{"id":5493,"date":"2026-08-17T11:30:24","date_gmt":"2026-08-17T09:30:24","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=5493"},"modified":"2026-08-17T11:30:24","modified_gmt":"2026-08-17T09:30:24","slug":"la-coronacion-de-jacobo-ii-o-el-triunfo-de-la-propaganda-musical-1685-1688","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2026\/08\/17\/la-coronacion-de-jacobo-ii-o-el-triunfo-de-la-propaganda-musical-1685-1688\/","title":{"rendered":"La coronaci\u00f3n de Jacobo II o el triunfo de la propaganda musical (1685-1688)"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\"><b>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-5495\" title=\"Retrato de Jacobo II como comandante en jefe de las tropas inglesas (c. 1685). Atribuido a Benedetto Gennari II. National Army Museum \" src=\"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2026\/08\/Retrato-de-Jacobo-II-como-comandante-en-jefe-de-las-tropas-inglesas-c.-1685.-Atribuido-a-Benedetto-Gennari-II.-National-Army-Museum-188x300.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"399\" srcset=\"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2026\/08\/Retrato-de-Jacobo-II-como-comandante-en-jefe-de-las-tropas-inglesas-c.-1685.-Atribuido-a-Benedetto-Gennari-II.-National-Army-Museum-188x300.jpg 188w, https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2026\/08\/Retrato-de-Jacobo-II-como-comandante-en-jefe-de-las-tropas-inglesas-c.-1685.-Atribuido-a-Benedetto-Gennari-II.-National-Army-Museum.jpg 330w\" sizes=\"auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/>La M\u00fasica del per\u00edodo Barroco (aproximadamente entre el 1600 y finales del siglo XVIII) es una buena muestra del uso pol\u00edtico que se puede hacer de unas cuantas notas compuestas sobre papel pautado por cualquier genio (m\u00e1s o menos conocido) que domine ese Arte. No es preciso ser m\u00fasico, ni music\u00f3logo, para darse cuenta del efecto que una melod\u00eda bien compuesta y bien ejecutada puede tener sobre el \u00e1nimo de una persona o el de varios miles. C\u00f3mo puede hacerles odiar o amar algo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La Iglesia de la misma \u00e9poca (en sus distintas variantes cat\u00f3lica y protestante) tambi\u00e9n sab\u00eda bien de ese efecto. Basta as\u00ed con o\u00edr una composici\u00f3n de Bach o una de Vivaldi para darse cuenta del efecto que m\u00fasica como aquella pod\u00eda tener sobre la mente de una persona o de una reuni\u00f3n de decenas de hombres y mujeres en un templo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero en esos a\u00f1os (y en los anteriores y posteriores) hubo muchos m\u00e1s nombres (aparte de Bach, Haendel, Vivaldi&#8230;) entregados a la tarea de usar la M\u00fasica para hacer odiar o amar no a una determinada forma de catecismo cristiano sino a \u00e9sta o aquella otra figura pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Algunos de ellos ser\u00e1n genios an\u00f3nimos. Es lo que ocurre con quien compuso una restallante pieza que ha tenido varios t\u00edtulos. Actualmente puede verse en YouTube (con la letra en ingl\u00e9s de finales del siglo XVII incluida) bajo los t\u00edtulos de \u201cAccession of King James II\u201d o \u201cExaltation of King James II\u201d. Es decir, respectivamente \u201cLa Entronizaci\u00f3n del rey Jacobo II\u201d o \u201cExaltaci\u00f3n del rey Jacobo II\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La m\u00fasica de esa canci\u00f3n, tomada de una melod\u00eda anterior titulada \u201cHark!, The Thundering Cannons roar\u201d (\u201c\u00a1O\u00edd! Los Tonantes Ca\u00f1ones rugen\u201d), apoyada por las trompetas naturales de la \u00e9poca, causa un efecto impresionante imitando en escalas sostenidas \u201cin crescendo\u201d el sonido de las campanas de las iglesias en un d\u00eda de coronaci\u00f3n. Si bien la letra que puede leerse ahora en ese video que circula en YouTube es mucho m\u00e1s resumida que la canci\u00f3n original recogida, seg\u00fan nos dice el libro \u201c<em>The Cavalier Songs and Ballads of England<\/em> <em>from 1642 to 1684<\/em>\u201d editado por Charles Mackay, y calificada ah\u00ed como \u201cuna excelente nueva canci\u00f3n\u201d en \u201c<em>Collection of One Hundred and Eighty Loyal Songs, written since 1678<\/em>\u201d. Es decir: una \u201c<em>Colecci\u00f3n de Ciento <\/em><em>O<\/em><em>chenta Canciones Leales, escritas desde 1678<\/em>\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero, en conjunto, tanto la versi\u00f3n escrita como la cantada en esos videos viene a decir lo mismo de forma m\u00e1s extensa o resumida. As\u00ed, pese a que poco m\u00e1s se sabe de esa tan excelente canci\u00f3n, su t\u00edtulo original, de 1684, resume bien el contenido apoyado por esa m\u00fasica tan apabullante: \u201cON THE MOST HIGH AND MIGHTY MONARCH KING JAMES, ON HIS EXALTATION ON THE THRONE OF ENGLAND\u201d. Lo que traducido vendr\u00eda a ser \u201c(UNA CANCI\u00d3N) SOBRE EL M\u00c1S ALTO Y M\u00c1S PODEROSO MONARCA REY JACOBO, EN SU EXALTACI\u00d3N AL TRONO DE INGLATERRA\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ese hecho, la coronaci\u00f3n, ocurri\u00f3 en el a\u00f1o 1685, tras la muerte sin descendencia del hermano de Jacobo, Carlos II Estuardo. Monarca con una activa vida sexual pero, curiosamente, sin que \u00e9sta produjera un heredero leg\u00edtimo dejando as\u00ed la corona inglesa en manos de Jacobo, que acceder\u00eda desde su t\u00edtulo de duque de York (precisamente el que dar\u00e1 nombre a la ciudad de Nueva York) al de rey de Inglaterra, de Escocia, de Irlanda y de (seg\u00fan un t\u00edtulo m\u00e1s te\u00f3rico que real) Francia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Jacobo recib\u00eda una corona a la que no es exagerado calificar de tambaleante. Tras tres guerras civiles entre la monarqu\u00eda y el Parlamento, entre 1642 y 1651, los Estuardo hab\u00edan vuelto a ganar el trono ingl\u00e9s en 1660 al ser el mal menor y aceptando Carlos II el trato a cambio de evitar la confrontaci\u00f3n con el Parlamento (y la clase dirigente inglesa en \u00e9l representada) que hab\u00eda llevado a su padre Carlos I a la guerra y posteriormente a ser juzgado por traici\u00f3n a Inglaterra y ejecutado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">M\u00e1s o menos el epic\u00fareo monarca se las arregl\u00f3 para ce\u00f1irse a ese controlado papel, aunque jugando bazas muy peligrosas como el enfrentamiento con la Rep\u00fablica Holandesa heredado del r\u00e9gimen puritano anterior -que hab\u00eda ejecutado a su padre- y alianzas secretas como el Tratado de Dover sellado con su primo Luis XIV. Centro en esos momentos de todas las tormentas pol\u00edticas y b\u00e9licas que recorren Europa como una plaga.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Su hermano Jacobo II, el exaltado en esa excelente (e impresionante) canci\u00f3n dedicada a su coronaci\u00f3n, no lo tendr\u00e1 tan f\u00e1cil. Entre otras cosas porque Jacobo II (aunque la canci\u00f3n no lo constata en el recuento de sus virtudes) ir\u00e1 de frente por decirlo coloquialmente. As\u00ed, a diferencia de su padre y hermano, no ocultar\u00e1 que desde 1668 se ha convertido al Catolicisno practicado por su madre, la reina Enriqueta Mar\u00eda de Borb\u00f3n, t\u00eda de Luis XIV.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En principio en Inglaterra exist\u00eda en esos momentos cierta tolerancia religiosa (no hay otro remedio tras nueve a\u00f1os de guerra civil, de dictadura puritana y otros accidentes que a punto est\u00e1n de hundir al pa\u00eds). Pero lo cierto es que esa ostentaci\u00f3n descarada de una creencia que niega el fundamento de la Iglesia principal inglesa -la anglicana, que tiene por jefe no al Papa sino al rey o reina de Inglaterra- no pod\u00eda mantener en calma mucho tiempo los nervios de esa clase dirigente inglesa que se hab\u00eda enriquecido con la incautaci\u00f3n de bienes de la Iglesia cat\u00f3lica tras el cisma provocado en el siglo XVI por Enrique VIII.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Asi pronto empezaron a mover ese trono en el que estaba sentado ese rey, Jacobo II, al que esa canci\u00f3n define como el m\u00e1s excelente que lo pod\u00eda ocupar, aquel al que han de saludar las campanas y campanarios en el d\u00eda de su exaltaci\u00f3n al trono, y que ser\u00e1 capaz (seg\u00fan la versi\u00f3n larga contenida en la \u201c<em>Colecci\u00f3n de Ciento <\/em><em>O<\/em><em>chenta Canciones Leales, escritas desde 1678<\/em>\u201d) de mantener a raya al gran enemigo holand\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El d\u00eda de la coronaci\u00f3n de Jacobo el 23 de abril de 1685, cuando se propagaba esta propaganda cantada, es posible que a\u00fan se pensase, como dice su letra, que era un rey que les hab\u00eda sido regalado por el Cielo, tra\u00eddo desde el exilio, entre tormentas, pero pronto empezar\u00e1 a molestar a muchos ese que la excelente canci\u00f3n llamaba valeroso monarca. (Y lo era, pues durante su exilio luch\u00f3 en las tropas francesas, tan entregadas a llevar la guerra por toda Europa, despu\u00e9s lo hizo en colaboraci\u00f3n con los tercios espa\u00f1oles tras la firma del Tratado de Bruselas con Felipe IV en 1656 y a partir de la Restauraci\u00f3n de 1660 fue Lord Almirante pero tambi\u00e9n comandante presente en la l\u00ednea de fuego en batallas navales como la de Lowestoft en 1665, donde soportar\u00e1 un intenso fuego que acaba incluso con varios de los oficiales que le rodean).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed, ya en el mismo a\u00f1o de la exaltaci\u00f3n de Jacobo II al trono, el duque de Monmouth (a quien tambi\u00e9n se dedicar\u00e1n canciones) hab\u00eda intentado derrocarlo por exhibir descaradamente su conversi\u00f3n al Catolicismo una vez declarado rey de Inglaterra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La situaci\u00f3n no mejorar\u00e1 con el tiempo. M\u00e1s bien al contrario y as\u00ed todo lo dicho en la excelente canci\u00f3n de 1685 se convertir\u00e1 en un odioso sarcasmo para la clase dirigente inglesa que s\u00f3lo quiere ver, de nuevo, a un rey protestante en el trono ingl\u00e9s. Ser\u00e1 as\u00ed como Jacobo II lo perder\u00e1 en 1688 a manos de su yerno Guillermo de Orange, casado con su hija Mar\u00eda Estuardo, fiel protestante\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Comenzar\u00e1 as\u00ed para ese rey al que la canci\u00f3n llama \u201cel poderoso Jacobo\u201d, un segundo exilio en el que apoyado por su primo Luis XIV volver\u00e1 a ponerse al frente de tropas en Irlanda, leales a su causa, pero que ser\u00e1n aniquiladas por las sutiles alianzas formadas en contra de Francia por la Espa\u00f1a gobernada por otro Carlos. De Habsburgo en este caso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo la canci\u00f3n compuesta para la coronaci\u00f3n de Jacobo ser\u00e1 perfectamente v\u00e1lida. Bastar\u00e1 con cambiar su nombre por el de Guillermo y Mar\u00eda, que se convertir\u00e1n al final, como tambi\u00e9n dice esa canci\u00f3n propagand\u00edstica, en los defensores de la Iglesia (protestante por supuesto) y el Estado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Asi ser\u00e1. Melod\u00edas como esas, en definitiva, alentar\u00e1n a la todav\u00eda pobre, turbulenta y d\u00e9bil Inglaterra a convertirse, para comienzos del siglo XIX, en la tenaz Gran Breta\u00f1a que barrer\u00e1 de las costas inglesas y de<em> su<\/em> oc\u00e9ano a sus enemigos como reza esa canci\u00f3n en honor a Jacobo II. No tanto a una cada vez m\u00e1s satelizada Holanda, sino a aquella Espa\u00f1a de la que Inglaterra ha tenido que ser aliada de circunstancias y, desde el siglo XVI, las m\u00e1s de las veces, v\u00edctima.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay que constatar por tanto que es innegable el triunfo de la propaganda con la que iba cargada la excelente canci\u00f3n compuesta para el finalmente aborrecido Jacobo II. Tan s\u00f3lo se requer\u00eda una serie de peque\u00f1as correcciones en la letra de aquella apabullante melod\u00eda. Un arte en el que los brit\u00e1nicos ser\u00e1n consumados maestros. Casi tanto como en el de componer canciones propagand\u00edsticas&#8230;<\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 La M\u00fasica del per\u00edodo Barroco (aproximadamente entre el 1600 y finales del siglo XVIII) es una buena muestra del uso pol\u00edtico que se puede hacer de unas cuantas notas compuestas sobre papel pautado por cualquier genio (m\u00e1s o menos conocido) que domine ese Arte. 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