{"id":5272,"date":"2026-01-26T11:30:44","date_gmt":"2026-01-26T10:30:44","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=5272"},"modified":"2026-01-26T16:58:34","modified_gmt":"2026-01-26T15:58:34","slug":"un-homenaje-para-un-pintor-romantico-theodore-gericault-1791-1824","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2026\/01\/26\/un-homenaje-para-un-pintor-romantico-theodore-gericault-1791-1824\/","title":{"rendered":"Un homenaje para un pintor rom\u00e1ntico: Th\u00e9odore G\u00e9ricault (1791-1824)"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\"><b>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 <\/b><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-5273\" title=\"&quot;Coracero herido abandonando el fuego&quot;. Por Th\u00e9dore G\u00e9ricault (1814). Museo del Louvre\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2026\/01\/Coracero-herido-saliendo-del-fuego.-Thedore-Gericault-1814.-Museo-del-Louvre-236x300.jpg\" alt=\"\" width=\"298\" height=\"379\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2026\/01\/Coracero-herido-saliendo-del-fuego.-Thedore-Gericault-1814.-Museo-del-Louvre-236x300.jpg 236w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2026\/01\/Coracero-herido-saliendo-del-fuego.-Thedore-Gericault-1814.-Museo-del-Louvre-494x628.jpg 494w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2026\/01\/Coracero-herido-saliendo-del-fuego.-Thedore-Gericault-1814.-Museo-del-Louvre.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 298px) 100vw, 298px\" \/>Hace un par de semanas comentaba los problemas de la Historia con las fechas \u201credondas\u201d. Al hilo de una de ellas y de las quejas de eminentes historiadores franceses sobre que la Historia no deber\u00eda salir a la palestra p\u00fablica por esa raz\u00f3n. Una cr\u00edtica llena de raz\u00f3n porque, como ellos comentaban, a\u00f1os ha, la revoluci\u00f3n francesa era tan importante en 1988 como 1990 y no s\u00f3lo el 14 de julio de 1989, cuando se cumpl\u00eda su segundo centenario.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Por otra parte es tambi\u00e9n una opini\u00f3n muy oportuna y que viene muy a mano hoy, 26 de enero del a\u00f1o 2026, el d\u00eda en el que, por una m\u00ednima casualidad para ese \u201credondeo\u201d de cifras, no se cumple el 200 aniversario de la muerte de un gran pintor del Romanticismo: Th\u00e9odore G\u00e9ricault. <\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Se cumple, eso s\u00ed, para los aficionados a la Numerolog\u00eda, en este 26 de enero de 2026, el 202 aniversario de ese viaje de tan gran pintor a la laguna Estigia. <\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Aparte de para estudiosos y estudiantes de Historia del Arte, quiz\u00e1s G\u00e9ricault resulta desconocido. Y eso a pesar de que en el tan visitado cementerio parisino del P\u00e8re-Lachaise cuenta con un bonito mausoleo con su obra m\u00e1s famosa: \u201cLa balsa de la <i>Medusa<\/i>\u201d. Una pintura que est\u00e1 hoy en el Museo del Louvre y que, de momento, parecen despreciar las masas que se concentran ante la c\u00e9lebre Mona Lisa para disfrutar de ella durante apenas un nanosegundo y sin saber muchos que esa no fue precisamente la obra maestra de Leonardo. Por m\u00e1s que autores de bestsellers se hayan empe\u00f1ado en darle esa fama que ya se est\u00e1 volviendo algo t\u00f3xica. <\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">De \u201cLa balsa de la <i>Medu<\/i><i>s<\/i><i>a<\/i>\u201d podemos decir muchas cosas. La primera, quiz\u00e1s, que en este mismo peri\u00f3dico, hace ya algunos a\u00f1os, con motivo de otro centenario \u201credondo\u201d de G\u00e9ricault, Juan Aguirre Sorondo, le dedic\u00f3 una magn\u00edfica columna que recomiendo leer.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Aparte de eso hay que decir que ese cuadro es el que justamente ha ganado fama, como pintor rom\u00e1ntico, para ese Th\u00e9dore G\u00e9ricault que dejaba este mundo hace hoy 202 a\u00f1os. <\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Hugh Honour, uno de los mayores estudiosos de eso que, como bien dice \u00e9l, hemos llamado \u201cRomanticismo\u201d por darle alg\u00fan nombre, se\u00f1ala en su libro precisamente titulado as\u00ed, \u201c<i>El Romanticismo<\/i>\u201d, que ese cuadro de G\u00e9ricault encarna perfectamente lo que fue algo tan dif\u00edcil de definir como movimiento art\u00edstico.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">El cuadro fue presentado en el a\u00f1o 1819 y narraba un tema bastante inc\u00f3modo y m\u00e1s todav\u00eda si se ten\u00eda en cuenta que lo hab\u00eda pintado el hijo de un acomodado abogado franc\u00e9s que as\u00ed se pudo dedicar al Arte, sin estrecheces econ\u00f3micas, durante la mayor parte de su corta vida que acabar\u00eda con solo 32 a\u00f1os a causa de una tisis galopante, de acuerdo pues con lo que se asociaba a lo que deb\u00eda ser un artista rom\u00e1ntico. Dejando aparte el desprecio a una vida acomodada econ\u00f3micamente.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201c<span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\">La balsa de la <i>Medusa<\/i>\u201d representa, en efecto, un tema muy inc\u00f3modo en manos de G\u00e9ricault y en el Par\u00eds del a\u00f1o 1819. Y es que ese cuadro dram\u00e1tico recordaba varias cosas muy desagradables para las clases altas de esa Francia que ha enterrado el sue\u00f1o imperial de Bonaparte no hace demasiado tiempo y trataba de recuperar ese orgullo herido y de superar la divisi\u00f3n interna entre legitimistas borb\u00f3nicos, partidarios del regreso del rey en 1815, y los que a\u00f1oraban el frustrado sue\u00f1o bonapartista.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Algo que no se iba a conseguir hasta que el Congreso de Verona, en 1823, enviase un Ej\u00e9rcito franc\u00e9s a combatir la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola. Chateaubriand, otro genio rom\u00e1ntico aunque distinto a G\u00e9ricault, lo afirmar\u00e1 as\u00ed en sus funciones de ministro franc\u00e9s en ese a\u00f1o y literato entregado a la causa borb\u00f3nica aun en los tiempos m\u00e1s aciagos en los que el negro sombrero de Napoleon y su redingote gris se extend\u00edan sobre Francia, y Europa, como una alargada -y poderosa- sombra.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Pero, entre tanto, en 1819, parec\u00eda poco conveniente recordar que la fragata<i> M\u00e9duse<\/i>,<i> <\/i>barco de guerra de la restaurada majestad de Luis XVIII, hab\u00eda naufragado en 1816 ante las costas de \u00c1frica a causa de que el mando, como antes de la revoluci\u00f3n, se hab\u00eda dado a un capit\u00e1n incompetente -Hugues Duroy de Chaumareys- tan s\u00f3lo porque era de noble cuna y, adem\u00e1s, un contrarrevolucionario (y de rechazo antibonapartista) de primera fila, exiliado de Francia desde 1790 hasta 1815. As\u00ed era como se hab\u00eda llegado a una situaci\u00f3n realmente dram\u00e1tica en la que los supervivientes del naufragio de la <i>M\u00e9duse<\/i> tuvieron que sobrevivir en duras condiciones -que incluyeron el Canibalismo- porque De Chaumareys los abandon\u00f3 a su suerte tras el naufragio.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Realmente Th\u00e9dore G\u00e9ricault, ese pintor que dejaba tan joven este mundo hace hoy 202 a\u00f1os, ten\u00eda esa clase de talento propio del artista contempor\u00e1neo para expresarse sin trabas, sin atender a consideraciones prudentes y calculadoras -como la de no ofender a los partidarios de la Restauraci\u00f3n borb\u00f3nica- y al mismo tiempo ser capaz de triunfar con su obra.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Eso es justo lo que consigui\u00f3 en el Sal\u00f3n de Par\u00eds de 1819 donde los artistas admitidos presentaban sus obras para conquistar al p\u00fablico que pod\u00eda pagar por esas esculturas, pinturas\u2026<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Nos dice Hugh Honour que \u201cLa balsa de la <i>Medusa<\/i>\u201d no caus\u00f3 finalmente ning\u00fan esc\u00e1ndalo, que, de hecho, gust\u00f3. Pese a que G\u00e9ricault, fiel a la escuela neocl\u00e1sica, representa a unos hombres desesperados, perdidos en una balsa fr\u00e1gil, con el aspecto de h\u00e9roes de la Antig\u00fcedad cl\u00e1sica al estilo de una aut\u00e9ntica bestia negra para esa \u00e9lite de la Restauraci\u00f3n: Jacques-Louis David, el pintor de la Revoluci\u00f3n primero y glorificador, m\u00e1s tarde, del que esa burgues\u00eda y nobleza de 1819 llamaba \u201cel usurpador Bonaparte\u201d&#8230;<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Gust\u00f3 el cuadro de G\u00e9ricault en ese sal\u00f3n de 1819 tambi\u00e9n pese a que, como tambi\u00e9n nos indica Hugh Honour, representaba a gente vulgar, al pueblo v\u00edctima de la torpeza de la oficialidad del r\u00e9gimen restaurado que hab\u00eda hecho naufragar a un poderos barco de guerra de Luis XVIII, la fragata <i>M<\/i><i>\u00e9<\/i><i>dus<\/i><i>e<\/i>, recordando que la nueva Francia todav\u00eda tenia que asimilar que era una potencia vencida y por la que la p\u00farpura imperial y las brillantes victorias de Bonaparte hab\u00edan pasado hac\u00eda ya bastante tiempo.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">No caus\u00f3 esc\u00e1ndalo el cuadro de G\u00e9ricault por ninguna de esas razones. Ni tampoco caus\u00f3 c\u00f3lera, desprecio, enfado\u2026 por el hecho de ser la obra de un pintor que s\u00ed hab\u00eda causado mas de un resquemor en a\u00f1os anteriores. Por ejemplo en 1812, cuando presentaba en el Sal\u00f3n de Par\u00eds el cuadro de un cazador a caballo de la Guardia Imperial en pleno triunfo, a la carga sobre aquella Europa que a\u00fan parec\u00eda totalmente dominada por Napole\u00f3n. Algo que no impedir\u00eda a G\u00e9ricault cambiar de criterio (o de chaqueta), como tantos otros en aquella Francia postnapole\u00f3nica, cuando dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en noviembre de 1814, lo que presentaba en el siguiente Sal\u00f3n era el retrato de un coracero, otro oficial de las gloriosas huestes napole\u00f3nicas, pero desmontado y herido retir\u00e1ndose de la l\u00ednea de batalla. Mostrando as\u00ed claramente que las expectativas de 1812 estaban ya truncadas y que el Par\u00eds de Napole\u00f3n se hab\u00eda rendido, en abril, ante los ej\u00e9rcitos espa\u00f1oles, portugueses, brit\u00e1nicos, austr\u00edacos, prusianos, rusos\u2026 que restauraron a Luis XVIII.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Un tema \u00e9ste de la derrota napole\u00f3nica que, como nos recuerda una vez m\u00e1s el libro de Hugh Honour, no era ninguna evanescente y oportunista casualidad en la obra de G\u00e9ricault, sino algo sobre lo que el pintor volver\u00eda en los a\u00f1os siguientes. En otras obras suyas, en las que se ve\u00eda a soldados del Ej\u00e9rcito napole\u00f3nico batidos en retirada, heridos, en poses que distaban mucho de su triunfante oficial de la Guardia Imperial del a\u00f1o 1812.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 14pt;\">Si tuvi\u00e9ramos que resumir el genio de Jean-Louis Andr\u00e9 Th\u00e9dore G\u00e9ricault de alg\u00fan modo en este 26 de enero de 2026, en el que se cumplen justamente 202 a\u00f1os de su fin en este mundo, creo que no se podr\u00eda decir nada mejor que lo que nos ofrece ese paseo por el \u00e9xito de sus cuadros, rom\u00e1nticos a m\u00e1s no poder, y sin embargo triunfantes en un mundo atravesado de un furor b\u00e9lico y pol\u00edtico que \u00e9l supo manejar h\u00e1bilmente, sin renunciar nunca a decir lo que le pareci\u00f3 oportuno con su Arte. <\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pese a que a muchos otros les podr\u00eda haber parecido digno de enviarlo ante un pelot\u00f3n de fusilamiento. Como le hab\u00eda ocurrido al mariscal Ney a causa de esos cambios de opini\u00f3n -de la revoluci\u00f3n a Bonaparte, de Bonaparte a Luis XVIII y de vuelta a Bonaparte en 1815- que lo llevaron a ser pasado por las armas el 7 de diciembre de 1815. Un dram\u00e1tico asunto (por no decir rom\u00e1ntico) que Th\u00e9dore G\u00e9ricault curiosamente no encontr\u00f3 (que sepamos hasta ahora) digno de sus pinceles y de sus cuadros en aquella Francia de la Restauraci\u00f3n mon\u00e1rquica en la que dej\u00f3 este mundo hace hoy 202 a\u00f1os.<\/span> <i> <\/i><i> <\/i><\/span><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Hace un par de semanas comentaba los problemas de la Historia con las fechas \u201credondas\u201d. 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