{"id":4930,"date":"2025-06-02T11:30:46","date_gmt":"2025-06-02T09:30:46","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=4930"},"modified":"2025-06-02T11:41:17","modified_gmt":"2025-06-02T09:41:17","slug":"los-forzadores-del-bloqueo-julio-verne-y-la-guerra-de-secesion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2025\/06\/02\/los-forzadores-del-bloqueo-julio-verne-y-la-guerra-de-secesion\/","title":{"rendered":"\u201cLos forzadores del bloqueo\u201d: Julio Verne y la Guerra de Secesi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\"><b>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 <\/b><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-4938\" title=\"Una bater\u00eda unionista dispara contra un vapor que trata de romper el bloqueo de la costa confederada. &quot;Harper\u00b4s Weekly&quot;, 26 de noviembre de 1864\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/06\/Chase_of_a_Blockade_Runner_unidentified_artist_Harpers_Weekly_November_26_1864_pp._760\u2013761_stitched-300x221.jpg\" alt=\"\" width=\"449\" height=\"331\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/06\/Chase_of_a_Blockade_Runner_unidentified_artist_Harpers_Weekly_November_26_1864_pp._760\u2013761_stitched-300x221.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/06\/Chase_of_a_Blockade_Runner_unidentified_artist_Harpers_Weekly_November_26_1864_pp._760\u2013761_stitched-628x462.jpg 628w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/06\/Chase_of_a_Blockade_Runner_unidentified_artist_Harpers_Weekly_November_26_1864_pp._760\u2013761_stitched-768x565.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/06\/Chase_of_a_Blockade_Runner_unidentified_artist_Harpers_Weekly_November_26_1864_pp._760\u2013761_stitched.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 449px) 100vw, 449px\" \/>Julio Verne es mundialmente conocido por sus novelas de lo que hoy se calificar\u00eda como \u201cciencia-ficci\u00f3n\u201d y donde ese escritor bret\u00f3n se explayaba extasiando a sus lectores con las maravillas que se pod\u00edan esperar gracias a una Ciencia decimon\u00f3nica que, como dec\u00eda aquel personaje de zarzuela, adelantaban una barbaridad en la \u00e9poca.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Viajes submarinos de 20.000 leguas, a la Luna, ej\u00e9rcitos aerotransportados a la conquista del Mundo dirigidos por una precuela de Hitler y de los malvados rivales del agente 007\u2026 Obras como esas han creado lo que es la imagen m\u00e1s difundida de Julio Verne. Pero ciertamente hay otro Verne. Algo de lo que ya se avis\u00f3 hace a\u00f1os cuando los editores rescataron una novela tan at\u00edpica en su curr\u00edculum como \u201c<i>Par\u00eds en el a\u00f1o 2000<\/i>\u201d. En ella Verne parec\u00eda arrepentirse (con car\u00e1cter preventivo) de sus \u00e9xtasis positivistas en los que glorificaba -casi como una experiencia religiosa- la T\u00e9cnica y la Ciencia e imaginaba que al filo del nuevo milenio, del esperado a\u00f1o 2000, se acabar\u00eda por crear en aquella Europa, convertida en la vanguardia cient\u00edfica del Mundo, una sociedad muy desarrollada en el campo tecnol\u00f3gico pero vac\u00eda de conocimientos human\u00edsticos. Como la Historia por ejemplo. Algo en lo que ese singular novelista casi result\u00f3 prof\u00e9tico. Una vez m\u00e1s&#8230;<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aparte de esto tambi\u00e9n hay que constatar que Verne estaba interesado -y escribi\u00f3- sobre asuntos que poco ten\u00edan que ver con excursiones -a trav\u00e9s de la Ciencia- hacia un posible futuro. As\u00ed, dejando aparte novelas como \u201c<i>Miguel Strogoff<\/i>\u201d, que se podr\u00edan calificar m\u00e1s bien como del g\u00e9nero \u201cde aventuras\u201d, acontecimientos hist\u00f3ricos -como la Guerra de Secesi\u00f3n de los Estados Unidos- atrajeron la atenci\u00f3n de Verne no una sino varias veces para quedar plasmados en algunos de su escritos.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ese fue el caso de \u201c<i>La isla misteriosa<\/i>\u201d, una novela del a\u00f1o 1874, donde aparece brevemente ese tema porque la acci\u00f3n tiene como punto de partida un campo de prisioneros en la capital confederada de Richmond. A partir de ah\u00ed, sin embargo, Verne volv\u00eda a ser en esa novela el Verne m\u00e1s conocido, extasiado por la Ciencia. La que en \u201c<i>La isla misteriosa<\/i>\u201d permite a los fugitivos -reconvertidos en nuevos robinsones- abrirse camino y sobrevivir en aquella misteriosa isla donde Verne se reencuentra adem\u00e1s con la trama de su c\u00e9lebre \u201c<i>20.000 leguas de viaje submarino<\/i>\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A\u00f1os m\u00e1s tarde el escritor bret\u00f3n profundizar\u00e1 m\u00e1s en la cuesti\u00f3n de esa Guerra de Secesi\u00f3n ocurrida bastantes a\u00f1os antes y escribir\u00e1 \u201c<i>Norte contra Sur<\/i>\u201d. Esta novela se publicar\u00eda en 1887, pero ya tiempo atr\u00e1s, en 1871, Verne hab\u00eda dado al p\u00fablico lo que se podr\u00eda considerar un preludio de \u201c<i>Norte contra Sur<\/i>\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se trataba de \u201c<i>Los forzadores del bloqueo<\/i>\u201d, una novela mucho m\u00e1s breve, pero igualmente trepidante, con ese estilo caracter\u00edstico que hizo popular a Verne. En ella el escritor de Nantes nos narra una de esas \u201chistorias del mar\u201d que tanto tientan a los que, como \u00e9l, nacen en ciudades costeras y sienten la llamada del oc\u00e9ano durante toda su vida.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed, en esas p\u00e1ginas vemos aparecer a una familia de armadores escoceses, los Playfair, involucrados en la crisis econ\u00f3mica que ha provocado la Guerra de Secesi\u00f3n, cortando a esa Gran Breta\u00f1a que es el taller del Mundo en esos momentos el suministro de algod\u00f3n, provocando paro, cierres empresariales, p\u00e9rdidas econ\u00f3micas de millones de libras esterlinas\u2026 Una cat\u00e1strofe a la que, sin embargo, la familia Playfair se enfrenta con el optimismo y el esp\u00edritu emprendedor propio de los personajes habituales en las obras de Verne.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El plan de esa familia con un apellido que es todo un juego de palabras de los que tanto gustaba Julio Verne, es ideado por un joven capit\u00e1n, James Playfair, que propone a su t\u00edo armar un veloz vapor -otra de las maravillas t\u00e9cnicas habituales en las novelas de Verne- y con \u00e9l burlar el bloqueo al que la Marina unionista tiene sometida a la costa controlada por los estados confederados. Si esto se consigue, el beneficio -tal y como promete el capit\u00e1n Playfair- ser\u00e1 astron\u00f3mico al traer una materia prima muy codiciada y de la que se carece en absoluto en Gran Breta\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es as\u00ed como el fabuloso vapor de los Playfair pone proa hacia Charleston para, a partir de ah\u00ed, vivir las habituales aventuras que esperan siempre los lectores asiduos de Verne.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nos encontramos as\u00ed con un duro mar de invierno que bate los costados de acero del <i>Delf<\/i><i>\u00ed<\/i><i>n<\/i>, el maravilloso vapor armado por la compa\u00f1\u00eda de los Playfair. Desafiados con \u00e9xito los elementos adversos, el vapor tendr\u00e1 que abrirse paso entre la Marina unionista que no escatimar\u00e1 el uso de sus ca\u00f1ones, haciendo contener la respiraci\u00f3n a los lectores de \u201c<i>Los forzadores del bloqueo<\/i>\u201d. Un aliento que no recuperar\u00e1n hasta que el <i>Delf<\/i><i>\u00ed<\/i><i>n <\/i>consigue eludir las bater\u00edas de tierra unionistas que siguen machacando al c\u00e9lebre Fuerte Sumter donde, como ilustra Verne a sus lectores, se hab\u00eda iniciado la rebeli\u00f3n confederada.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A partir de ah\u00ed la aventura de James Playfair sigue por otros derroteros que llevan a la intriga pol\u00edtica, pues debe librar de las garras del general confederado Beauregard -comandante en jefe de Charleston- a un periodista de Boston (furibundo abolicionista y unionista), padre de una bella polizonte que se ha colado en el <i>Delf<\/i><i>\u00ed<\/i><i>n<\/i> desde que pone proa al Atl\u00e1ntico en el puerto de Glasgow.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estas aventuras de \u201c<i>Los forzadores del bloqueo<\/i>\u201d tendr\u00e1n un final feliz de esos que el editor Hetzel exigi\u00f3 siempre a Julio Verne para que la mina literaria descubierta con \u201c<i>Cinco semanas en globo<\/i>\u201d -publicada en 1863, apenas empezada la Guerra de Secesi\u00f3n- continuase enriqueciendo tanto al editor como al novelista.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed el<i> <\/i>\u201c<i>Delf\u00ed<\/i><i>n<\/i>\u201d lograr\u00e1 burlar, con rara neutralidad, tanto a las bater\u00edas de costa confederadas que pugnan por hundirlo mientras maniobra h\u00e1bilmente en el canal de Charleston, como a las de los unionistas que asedian la ciudad y no distinguen si el vapor de los Playfair lleva a bordo algod\u00f3n de contrabando o periodistas favorables a la Uni\u00f3n acompa\u00f1ados de su servidumbre y bellas familiares femeninas que se han apoderado del coraz\u00f3n del capit\u00e1n James Playfair\u2026<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En conjunto \u201c<i>Los forzadores del bloqueo<\/i>\u201d resulta un relato bastante at\u00edpico bajo su apariencia de otra novela m\u00e1s de la \u201cfactor\u00eda Verne\u201d, equiparable a \u201c<i>Miguel Strogoff<\/i>\u201d o \u201c<i>La vuelta al mundo en ochenta d\u00edas<\/i>\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como se\u00f1alaba el periodista Le\u00f3n Sarcos en un art\u00edculo recientemente publicado en \u201cCambio 16\u201d, haciendo un magn\u00edfico estado de la cuesti\u00f3n de lo que realmente sabemos (o no) de Julio Verne, el editor Hetzel siempre impuso al escritor de Nantes relatos \u201cblancos\u201d que entretuvieran al lector y no le planteasen dilemas morales en el terreno pol\u00edtico por ejemplo.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed las cosas \u201c<i>Los forzadores del bloqueo<\/i>\u201d, bajo su apariencia ingenua, t\u00edpicamente verneana, rompe con esa pauta en cierto modo. Escrita en 1871, en ella Verne no condena abiertamente el Esclavismo como s\u00ed lo hace en otras novelas como \u201c<i>Un capit\u00e1n de quince a\u00f1os<\/i>\u201d, publicada en 1878, o en \u201c<i>Norte contra Sur<\/i>\u201d, donde volv\u00eda sobre la cuesti\u00f3n de la Guerra de Secesi\u00f3n en 1887.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por el contrario en \u201c<i>Los forzadores del bloqueo<\/i>\u201d vemos a un capit\u00e1n escoc\u00e9s tan dispuesto, por amor, a jugarse vida y fortuna para liberar a un periodista abolicionista y unionista (padre de su amada), como a enriquecerse sin mayor escr\u00fapulo vendiendo armas y bagaje a los estados confederados a cambio de su algod\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A ese respecto el art\u00edculo de Le\u00f3n Sarcos planteaba cuestiones interesantes. Entre otras la de advertirnos de que quiz\u00e1s sabemos de Julio Verne menos de lo que creemos saber, seg\u00fan se\u00f1alan algunos de sus m\u00e1s recientes bi\u00f3grafos. Por ejemplo sobre sus ascendientes familiares y su relaci\u00f3n con el tr\u00e1fico de esclavos que enriqueci\u00f3 a Nantes mucho antes de que Verne naciera all\u00ed un buen d\u00eda de 1828. Algo que bien podr\u00eda explicar muchas cosas sobre las cambiantes p\u00e1ginas de este escritor -ya inmortal- acerca de cuestiones como el Esclavismo, el Abolicionismo, la Guerra de Secesi\u00f3n norteamericana\u2026<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una aventura -intelectual en este caso- a la que seguramente el propio Verne no hubiera dicho que no y que, tal vez, alg\u00fan d\u00eda se emprenda. A\u00f1adiendo as\u00ed nuevas facetas a la biograf\u00eda de ese escritor como ya lo hizo en su d\u00eda la oportuna publicaci\u00f3n de otra de sus obras at\u00edpicas como \u201c<i>Par\u00eds en el siglo XX<\/i>\u201d. La misma que Hetzel rechaz\u00f3 por ser excesivamente realista, adulta&#8230;<\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Julio Verne es mundialmente conocido por sus novelas de lo que hoy se calificar\u00eda como \u201cciencia-ficci\u00f3n\u201d y donde ese escritor bret\u00f3n se explayaba extasiando a sus lectores con las maravillas que se pod\u00edan esperar gracias a una Ciencia decimon\u00f3nica que, como dec\u00eda aquel personaje de zarzuela, adelantaban una barbaridad en la [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[4559,2881,1206,4557,1261,1471,4558,2626],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4930"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4930"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4930\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4942,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4930\/revisions\/4942"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4930"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4930"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4930"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}