{"id":477,"date":"2013-07-08T11:30:39","date_gmt":"2013-07-08T09:30:39","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=477"},"modified":"2025-04-09T11:37:05","modified_gmt":"2025-04-09T09:37:05","slug":"la-penultima-campana-de-las-guerras-napoleonicas-iv-del-4-de-julio-al-7-de-julio-navarros-yankees-y-guerras-de-independencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2013\/07\/08\/la-penultima-campana-de-las-guerras-napoleonicas-iv-del-4-de-julio-al-7-de-julio-navarros-yankees-y-guerras-de-independencia\/","title":{"rendered":"La pen\u00faltima campa\u00f1a de las guerras napole\u00f3nicas (IV). Del 4 de julio al 7 de julio. Navarros, yankees y guerras de independencia"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Tal d\u00eda como hoy hace doscientos a\u00f1os, los ej\u00e9rcitos aliados hispano-anglo-portugueses hab\u00edan conseguido, desde el 29 de junio de 1813, acorralar a la guarnici\u00f3n napole\u00f3nica en San Sebasti\u00e1n. Esa plaza fuerte que es esencial en esa pen\u00faltima campa\u00f1a de las guerras napole\u00f3nicas iniciada el 26 de mayo en Salamanca. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/07\/George-Washington.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-478\" title=\"George Washington, general en jefe de los rebeldes yankees durante la Guerra de Independencia estadounidense librada de 1776 a 1782. Imagen para una colecci\u00f3n de estampas francesa (circa 1900). La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/07\/George-Washington.jpg\" alt=\"\" width=\"191\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Seg\u00fan la documentada \u201cHistoria\u201d del general G\u00f3mez de Arteche, el 29 de junio el general Mendizabal y las tropas del denominado S\u00e9ptimo Ej\u00e9rcito Nacional han logrado cortar el acueducto que suministra agua a la ciudad y han rechazado una salida de la guarnici\u00f3n francesa, oblig\u00e1ndola a encerrarse tras los formidables baluartes que defienden esa gran piedra en el camino que lleva a la victoria final, a las puertas de Par\u00eds o de la ciudad francesa m\u00e1s pr\u00f3xima en la que se proclame la muerte o abdicaci\u00f3n de Napole\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">El d\u00eda 10 de julio el general Mendizabal dejar\u00e1 el campo libre a las tropas angloportuguesas del general escoc\u00e9s Graham, que se encargar\u00e1n de poner sitio a San Sebasti\u00e1n mediante el tren de Artiller\u00eda que les sigue desde Vitoria por ese Camino Real, sembrado de cad\u00e1veres, combates y batallas que hoy llamamos \u201cN-1\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Esa es la situaci\u00f3n que se vive en ese pedazo del mapa de la Europa de las guerras napole\u00f3nicas hace ahora exactamente 200 a\u00f1os, el 8 de julio de 1813.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">\u00bfLes parecer\u00eda muy extra\u00f1o si les dijera que los acontecimientos de ese d\u00eda guardan alguna relaci\u00f3n, hist\u00f3rica, con otras dos efem\u00e9rides que han resonado mucho a lo largo de esta \u00faltima semana?. Me refiero, concretamente, al 7 de julio con el que la capital del \u201cviejo reyno\u201d de Navarra inaugura -una vez m\u00e1s- sus fiestas mayores, y m\u00e1s internacionales, y al 4 de julio estadounidense.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Esa fecha, celebrada tambi\u00e9n una vez m\u00e1s por todo lo alto en los Estados Unidos -como seguramente no se les habr\u00e1 pasado desapercibido-, como tantas otras \u201cFiestas Nacionales\u201d estar\u00e1 un tanto desdibujada, para muchos, en sus t\u00e9rminos hist\u00f3ricos. Habr\u00e1 que recordar entonces que se eligi\u00f3 porque fue un 4 de julio, de 1776, cuando los rebeldes a la autoridad del rey Jorge III de Gran Breta\u00f1a e Irlanda decidieron sublevarse abiertamente contra \u00e9l y formar una nueva naci\u00f3n a causa de no soportar ya una serie de injustos abusos. Tal y como se recoge en el documento de Declaraci\u00f3n de Independencia firmado por un ilustre elenco -el editor e inventor Benjamin Franklin, por ejemplo- perpetuado, en algunos casos, en los actuales billetes de curso legal en Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Gracias a Hollywood y tambi\u00e9n a los novelistas que lo nutren, ha quedado fijado en nuestro imaginario colectivo que la guerra revolucionaria que sigue a ese acto de rebeli\u00f3n fue ganada con ayuda exterior&#8230; pero francesa, que, por lo que se ve, da mejor en c\u00e1mara. Como lo demostraba, por ejemplo, Tch\u00e9ky Karyo en \u201cEl Patriota\u201d de Roland Emmerich que, seguramente, ser\u00e1 la imagen que ahora mismo les pase por la cabeza.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Como no pod\u00eda ser menos en producciones \u201cpara toda la familia\u201d como esa, la ayuda espa\u00f1ola, si era mencionada, quedaba reducida al folkl\u00f3rico argumento de facilitar a los guerrilleros protagonistas de esa cinta<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>una antigua misi\u00f3n en ruinas donde se escond\u00edan de la incansable persecuci\u00f3n de los casacas rojas brit\u00e1nicos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Justo la clase de idea grabada a fuego en el p\u00fablico americano medio, que asocia inmediatamente a Espa\u00f1a con -adem\u00e1s de toros y sol- procesiones y cosas as\u00ed con muchas velas y religiosidad barroca.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Sin embargo, la realidad hist\u00f3rica, una vez m\u00e1s, no puede distar m\u00e1s de tan burdos t\u00f3picos y es en ella donde vamos a ver los v\u00ednculos hist\u00f3ricos que pueden existir entre fechas como el 4 de julio y el 7 de julio, o guerras de independencia<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>separadas en el tiempo y el espacio, como la estadounidense y la espa\u00f1ola.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En efecto, lo primero que buscaron los rebeldes yankees de 1776 fue la ayuda del m\u00e1s poderoso enemigo de Gran Breta\u00f1a que les quedaba a mano. Esto es, no precisamente Francia, sino las guarniciones espa\u00f1olas estacionadas a lo largo del bajo curso del r\u00edo Mississippi, presentes all\u00ed para defender los intereses imperiales espa\u00f1oles en los actuales estados de Luisiana, Nuevo M\u00e9xico, Arizona, T\u00e9jas, California, Oreg\u00f3n, etc&#8230;<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">A los reyes absolutistas, por m\u00e1s que fueran ya tan s\u00f3lo d\u00e9spotas ilustrados, la actitud del se\u00f1or Franklin y sus amigos y seguidores, no les resultaba particularmente agradable. Era dif\u00edcil ignorar que lo que le estaba pasando al rey Jorge pod\u00eda pasarles igualmente a ellos. En especial a Carlos III, rey de Espa\u00f1a y de unas vastas \u201cIndias\u201d que pod\u00edan tomar nota de la actitud de aquellos colonos rebeldes y sus contagiosas ideas de Libertad o Muerte.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Sin embargo la posibilidad de debilitar a su gran rival, Gran Breta\u00f1a, pes\u00f3 m\u00e1s entre los ministros de Francia y Espa\u00f1a que toda otra consideraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">As\u00ed fue como se decidi\u00f3 ayudar, primero bajo cuerda y despu\u00e9s descarada y abiertamente, con declaraci\u00f3n de guerra formal por medio desde 1779, a los rebeldes yankees.<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span><\/span><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/07\/Capitolio.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-479\" title=\"El Capitolio de Washington D. C. en su forma actual, tras la reconstrucci\u00f3n posterior a su incendio por tropas brit\u00e1nicas en agosto de 1814. Foto del autor \" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/07\/Capitolio.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"204\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/07\/Capitolio.jpg 950w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/07\/Capitolio-300x205.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/07\/Capitolio-768x524.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Eso se concret\u00f3 en considerables operaciones de suministro financiero y de armamento como la descrita por Mar\u00eda Jes\u00fas y Bego\u00f1a Cava Mesa, protagonizada por la casa de comercio bilba\u00edna Gardoqui, encargada de nutrir al Ej\u00e9rcito continental de l\u00ednea yankee de mosquetes, tiendas de campa\u00f1a, medicinas, balas, p\u00f3lvora y m\u00e1s de doscientas piezas de Artiller\u00eda. Unos suministros que permiten al general Washington obtener la victoria de Saratoga, la misma que decide a Francia a entrar en liza a su lado y cambiar as\u00ed el signo de esa guerra. Sin embargo, como vamos a ver, en esa labor colaboraron activamente muchos otros leales s\u00fabditos, de toda latitud y color de piel, de su cat\u00f3lica majestad. Entre ellos varios cientos de navarros.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Su contribuci\u00f3n fue de un porte mucho m\u00e1s \u00e9pico q<\/span><span lang=\"ES-TRAD\">ue otras m\u00e1s fundamentales, como la prestada a trav\u00e9s de Gardoqui e hijos. De hecho, sus haza\u00f1as en favor de la causa yankee fueron aptas incluso para que Antonio Banderas y el \u201clobby\u201d hispano de Hollywood se planteasen dar una r\u00e9plica adecuada -y seguramente, por aquello de la novedad, de \u00e9xito comercial- a producciones como la de Roland Emmerich y su mezquino recuerdo de lo que, en realidad, pas\u00f3 en aquella Guerra de Independencia de Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En efecto, la parte que juegan los navarros en aquella guerra fue una apabullante realidad que qued\u00f3 plasmada en un libro, no menos apabullante, de la historiadora Carmen de Reparaz: \u201cYo solo: Bernardo de Galvez y la toma de Panzacola en 1781\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">En ese magn\u00edfico libro de Historia, verdaderamente ejemplar, la profesora De Reparaz nos explica, con todos los detalles posibles, las sucesivas expediciones del gobernador de Luisiana, Bernardo de G\u00e1lvez, contra Florida y el actual Sur de Estados Unidos, para acorralar entre dos fuegos -el combinado francoestadounidense desde el Norte y el espa\u00f1ol desde el Sur- a los cada vez m\u00e1s aislados casacas rojas brit\u00e1nicos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">La fuerza que se pone en pie por tierra y mar es verdaderamente formidable y en ella jugaron, en efecto, un papel notable muchos navarros implicados en batallas de esas que se suelen describir como \u201cde pel\u00edcula\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">As\u00ed es, soldados de l\u00ednea o granaderos -la secci\u00f3n de \u00e9lite- del regimiento Navarra tomar\u00e1n parte en las expediciones de G\u00e1lvez contra Pensacola y otros puntos de los actuales Estados Unidos y se batir\u00e1n frente a frente con los casacas rojas del flamante general Cornwallis. El mismo que se pasa toda la pel\u00edcula de Roland Emmerich quej\u00e1ndose de tener que combatir contra campesinos armados con bieldos y fantasmas de los pantanos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Cosas ambas que, como podr\u00e1n apreciar por alguna de las ilustraciones de este art\u00edculo, distaban mucho de ser aquellos soldados navarros, que se distinguen apenas en el color de sus uniformes de las tropas que manda el propio Cornwallis con los malos resultados ya conocidos. Unas tropas, por otra parte, a las que ser\u00eda muy justo reconocer, hoy, segundo d\u00eda de las fiestas de San Ferm\u00edn, aquel curioso, y notable, papel en esa Guerra de Independencia de los Estados Unidos que siempre parecemos considerar como una epopeya ajena a nosotros.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Algo bastante dif\u00edcil de creer si seguimos pasando las p\u00e1ginas de \u201cYo solo\u201d y leemos all\u00ed sobre, por ejemplo, los marinos de guerra de origen vasco que tambi\u00e9n toman parte en esas expediciones. Caso del capit\u00e1n de nav\u00edo Jos\u00e9 Calvo de Irazabal, al mando del <em>San Ram\u00f3n<\/em>, nav\u00edo de guerra de 64 ca\u00f1ones, Gabriel de Aristizabal, al mando de la fragata <em>Nuestra Se\u00f1ora de la O<\/em>, que porta 42 ca\u00f1ones, Manuel Bilbao, al mando del bergant\u00edn <em>Santa Teresa<\/em>, que s\u00f3lo porta 14 ca\u00f1ones, o Miguel Goicoechea, que manda la fragata <em>El cayman<\/em>.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Una lista junto a la que, de manera bastante l\u00f3gica, aparece otra nutrida por muchos catalanes puestos al mando de las llamadas \u201cfuerzas sutiles\u201d. Es decir, embarcaciones de poco calado y muy r\u00e1pidas usadas como transportes y correos en grandes flotas como la que sitia Pensacola. En ella se incluyen los capitanes de saetias Jaime Fornell, Cristobal Rosell, Jaime Tremoll, Rafael Ferret, Josef Antonio Gatell, F\u00e9lix Grau, Jos\u00e9 Soler, Jos\u00e9 Blanch o los de bergantines como Mariano Fontrodona o Juan Vilar\u00f3, al mando, respectivamente, del <em>Santa Eulalia <\/em>y el <em>San Juan Bauptista<\/em>.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Todos ellos, y muchos otros m\u00e1s, como los soldados del regimiento Navarra, contribuyeron a dar p\u00e1bulo a aquella guerra que no era m\u00e1s que el consabido reguero de p\u00f3lvora que estallar\u00eda despu\u00e9s en Francia y de ah\u00ed se transmitir\u00eda al resto de Europa y del Mundo para horror, incluso, de los antiguos revolucionarios yankees. Los mismos que ven ir las cosas demasiado lejos en 1789 y acaban, de rechazo, involucrados en esas guerras napole\u00f3nicas con una Gran Breta\u00f1a que, en 1812, aprovecha para invadir sus antiguas colonias desde la \u00fanica leal -Canad\u00e1- en respuesta a la expedici\u00f3n de los yankees sobre Montreal. Esa con la que hab\u00edan tratado, por en\u00e9sima vez, de atraer a su redil revolucionario a los recalcitrantes canadienses, aprovechando -seg\u00fan cre\u00edan- que Londres est\u00e1 demasiado ocupado con \u201cBoney\u201d en Europa. Especialmente librando la que luego se conocer\u00e1 como Guerra de Independencia de Espa\u00f1a&#8230;<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">La invasi\u00f3n y la guerra contra los canadienses entre 1812 y 1815 provocar\u00e1 -adem\u00e1s de la l\u00f3gica petici\u00f3n de asilo de un avisado Jos\u00e9 Bonaparte- el \u00e9pico incendio del capitolio estadounidense en 1814 mientras se libra la batalla de Baltimore, que inspirar\u00e1 ese himno -tan o\u00eddo este jueves pasado- sobre la bandera de barras y estrellas que ondea en medio del fuego enemigo apocal\u00edpticamente iluminado por cohetes trazadores de color rojo.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-TRAD\">Una \u00faltima consecuencia de lo que hab\u00edan conseguido apenas treinta a\u00f1os atr\u00e1s muchos navarros bati\u00e9ndose en una guerra digna de la gran pantalla.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Los cientos de yankees que hoy mismo rebosan en las atestadas calles de Pamplona para celebrar el 7 de julio, deber\u00edan traer con ellos el recuerdo de los cientos de navarros que arriesgaron sus vidas en el Sur de los actuales Estados Unidos en 1779, 1780, 1781&#8230; <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Los navarros har\u00edan bien, por su parte, en recordar en estas mismas fechas que Mina el mozo y sus ideas de guerra y revoluci\u00f3n contra el tirano Napole\u00f3n en 1808 bien pudieron ser importadas por veteranos del regimiento Navarra participantes en las campa\u00f1as de 1779, 1780, 1781&#8230; llevadas a cabo para defender a aquellos colonos que se lanzaban a la batalla contra los casacas rojas brit\u00e1nicos al grito de \u201cLibertad o Muerte\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/07\/Soldado-reg.-Navarra-de-l\u00ednea.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-480 size-medium\" title=\"Soldado del regimiento Navarra de l\u00ednea (1780). Reconstrucci\u00f3n del autor en base a fuentes diversas\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/07\/Soldado-reg.-Navarra-de-l\u00ednea-145x300.jpg\" alt=\"\" width=\"145\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/07\/Soldado-reg.-Navarra-de-l\u00ednea-145x300.jpg 145w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/07\/Soldado-reg.-Navarra-de-l\u00ednea-768x1593.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/07\/Soldado-reg.-Navarra-de-l\u00ednea-494x1024.jpg 494w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/07\/Soldado-reg.-Navarra-de-l\u00ednea.jpg 769w\" sizes=\"(max-width: 145px) 100vw, 145px\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Sobre todo porque esos veteranos bien pudieron hacer la misma labor que hizo en Francia ese marqu\u00e9s de Lafayette recordado hoy por una placa apenas visible en un muelle de lo que en 1779 se llamaba \u201cpuerto de los Pasajes\u201d y hoy se conoce como Pasai Donibane. La misma donde se conmemora su viaje a Am\u00e9rica para hacer lo mismo que hicieron esos soldados del regimiento Navarra. Algo que merecer\u00eda la pena investigar, recordar&#8230;Y m\u00e1s en este a\u00f1o de bicentenario de unas guerras, las napole\u00f3nicas, estrechamente ligadas a lo que empez\u00f3, y a\u00fan no ha terminado, en un lejano 4 de julio de 1776.<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Tal d\u00eda como hoy hace doscientos a\u00f1os, los ej\u00e9rcitos aliados hispano-anglo-portugueses hab\u00edan conseguido, desde el 29 de junio de 1813, acorralar a la guarnici\u00f3n napole\u00f3nica en San Sebasti\u00e1n. 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