{"id":4623,"date":"2024-12-02T11:30:50","date_gmt":"2024-12-02T10:30:50","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=4623"},"modified":"2024-12-02T09:37:22","modified_gmt":"2024-12-02T08:37:22","slug":"velazquez-versus-rembrandt-historia-sociologia-capitalismo-etica-protestante-y-arte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2024\/12\/02\/velazquez-versus-rembrandt-historia-sociologia-capitalismo-etica-protestante-y-arte\/","title":{"rendered":"Vel\u00e1zquez versus Rembrandt. Historia, Sociolog\u00eda, Capitalismo, \u00e9tica protestante y Arte"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\"><b>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/b><\/p>\n<p class=\"western\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-4629\" title=\"El comerciante neerland\u00e9s Josua van Belle retratado por Murillo en 1670. (National Gallery de Irlanda). Murillo trabajar\u00e1 exitosamente para ese mercado netamente capitalista afincado en Sevilla\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2024\/12\/300px-Retratodejosuavanbellers8-239x300.jpg\" alt=\"\" width=\"281\" height=\"353\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2024\/12\/300px-Retratodejosuavanbellers8-239x300.jpg 239w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2024\/12\/300px-Retratodejosuavanbellers8.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 281px) 100vw, 281px\" \/>Normalmente los historiadores y los soci\u00f3logos no nos llevamos muy bien. Pese a los notables esfuerzos que algunos grandes historiadores, como Peter Burke, han hecho en ese sentido.<\/p>\n<p class=\"western\">Desde mi experiencia esas relaciones rara vez han fructificado como s\u00ed ha pasado con, por ejemplo, la Antropolog\u00eda. Y es que Historia y Sociolog\u00eda parecen hablar muy a menudo lenguajes diferentes, que llevan a conclusiones no s\u00f3lo diferentes sino opuestas. Un caso notorio es el del soci\u00f3logo Max Weber y su muy sobrevalorado estudio sobre la \u00e9tica protestante y el Capitalismo.<\/p>\n<p class=\"western\">Ya hace m\u00e1s de cien a\u00f1os, Weber sosten\u00eda en ese libro que los pa\u00edses protestantes estaban m\u00e1s avanzados por el hecho de haber abrazado la reforma protestante, lo cual, seg\u00fan \u00e9l, creaba una Sociolog\u00eda mucho m\u00e1s favorable al Capitalismo que el Catolicismo contrarreformista, emanado del Concilio de Trento a mediados del siglo XVI\u2026<\/p>\n<p class=\"western\">El problema con ese aserto que hay quien despistadamente anda proclamando a\u00fan hoy d\u00eda (como se\u00f1al\u00f3 en su d\u00eda el historiador Fernand Braudel), es que vulnera uno de los fundamentos esenciales del m\u00e9todo cient\u00edfico v\u00e1lido para todas las ciencias. Ya sean la F\u00edsica, la Sociolog\u00eda o la propia Historia.<\/p>\n<p class=\"western\">Ese principio es el de que para que una hip\u00f3tesis sea valida, debe ser comprobada con datos fehacientes. Es decir, si usted, Max Weber, afirma que el Capitalismo, triunfa en pa\u00edses con mayor\u00eda de religi\u00f3n protestante, debe dar ejemplos suficientes que lo demuestren.<\/p>\n<p class=\"western\">Y ah\u00ed es donde falla estrepitosamente la hip\u00f3tesis de Max Weber. Como ya he dicho grandes historiadores, entre otros muchos, han criticado esta hip\u00f3tesis. Fernand Braudel fue especialmente demoledor al se\u00f1alar -desde la altura de su labor como historiador de la Econom\u00eda- que el Capitalismo se desarrolla, en el siglo XV, en Italia, \u00e1rea eminentemente cat\u00f3lica de Europa, y que los protestantes holandeses no hicieron sino copiar ese modelo ya en pleno siglo XVII.<\/p>\n<p class=\"western\">Si entramos en detalles -como pretendo con este nuevo correo de la Historia- esa afirmaci\u00f3n de Braudel se confirma, sin duda. Y a veces se puede encontrar esa confirmaci\u00f3n en lugares que pueden parecer ins\u00f3litos. Por ejemplo en la Historia del Arte&#8230;<\/p>\n<p class=\"western\">Es lo que descubrimos, por ejemplo, si comparamos las vidas de cuatro pintores que vivieron en ese siglo XVII. Dos de ellos cat\u00f3licos, Diego Vel\u00e1zquez, que vive de 1599 a 1660 y Bartolom\u00e9 Esteban Murillo, nacido en 1618 y fallecido en 1682, y dos protestantes: Frans Hals, nacido en un impreciso momento entre 1582 y 1583 y que deja este mundo en 1666 y Rembrandt, que ve la luz en 1606 y muere en 1669.<\/p>\n<p class=\"western\">Seg\u00fan la tesis de Weber, Vel\u00e1zquez y Murillo, artistas espa\u00f1oles, s\u00fabditos de una monarqu\u00eda cat\u00f3lica, estrechamente vigilada adem\u00e1s por una polic\u00eda religiosa de p\u00e9sima fama como la Inquisici\u00f3n, deber\u00edan haber vivido vidas austeras cuando no miserables debido a que la \u00e9tica cat\u00f3lica afirmaba que el \u00e9xito material en los negocios mundanos no era buena se\u00f1al, que, cuanto m\u00e1s pobre se era, m\u00e1s certeza hab\u00eda de ganar la salvaci\u00f3n en el otro mundo y de estar entre los m\u00e1s pr\u00f3ximos a la Gloria de Dios. Para los protestantes -especialmente los calvinistas- era justo todo lo contrario. Quien ten\u00eda \u00e9xito en los negocios mundanos era porque Dios lo amaba y lo consideraba predestinado a la salvaci\u00f3n y la Gloria en la otra vida\u2026<\/p>\n<p class=\"western\">M\u00e1s all\u00e1 de tan contrarias posiciones teol\u00f3gicas que dieron fuerza al libro de Weber, \u00bfqu\u00e9 nos dicen los hechos considerando las vidas de esos dos pintores nacidos y crecidos en un pa\u00eds cat\u00f3lico y como cat\u00f3licos?<\/p>\n<p class=\"western\">Pues justo todo lo contrario. Tanto Vel\u00e1zquez como Murillo, partiendo de unos or\u00edgenes relativamente humildes, tuvieron un \u00e9xito econ\u00f3mico envidiable. As\u00ed Vel\u00e1zquez, entre 1621 y el a\u00f1o de su muerte en 1660, consigui\u00f3 ascender de una manera fulgurante en la escala social de aquella monarqu\u00eda no s\u00f3lo cat\u00f3lica sino defensora a ultranza de esa doctrina. Pas\u00f3 as\u00ed de pintor de c\u00e1mara a gentilhombre del rey Felipe IV, aposentador del mismo (es decir: el encargado de la log\u00edstica de palacio) y, finalmente, llegar\u00e1 a caballero de la exclusiva Orden de Santiago, dignificando as\u00ed, por expreso deseo del rey, la profesi\u00f3n de pintor vista a\u00fan como oficio vil por muchos de los que orbitaban como nobles sat\u00e9lites en torno a esa monarqu\u00eda.<\/p>\n<p class=\"western\">El caso de Bartolom\u00e9 Esteban Murillo es muy similar. Alguno de sus bi\u00f3grafos decimon\u00f3nicos, como Francisco Mar\u00eda Tubino, se\u00f1alan que tuvo unos comienzos casi heroicos como pintor, dignos de la cl\u00e1sica historia del \u201cself-made man\u201d norteamericano de la plena \u00e9poca capitalista. As\u00ed Tubino, en \u201c<i>Murillo, su vida, su \u00e9poca, sus cuadros<\/i>\u201d, se\u00f1alaba que Bartolom\u00e9 Esteban Murillo, antes de lograr abrirse paso hasta la protectora sombra de Vel\u00e1zquez en la Corte, trabaj\u00f3 -a destajo- en la llamada \u201cFeria\u201d de Sevilla\u2026 Una que poco ten\u00eda que ver con la hoy tan celebrada de Abril, pues se trataba de una especie de rastro o mercadillo en el que se contrataba y negociaba mercanc\u00eda a bajo precio para cargar las flotas que iban a Am\u00e9rica con fines tan capitalistas como comprar barato y vender caro all\u00ed. Entre otras cosas obras de Arte -sobre todo religioso- de baja calidad, fabricadas casi en serie por artistas de pobre t\u00e9cnica o sin un buen respaldo social. Como pod\u00eda haber sido el caso de Murillo.<\/p>\n<p class=\"western\">Fuera esto cierto o no, lo que s\u00ed es seguro es que la biograf\u00eda de Murillo acaba en un \u00e9xito digno del mejor ciudadano Kane, pues conseguir\u00e1 fama y fortuna, rechazando incluso obtener la sombra protectora de la Corte ofrecida generosamente por Vel\u00e1zquez. Y as\u00ed vivir\u00e1 y morir\u00e1 como un perfecto predestinado calvinista por m\u00e1s cat\u00f3lico tridentino que fuera, como lo demuestran sus numerosas obras de car\u00e1cter religioso.<\/p>\n<p class=\"western\">Ante esto las biograf\u00edas de otros dos genios de la Pintura barroca, Frans Hals y Rembrandt van Rijn, se alzan como dos peligroso escollos para la teor\u00eda de Max Weber sobre el \u00e9xito econ\u00f3mico que deber\u00eda asegurar el vivir en pa\u00edses de \u00e9tica protestante. Como el de aquellos dos genios.<\/p>\n<p class=\"western\">Tanto Hals como Rembrandt vivieron, y murieron, como dos perfectos ejemplos weberianos de cat\u00f3licos manirrotos sin serlo. En efecto hay com\u00fan acuerdo en todas sus biograf\u00edas acerca de que ambos jam\u00e1s administraron bien la fortuna econ\u00f3mica cuando \u00e9sta vino a visitarles en forma de numerosos y bien remunerados encargos. Ambos, Hals y Rembrandt, se arruinaron, fueron embargados y tuvieron que vivir, en el caso de Hals, de una pensi\u00f3n municipal y en el de Rembrandt pr\u00e1cticamente del aire, de una limosna similar\u2026<\/p>\n<p class=\"western\">Estos son los hechos pues. Y si alguna conclusi\u00f3n puede sacarse de ellos es que la Sociolog\u00eda o la Historia, como toda ciencia, no puede limitarse a lanzar hip\u00f3tesis brillantes, deslumbrantes incluso como la de Max Weber, sino que debe demostrarlas. Dato a dato, hecho contrastado a hecho contrastado. Como, por ejemplo, el \u00e9xito de los artistas cat\u00f3licos del Barroco espa\u00f1ol frente al fracaso econ\u00f3mico de los artistas barrocos de un pa\u00eds sumido en aquella \u00e9tica protestante que tanto dio que hablar, sin mayor fundamento al parecer, a Max Weber.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Normalmente los historiadores y los soci\u00f3logos no nos llevamos muy bien. Pese a los notables esfuerzos que algunos grandes historiadores, como Peter Burke, han hecho en ese sentido. Desde mi experiencia esas relaciones rara vez han fructificado como s\u00ed ha pasado con, por ejemplo, la Antropolog\u00eda. 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