de Jos\u00e9 G\u00f3mez de Arteche, comienza el 26 de mayo de 1813 en Salamanca, donde se inicia una decidida marcha hacia el Norte con hitos como Osma, San Mill\u00e1n, Subijana&#8230; que culmina en la batalla de Vitoria el 21 de junio de 1813 y se remata -en territorio peninsular, ya que la \u00faltima batalla se libra en Tolouse en abril de 1814- con la de San Marcial el mismo 31 de agosto en el que San Sebasti\u00e1n es tomada por las citadas tropas anglo-portuguesas. Algo que s\u00f3lo se logra despu\u00e9s de vencer la obstinada resistencia del general Rey, mantenida durante dos meses, y que har\u00e1 pagar a esas tropas anglo-portuguesas un alt\u00edsimo saldo de bajas, que superan los dos mil efectivos muertos ante la brecha por la que San Sebasti\u00e1n es tomada al asalto para desalojar a las tropas napole\u00f3nicas acantonadas en ella.<\/p>\n<p>Se nos priva as\u00ed de saber que la ciudad es un punto clave, estrat\u00e9gicamente hablando, en dicha campa\u00f1a de la que depende en esos momentos el destino de toda Europa. El mismo que se est\u00e1 jugando sobre una mesa de negociaciones en Dresde, donde el emperador Napole\u00f3n se esfuerza por ocultar la derrota de Vitoria y la p\u00e9rdida, ya casi definitiva, de toda la Pen\u00ednsula, a excepci\u00f3n de Pamplona y Catalu\u00f1a.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-456\" title=\"Detalle de la retirada hacia Francia a finales de 1813. Ilustraci\u00f3n de Job para el \"Napol\u00e9on\" de Georges Montorgueil. Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Copia-de-Copia-de-primera-001.jpg\" alt=\"\" width=\"263\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Copia-de-Copia-de-primera-001.jpg 611w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Copia-de-Copia-de-primera-001-263x300.jpg 263w\" sizes=\"(max-width: 263px) 100vw, 263px\" \/><\/p>\n<p>Se nos priva as\u00ed tambi\u00e9n con ese enfoque reduccionista de saber que el objetivo inicial de esas tropas organizadas para batir a los restos de la \u201cGrande Arm\u00e9e\u201d napole\u00f3nica en Portugal y Espa\u00f1a, era hacerse con un recurso estrat\u00e9gico de primer orden, fundamental para que el ej\u00e9rcito aliado de Espa\u00f1a, Portugal y Gran Breta\u00f1a no sufriera un descalabro quiz\u00e1s definitivo. Tambi\u00e9n se nos priva as\u00ed de considerar que el fin oficial y declarado de ese ej\u00e9rcito aliado -dejando aparte, de momento, desmanes a\u00fan por esclarecer- era, tal y como lo esperaban sus habitantes, liberar una ciudad invadida, tomada por un golpe de mano desde el a\u00f1o 1807, del mismo modo que, de acuerdo al designio de Napole\u00f3n para apoderarse de Espa\u00f1a sin disparar un s\u00f3lo tiro, se toman otras plazas fuertes y dep\u00f3sitos militares estrat\u00e9gicos de esa monarqu\u00eda.<\/p>\n<p>Una ciudad, San Sebasti\u00e1n, que, partidarios de la causa bonapartista aparte -caso, por s\u00f3lo citar un ejemplo, de Jos\u00e9 Mar\u00eda Soroa, que, a la sombra de las bayonetas francesas, act\u00faa como un verdadero tirano-, vive en una inc\u00f3moda y tensa situaci\u00f3n con un ej\u00e9rcito de invasi\u00f3n que se mantiene, b\u00e1sicamente, esquilmando la Hacienda p\u00fablica de esa ciudad como la del resto de las poblaciones de tr\u00e1nsito de la \u201cGrande Arm\u00e9e\u201d napole\u00f3nica.<\/p>\n<p>Es \u00e9ste un panorama nada alentador y que, a medida que nos acercamos a la recta final de esa conmemoraci\u00f3n, quedar\u00eda reforzado -incluso se podr\u00eda decir que definitivamente sellado- por la ausencia para el recuerdo, para el Futuro, de algo que explique realmente la Historia -no el Mito, ni la Leyenda o leyendas, o las omisiones deliberadas o no- de aquellos acontecimientos con el nivel y la calidad de las obras que vieron la luz en el a\u00f1o 1963. El a\u00f1o en el que se cumpli\u00f3 el 150 aniversario de esa que, con toda correcci\u00f3n hist\u00f3rica, podr\u00edamos llamar la batalla de San Sebasti\u00e1n, pues, salvando ciertas distancias, responde, en sus caracter\u00edsticas b\u00e1sicas, a un esquema muy similar, por ejemplo, al de una de las m\u00e1s vastas operaciones de la Segunda Guerra Mundial. Es decir, la lucha por el control estrat\u00e9gico de la ciudad de Stalingrado por medio de un f\u00e9rreo asedio entre agosto de 1942 y febrero de 1943, que actualmente se conoce, precisamente, como \u201cbatalla de Stalingrado\u201d.<\/p>\n<p>Se han invertido cantidades notables en organizar multitud de peque\u00f1os actos para recordar esos hechos de esta pen\u00faltima campa\u00f1a de las guerras napole\u00f3nicas en el Pa\u00eds Vasco a trav\u00e9s de esa conmemoraci\u00f3n hist\u00f3rica -\u201cBicentenario 1813-2013. 200 a\u00f1os construyendo San Sebasti\u00e1n\u201d- tan mal enfocada desde el punto de vista del historiador. Unos han sido populares -como el Carnaval de este 2013-, otros m\u00e1s acad\u00e9micos, como visitas guiadas, ciclos de conferencias, alg\u00fan que otro curso de verano y un largo etc\u00e9tera que ha abrumado, o a\u00fan va a abrumar, la agenda de los donostiarras y los turistas que han visitado, o visitar\u00e1n, la ciudad.<\/p>\n<p>Sin embargo, pese a esa nutrida agenda, un historiador no podr\u00eda -de hecho, no deber\u00eda- cerrar los ojos ante el hecho, fundamental, de que no hay, de momento, ni un s\u00f3lo libro de Historia similar a esa \u201cHistoria de la reconstrucci\u00f3n de San Sebasti\u00e1n\u201d firmada en 1963 por el profesor Miguel Artola, que nos explique, correcta y documentadamente, de qu\u00e9 circunstancias hist\u00f3ricas reales sale esa \u201cquema, destrucci\u00f3n y reconstrucci\u00f3n de Donostia\/San Sebasti\u00e1n\u201d.<\/p>\n<p>Desde luego inc\u00f3gnitas en torno a la destrucci\u00f3n de la ciudad -seg\u00fan los indicios documentales disponibles, sistem\u00e1tica, y probablemente intencionada- no parecen, a fecha de hoy, ir a quedar resueltas -ni investigadas- en una monograf\u00eda similar a la escrita por Artola por lo que se ha puesto hasta ahora al alcance de los lectores a ra\u00edz de esta conmemoraci\u00f3n. La misma que parece pretender reducir unos hechos diversos y complejos \u00fanicamente a \u201cla quema, destrucci\u00f3n y reconstrucci\u00f3n de Donostia\/San Sebasti\u00e1n\u201d, aislando todo eso del resto de acontecimientos hist\u00f3ricos de los que fue el sobrecogedor producto final.<\/p>\n<p>La aportaci\u00f3n de informaci\u00f3n documental completamente in\u00e9dita sobre ese asunto, ha sido, hasta este momento, poco m\u00e1s que irrelevante y no ha servido, desde luego, para esclarecer los hechos del incendio de ese mismo 31 de agosto de 1813, ni para situar esos hechos de armas claves en el desarrollo de la fase final de las guerras napole\u00f3nicas que se luchan, casi simult\u00e1neamente, en Vitoria o San Marcial, s\u00ed, pero tambi\u00e9n en L\u00fctzen y Bautzen, donde Napole\u00f3n a\u00fan cree posible derrotar la coalici\u00f3n de potencias -Rusia, Prusia, Portugal, Suecia, Gran Breta\u00f1a, Espa\u00f1a&#8230;- que lo van acorralando, poco a poco, en el hex\u00e1gono franc\u00e9s, oblig\u00e1ndole a retroceder a sus fronteras anteriores incluso a las guerras revolucionarias.<\/p>\n<p>En ese panorama tan desolador para el historiador y para los que quieren leer Historia, ha habido, en el caso de San Sebasti\u00e1n, adem\u00e1s, reclamaciones verdaderamente estramb\u00f3ticas por parte de algunos colectivos y asociaciones culturales acerca de la necesidad de una mayor investigaci\u00f3n sobre esos hechos.<\/p>\n<p>Algo verdaderamente chocante teniendo en cuenta que algunos productos de esa conmemoraci\u00f3n, avalados por dichas asociaciones -y, lo que es m\u00e1s preocupante, financiados con dinero p\u00fablico-, han ignorado -sistem\u00e1ticamente- las m\u00e1s recientes aportaciones historiogr\u00e1ficas sobre ese tema. Como podr\u00eda ser el caso -por s\u00f3lo citar los ejemplos que mejor conozco- del art\u00edculo \u201cCuatro a\u00f1os de traici\u00f3n\u201d -firmado por el que estas l\u00edneas escribe-, donde se aclaraba, con documentos a la vista, hasta d\u00f3nde hab\u00eda llegado realmente la supuesta inquina de la Corona espa\u00f1ola contra algunos de sus s\u00fabditos guipuzcoanos por el conato secesionista de adhesi\u00f3n a la rep\u00fablica francesa de 1789 que promovieron en 1794, al amparo de las tropas de esa Convenci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-457\" title=\"Detalle de la retirada hacia Francia a finales de 1813. Ilustraci\u00f3n de Job para el \"Napol\u00e9on\" de Georges Montorgueil. Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Copia-2-de-Copia-de-primera-001.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"242\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Copia-2-de-Copia-de-primera-001.jpg 620w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Copia-2-de-Copia-de-primera-001-300x242.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>Un tema que quedaba oficialmente olvidado por un perd\u00f3n real fechado en el a\u00f1o de 1798, dejando esa cuesti\u00f3n zanjada y el camino abierto a los antiguos traidores -vistos as\u00ed desde la \u00f3ptica de la Corona espa\u00f1ola- para redimirse, a partir de 1808, alist\u00e1ndose bajo las banderas espa\u00f1olas que combaten a un Napole\u00f3n igualmente antip\u00e1tico para esos antiguos revolucionarios, como los Echave Asu y Romero, -que lo ven como un traidor a los ideales de 1794- y, tambi\u00e9n, para ac\u00e9rrimos absolutistas.<\/p>\n<p>Igualmente quienes tal af\u00e1n investigador piden ahora, casi al final del bicentenario de esa que, por exactitud hist\u00f3rica, deber\u00edamos acostumbrarnos a llamar la batalla de San Sebasti\u00e1n, parecen ignorarlo todo sobre las recientes biograf\u00edas del general Gabriel de Mendizabal -tambi\u00e9n firmadas por el que estas l\u00edneas escribe- publicadas en la Enciclopedia vasca de referencia -Au\u00f1amendi- y en el Bolet\u00edn de Estudios Hist\u00f3ricos sobre San Sebasti\u00e1n, basadas, principalmente, en documentaci\u00f3n in\u00e9dita del Archivo Hist\u00f3rico Nacional y del Archivo Militar de Segovia.<\/p>\n<p>Una circunstancia, como dec\u00eda, chocante, teniendo en cuenta que dichas asociaciones reclamantes de \u201cinvestigaci\u00f3n hist\u00f3rica\u201d, y lo que ellas pretenden dejar como relato hist\u00f3rico homologado -\u00bfquiz\u00e1s definitivo?- de esos acontecimientos de 1813, otorgan al general guipuzcoano Gabriel de Mendizabal un papel de benefactor, casi mesi\u00e1nico, de un entonces inexistente \u201cpueblo vasco\u201d-si acaso todo lo m\u00e1s vascongado, seg\u00fan la denominaci\u00f3n de la \u00e9poca-.<\/p>\n<p>Algo bastante dif\u00edcil de atribuir -ese papel de benefactor casi mesi\u00e1nico de ese supuesto pueblo vasco independentista- a un militar profesional al servicio de la Corona espa\u00f1ola desde sus veinte a\u00f1os en regimientos como el Espa\u00f1a, destinado a \u00c1frica, en el que se foguear\u00e1 combatiendo contra los habitantes del Norte de ese continente. Los mismos que no ven precisamente con buenos ojos la presencia de plazas fuertes del imperio espa\u00f1ol en lo que consideran -en buena l\u00f3gica- su territorio. Eso hasta que el futuro general nativo de Bergara es destinado a los frentes catal\u00e1n y vasco en 1794, para combatir a los secesionistas guipuzcoanos que, en esas mismas fechas, pasan a sangre y fuego poblaciones como Ondarroa y Eibar por negarse a secundar su proyecto de separaci\u00f3n de la corona espa\u00f1ola&#8230;<\/p>\n<p>Brillan por su ausencia tambi\u00e9n -pese a tales reclamaciones de investigaci\u00f3n tan gratuitas que, por lo que se ve, s\u00f3lo ocultan ignorancia de la que ya se ha realizado- nuevos estudios y sondeos de archivos a fondo sobre figuras como la del general Casta\u00f1os, que ha sido convertido en el eje de gran parte de la actualmente est\u00e9ril -para la Historia- controversia en torno a qui\u00e9n dio realmente las \u00f3rdenes de incendiar San Sebasti\u00e1n en 1813.<\/p>\n<p>As\u00ed por ejemplo, ninguna publicaci\u00f3n de las realizadas hasta hoy en el marco de este bicentenario en torno a esa cuesti\u00f3n -que se ha convertido casi en el eje \u00fanico, obsesivo, de la conmemoraci\u00f3n de esos hechos hist\u00f3ricos de 1813- ha analizado seriamente la correspondencia in\u00e9dita de Francisco Xavier de Casta\u00f1os -ese general espa\u00f1ol de origen vasco- en el momento en el que entra en territorio guipuzcoano en junio de 1813 y se pone en relaci\u00f3n con las autoridades locales.<\/p>\n<p>Tampoco parece que se haya revisado su larga hoja de servicios, depositada como muchas otras en el Archivo General Militar de Segovia, o, siquiera, que se hayan sacado conclusiones acerca de su forzada obediencia debida a la Regencia de C\u00e1diz. La misma disciplina militar que le obliga a \u00e9l, un reaccionario, un partidario del Absolutismo al menos hasta la muerte de Fernando VII en 1833, a proclamar la constituci\u00f3n de 1812 en territorio guipuzcoano, pese a odiar cordialmente esas novedades pol\u00edticas de corte revolucionario. Una ideolog\u00eda reaccionara que, por cierto, compart\u00eda con los oficiales al mando en el asedio de San Sebasti\u00e1n en 1813, el general escoc\u00e9s Thomas Graham\u00a0 y\u00a0 Lord Wellington, sirviendo de base a una estrecha amistad con este \u00faltimo. Tal y como lo se\u00f1alaba, por ejemplo, alguna prensa brit\u00e1nica del momento que, por lo visto, tampoco se ha investigado por esas asociaciones que ahora reclaman m\u00e1s investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ese poco optimista panorama en el que, seg\u00fan todos los indicios, una politizaci\u00f3n de hechos hist\u00f3ricos a la que no se ha querido o sabido poner coto -a causa de querer dar voz a todas las opiniones, sin mirar si dichas opiniones cumpl\u00edan con un m\u00ednimo de requisitos de seriedad cient\u00edfica, historiogr\u00e1fica&#8230;-, nos conduce, al menos de momento, a esa ausencia de libros de Historia a la altura del ya mencionado que firmaba Artola en 1963.<\/p>\n<p>Esa carencia de verdaderos libros de Historia sobre hechos como aquella luctuosa batalla de San Sebasti\u00e1n, parte capital de esa pen\u00faltima campa\u00f1a de las guerras napole\u00f3nicas, es lo que se tratar\u00e1 de subsanar a lo largo de esta serie de art\u00edculos que empieza hoy y seguir\u00e1 el pr\u00f3ximo lunes con una rese\u00f1a sobre la batalla de Vitoria. La misma que empieza a cambiar el curso de la guerra en Portugal y Espa\u00f1a y, de hecho, el de esta pen\u00faltima campa\u00f1a que conduce, directamente, a la abdicaci\u00f3n del que ha sido el \u00e1rbitro -y el tirano- de Europa desde el a\u00f1o 1800 en adelante -Napole\u00f3n Bonaparte- en la, para \u00e9l, aciaga primavera de 1814.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Copia-4-de-Copia-de-primera-001.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-459\" title=\"Detalle de la retirada hacia Francia a finales de 1813. Ilustraci\u00f3n de Job para el \"Napol\u00e9on\" de Georges Montorgueil. Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Copia-4-de-Copia-de-primera-001.jpg\" alt=\"\" width=\"219\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Copia-4-de-Copia-de-primera-001.jpg 302w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Copia-4-de-Copia-de-primera-001-219x300.jpg 219w\" sizes=\"(max-width: 219px) 100vw, 219px\" \/><\/a><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Copia-3-de-Copia-de-primera-001.jpg\"><br \/>\n<\/a>Tengan listas pues las memorias de sus Kindle, sus Papyre, sus Ipad&#8230; porque, tal vez, no tengan otra oportunidad para reunir un conocimiento hist\u00f3rico sistem\u00e1tico contrastado y correctamente documentado sobre hechos hist\u00f3ricos que a\u00fan siguen pesando, y mucho, en nuestro presente y, en cualquier caso, son un patrimonio cultural que nos pertenece y no deber\u00edamos permitir que se perdiera, cayera en el olvido o fuera deformado hasta lo rid\u00edculo, hasta hacerlo simplemente absurdo, que es casi lo mismo que perderlo, que es casi lo mismo que olvidarlo&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Hoy comenzamos en este correo de la Historia, que ya ha cumplido su primer a\u00f1o, una serie de art\u00edculos que llegar\u00e1n hasta el 9 de septiembre. Todos ellos tendr\u00e1n un mismo denominador com\u00fan: estar\u00e1n dedicados a reconstruir los hechos hist\u00f3ricos que tuvieron lugar, fundamentalmente, en territorio alav\u00e9s y guipuzcoano hace ahora [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[340,341,549,555,557,559,562,1322,1434,1696],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/454"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=454"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/454\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=454"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=454"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=454"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}