{"id":486,"date":"2013-07-22T11:30:08","date_gmt":"2013-07-22T09:30:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=486"},"modified":"2013-07-22T11:30:08","modified_gmt":"2013-07-22T09:30:08","slug":"la-penultima-campana-de-las-guerras-napoleonicas-vi-vida-del-napoleon-negro-homenaje-a-nelson-mandela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2013\/07\/22\/la-penultima-campana-de-las-guerras-napoleonicas-vi-vida-del-napoleon-negro-homenaje-a-nelson-mandela\/","title":{"rendered":"La pen\u00faltima campa\u00f1a de las guerras napole\u00f3nicas (VI). Vida del Napole\u00f3n negro (homenaje a Nelson Mandela)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">El 22 de julio del a\u00f1o 1813, es decir, hoy mismo hace doscientos a\u00f1os, la situaci\u00f3n<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>de las llamadas guerras napole\u00f3nicas se encontraba en un tenso punto muerto.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/07\/Gueerrero-zul\u00fa.-Fabricante-Planeta-DeAgostini.Pieza-de-La-colecci\u00f3n-Reding1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-488\" title=\"Guerrero zul\u00fa. Fabricante Planeta-DeAgostini. Pieza de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/07\/Gueerrero-zul\u00fa.-Fabricante-Planeta-DeAgostini.Pieza-de-La-colecci\u00f3n-Reding1-300x294.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"294\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">En el Sur del continente, los ej\u00e9rcitos aliados han logrado ocupar pr\u00e1cticamente todo el territorio guipuzcoano tocando, desde Espa\u00f1a, la frontera de Francia. Sin embargo, su mando supremo, Wellington,<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>sabe que esa situaci\u00f3n es, cuando menos, precaria.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">Nos cuenta el general G\u00f3mez Arteche en su Historia de la Guerra de Independencia que el vizconde de Talavera ha avanzado dejando detr\u00e1s de \u00e9l, muchas, demasiadas quiz\u00e1s, plazas fuertes a\u00fan ocupadas por los soldados de Napole\u00f3n: Pancorbo, Santo\u00f1a, San Sebasti\u00e1n, Pamplona&#8230; Todas ellas han sido bloqueadas, ci\u00f1\u00e9ndose al principio invariable en t\u00e1ctica militar desde el Renacimiento de no avanzar jam\u00e1s dejando al enemigo, a espaldas del propio ej\u00e9rcito, en una plaza fuerte que le permita hacer una salida a retaguardia de esas tropas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">Eso ha llevado al ej\u00e9rcito aliado que a\u00fan combate en Espa\u00f1a a distraer considerables efectivos para mantener a esas guarniciones francesas -algunas muy numerosas, como la de San Sebasti\u00e1n- dentro de los muros de esas plazas fuertes que est\u00e1n cumpliendo, a la perfecci\u00f3n, el papel para el que han sido dise\u00f1adas. Es decir, retrasar o impedir una ofensiva decidida y un avance claro y sin trabas de un ej\u00e9rcito enemigo, hasta que se puedan enviar refuerzos a sus guarniciones sitiadas o bloqueadas para organizar una contraofensiva en condiciones.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">Algo que, por supuesto, la calenturienta mente del emperador Napole\u00f3n ya ha previsto. Concretamente desde el 1 de julio de 1813. En esa fecha ha mandado desde Dresde, donde trata de detener el avance de sus enemigos del Norte de Europa, unas claras y tajantes instrucciones -muy en su estilo- al mariscal Soult. El objetivo de dichas instrucciones es decirle que debe recuperar el Noroeste de Espa\u00f1a a la mayor brevedad posible tomando \u201ccuantas medidas exija el restablecimiento de mis asuntos en Espa\u00f1a para conservar Pamplona, San Sebasti\u00e1n y Pancorbo\u201d. Tal y como lo refleja la completa traducci\u00f3n de esa orden -que incluye desplazar a Soult de inc\u00f3gnito- recogida por el general G\u00f3mez de Arteche en su libro&#8230;<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">Tras una larga preparaci\u00f3n de m\u00e1s de dos semanas, el primo del emperador -asi se refiere Napole\u00f3n a Soult en esas instrucciones- dar\u00e1 el paso decisivo, atravesando los Pirineos y poniendo a <em>mylord <\/em>Wellington en un brete del que hablaremos, por cuesti\u00f3n de efem\u00e9rides, la semana que viene.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">Sin duda se trata de un dise\u00f1o estrat\u00e9gico admirable y que muestra el genio militar de un<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>Napole\u00f3n que, en el verano de 1813, se debate en Alemania, tratando de contener, por as\u00ed decir, con las manos la ofensiva de rusos y prusianos en el Norte y con la bota el comprometido, aunque a\u00fan indeciso escenario, que Wellington ha precipitado en Espa\u00f1a con la derrota de Vitoria y el fren\u00e9tico avance para ocupar la mayor parte del territorio guipuzcoano en, apenas, los \u00faltimos d\u00edas de junio y los primeros de julio.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">Cosas as\u00ed son las que contribuyeron a forjar no s\u00f3lo la leyenda de Napole\u00f3n, sino incluso el culto a su personalidad. Convirti\u00e9ndolo en un ser casi divino, incomparable&#8230; \u00bfIncomparable?, \u00bfrealmente Napole\u00f3n no pod\u00eda compararse con ninguno de sus contempor\u00e1neos, dejando aparte a <em>mylord <\/em>Wellington?.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\"><span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>La respuesta a esa \u00faltima pregunta es \u201cno\u201d y nos lleva a esa Sud\u00e1frica que hoy est\u00e1, una vez m\u00e1s, en el ojo del hurac\u00e1n informativo a causa de la enfermedad -terminal seg\u00fan se dice- de Nelson Mandela, durante muchos a\u00f1os un s\u00edmbolo de la resistencia pac\u00edfica contra otro r\u00e9gimen tir\u00e1nico y opresor.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">En efecto, hab\u00eda en esa parte del Mundo, en ese verano de 1813 en el que Napole\u00f3n hace gala de sus habilidades de estratega, otra mente tan brillante como la suya. Aunque fuera a una escala distinta. Se trataba del futuro rey zul\u00fa, Shaka Zul\u00fa, al que, con bastante justicia, se le dio el t\u00edtulo de Napole\u00f3n negro. Uno que comparte con el antiguo esclavo antillano Toussaint Louverture, jefe de la rebel\u00f3n servil contra Francia durante la \u00e9poca revolucionaria en la colonia de Santo Domingo que, curiosamente, ostent\u00f3 rango de general espa\u00f1ol al menos entre 1793 y 1794 .<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">Lo cierto es que el rey Shaka, parece merecer con mucha m\u00e1s raz\u00f3n que Toussaint ese t\u00edtulo de \u201cNapole\u00f3n negro\u201d. Las haza\u00f1as de Toussaint, sin dejar de ser considerables, nunca estuvieron a la altura de aquel otro Napole\u00f3n -Bonaparte- al que \u00e9l imita incluso en su florida vestimenta de general de la \u00e9poca revolucionaria.<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">Ciertamente lo que hizo Shaka, a\u00fan, insisto, a peque\u00f1a escala, se parece mucho m\u00e1s a lo que realiza Napole\u00f3n, m\u00e1s o menos en las mismas fechas en Europa.<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">Si seguimos lo que nos cuenta el periodista cartagenero Carlos Roca en su interesante obra de divulgaci\u00f3n \u201cZul\u00fa\u201d, dedicada, principalmente, a tratar de la batalla de Isandlwana -en la que la naci\u00f3n Zul\u00fa aplasta al ej\u00e9rcito brit\u00e1nico el 22 de enero de 1879-, Shaka naci\u00f3 de una relaci\u00f3n irregular del rey de un peque\u00f1o clan, los zul\u00fa -\u201ccielo\u201d- en el a\u00f1o 1787.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm; text-align: left;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">Su padre, Senzangakoma, no le ahorrar\u00e1 desprecios. Su madre, Nandi, decidir\u00e1 llevarlo al poblado principal de los methehwa, un clan en esos momentos infinitamente m\u00e1s poderoso que el zul\u00fa, donde Shaka -el escarabajo, as\u00ed llamado porque los zul\u00faes dec\u00edan que en realidad la pre\u00f1ez de Nandi era fruto de un par\u00e1sito intestinal con ese nombre: <em>Ishaka<\/em>&#8211; medrar\u00e1 r\u00e1pidamente bajo la protectora sombra del rey methehwa Dingiswayo, que ve su gran potencial.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm; text-align: left;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/07\/Caballer\u00eda-brit\u00e1nica-desplegada-en-el-Veld-de-Sud\u00e1frica-c.-1900.-The-Pageant-of-the-century.-Ejemplar-de-La-colecci\u00f3n-Reding1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-490\" title=\"Caballer\u00eda brit\u00e1nica desplegada en el Veld de Sud\u00e1frica. Guerra anglo-boer (c. 1900). \"The Pageant of the century\". Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/07\/Caballer\u00eda-brit\u00e1nica-desplegada-en-el-Veld-de-Sud\u00e1frica-c.-1900.-The-Pageant-of-the-century.-Ejemplar-de-La-colecci\u00f3n-Reding1-300x261.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"261\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/07\/Caballer\u00eda-brit\u00e1nica-desplegada-en-el-Veld-de-Sud\u00e1frica-c.-1900.-The-Pageant-of-the-century.-Ejemplar-de-La-colecci\u00f3n-Reding1-300x261.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/07\/Caballer\u00eda-brit\u00e1nica-desplegada-en-el-Veld-de-Sud\u00e1frica-c.-1900.-The-Pageant-of-the-century.-Ejemplar-de-La-colecci\u00f3n-Reding1.jpg 676w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\"><span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>Tal y como recoge Carlos Roca en \u201cZul\u00fa\u201d, el Shaka adolescente ganar\u00e1 adeptos r\u00e1pidamente entre sus compa\u00f1eros de regimiento en el ej\u00e9rcito methehwa gracias a sus evidentes cualidades, que van desde una notable fuerza y altura -al parecer superior al metro noventa- a unas evidentes capacidades de liderazgo y organizaci\u00f3n que, con el apoyo de Dingiswayo, le llevan en 1816 a tomar el control absoluto del clan zul\u00fa tras la muerte de su padre Senzangakoma.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">Lo har\u00e1 de un modo que recuerda al 18 de Brumario de Napole\u00f3n. Shaka se presentar\u00e1 en el poblado principal del clan zul\u00fa, Kwabulabayo -que Carlos Roca traduce como \u201cel lugar de la muerte\u201d- y reclamar\u00e1 all\u00ed su derecho al trono vacante por la muerte de su padre. Toda oposici\u00f3n es aplastada y desde ese momento Shaka introducir\u00e1 una serie de cambios radicales en la organizaci\u00f3n militar zul\u00fa.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\">\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">Los regimientos -o <em>amabutho<\/em>&#8211; en los que se encuadra a los j\u00f3venes desde que est\u00e1n en edad militar, pasan de ser unas asociaciones masculinas de car\u00e1cter m\u00e1s social y festivo que b\u00e9lico, a adquirir un car\u00e1cter eminentemente militar sin ninguna clase de paliativos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">En efecto, los <em>amabutho<\/em>, hasta ese momento se han dedicado a una guerra ritual que, m\u00e1s que una verdadera guerra, es una especie de \u201ckermesse\u201d un poco sangrienta para ajustar diferencias con un m\u00ednimo de bajas, de acuerdo a las t\u00e1cticas guerreras propias de los pueblos llamados por los europeos \u201cprimitivos\u201d, que reducen el choque violento a un combate simulado, o a una pelea entre campeones, similar, por ejemplo, a la que habr\u00e1n visto escenificada en el comienzo de \u201cTroya\u201d de Wolfgang Petersen.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">Shaka desecha ese equilibrio y hace que sus <em>amabutho<\/em> se conviertan en verdaderas unidades de aniquilaci\u00f3n<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>con el objetivo claro de localizar al enemigo y aplastarlo sin atender al n\u00famero de bajas propias ni<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>ajenas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">Para ello Shaka introducir\u00e1 innovaciones t\u00e1cticas en el equipo militar zul\u00fa. Es el caso de la lanza corta <em>iklwa<\/em>, que debe utilizarse en el cuerpo a cuerpo y, seg\u00fan dicen, Shaka, tan febril organizador y supervisor como el propio Napole\u00f3n, vigilaba si estaba manchada de sangre o no tras cada combate, ejecutando a los guerreros que no pudieran mostrar ese trofeo tras cada batalla. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">Sin embargo, el cambio que mejor dibuja el radical giro que Shaka introduce en el \u00c1frica de comienzos del siglo XIX, ser\u00e1 su t\u00e1ctica -revolucionaria en \u00c1frica del Sur- llamada \u201cImpondo Zankomo\u201d. Es decir, \u201clos cuernos del b\u00fafalo\u201d, que consist\u00eda en una variante de la bien conocida t\u00e1ctica puesta en pr\u00e1ctica por An\u00edbal en la batalla de Cannas durante las Guerras P\u00fanicas contra Roma. Una doble envolvente que flanqueaba al enemigo a izquierda y derecha, permitiendo al centro del ej\u00e9rcito atacante -en este caso el zul\u00fa- hundir el centro de las fuerzas oponentes.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">Gracias a esa decidida pol\u00edtica y no menos decidida t\u00e1ctica, Shaka lograr\u00e1, entre 1816 y 1828, la fecha de su muerte, asesinado por su hermanastro Dingane, unir en una sola naci\u00f3n a 383 clanes dispersos y controlar un territorio equivalente a Portugal y al Norte de Espa\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">Un imperio, digno -en su escala- de Napole\u00f3n, que perdurar\u00e1 hasta el a\u00f1o 1879, cuando los herederos de Shaka sean barridos por la superior tecnolog\u00eda militar europea. Sobre la que, sin embargo, se cobrar\u00e1n la gran victoria de 22 de enero de 1879, en la que los rifles de repetici\u00f3n brit\u00e1nicos Martini-Henry no podr\u00e1n nada contra miles de guerreros zul\u00faes. Los mismos que se desplegar\u00e1n sobre el ej\u00e9rcito de Su Graciosa Majestad la reina Victoria formando \u201clos cuernos del b\u00fafalo\u201d, aniquil\u00e1ndolos por el s\u00f3lo peso del n\u00famero, acabando con la vida, tambi\u00e9n, de un descendiente de Napole\u00f3n, hijo de su sobrino -el derrocado Napole\u00f3n III- que es oficial en el ej\u00e9rcito brit\u00e1nico en esos momentos. Episodio poco conocido, pero al que se dar\u00e1 cierto p\u00e1bulo en obras como\u201dCato Zulu\u201d, de Hugo Pratt. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">Una victoria p\u00edrrica y que ya llevaba en s\u00ed el gui\u00f3n de la destrucci\u00f3n de la naci\u00f3n zul\u00fa creada por Shaka, tan capaz de aniquilar un ej\u00e9rcito brit\u00e1nico a campo abierto, como ocurre en Isandlwana, como de tener que dejar por imposible a la heroica guarnici\u00f3n que, en ese mismo momento, es capaz de resistir, gracias a sus t\u00e1cticas y tecnolog\u00eda militar superior, tras las barricadas de Rorke\u00b4s drift. Tal y como se cuenta, con algo m\u00e1s de romanticismo, en una pel\u00edcula por lo dem\u00e1s tan recomendable como \u201cZul\u00fa\u201d de Cy Endfield, autor del gui\u00f3n de otra producci\u00f3n posterior -\u201cAmanecer zul\u00fa\u201d- estrenada en el centenario de Isandlwana, en 1979, donde se refleja gran parte de lo que les he contado.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">Con ello se abrir\u00e1 un panorama que acaba en el sometimiento del imperio de Shaka a brit\u00e1nicos y, especialmente, holandeses, los famosos &#8220;boers&#8221; <\/span><span style=\"mso-ansi-language: ES;\"><span style=\"font-size: 12.0pt; font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;\">con los que Gran Breta\u00f1a lucha por el control de Sud\u00e1frica a principios del siglo XX<\/span>. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">Lo que a\u00f1os despu\u00e9s permitir\u00e1 crear el r\u00e9gimen del \u201cApartheid\u201d, contra el que otro gran general africano, Nelson Mandela, combatir\u00e1 hasta el a\u00f1o 1990. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/07\/Combatiente-boer-acompa\u00f1ado-de-su-hijo-c.-1900.-The-Pageant-f-the-century-1933.-Ejemplar-de-La-colecci\u00f3n-Reding.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-491\" title=\"Combatiente boer acompa\u00f1ado de su hijo. Guerra anglo-boer (c. 1900). \"The Pageant of  the century\" (1933). Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/07\/Combatiente-boer-acompa\u00f1ado-de-su-hijo-c.-1900.-The-Pageant-f-the-century-1933.-Ejemplar-de-La-colecci\u00f3n-Reding-234x300.jpg\" alt=\"\" width=\"234\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\">Con medios violentos en ocasiones -origen de su larga condena del a\u00f1o 1962-, y posteriormente volviendo a la ideolog\u00eda de la resistencia pac\u00edfica puesta en pr\u00e1ctica, con \u00e9xito, contra el imperialismo europeo en la India tras la Segunda Guerra Mundial por otro sudafricano -de adopci\u00f3n al menos-, el abogado Mahatma -l\u00e9ase \u201cM\u00f3handas\u201d- Karamch\u00e1nd, m\u00e1s conocido, simplemente, como \u201cGandhi\u201d, culminando as\u00ed, Mandela, un largo y sangriento viaje iniciado -tanto en Europa como en \u00c1frica- por dos Napoleones muy distintos en muchos aspectos, pero id\u00e9nticos en lo elemental. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" style=\"text-indent: 0cm;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES;\"><span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/span><strong><\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 El 22 de julio del a\u00f1o 1813, es decir, hoy mismo hace doscientos a\u00f1os, la situaci\u00f3n\u00a0 de las llamadas guerras napole\u00f3nicas se encontraba en un tenso punto muerto. En el Sur del continente, los ej\u00e9rcitos aliados han logrado ocupar pr\u00e1cticamente todo el territorio guipuzcoano tocando, desde Espa\u00f1a, la frontera de Francia. [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[8,296,307,664,812,1188,1302,1434,1705,2172,2274],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/486"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=486"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/486\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=486"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=486"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=486"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}