{"id":461,"date":"2013-06-24T11:33:22","date_gmt":"2013-06-24T09:33:22","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=461"},"modified":"2013-06-24T11:33:22","modified_gmt":"2013-06-24T09:33:22","slug":"la-penultima-campana-de-las-guerras-napoleonicas-ii-la-batalla-de-vitoria-una-victoria-decisiva-21-06-1813","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2013\/06\/24\/la-penultima-campana-de-las-guerras-napoleonicas-ii-la-batalla-de-vitoria-una-victoria-decisiva-21-06-1813\/","title":{"rendered":"La pen\u00faltima campa\u00f1a de las guerras napole\u00f3nicas (II). La batalla de Vitoria. \u00bfUna victoria decisiva? (21-06-1813)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p>Esta pasada semana, y sobre todo este pasado fin de semana, se han celebrado los dos siglos de uno de los grandes hitos de este\u00a0 bicentenario de la llamada \u201cGuerra de Independencia\u201d. Es decir, el de la batalla de Vitoria que tuvo lugar en 21 de junio de 1813.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Grabado-para-el-Martial-Achievements-of-Great-Britain-and-her-Alies.-Koldo-Mitxelena-Kulturunea.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-463\" title=\"Grabado de la batalla de Vitoria para la obra \"Martial Achievements of Great Britain and her Alies\" (1815). Fuente: Biblioteca de la Diputaci\u00f3n de Gipuzkoa  Koldo Mitxelena Kulturunea\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Grabado-para-el-Martial-Achievements-of-Great-Britain-and-her-Alies.-Koldo-Mitxelena-Kulturunea-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Grabado-para-el-Martial-Achievements-of-Great-Britain-and-her-Alies.-Koldo-Mitxelena-Kulturunea-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Grabado-para-el-Martial-Achievements-of-Great-Britain-and-her-Alies.-Koldo-Mitxelena-Kulturunea.jpg 640w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Aquel asunto fue algo verdaderamente complejo desde el punto de vista militar. Se pusieron sobre un terreno muy extenso, de 17\u00a0kil\u00f3metros de largo -la distancia que hay, aproximadamente, entre La Puebla de Arganz\u00f3n- y las puertas de Vitoria, unos 70.000 hombres por parte del ej\u00e9rcito aliado hispano-anglo-portugu\u00e9s y algo m\u00e1s por parte del ej\u00e9rcito imperial franc\u00e9s. As\u00ed, el despliegue de esas tropas tuvo que cubrir un vasto terreno caracterizado, especialmente, por la presencia de numerosos puntos cortados por cursos de agua, con el r\u00edo Zadorra como fuente principal.<\/p>\n<p>En otras palabras <em>mylord <\/em>Wellington y su Estado Mayor deb\u00edan resolver como principal problema t\u00e1ctico, aparte del control de las eminencias del terreno, caminos, sendas, formaciones boscosas, etc&#8230;, el de los puentes que les permitir\u00edan llegar hasta el grueso de las tropas imperiales que se interpon\u00edan entre ellos y la victoria total.<\/p>\n<p>Bien, no voy a meterme en m\u00e1s detalles sobre esa compleja operaci\u00f3n t\u00e1ctica. Se lo pueden explicar mucho mejor historiadores militares como el general G\u00f3mez de Arteche, todo un cl\u00e1sico que data del primer bicentenario de esta guerra, o m\u00e1s reciente, y divulgativamente, Emilio Larreina.<\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s me importa es que valoremos adecuadamente el hecho hist\u00f3rico que tuvo lugar en Vitoria -hoy Vitoria-Gasteiz- hace ahora doscientos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Me consta que entre las actividades programadas para este bicentenario hay algunas en las que se ha dejado caer el adjetivo \u201cdecisiva\u201d junto a las palabras \u201cbatalla de Vitoria\u201d.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista del historiador -desde el que siempre se escribe esta p\u00e1gina-, eso, quiz\u00e1s, es una exageraci\u00f3n de lo m\u00e1s extempor\u00e1nea, que nos habla de los errores que se suelen cometer habitualmente en este tipo de conmemoraciones hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>No cabe duda -me remito otra vez a los autores ya citados para la cuesti\u00f3n de los detalles- que hace ahora doscientos a\u00f1os, en Vitoria, hubo una batalla formidable. Tan formidable como lo pudo ser la de Bail\u00e9n o Waterloo, por s\u00f3lo poner dos ejemplos.<\/p>\n<p>Una que incluso, cuando se supo de ella, atrajo la atenci\u00f3n de nada m\u00e1s y nada menos que Ludwig Van Beethoven, que le dedic\u00f3 una composici\u00f3n musical, pero, sin embargo de todo esto, como ya les adelant\u00e9 la semana pasada, en el primer art\u00edculo de esta serie sobre el Bicentenario de la Guerra de Independencia, que debe acabar el 9 de septiembre, Vitoria fue s\u00f3lo uno de los acontecimientos que tienen lugar durante una larga y dur\u00edsima campa\u00f1a -la pen\u00faltima de las guerras napole\u00f3nicas-, que empieza un 26 de mayo de 1813 en Salamanca y acaba s\u00f3lo en la ciudad francesa de Tolouse en abril de 1814.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista estrictamente hist\u00f3rico, es decir, el de personajes como el general \u00c1lava, Longa, el general Foy, el general Clauzel, lord Wellington o, sin \u00e1nimo de agotar la lista, el general Mendizabal, lo ocurrido en Vitoria el 21 de junio de 1813 es una gran victoria que desbarata a un ej\u00e9rcito imperial en franca retirada, que retrocede a marchas forzadas, y que demuestra en esa vasta operaci\u00f3n, resuelta en apenas un d\u00eda -el 21 de junio- su estado de declive -subrayado por G\u00f3mez de Arteche en su vasta obra-, incapaz de plantear una batalla con posibilidades de \u00e9xito que permita a Napole\u00f3n ganar m\u00e1s tiempo para rehacerse y retrasar lo que ya entonces parece inevitable. Es decir, la quiebra definitiva del Primer Imperio franc\u00e9s.<\/p>\n<p>Sin embargo, esos mismos personajes hist\u00f3ricos, y muchos otros implicados, a miles, en ese acontecimiento, saben perfectamente que esa batalla no ha sido decisiva. O no lo va a ser al menos hasta que se tome todo el territorio alav\u00e9s, navarro y guipuzcoano que se extiende entre el per\u00edmetro de Vitoria, el Bidasoa y los Pirineos.<\/p>\n<p>Los soldados que no estaban saqueando el llamado \u201cequipaje\u201d del rey Jos\u00e9, pudieron pasar por unas horas de euforia al saber que hab\u00edan sobrevivido a una gran batalla, otra m\u00e1s, pero como veteranos de esa que los brit\u00e1nicos llaman \u201cGuerra peninsular\u201d, sab\u00edan que en cualquier momento las tornas se pod\u00edan volver, de nuevo, en su contra. Los cuatro a\u00f1os anteriores se hab\u00eda repetido siempre, o casi siempre, el mismo esquema: una o varias grandes batallas ganadas, un avance hacia el Norte de la Pen\u00ednsula, un contraataque franc\u00e9s y una nueva retirada a las posiciones de origen del ej\u00e9rcito hispano-anglo-portugu\u00e9s, quedando el territorio ocupado en manos de unas tropas napole\u00f3nicas hostilizadas de forma contin\u00faa -pero no decisiva- por tropas locales organizadas a partir de las guerrillas de primera hora de los a\u00f1os 1808, 1809, 1810&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Infanter\u00eda-de-l\u00ednea-34-grupo-de-reconstrucci\u00f3n-hist\u00f3rica-de-Tolosa.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-464\" title=\"Campamento de Puebla de Arganz\u00f3n. Soldado del regimiento napole\u00f3nico de Infanter\u00eda de l\u00ednea 34. Grupo de reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica de Tolosa. Foto del autor\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Infanter\u00eda-de-l\u00ednea-34-grupo-de-reconstrucci\u00f3n-hist\u00f3rica-de-Tolosa.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Infanter\u00eda-de-l\u00ednea-34-grupo-de-reconstrucci\u00f3n-hist\u00f3rica-de-Tolosa.jpg 480w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Infanter\u00eda-de-l\u00ednea-34-grupo-de-reconstrucci\u00f3n-hist\u00f3rica-de-Tolosa-225x300.jpg 225w\" sizes=\"(max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Caso, por ejemplo, de las unidades ligeras bajo mando de Gaspar de Jauregui, organizadas en los batallones guipuzcoanos 1, 2 y 3, que forman la secci\u00f3n guipuzcoana del Cuarto Ej\u00e9rcito espa\u00f1ol, o los h\u00fasares de la Divisi\u00f3n Yberia bajo mando del vizca\u00edno Francisco de Longa.<\/p>\n<p>El 21 de junio de 1813 Wellington logra romper, por primera vez, esa especie de maldici\u00f3n que le impide avanzar sobre el Camino Real -la actual N-1- m\u00e1s all\u00e1 de territorio castellano, apoder\u00e1ndose as\u00ed de la arteria principal que mantiene comunicado el frente peninsular -en el que Gran Breta\u00f1a arriesga el todo por el todo, invirtiendo miles de libras y el grueso de sus ej\u00e9rcitos- con el coraz\u00f3n del Imperio napole\u00f3nico.<\/p>\n<p>Vitoria es el lugar en el que ocurre ese hecho fundamental. Sin embargo, como dec\u00eda, <em>mylord<\/em> Wellington ten\u00eda desde la noche del mismo 21 de junio de 1813 a\u00fan una ardua tarea por delante: llegar al mar y conquistar todo el territorio ante \u00e9l -hablamos de muchos kil\u00f3metros como bien sabemos-, evitando que las tropas francesas se reorganizasen y se hicieran fuertes para poder esperar un nuevo contraataque. Uno que se dar\u00eda en cuanto Napole\u00f3n se reorganizase, a su vez, diplom\u00e1ticamente y, de rechazo, militarmente, explotando a fondo sus victorias de L\u00fctzen y Bautzen mientras, como nos recuerda Dominique de Villepin en su obra \u201cLa chute\u201d, ocultaba a los austriacos lo ocurrido en Vitoria para evitar que se formase una nueva coalici\u00f3n en el Norte de Europa, que lo pondr\u00eda en serio peligro. Justo lo que, en definitiva, ocurrir\u00e1, en oto\u00f1o de ese a\u00f1o de 1813, cuando sea derrotado en la llamada batalla de las naciones, en Leizpig.<\/p>\n<p>Un \u00faltimo golpe que ven\u00eda a rematar todo lo que hab\u00eda ocurrido en la Pen\u00ednsula tras la batalla de Vitoria en 1813. A saber: la ofensiva\u00a0 a marchas forzadas sobre territorio guipuzcoano dirigida por Francisco de Longa y sus H\u00fasares de Yberia sobre la actual N-1 y por el segundo de Wellington, el general Thomas Graham, que caen como un verdadero rayo sobre la retaguardia del ej\u00e9rcito imperial. Ese mismo que se retira casi presa del p\u00e1nico desde las afueras de Vitoria. Una operaci\u00f3n fundamental que desbarata la l\u00ednea de resistencia que generales como Maximilien-S\u00e9bastien Foy tratan de organizar all\u00ed. Por ejemplo en puntos tan a prop\u00f3sito como los lugares que Napier -testigo e historiador de esos hechos a un mismo tiempo- llama \u201cVeasaya\u201d y \u201cVillarreal\u201d, respectivamente las actuales Beasain y Ordizia. Algo que, con muy buen criterio, record\u00f3 este mismo 21 de junio de 2013 la Sociedad de Ciencias Lemniskata con una doble conferencia.<\/p>\n<p>De ah\u00ed, en apenas dos d\u00edas esas tropas de vanguardia, unidas a las que avanzan desde Galicia, Santander&#8230; y han entrado ya en territorio guipuzcoano desde la derrota francesa del mismo d\u00eda 21 de junio, deber\u00e1n plantear una nueva y dura batalla en Tolosa, desalojando al general Foy de esa villa amurallada y reforzada con numerosos blocaos desde el principio de la ocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tras la retirada de Foy de ese punto entre el 25 y el 26 de junio, la matanza continuar\u00e1 en el camino a Hernani y San Sebasti\u00e1n, persiguiendo las tropas aliadas a un ej\u00e9rcito que se bate en retirada. Es decir, disputando en peque\u00f1os combates cada palmo de terreno. No por obstinaci\u00f3n, no por eso que algunos llaman \u201chonor militar\u201d (o no s\u00f3lo por eso), sino por razones t\u00e1cticas fundamentales.<\/p>\n<p>Es decir, para retrasar en todo lo posible el avance aliado, para desvirtuar as\u00ed la victoria de Vitoria, dando tiempo a que se reorganicen las tropas imperiales. Primero en San Sebasti\u00e1n y despu\u00e9s al otro lado del Bidasoa para, naturalmente, lanzar un nuevo contraataque que arruine esta nueva ofensiva de Wellington de la primavera de 1813, que bien podr\u00eda haber acabado como todas las anteriores.<\/p>\n<p>La batalla de San Sebasti\u00e1n y la de San Marcial, que s\u00f3lo se deciden m\u00e1s de dos meses despu\u00e9s de la victoria de 21 de junio de 1813, el 31 de agosto de ese mismo a\u00f1o, deber\u00edan llevarnos a reflexionar sobre lo que realmente ocurri\u00f3 en territorio guipuzcoano y alav\u00e9s hace ahora doscientos a\u00f1os y sobre c\u00f3mo deber\u00eda ser conmemorado. Desde luego la actual descoordinaci\u00f3n entre las principales poblaciones implicadas en esa pen\u00faltima campa\u00f1a no parece el camino correcto.<\/p>\n<p>Esa circunstancia tan poco afortunada, de momento, s\u00f3lo nos muestra c\u00f3mo la Historia, que es lo que se supone deben recuperar estos centenarios, puede acabar absolutamente desvirtuada, irreconocible para aquellos que fueron sus protagonistas.<\/p>\n<p>Por ejemplo, para aquellos soldados vencedores de la batalla de Vitoria que, seguramente, debieron sentir un g\u00e9lido espasmo en el fondo de sus ya muy castigados est\u00f3magos -por las marchas forzadas, por la mala comida, por el miedo&#8230;- cuando oyeron redoblar los\u00a0 tambores de sus regimientos y oyeron decir, por en\u00e9sima vez, a sus oficiales y suboficiales, \u201c\u00a1marchen!\u201d. Marchen hacia una nueva escaramuza, un nuevo combate, una nueva batalla, en fin, hacia una nueva ocasi\u00f3n a la que tal vez no sobrevivieran para ver por el suelo las insignias imperiales de aquel Napole\u00f3n Bonaparte que le hab\u00eda amargado la vida, a un buen n\u00famero de ellos, durante muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Tropas-escocesas-y-espa\u00f1olas-esperan-el-momento-de-entra-en-acci\u00f3n-en-la-batalla-de-Vitoria.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-465\" title=\"Campa de Armentia en Vitoria-Gasteiz. Tropas escocesas y espa\u00f1olas esperan el momento de entrar en acci\u00f3n en la batalla de Vitoria. Foto del autor\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Tropas-escocesas-y-espa\u00f1olas-esperan-el-momento-de-entra-en-acci\u00f3n-en-la-batalla-de-Vitoria.jpg\" alt=\"\" width=\"223\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Tropas-escocesas-y-espa\u00f1olas-esperan-el-momento-de-entra-en-acci\u00f3n-en-la-batalla-de-Vitoria.jpg 409w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/06\/Tropas-escocesas-y-espa\u00f1olas-esperan-el-momento-de-entra-en-acci\u00f3n-en-la-batalla-de-Vitoria-223x300.jpg 223w\" sizes=\"(max-width: 223px) 100vw, 223px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Son hechos fundamentales como esos los que deber\u00edamos tener presentes cuando nos preguntemos qu\u00e9 es lo que vamos conmemorando en este a\u00f1o de 2013 y que es lo que, en definitiva, deber\u00edamos recordar, convertir en Historia<strong>. <\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Esta pasada semana, y sobre todo este pasado fin de semana, se han celebrado los dos siglos de uno de los grandes hitos de este\u00a0 bicentenario de la llamada \u201cGuerra de Independencia\u201d. 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