{"id":4734,"date":"2025-01-27T11:30:12","date_gmt":"2025-01-27T10:30:12","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=4734"},"modified":"2025-01-27T13:22:52","modified_gmt":"2025-01-27T12:22:52","slug":"la-historia-y-el-intercambio-desigual-de-wiliam-chambers-al-escultor-antonio-palao","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2025\/01\/27\/la-historia-y-el-intercambio-desigual-de-wiliam-chambers-al-escultor-antonio-palao\/","title":{"rendered":"La Historia y el intercambio desigual: de Wiliam Chambers al escultor Antonio Palao"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\"><b>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 <\/b><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-4741 size-medium\" title=\"Monumento a Elcano por Antonio Palao Marco (1861)\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/01\/Monumento-a-Elcano-1-200x300.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/01\/Monumento-a-Elcano-1-200x300.jpg 200w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/01\/Monumento-a-Elcano-1-419x628.jpg 419w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/01\/Monumento-a-Elcano-1-768x1152.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/01\/Monumento-a-Elcano-1.jpg 916w\" sizes=\"(max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/>Hace un mes aproximadamente Wifredo Ric\u00f3n Garc\u00eda, profesor del Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas, me hac\u00eda llegar un magnifico libro que acababa de publicar, a finales de 2024, sobre el escultor Antonio Palao Marco.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">El motivo de esa publicaci\u00f3n, apoyada por el Ayuntamiento de Yecla, el gobierno de la regi\u00f3n de Murcia, la Fundaci\u00f3n Cajamurcia y la de Ibercaja, era recordar, en el bicentenario de su nacimiento, a ese escultor nativo de Yecla y de Murcia.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Quiz\u00e1s podr\u00eda parecer que no deber\u00eda de haber mucha relaci\u00f3n entre ese tema y un especialista en Historia Contempor\u00e1nea. A primera vista es posible. A segunda no tanto, porque, como me recordaba Wifredo Rinc\u00f3n, en la vasta carrera de ese escultor de Yecla, nacido en 1824, hab\u00eda una obra sobre la que yo no pod\u00eda pasar por alto.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Se trata de la estatua que se encarg\u00f3 a Antonio Palao por una poblaci\u00f3n guipuzcoana distinguida con el hecho -ciertamente hist\u00f3rico- de ser el lugar de nacimiento de Juan Sebasti\u00e1n Elcano. El navegante que culmin\u00f3 la primera circunnavegaci\u00f3n al globo terrestre. Estamos hablando, evidentemente, del que el marqu\u00e9s de Rocaverde llamaba en las Juntas Generales reunidas en 9 de julio de 1859 \u201cilustre hijo de Guetaria\u201d. Tal y como apunta el mismo libro del profesor Rinc\u00f3n Garc\u00eda, cuando recuerda en esa gran biograf\u00eda dedicada a Antonio Palao Marco, el momento en el que esa instituci\u00f3n guipuzcoana reclamaba que se reconstruyese la estatua que se hab\u00eda erigido en esa villa guipuzcoana en 1800 y permaneci\u00f3 all\u00ed hasta que hab\u00eda sucumbido al asalto que las tropas carlistas hab\u00edan lanzado sobre ella en 1836, para desalojar de all\u00ed a los liberales.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Es en este punto en el que, desde luego, la biograf\u00eda del escultor Antonio Palao Marco se hace m\u00e1s interesante para alguien que se ha especializado en Historia Moderna y Contempor\u00e1nea, porque los avatares hist\u00f3ricos de la estatua del a\u00f1o 1800, la que se encarg\u00f3 a Antonio Palao y las circunstancias que las rodean a ambas, son un pasaje por el que no deber\u00eda evitar pasar alguien dedicado a estas cuestiones. Veamos los porqu\u00e9s de esa afirmaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Como bien recuerda el libro de Wifredo Rinc\u00f3n Garc\u00eda, la primera estatua al \u201cilustre hijo de Guetaria\u201d fue erigida a cuenta de quien deber\u00eda ser considerado un no menos ilustre hijo de esa villa guipuzcoana: Manuel de Agote y Bonechea. Otro navegante al que el historiador que estas l\u00edneas escribe lleva dedicados a\u00f1os de estudio y hasta una biograf\u00eda que debe ser presentada al p\u00fablico no dentro de mucho tiempo, pues ya ha quedado publicada e impresa.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Es as\u00ed que, leyendo las p\u00e1ginas dedicadas por el profesor Rinc\u00f3n Garc\u00eda a este asunto, el historiador que ha dedicado gran parte de su tiempo a Manuel de Agote y Bonechea (y tambi\u00e9n a impartir cursos y conferencias sobre Historia del Arte) no puede evitar pensar en lo parad\u00f3jico de esa escultura y la historia particular que la rodea. Y tampoco puede evitar recordar esa frase sobre que los pueblos que olvidan su propia Historia est\u00e1n condenados a repetirla. En el caso que nos ocupa aun me permitir\u00eda ser m\u00e1s c\u00e1ustico sobre esa solemne frase tan manida. Yo creo que, m\u00e1s bien, los pueblos que olvidan -o ignoran ol\u00edmpicamente- su propia Historia, m\u00e1s que destinados a repetirla est\u00e1n destinados a quedar en una vergonzosa evidencia ante otros pueblos -m\u00e1s sabios, m\u00e1s astutos si se quiere- que no olvidan la suya ni permiten que otros la olviden.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">En el caso de la obra de Antonio Palao, en su conjunto -pulcramente recogida en esta biograf\u00eda escrita por Wifredo Rinc\u00f3n Garc\u00eda- eso se ve con claridad. En general y m\u00e1s a\u00fan si nos centramos en la cuesti\u00f3n de la estatua de Elcano. <\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">La primera estatua fue encargada, como ya he dicho, con todo derroche de medios, por Manuel de Agote y Bonechea en el a\u00f1o 1800. Agote se lo pod\u00eda permitir. Era lo que los brit\u00e1nicos llamaban un \u201cnabab\u201d. Es decir, un comerciante que hab\u00eda hecho fortuna con los astron\u00f3micos m\u00e1rgenes de beneficio que daba en el siglo XVIII el tr\u00e1fico entre Oriente y Occidente. Incluso si se trabajaba por cuenta ajena, para una de las grandes compa\u00f1\u00edas estatales. Ese era el caso de Manuel de Agote, que fue agente de la Real Compa\u00f1\u00eda de Filipinas al cargo de la factor\u00eda comercial espa\u00f1ola en los puertos de Macao y Cant\u00f3n, entre los a\u00f1os 1790 y 1796, y antes de eso en diversos menesteres para esa empresa (y otras como Ustariz, San Gin\u00e9s y Compa\u00f1\u00eda) desde 1779 en adelante.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Manuel de Agote, ya de regreso a Espa\u00f1a, como otro \u201cilustre hijo de Guetaria\u201d que era, ser\u00eda elegido alcalde de esa villa y encargar\u00eda la estatua de Elcano -en m\u00e1rmol- a otro escultor de Murcia: Alfonso Giraldo Bergaz, acad\u00e9mico de m\u00e9rito de la Real Academia de San Fernando.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Y as\u00ed fue como naci\u00f3 ese monumento con el que la villa y Manuel de Agote en especial recordaban una haza\u00f1a cient\u00edfica de importancia mundial. Como lo era esa circunnavegaci\u00f3n del desconocido globo terrestre. <\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">A eso se puede a\u00f1adir que ah\u00ed qued\u00f3 todo. Pese a los esfuerzos de Manuel de Agote en 1800 o los de 59 a\u00f1os despu\u00e9s de las Juntas guipuzcoanas, en momentos en los que esas instituciones -y toda Espa\u00f1a- a\u00fan ten\u00edan pretensiones de hacer valer su propia Historia. Una labor que cogi\u00f3 de lleno a Antonio Palao y que queda de manifiesto en otras obras que, por supuesto, tambi\u00e9n rese\u00f1a Wifredo Rinc\u00f3n Garc\u00eda. Como la estatua dedicada a Ram\u00f3n Pignatelli que planea la Diputaci\u00f3n de Zaragoza desde 1857 en adelante, para honrar as\u00ed a ese ilustrado cl\u00e9rigo constructor del llamado Canal Imperial. Una creaci\u00f3n propia de la Espa\u00f1a del Siglo de las Luces que con obras como esa -o como el Canal de Castilla- trata de seguir el esp\u00edritu de esos tiempos dieciochescos que buscan avances y mejoras en Econom\u00eda, Arte, Educaci\u00f3n y todo lo que hoy asociamos con la palabra \u201cIlustraci\u00f3n\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s de esos a\u00f1os y esas obras lo que ha venido, hasta hoy, ha sido m\u00e1s bien lo que dos historiadores italianos, Carlo Ginzburg y Carlo Poni, definieron en su d\u00eda (hacia 1991) como \u201cintercambio desigual\u201d. Ambos se\u00f1alaban en un art\u00edculo -que fue publicado tambi\u00e9n en espa\u00f1ol por la revista \u201cHistoria social\u201d- que lo que investig\u00e1bamos, cont\u00e1bamos y dec\u00edamos los historiadores \u201clatinos\u201d, ten\u00eda much\u00edsima menos difusi\u00f3n y se le daba mucha menos importancia que a lo producido por nuestros colegas del Norte de Europa y, en especial, por los anglosajones. <\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Ciertamente, con el paso del tiempo, se ha visto que en el caso del profesor Ginzburg -como se ha dicho varias veces- ese intercambio desigual no ha existido, pues su obra ha sido bien difundida a escala mundial, haciendo de \u00e9l un historiador de referencia. Tanto al Sur como al Norte del mapa terrestre que levantaron navegantes como Elcano o Manuel de Agote.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Sin embargo si volvemos a la estatua de Palao, lo dicho por el mismo Carlo Ginzburg y por Carlo Poni parece seguir siendo preocupantemente cierto. Veamos, otras vez, los porqu\u00e9s de esto.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Un alter ego de Manuel de Agote y Bonechea, el arquitecto <i>sir<\/i> William Chambers (nacido en Gotemburgo, Suecia, en 1723 y fallecido en Londres en 1796, justo el a\u00f1o en el que acaba la misi\u00f3n en China de Agote) se dedicar\u00eda buena parte de su vida -entre 1740 y 1749- a lo mismo que ese navegante getariarra, como factor de la Compa\u00f1\u00eda Sueca de las Indias Orientales. Esos viajes a Asia, a\u00f1os despu\u00e9s, cuando ya se dedica en exclusiva a la Arquitectura, le inspirar\u00edan la pagoda china que se erigi\u00f3 en Kew Gardens en 1761 con el apoyo de la Corona brit\u00e1nica. <\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Pues bien, hoy d\u00eda esa obra, que es tan s\u00f3lo un reflejo del gusto de la segunda mitad del siglo XVIII por las llamadas \u201cchiner\u00edas\u201d o \u201cchinoiseries\u201d -plasmadas en obras palaciegas por toda Europa- es universalmente conocida cuando menos en libros de Historia del Arte y en esas gu\u00edas de viaje que los europeos del Sur aferran con devoci\u00f3n cuando van a admirarse con maravillas como esa pagoda en sus viajes por el Norte de Europa, m\u00e1s all\u00e1 de la raya de Par\u00eds.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">\u00bfMerecer\u00eda la misma atenci\u00f3n la estatua de Elcano que realiz\u00f3 en su d\u00eda Antonio Palao Marco y que, como vemos, tiene detr\u00e1s una historia muy similar a la de la pagoda de Chambers?<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Yo creo que s\u00ed, pero mientras el intercambio desigual persista y libros como el dedicado al bicentenario del nacimiento de Antonio Palao sigan siendo casi desconocidos incluso en la provincia, o pa\u00eds, donde \u00e9l realiz\u00f3 obras como esa estatua de Elcano, no creo que pueda esperarse nada m\u00e1s. Salvo ese desconocimiento de la propia Historia que no creo que nos lleve tanto a repetirla como a cosechar sonrisas de superioridad y molesta condescendencia entre otros que s\u00ed saben c\u00f3mo cultivar y poner en valor su Historia y su Historia del Arte. Aunque sea tan s\u00f3lo paseando por el mundo una pagoda china de imitaci\u00f3n como la de ese trasunto de Manuel de Agote y Bonechea que fue <i>sir<\/i> William Chambers\u2026<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Asunto \u00e9ste que, creo, bien merece m\u00e1s de una reflexi\u00f3n por parte de todos los implicados -o perjudicados- por ese intercambio desigual tan empobrecedor para esa Europa que dicen unida.<\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Hace un mes aproximadamente Wifredo Ric\u00f3n Garc\u00eda, profesor del Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas, me hac\u00eda llegar un magnifico libro que acababa de publicar, a finales de 2024, sobre el escultor Antonio Palao Marco. 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