{"id":525,"date":"2013-09-09T12:20:07","date_gmt":"2013-09-09T10:20:07","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=525"},"modified":"2013-09-09T12:20:07","modified_gmt":"2013-09-09T10:20:07","slug":"la-penultima-campana-de-las-guerras-napoleonicas-y-xiii-un-balance-historico-sobre-un-bicentenario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2013\/09\/09\/la-penultima-campana-de-las-guerras-napoleonicas-y-xiii-un-balance-historico-sobre-un-bicentenario\/","title":{"rendered":"La pen\u00faltima campa\u00f1a de las guerras napole\u00f3nicas (y XIII). Un balance hist\u00f3rico sobre un Bicentenario"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 y \u00c1lvaro Arag\u00f3n Ruano<\/strong><\/p>\n<p>Llegados a este punto de las conmemoraciones del Bicentenario de diversos acontecimientos de la llamada \u201cGuerra de Independencia\u201d y del relato sobre la batalla de San Sebasti\u00e1n y otros hechos de la pen\u00faltima campa\u00f1a de las guerras napole\u00f3nicas, ferozmente desarrollada en territorio alav\u00e9s, guipuzcoano y navarro, creemos se hace necesario un balance, despu\u00e9s de todo lo dicho y escrito en la serie de art\u00edculos que culmina hoy y en las diferentes publicaciones aparecidas en los \u00faltimos dos a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/09\/Toma-de-Badajoz-junio-de-1811.-Grabado-para-Martial-Achievements-of-Great-Britain-and-her-allies-1815.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-526\" title=\"Toma de Badajoz, junio de 1811. Grabado para \"Martial Achievements of Great Britain and Her allies\" (1815). Fuente: Biblioteca de la Diputaci\u00f3n de Gipuzkoa Koldo Mitxelena Kulturunea\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/09\/Toma-de-Badajoz-junio-de-1811.-Grabado-para-Martial-Achievements-of-Great-Britain-and-her-allies-1815-300x162.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"162\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/09\/Toma-de-Badajoz-junio-de-1811.-Grabado-para-Martial-Achievements-of-Great-Britain-and-her-allies-1815-300x162.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/09\/Toma-de-Badajoz-junio-de-1811.-Grabado-para-Martial-Achievements-of-Great-Britain-and-her-allies-1815.jpg 637w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La guerra contra Napole\u00f3n en el Pa\u00eds Vasco parece zanjada tras la capitulaci\u00f3n de los restos de la guarnici\u00f3n napole\u00f3nica acantonada en San Sebasti\u00e1n, que se ha convertido en la clave de b\u00f3veda a trav\u00e9s de la cual, y gracias a los acontecimientos del 31 de agosto de 1813 -la ca\u00edda de la ciudad y la victoria sobre el Mariscal Soult en San Marcial-, se ha desmoronado toda resistencia francesa en la Pen\u00ednsula, quedando abierto el sagrado territorio franc\u00e9s a la penetraci\u00f3n del primer ej\u00e9rcito aliado que pondr\u00e1 el pie en ese coraz\u00f3n del imperio napole\u00f3nico. Algo que no tardar\u00e1 mucho en ocurrir, cuando\u00a0<em>mylord<\/em> Wellington decida que su retaguardia en San Sebasti\u00e1n est\u00e1 bien asegurada y que aisladas guarniciones napole\u00f3nicas, como la de Pamplona, no suponen ning\u00fan\u00a0 peligro para sus planes de continuar su ofensiva, sin apenas descanso, por todo el Sudoeste franc\u00e9s, donde le aguarda Soult dispuesto a resistir a ultranza. Al menos hasta que pueda retomar la ofensiva&#8230;<\/p>\n<p>Sin embargo, y al margen del inter\u00e9s que puedan tener esos hechos para todos los interesados realmente en la Historia de las guerras napole\u00f3nicas, sabemos que nuestra particular guerra hist\u00f3rica sobre los acontecimientos ocurridos ahora hace dos siglos en Navarra y el Pa\u00eds Vasco y, en especial, en la estrecha franja que va de San Sebasti\u00e1n a la frontera de Irun, seguir\u00e1n suscitando preguntas; debate al que nos parece oportuno -quiz\u00e1s incluso necesario- a\u00f1adir este balance de lo que puede ser de verdadero inter\u00e9s y lo que simplemente son cortinas de humo destinadas a ofuscar el verdadero sentido de lo que se vivi\u00f3 -y, por supuesto, sufri\u00f3- en esa peque\u00f1a pero fundamental zona de los mapas de batalla de las guerras napole\u00f3nica.<\/p>\n<h1><span style=\"font-size: 13px; font-weight: normal;\"><strong>La cuesti\u00f3n foral, las guerras napole\u00f3nicas y la destrucci\u00f3n de San Sebasti\u00e1n<\/strong> <\/span><\/h1>\n<h1><span style=\"font-size: 13px; font-weight: normal;\">Una de las primeras cosas que se deber\u00edan esclarecer a ese respecto, es la supuesta inquina contra los fueros vascos que algunos grupos y personas han exhibido como causa y motivo de la ordal\u00eda a la que es sometida San Sebasti\u00e1n -y su poblaci\u00f3n civil- tras la derrota de la guarnici\u00f3n napole\u00f3nica que se ha hecho fuerte entre los muros de esa ciudad desde el 28 de junio al 31 de agosto de 1813, esperando el momento oportuno de dar la vuelta a esos acontecimientos b\u00e9licos.<\/span><\/h1>\n<p>A ese respecto es preciso dejar bien claro que con el advenimiento de la dinast\u00eda borb\u00f3nica en el a\u00f1o 1700, y gracias al apoyo que durante la Guerra de Sucesi\u00f3n (1701-1713) prestaron las provincias vascas al pretendiente Borb\u00f3n, a diferencia de lo que se producir\u00eda en el resto de territorios forales -como los catalanes o valencianos- que fueron v\u00edctimas de la Nueva Planta, los vascos, a partir de la tercera d\u00e9cada del siglo XVIII, sobre todo en el caso guipuzcoano, disfrutar\u00e1n de un fortalecimiento de la foralidad, en \u00e1reas tan estrat\u00e9gicas como la gesti\u00f3n forestal, el comercio o la administraci\u00f3n local, que queda en manos de los notables locales que controlan los gobiernos forales sin demasiada intervenci\u00f3n de Madrid o, en el peor de los casos, en una mutuamente beneficiosa convivencia en la que ambos poderes se complementan.<\/p>\n<p>Un idilio pol\u00edtico que, sin embargo, se ver\u00e1 roto a finales del siglo XVIII. El desencuentro entre la Corona y los guipuzcoanos, y entre los propios guipuzcoanos, en torno a la supresi\u00f3n o el mantenimiento de los Fueros, lleg\u00f3 a tal extremo que en un an\u00f3nimo, pr\u00f3ximo a los medios burgueses antiforalistas, redactado en 1789 -justo despu\u00e9s de la en\u00e9sima petici\u00f3n por parte del Consulado donostiarra para la modificaci\u00f3n al menos parcial de los Fueros-, se hablaba en estos duros t\u00e9rminos sobre la Diputaci\u00f3n Foral de Gipuzkoa: \u201c&#8230;<em>la Diputaci\u00f3n dormida, todo lo desprecia, nada hace, nada discurre, a nada se mueve y a todo se hace insensible \u00bfQu\u00e9 Diputaci\u00f3n es esta? Por eso dije no sabe lo que quiere, no lo entiende, ni lo quiere entender y que las cosas del comercio no son para todos<\/em>.\u201d.<\/p>\n<p>La Guerra de la Convenci\u00f3n puso de relieve en el a\u00f1o 1794 que esa ruptura de la sociedad guipuzcoana ya no ten\u00eda vuelta atr\u00e1s y que, como en el resto de Europa, se iba a abrir un duradero conflicto entre los tradicionalistas, partidarios del Antiguo R\u00e9gimen -y, por tanto, del sistema foral-, y los amigos de las ideas revolucionarias nada simpatizantes con ese mismo peculiar sistema foral.<\/p>\n<p>El avance de las tropas de la Convenci\u00f3n Francesa al sur del Bidasoa y la toma de San Sebasti\u00e1n, provocar\u00e1 una encarnizada escisi\u00f3n que se volver\u00eda a manifestar durante la Guerra de la Independencia y las Guerras Carlistas. Por un lado, surgi\u00f3 la llamada Junta de Guetaria, de ideas revolucionarias, y, por otro, la Junta de Mondrag\u00f3n, foralista, tradicionalista, y que ante el avance de los convencionales ir\u00eda cambiando de sede.<\/p>\n<p>De ah\u00ed surgir\u00e1 lo que el duque de Mandas llamar\u00e1 en 1895 \u201cLa separaci\u00f3n de Guip\u00fazcoa\u201d, en un estudio hist\u00f3rico sobre esos acontecimientos as\u00ed titulado. Unos hechos que deben ser analizados en su contexto hist\u00f3rico, el de hace dos siglos, y no en el de ideas pol\u00edticas -coet\u00e1neas al llamado \u201cBizkaitarrismo\u201d, embri\u00f3n del Nacionalismo vasco- cuyo origen y desarrollo debe situarse a finales del siglo XIX.<\/p>\n<p>As\u00ed no deben llevarnos a equ\u00edvoco las palabras de la petici\u00f3n de la comisi\u00f3n nombrada por la Diputaci\u00f3n extraordinaria de Guip\u00fazcoa -la acantonada en Getaria y partidaria de los revolucionarios franceses- para parlamentar con los comisarios Pinet y Cavaignac, enviados de la Convenci\u00f3n, donde se reclama, en tercer lugar: \u201c<em>Que sea la Provincia\u00a0<\/em><em>independiente como lo fu\u00e9 hasta el a\u00f1o 1200<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Sabemos perfectamente que en aquella fecha la provincia no era independiente, sino s\u00fabdito del Reino de Navarra. La independencia reclamada en 1794 debe pues ser entendida, por tanto, no como plena soberan\u00eda que no reconoce superior, sino como un mero reflejo de la teor\u00eda sobre la voluntaria incorporaci\u00f3n de Gipuzkoa a Castilla que hab\u00eda sido desarrollada a finales del XVIII por figuras como el jurisconsulto Bernab\u00e9 Antonio de Ega\u00f1a.<\/p>\n<p>En realidad, la libertad e independencia que se reclamaba era la de decidir a qu\u00e9 estado o soberano adherirse, sin plantearse siquiera el establecimiento de un estado realmente independiente.<\/p>\n<p>En efecto, la propuesta que se hizo a los convencionales era la de la creaci\u00f3n de una rep\u00fablica independiente -de la Corona espa\u00f1ola- pero adherida autom\u00e1ticamente a la Rep\u00fablica Francesa o, m\u00e1s exactamente, convertida en uno de sus sat\u00e9lites (por no decir t\u00edteres), como la Cisalpina o la Bat\u00e1va, poniendo as\u00ed en pr\u00e1ctica, en sinton\u00eda con aquel nuevo momento pol\u00edtico, viejos proyectos de anexi\u00f3n de la costa cant\u00e1brica espa\u00f1ola acariciados tanto por diversas coronas a lo largo del siglo XVII y XVIII (intenciones incluso plasmadas en tratados m\u00e1s o menos secretos en 1668, 1698, 1699, 1700, 1719, 1794, 1795, 1808, 1810, 1813, 1814&#8230;), como por el imperio napole\u00f3nico, en el que un visionario Garat traz\u00f3 el plan de la creaci\u00f3n de un estado-t\u00edtere agregado a la Francia imperial a partir de territorios como el guipuzcoano para formar Nueva Fenicia, Nueva Tiro y Nueva Sid\u00f3n.<\/p>\n<p>Esto es, departamentos o talasocracias sat\u00e9lite de Francia que combatiesen a la reina de los mares en esos momentos: Inglaterra. Una idea ya propuesta tambi\u00e9n en la Francia revolucionaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/09\/AGGJDIM1_2_33_0001003\u00aa-Fernando-VII-benefactor-de-la-ciudad-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-527\" title=\"Diputaci\u00f3n Foral de Gipuzkoa, Archivo General de Gipuzkoa-Gipuzkoako Artxibo Orokorra  JD IM 1\/2\/33. Homenaje a Fernando VII como benefactor de la ciudad de San Sebasti\u00e1n\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/09\/AGGJDIM1_2_33_0001003\u00aa-Fernando-VII-benefactor-de-la-ciudad-1.jpg\" alt=\"\" width=\"205\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/09\/AGGJDIM1_2_33_0001003\u00aa-Fernando-VII-benefactor-de-la-ciudad-1.jpg 241w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/09\/AGGJDIM1_2_33_0001003\u00aa-Fernando-VII-benefactor-de-la-ciudad-1-205x300.jpg 205w\" sizes=\"(max-width: 205px) 100vw, 205px\" \/><\/a><\/p>\n<p>As\u00ed en 1795 Domec, Jefe del Departamento de las Landas, propon\u00eda adherir a la Rep\u00fablica el \u00e1rea que iba desde Socoa hasta Santander, ambas incluidas, con lo que se conseguir\u00edan \u201c&#8230;<em>veinte nuevos puertos (que) dar\u00e1n suficiente carrera a sus especulaciones de cabotaje y largo recorrido, Bilbao se convertir\u00e1 en Burdeos, San Sebasti\u00e1n en Bayona y una frontera m\u00e1s extensa har\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil el comercio de piastras, lana, etc<\/em>&#8230;\u201d. De esa forma adem\u00e1s, a\u00f1ad\u00eda, se adquirir\u00edan excelentes marinos, la Rep\u00fablica tendr\u00eda las llaves de Espa\u00f1a por tierra y del Golfo de Gascu\u00f1a por el mar, y, por \u00faltimo, el comercio de las tres provincias se asimilar\u00eda al de la Rep\u00fablica, por los mutuos intercambios, suponiendo ventajas para la Rep\u00fablica y perjuicios para los ingleses, siendo privados de comerciar y de la posesi\u00f3n de una rica colonia, sin parang\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>Seg\u00fan el discurso de esa teor\u00eda sostenida por la Diputaci\u00f3n de Guetaria, Gipuzkoa -y solo Gipuzkoa, pues nada se dice del resto de territorios vascos- hab\u00eda sido independiente en la Alta Edad Media y, en diferentes ocasiones, por propia iniciativa, hab\u00eda decidido ponerse bajo la tutela de los reyes navarros o castellanos; precisamente en 1200, \u201chartos\u201d de los supuestos excesos de los reyes navarros, Gipuzkoa se entreg\u00f3 voluntariamente a Castilla. Lo que ahora, en 1794, se hab\u00eda reclamado por una parte de los guipuzcoanos era exactamente lo mismo: \u201ccansados\u201d de los supuestos excesos de la Corona castellana pretend\u00edan separarse de ella para adherirse a la Rep\u00fablica Francesa como una rep\u00fablica en la que se respetasen los Fueros a cambio de esas evidentes ventajas estrat\u00e9gicas y comerciales.<\/p>\n<p>Sea como fuere, el caso es que tras la Paz de Basilea (1795), si bien muchos de los implicados en esos intentos de secesi\u00f3n de la corona espa\u00f1ola y de adhesi\u00f3n a la Rep\u00fablica Francesa se tuvieron que exiliar, fueron acusados de infidencia o traici\u00f3n, sufrieron el vilipendio, persecuci\u00f3n y juicio de las instituciones guipuzcoanas leales -defendidas por militares profesionales de origen vasco como Gabriel de Mendizabal- e incluso un consejo de guerra en Pamplona, finalmente todos ellos fueron absueltos de los cargos que se les imputaban y su honor restaurado gracias al indulto que les concedi\u00f3 Carlos IV en el a\u00f1o 1800; sin duda, el rey era consciente de que era imprescindible cerrar este episodio lo antes posible para afrontar con la mayor unidad posible los retos que el futuro le ten\u00eda preparados, en un momento de alianza con la Francia de Napole\u00f3n, frente a Inglaterra.<\/p>\n<p>De hecho, la pr\u00e1ctica totalidad de los implicados en aquellos sucesos volvieron y permanecieron en Gipuzkoa durante la Guerra de Independencia, combatiendo a los ej\u00e9rcitos napole\u00f3nicos, como fieles s\u00fabditos del rey de Espa\u00f1a. Si bien es cierto que a partir de entonces el debate en torno a los Fueros se encendi\u00f3 (pol\u00e9micas orquestadas y animadas por Llorente, Vargas Ponce&#8230;), los hechos acaecidos en 1794 ya hab\u00edan cicatrizado mucho antes del inicio de la Guerra de la Independencia y estaban sobrese\u00eddos judicialmente.<\/p>\n<p>Es, en definitiva, sencillamente absurdo plantearlos como el origen de la ordal\u00eda sufrida por San Sebasti\u00e1n en 1813, durante la re\u00f1ida pen\u00faltima campa\u00f1a de las guerras napole\u00f3nicas.<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan teniendo en cuenta que Getaria -o Tolosa, escenario en 1794 de las veleidades revolucionarias de los Carrese- no sufri\u00f3 la m\u00e1s m\u00ednima represalia, pese a ser ocupadas respectivamente por tropas espa\u00f1olas desde primeros de julio y finales de junio de 1813&#8230;<\/p>\n<p><strong>El papel del general Casta\u00f1os<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Otra controversia relacionada con esos hechos es la participaci\u00f3n del general Casta\u00f1os, como supuesto principal autor intelectual de ellos, o la del general \u00c1lava como imprescindible c\u00f3mplice de los mismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Creemos que ha quedado suficientemente claro en diferentes entregas de este blog la poca base de estas acusaciones. Casta\u00f1os no ten\u00eda jurisdicci\u00f3n ni mando sobre las tropas angloportuguesas, hab\u00eda sido relevado de su mando sobre el Cuarto Ej\u00e9rcito espa\u00f1ol, y sustituido por Freire, ya el 15 de junio, aunque sigui\u00f3 ocupando el cargo de manera interina hasta el 9 de agosto. No estuvo presente en el marco de las operaciones durante los d\u00edas en que se produjo la \u00faltima ofensiva. Entre el 18 de agosto y el 9 de septiembre se hallaba en Bilbao, donde se ofrecieron fastuosas celebraciones en su honor, como hijo del Se\u00f1or\u00edo y h\u00e9roe de Bail\u00e9n y hay abundante documentaci\u00f3n en la que se muestra como un entregado defensor de la poblaci\u00f3n civil guipuzcoana&#8230; Por su parte, el general \u00c1lava tuvo una encendida correspondencia con Wellington -que se conserva en el archivo familiar del primero-, recrimin\u00e1ndole en numerosas ocasiones y cartas la actuaci\u00f3n de sus tropas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>M\u00e1s all\u00e1 de los donostiarras. Otras causas y otras v\u00edctimas de la batalla de San Sebasti\u00e1n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En torno a ese reparto del papel de verdugos y v\u00edctimas que se ha organizado en relaci\u00f3n a la destrucci\u00f3n de San Sebasti\u00e1n el 31 de agosto de 1813, s\u00ed debemos tener muy en cuenta que ese error historiogr\u00e1fico s\u00f3lo ha sido posible sacando de su contexto ese hecho hist\u00f3rico, aisl\u00e1ndolo del resto de los acaecidos durante la pen\u00faltima campa\u00f1a de las guerras napole\u00f3nicas, de la que forma parte esencial e indivisible.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esa pen\u00faltima batalla de las guerras napole\u00f3nicas en territorio guipuzcoano -junto a la de San Marcial, no lo olvidemos- fue una tragedia, pero para todos, no solo para los donostiarras; tambi\u00e9n para los propios soldados defensores y atacantes. La batalla de San Sebasti\u00e1n fue un largo y encarnizado sitio, que dur\u00f3 63 d\u00edas de intensos bombardeos, escaramuzas y enfrentamientos, en los que tomaron parte soldados exhaustos -recordemos que pr\u00e1cticamente desde el 26 de mayo hasta el 1 de julio en que empieza el sitio aliado de Donostia, esas tropas no hab\u00edan parado en su carrera por alcanzar a Jos\u00e9 I- y que llevaban mucho tiempo combatiendo en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica sujetos por tanto a un considerable estr\u00e9s b\u00e9lico y a una m\u00e1s que notable degradaci\u00f3n f\u00edsica y ps\u00edquica que no podemos ingenuamente pasar por alto.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los 79 testigos donostiarras que dieron su versi\u00f3n de los hechos claramente responsabilizan a las tropas brit\u00e1nicas y portuguesas del asalto y destrucci\u00f3n de la ciudad. Muchos de ellos muestran su sorpresa ante la salvaje actitud de unos soldados a los que incluso auxiliaron tras el fracasado asalto de 25 de julio. No conciben c\u00f3mo brit\u00e1nicos y lusos pueden atacarles a ellos que son \u201cespa\u00f1oles\u201d, por tanto aliados, y que les han recibido al grito de \u201cVivan los aliados, Viva Espa\u00f1a\u201d. Ahora bien, es importante subrayar de cara a futuros debates sobre esta cuesti\u00f3n, que dichos testimonios nos hablan de la buena fe de soldados y mandos que intentaron evitar los abusos y por ello fueron atacados e incluso asesinados por sus propios compatriotas, tal y como se subray\u00f3 en la entrega de la semana pasada. Por tanto, no debe generalizarse la actuaci\u00f3n aliada, ya que encontramos diferentes perfiles entre la propia oficialidad y la soldadesca. Algunos trataron de proteger a la poblaci\u00f3n y eso les cost\u00f3 su propia vida y otros se entregaron a la org\u00eda destructiva. Lo que est\u00e1 claro, de acuerdo a diversa documentaci\u00f3n -memorias como las de <em>sir<\/em> William Napier, los \u201cdispatches\u201d del alto mando brit\u00e1nico&#8230;- es que Wellington muri\u00f3 creyendo que el incendio lo hab\u00edan provocado los propios franceses y que sus angloportugueses no hab\u00edan perpetrado semejantes atrocidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0Por tanto, la clara intencionalidad por parte de los mandos superiores en esos hechos parece dif\u00edcilmente probable, m\u00e1s all\u00e1 de hip\u00f3tesis sin ninguna prueba documental. No se puede decir lo mismo de los mandos intermedios y los soldados, muchos de los cuales incluso se jactaron de las barbaridades cometidas y, como explican los 79 testimonios, incendiaron intencionadamente con cartuchos mixtos las pocas casas que quedaban en pie aquel fat\u00eddico 31 de agosto; es decir, el tercio de los edificios que sobrevivi\u00f3 al bombardeo iniciado desde el 28 de junio de ese 1813.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00bfCu\u00e1l fue, pues, \u00a0la intencionalidad de esa destrucci\u00f3n sistem\u00e1tica perpetrada por algunos soldados y mandos intermedios que act\u00faan en claro contraste con lo que hace el resto de la oficialidad y tropa que ha tomado la ciudad?. Todo parece indicar -por lo que nos dicen los 79 testimonios o los diarios del oficial espa\u00f1ol Mat\u00edas de la Madrid, testigo de los hechos como militar del Cuarto Ej\u00e9rcito espa\u00f1ol desplegado en Gipuzkoa en la fecha que la venganza, por la f\u00e9rrea resistencia de la plaza que, no lo olvidemos, fue la m\u00e1s tenaz de todas las que acontecieron en la pen\u00ednsula, pudo estar en el origen de esa sa\u00f1a tan met\u00f3dica y deliberada; injustificable como acci\u00f3n de guerra.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-528\" title=\"Diputaci\u00f3n Foral de Gipuzkoa, Archivo General de Gipuzkoa-Gipuzkoako Artxibo Orokorra JD IM 1\/2\/33. Homenaje a Fernando VII como benefactor de la ciudad de San Sebasti\u00e1n\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/09\/AGGJDIM1_2_33_0001012\u00aa.-Fernando-VII-benefactor-de-la-ciudad-2-201x300.jpg\" alt=\"\" width=\"201\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/09\/AGGJDIM1_2_33_0001012\u00aa.-Fernando-VII-benefactor-de-la-ciudad-2-201x300.jpg 201w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/09\/AGGJDIM1_2_33_0001012\u00aa.-Fernando-VII-benefactor-de-la-ciudad-2.jpg 244w\" sizes=\"(max-width: 201px) 100vw, 201px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0El m\u00f3vil comercial &#8211; esto es, que Inglaterra trat\u00f3 de deshacerse de un competidor- para llevar a cabo esa destrucci\u00f3n, aunque plausible, pues no debemos olvidar que las guerras napole\u00f3nicas fueron tambi\u00e9n guerras comerciales, es una hip\u00f3tesis que a d\u00eda de hoy es de dif\u00edcil demostraci\u00f3n, al menos hasta que nueva documentaci\u00f3n aporte mayores argumentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Las cifras, en cualquier caso, son expresivas del alcance de esa tragedia para asaltantes y asaltados fuera cual fuera su origen. Seg\u00fan los \u201cdispatches\u201d de Wellington, las tropas brit\u00e1nico-lusas sufrieron en San Sebasti\u00e1n, entre el 7 de julio y el 8 de septiembre de 1813, 3.793 bajas (967 muertos, 2.481 heridos y 345 desaparecidos). En la batalla de San Marcial, entre el 31 de agosto y el 1 de septiembre las bajas aliadas, es decir, brit\u00e1nicas, espa\u00f1olas y portuguesas, sumaron 2.623 (400 muertos, 2.067 heridos y 156 desaparecidos). Los franceses, por su parte, sufrieron en el asedio a Donostia unas 2.200 bajas, sin que se pueda precisar de qu\u00e9 calidad, pues sobrevivieron unos 1.800 de los 4.000 soldados que se atrincheraron en la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por \u00faltimo, el n\u00famero de muertos entre la poblaci\u00f3n civil de San sebasti\u00e1n no fue muy alto; como describ\u00eda Mat\u00edas de la Madrid en su diario \u201c<em>Cual si la infeliz ciudad fuese de\u00a0<\/em><em>enemigos, los m\u00e1s implacables la saquearon cruelmente, mataron a <strong>varios<\/strong> de sus\u00a0<\/em><em>desdichados moradores, y por \u00faltimo la incendiaron<\/em>,\u2026\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Seg\u00fan los 79 testimonios recabados por el juez Arizpe, el n\u00famero de muertos -a pesar de que alguno de ellos lo cifra en 500, aunque de o\u00eddas- no ser\u00eda superior a los 40; en cualquier caso y teniendo en cuenta que pudieron producirse otras muertes a consecuencia del incendio y los derrumbes de edificios quemados, el n\u00famero de muertos civiles nunca superar\u00eda los 100, lo cual no deja de ser una tragedia, m\u00e1s a\u00fan teniendo en cuenta las violaciones producidas, aunque no afectaron a todas las mujeres de la ciudad, pues, como describen los testimonios, algunas lograron salvarse. Por tanto, \u00bfGenocidio?, \u00bfHolocausto?, \u00bfMasacre?. El t\u00e9rmino a aplicar estar\u00eda a\u00fan por valorar pero desde luego muy lejos, por cantidad, de palabras como \u201cGenocidio\u201d&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La tragedia de mayor magnitud se produjo con posterioridad, pues los 1.200 muertos que contabilizaba el Ayuntamiento de Donostia en mayo de 1814 se hab\u00edan producido por la expansi\u00f3n de epidemias como el tifus, fruto de las condiciones de insalubridad en las que tuvieron que vivir los casi 2.000 habitantes de la destruida ciudad una vez que volvieron a ella, a partir de octubre de 1813.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Lo cierto es que se hace necesario, desde el punto de vista hist\u00f3rico, desglosar correctamente esa cifra. Muchos de los incluidos en ella son los propios soldados contendientes; en este sentido ha sido una verdadera l\u00e1stima que durante el Bicentenario no se haya hecho un tratamiento equidistante de todas las v\u00edctimas, que lo fueron, o no se haya destacado que muchos de esos 1.200-1.500 muertos contabilizados como \u201cdonostiarras\u201d eran, en realidad, soldados guipuzcoanos movilizados en los tres batallones de voluntarios de la provincia destinados a la ciudad para desescombrarla y protegerla de nuevos ataques enemigos o de algunos supuestos aliados de dudosa catadura, como los que la asaltan el 31 de agosto de 1813. Tambi\u00e9n entre ellos se deber\u00eda tener presente a unos 500 guipuzcoanos empleados, por orden de Wellington, en iguales tareas de desescombro que asimismo \u00a0sufrieron esas duras condiciones y las sucesivas epidemias.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En cuanto a los da\u00f1os materiales, sensu stricto, se deber\u00eda tener presente que de las 600 casas existentes intramuros, s\u00f3lo se salvaron 36, la mayor\u00eda en la calle Trinidad, hoy 31 de Agosto, y los destrozos se calcularon en unos 102 millones de reales de vell\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Los d\u00edas despu\u00e9s de la tragedia, el proceso de reconstrucci\u00f3n de la ciudad y la\u00a0<\/strong><strong>guerra m\u00e1s all\u00e1 del Bidasoa<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El d\u00eda 8 de septiembre finalizaba el sitio de San Sebasti\u00e1n, con la entrega y rendici\u00f3n de la fortaleza de Urgull por el General Rey. A partir de ese momento, la oligarqu\u00eda y vecinos concejantes de San Sebasti\u00e1n, reunidos en la cercana Zubieta, acordaron la reconstrucci\u00f3n de la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0En principio, y a pesar de las demandas realizadas a unos y otros, ni los brit\u00e1nicos aprontaron indemnizaci\u00f3n alguna, ni las instituciones provinciales ni la Regencia o la Corona, -todas ellas exhaustas a consecuencia de una guerra que, no lo olvidemos, continu\u00f3 hasta 1815- pudieron auxiliar a San Sebasti\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0Sin embargo, Fernando VII por Real Decreto de 1816 apadrin\u00f3 la reconstrucci\u00f3n, lo que facilit\u00f3 el comienzo de las obras, financi\u00f3 la reconstrucci\u00f3n de los edificios oficiales, como el Ayuntamiento y la Aduana, y permiti\u00f3 que, a fin de impulsar la reconstrucci\u00f3n, el ayuntamiento estableciera diferentes impuestos sobre el consumo de alimentos y vino, y echara mano de los derechos comerciales que se pagaban en Pasajes y en la frontera de Irun. Incluso inst\u00f3 e invit\u00f3 al resto de puertos peninsulares a que destinaran una parte de sus peajes a la reconstrucci\u00f3n, pese a que esa medida finalmente no se llev\u00f3 a efecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En agradecimiento por todo ello en 1828 se le hizo un fastuoso recibimiento en San Sebasti\u00e1n, donde se le reconoci\u00f3 en inscripciones en euskera y en castellano esa aportaci\u00f3n fundamental.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por su parte, la casa de comercio y banca Tastet, una de las pocas cuya sede donostiarra no hab\u00eda sido destruida durante el incendio de 31 de agosto de 1813, concedi\u00f3 un pr\u00e9stamo de medio mill\u00f3n de reales de vell\u00f3n al Consulado y al Ayuntamiento de San Sebasti\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En realidad, la ciudad y sus comerciantes mantuvieron su actividad comercial al menos desde diciembre de 1813, como demuestran los registros de la Capitan\u00eda de Guerra y Marina; por tanto, y a pesar de la destrucci\u00f3n, Donostia sigui\u00f3 manteniendo su dinamismo comercial apenas pasados unos d\u00edas desde su casi completa destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esa, en definitiva, es la memoria que deber\u00eda sobrevivir de este Bicentenario que cierra, o deber\u00eda cerrar, los fastos iniciados con el recuerdo del levantamiento del 2 de mayo de 1808 en Madrid, que cambi\u00f3, realmente, el curso de las guerras napole\u00f3nicas, como se comprobar\u00e1 en las laderas de San Marcial el 31 de agosto de 1813.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/09\/Copia-de-Batalla-del-Bidasoa-9-de-octure-de-1813.Grabado-para-Martial-Achievements-of-Great-Britain-1815.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-530\" title=\"Batalla del Bidasoa el 9 de octubre de 1813. Grabado para \"Martial Achievements of Great Britain and Her allies\" (1815). Fuente: Biblioteca de la Diputaci\u00f3n de Gipuzkoa Koldo Mitxelena Kulturunea\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/09\/Copia-de-Batalla-del-Bidasoa-9-de-octure-de-1813.Grabado-para-Martial-Achievements-of-Great-Britain-1815-291x300.jpg\" alt=\"\" width=\"291\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/09\/Copia-de-Batalla-del-Bidasoa-9-de-octure-de-1813.Grabado-para-Martial-Achievements-of-Great-Britain-1815-291x300.jpg 291w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/09\/Copia-de-Batalla-del-Bidasoa-9-de-octure-de-1813.Grabado-para-Martial-Achievements-of-Great-Britain-1815.jpg 336w\" sizes=\"(max-width: 291px) 100vw, 291px\" \/><\/a><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/09\/Batalla-del-Bidasoa-9-de-octure-de-1813.Grabado-para-Martial-Achievements-of-Great-Britain-1815.jpg\"><br \/>\n<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00bfPodemos, sinceramente, decir, que esos hechos han sido recordados, conmemorados, honrados?. Desde el campo de la Historia tenemos serias dudas. Por diversas causas, como la mala gesti\u00f3n de un presupuesto municipal que se ha concretado en el desamparo casi absoluto de la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica, o el fomento de interpretaciones totalmente pseudohist\u00f3ricas de hechos verdaderamente complejos como los descritos tanto en este \u00faltimo balance de la pen\u00faltima campa\u00f1a de las guerras napole\u00f3nicas, como en los doce art\u00edculos anteriores. Unos que, tal y como se recordaba al iniciar esta serie que hoy concluye, todos los interesados deber\u00edan conservar para tener un retrato m\u00ednimamente hist\u00f3rico de esos hechos que se ha intentado conmemorar a lo largo de este a\u00f1o 2013 a riesgo, a fecha de hoy, de no disponer de nada mejor para llenar los anaqueles de sus bibliotecas como obra de referencia sobre lo que realmente ocurri\u00f3 en San Sebasti\u00e1n, en la frontera pirena\u00edca, en Navarra&#8230; durante la pen\u00faltima campa\u00f1a de las guerras napole\u00f3nicas que dieron comienzo a ese mundo tan distinto del de 1813, en el que hoy vivimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 y \u00c1lvaro Arag\u00f3n Ruano Llegados a este punto de las conmemoraciones del Bicentenario de diversos acontecimientos de la llamada \u201cGuerra de Independencia\u201d y del relato sobre la batalla de San Sebasti\u00e1n y otros hechos de la pen\u00faltima campa\u00f1a de las guerras napole\u00f3nicas, ferozmente desarrollada en territorio alav\u00e9s, guipuzcoano y navarro, creemos [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/525"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=525"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/525\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=525"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=525"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=525"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}