{"id":5023,"date":"2025-07-28T11:30:09","date_gmt":"2025-07-28T09:30:09","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=5023"},"modified":"2025-07-28T11:50:44","modified_gmt":"2025-07-28T09:50:44","slug":"historia-de-una-novela-historica-las-cuatro-plumas-de-a-w-mason","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2025\/07\/28\/historia-de-una-novela-historica-las-cuatro-plumas-de-a-w-mason\/","title":{"rendered":"Historia de una novela \u00bfhist\u00f3rica? \u201cLas cuatro plumas\u201d de A. W. Mason"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"western\"><b>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/b><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-5024 size-medium\" title=\"Cartel promocional de la versi\u00f3n de habla espa\u00f1ola para la adaptaci\u00f3n al Cine de 1939 de &quot;Las cuatro plumas&quot;\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/07\/Las-cuatro-plumas-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/07\/Las-cuatro-plumas-225x300.jpg 225w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/07\/Las-cuatro-plumas-471x628.jpg 471w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/07\/Las-cuatro-plumas-768x1024.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/07\/Las-cuatro-plumas-1152x1536.jpg 1152w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/07\/Las-cuatro-plumas.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/>D<\/span><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\">esde hace ya muchas d\u00e9cadas se suele dejar caer por los llamados \u201cMedios de Comunicaci\u00f3n\u201d la queja de que <\/span><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\">Televisi\u00f3n, Cine&#8230;<\/span><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"> -no hablemos ya de los videojuegos o la IA- est\u00e1n alejando a gr<\/span><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\">a<\/span><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\">ndes masas <\/span><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\">humanas <\/span><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\">del saludable ejercicio de leer.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Mi experiencia personal es aqu\u00ed algo menos tremendista. Soy de una generaci\u00f3n criada ante la Televisi\u00f3n y debo decir que el artefacto maldecido -o maldito- m\u00e1s que quitarme la costumbre de leer -tan necesaria para los historiadores- la aliment\u00f3. Recuerdo, por ejemplo, haber le\u00eddo, impresionado, cuando apenas era un imberbe, \u201cUn mundo feliz\u201d de Aldous Huxley s\u00f3lo por dos razones. La primera por la serie de Televisi\u00f3n que se estren\u00f3 en Espa\u00f1a en 1980 y porque mis padres ten\u00edan una colecci\u00f3n de obras completas -la mayor\u00eda mucho menos conocidas- de Huxley.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Eso me ha ocurrido muchas veces. Y, en ocasiones, de la manera m\u00e1s desacompasada. As\u00ed, por ejemplo, vi en Televisi\u00f3n primero la versi\u00f3n para el Cine de \u201c<i>Los ratero<\/i>s\u201d de William Faulkner antes de leer la novela entera -en apenas una semana- gracias a un ejemplar expurgado por la biblioteca municipal de Hondarribia durante un viaje, precisamente, a Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Con \u201c<i>L<\/i><i>os <\/i><i>t<\/i><i>res mosqueteros<\/i>\u201d y toda su saga me pas\u00f3 algo parecido. Primero vinieron el c\u00f3mic, los dibujos animados, las distintas versiones para Televisi\u00f3n y Cine -cada vez m\u00e1s fantasiosas por agotamiento de Hollywood al parecer- y, sin embargo, eso no me impidi\u00f3 leerme \u201c<i>Los tres mosquetero<\/i>s\u201d, \u201c<i>Veinte a\u00f1os despu\u00e9s<\/i>\u201d y \u201c<i>El vizconde de Bragelonne<\/i>\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">En resumen: ni la Televisi\u00f3n, ni otros medios como el c\u00f3mic, me han privado nunca de leer ning\u00fan libro. M\u00e1s bien al contrario las vi\u00f1etas o las pantallas me han llevado a los cientos de p\u00e1ginas escritas sobre las que se basaron esas pel\u00edculas, series de Televisi\u00f3n o, por su antiguo -y castizo- nombre, tebeos.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">El \u00faltimo de esos viajes que he hecho -de momento- de un soporte a otro, ha sido con \u201c<i>Las cuatro plumas<\/i>\u201d de A. W. Mason. Una novela llevada\u00a0<\/span><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 18.6667px;\">al Cine <\/span><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">muchas veces\u00a0 en distintas versiones que he conocido antes de atreverme a abordar el libro (heredado de mi padre por cierto) no hace mucho tiempo.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Lo que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n desde el principio con la versi\u00f3n, literaria, original, de \u201c<i>Las cuatro plumas<\/i>\u201d, es la gran diferencia que hay entre ella y sus adaptaciones al Cine desde hace ya m\u00e1s de cien a\u00f1os. <\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201c<span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><i>Las cuatro plumas<\/i>\u201d, como novela, fue escrita en el a\u00f1o 1902. En ese aspecto se le podr\u00eda considerar -con alg\u00fan esfuerzo- una novela hist\u00f3rica. Entre otras cosas porque para esas fechas el Imperio Brit\u00e1nico estaba envuelto en nuevas aventuras b\u00e9licas diferentes a las de la campa\u00f1a de Egipto y Sud\u00e1n, que son el tel\u00f3n de fondo de esa obra que la inevitable Wikipedia -tan artificialmente inteligente ella- define en su versi\u00f3n espa\u00f1ola como \u201cnovela de aventuras y romance\u201d. Una definici\u00f3n que la versi\u00f3n inglesa, menos entusiasta, reduce a \u201cnovela de aventuras\u201d (\u201cadventure novel\u201d).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Siento discrepar de la sabia m\u00e1quina alimentada por an\u00f3nimos contribuyentes humanos (entre otros el que estas l\u00edneas escribe) tanto en un idioma como en otro. La conclusi\u00f3n a la que yo he llegado tras leerme \u201c<i>Las cuatro plumas<\/i>\u201d es que es una novela en la que hay muy pocas aventuras y menos romance. Y que, como dec\u00eda, s\u00f3lo con un gran esfuerzo podr\u00eda calificarse de hist\u00f3rica. <\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Empecemos por ese punto. En 1902 Gran Breta\u00f1a sale de su en\u00e9simo conflicto b\u00e9lico por extender su tan jaleado imperio mundial. En esta ocasi\u00f3n -tras ayudar a aplastar la rebeli\u00f3n b\u00f3xer en una China que agoniza- est\u00e1 aplicando el mismo trato a los llamados \u201cboers\u201d o \u201cb\u00f3eres\u201d. Los colonos holandeses que reclamaban sobre la actual Sud\u00e1frica -y territorios aleda\u00f1os- una propiedad arrebatada a los habitantes primigenios entrando as\u00ed en conflicto con los brit\u00e1nicos.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">En ese aspecto se puede considerar a \u201c<i>Las cuatro plumas<\/i>\u201d como novela m\u00e1s o menos hist\u00f3rica por sus constantes referencias a la Guerra de Crimea (que va de 1853 a 1856) y porque su tel\u00f3n de fondo principal es la guerra contra el Mahdi en Egipto y Sud\u00e1n que tiene lugar de 1881 a 1899.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">As\u00ed, pese a lo cercana que est\u00e1 la \u00faltima batalla de esa guerra contra el Mahdi al a\u00f1o de publicaci\u00f3n de \u201c<i>Las cuatro plumas<\/i>\u201d, Mason hablaba a sus lectores de acontecimientos que se remontaban a varias d\u00e9cadas atr\u00e1s y hab\u00edan perdido su car\u00e1cter de actualidad ante hechos mucho m\u00e1s recientes como la rebeli\u00f3n b\u00f3xer o la guerra contra los \u201cb\u00f3eres\u201d en Sud\u00e1frica.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Pero, en conjunto, \u201c<i>Las cuatro plumas<\/i>\u201d se aleja bastante de lo que suele ser la habitual novela hist\u00f3rica anglosajona. \u00c9sta, como ya se ha se\u00f1alado en muchos correos de la Historia anteriores, se caracteriza por tratar de glorificar el pasado brit\u00e1nico. A veces intern\u00e1ndose en el terreno de la leyenda. Por no decir de la invenci\u00f3n m\u00e1s descarada.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Eso brilla por su ausencia en \u201c<i>Las cuatro plumas<\/i>\u201d. De hecho es una novela que algunos cr\u00edticos definir\u00edan como \u201cpsicol\u00f3gica\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">En efecto, hay una diferencia abismal entre lo que se ve en las versiones cinematogr\u00e1ficas m\u00e1s conocidas de la novela y lo que se lee en sus varios centenares de p\u00e1ginas.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Dejando aparte las hoy ignotas adaptaciones de 1911, 1921 y 1929, pel\u00edculas como \u201cLas cuatro plumas\u201d, de 1939, 1978 y 2002, o \u201cTempestad sobre el Nilo\u201d de 1955, nos ofrecen una versi\u00f3n muy modificada de lo que ocupa cientos de p\u00e1ginas -a veces bastante \u00e1ridas- de esa novela titulada, tambi\u00e9n, \u201c<i>Las cuatro plumas<\/i>\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">En esas pel\u00edculas vemos grandes y \u00e9picas batallas contra las fuerzas del Mahdi libradas entre 1881 y 1899. El rescate, igualmente \u00e9pico (y patri\u00f3tico), de los prisioneros brit\u00e1nicos capturados por los insurrectos y encerrados en la prisi\u00f3n de Omdurm\u00e1n, donde tanto la novela como -sobre todo- las pel\u00edculas, se toman algunas libertades hist\u00f3ricas pues en ella hubo, en la realidad hist\u00f3rica, algo m\u00e1s que prisioneros militares brit\u00e1nicos al contrario de lo que se da a entender tanto en el libro como en esas producciones cinematogr\u00e1ficas.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Donde ya se disocian novela y pel\u00edculas es en el tono aventurero y b\u00e9lico. Quien espere leer en \u201c<i>Las cuatro plumas<\/i>\u201d sobre grandes batallas, grandes frescos de salacots y uniformes caqui aplastando a las coloridas tropas del Mahdi, como en las pantallas de Cine o Televisi\u00f3n, saldr\u00e1 defraudado de la novela. En ella todo empieza, s\u00ed, porque Harry Feversham renuncia a las armas y el uniforme justo cuando se requiere a su regimiento para ir a combatir a \u00c1frica, tal y como se ve tambi\u00e9n en las pel\u00edculas que hacen de ello el eje de la acci\u00f3n, pero en la novela se van p\u00e1ginas y m\u00e1s p\u00e1ginas en escenas donde los personajes dan vueltas y m\u00e1s vueltas, de manera obsesiva, sobre la cuesti\u00f3n de la cobard\u00eda, de si ese insulto a Harry Feversham era merecido o no. Y todo en escenarios muy alejados de la \u00e9pica del Cine. As\u00ed por ejemplo Ethne, la prometida de Harry Feversham, a diferencia de lo que se ve en las pel\u00edculas, ha tenido que retirarse a una modesta existencia campestre cuando su manirroto padre ha conseguido arruinar su hacienda despilfarr\u00e1ndola en ejercer una exagerada cortes\u00eda de caballero campesino.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Ese escenario casi m\u00edsero, en lugar de salones de baile y bellas mansiones de la campi\u00f1a inglesa, es el que en la novela sirve de teatro a reflexiones sesudas sobre qu\u00e9 es -aparte del valor y la Cobard\u00eda- el Amor, el matrimonio, la renuncia a los sentimientos m\u00e1s profundos&#8230; Cuestiones \u00e9stas que poca cabida tienen en las pel\u00edculas basadas en la novela, donde todo es mucho mas claro, con un padre de la novia airado y desafiante, y un final mucho m\u00e1s feliz.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Harry Feversham y sus compa\u00f1eros de armas juegan un papel similar en la novela. En escenarios muy poco rom\u00e1nticos, muy poco aventureros y, en fin, muy poco \u00e9picos, reflexionan sobre la Guerra y el valor no desde campos de batalla sino en ciudades arrasadas por los fan\u00e1ticos del Mahdi, desolados desiertos y, tambi\u00e9n, en aburridas oficinas de administraci\u00f3n militar en plazas ocupadas por la alianza de egipcios y brit\u00e1nicos donde se lucha m\u00e1s bien a golpe de plumilla, tintero y formulario que bajo las \u00f3rdenes de un Lord Kitchener lanzando bravatas y a bayoneta calada con ondear de banderas y tableteo de ametralladoras Vickers.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">La lecci\u00f3n m\u00e1s curiosa que se puede sacar de la lectura de \u201c<i>Las cuatro plumas<\/i>\u201d es c\u00f3mo una novela tan psicol\u00f3gica, tan obsesiva, incluso tan retorcida, pudo acabar siendo aprovechada tantas veces para ser llevada al Cine y consagrar en la pantalla esa brillante -aun siendo brutal- imagen del Imperio Brit\u00e1nico que los anglosajones han conseguido, una vez m\u00e1s, vender como producto cultural a todo el planeta. H\u00fangaros y antiguos colonizados incluidos.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Una lecci\u00f3n sobre la que deber\u00edamos reflexionar. Especialmente en un pa\u00eds como Espa\u00f1a, que ha tenido una Historia similar (y paralela) a la brit\u00e1nica y que no la ha sabido narrar e incluso ha aceptado y sigue aceptando el papel de vil villano. Incapaz de hacer nada heroico. Ni siquiera nada que sirva para escribir novelas tan peculiares, e inspiradoras, como \u201c<i>Las cuatro plumas<\/i>\u201d&#8230; <\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Desde hace ya muchas d\u00e9cadas se suele dejar caer por los llamados \u201cMedios de Comunicaci\u00f3n\u201d la queja de que Televisi\u00f3n, Cine&#8230; -no hablemos ya de los videojuegos o la IA- est\u00e1n alejando a grandes masas humanas del saludable ejercicio de leer. Mi experiencia personal es aqu\u00ed algo menos tremendista. 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