{"id":554,"date":"2013-10-07T11:30:06","date_gmt":"2013-10-07T09:30:06","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=554"},"modified":"2013-10-07T11:30:06","modified_gmt":"2013-10-07T09:30:06","slug":"historia-del-gatopardo-meditaciones-sobre-la-tragedia-de-lampedusa-1860-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2013\/10\/07\/historia-del-gatopardo-meditaciones-sobre-la-tragedia-de-lampedusa-1860-2013\/","title":{"rendered":"Historia del Gatopardo. Meditaciones sobre la tragedia de Lampedusa (1860-2013)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p>A lo largo de toda esta semana pasada una conmoci\u00f3n ha recorrido Europa. En esta ocasi\u00f3n no se trataba de aquel famoso fantasma del que hablaban Marx y Engels en su \u201cManifiesto comunista\u201d, pero s\u00ed de otros muchos espectros: los de los africanos muertos en el naufragio de una patera cerca de la isla italiana de Lampedusa.<\/p>\n<p>Es una cruel iron\u00eda, de esas de las que la Historia est\u00e1 plagada, que esos fugitivos de \u00c1frica, de ese escenario que hace ya m\u00e1s de un siglo describi\u00f3 Joseph Conrad -buen conocedor del tema- como \u201cel horror, el horror\u201d, hayan ca\u00eddo ante esa isla de Lampedusa.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-555\" title=\"Portada de \"El Gatopardo\". Editorial Noguer (1977). Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/Portada.jpg\" alt=\"\" width=\"195\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/Portada.jpg 877w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/Portada-768x1178.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/Portada-668x1024.jpg 668w\" sizes=\"(max-width: 195px) 100vw, 195px\" \/><\/p>\n<p>Lo es porque esa isla dio nombre, y feudo, a una familia de la m\u00e1s alta nobleza siciliana, uno de cuyos \u00faltimos v\u00e1stagos, Giuseppe Tomasi precisamente apellidado \u201cde Lampedusa\u201d, escribi\u00f3, entre 1955 y 1956, una de las mejores novelas hist\u00f3ricas -de hecho, una de las mejores novelas, sin adjetivos- de la Literatura universal.<\/p>\n<p>La novela, en cuesti\u00f3n, se titulaba \u201cEl Gatopardo\u201d y seguro que a muchos les sonar\u00e1 de la pel\u00edcula -del mismo t\u00edtulo- que en 1963 Luchino Visconti llevar\u00e1 a las pantallas del mundo entero de la mano de grandes monstruos del llamado S\u00e9ptimo Arte, como Burt Lancaster, Alain Delon y una espectacular Claudia Cardinale en la flor de sus encantos.<\/p>\n<p>El caso es que, tanto la pel\u00edcula como la novela, trataban de reflejar un convulso periodo hist\u00f3rico -la guerra revolucionaria italiana de 1859 a 1861, enmarcada en el llamado \u201cRisorgimento\u201d- que se ha hecho famoso resumido en una frase terrible que el avisado sobrino del protagonista de la novela, al que en la pel\u00edcula pone rostro Alain Delon, lanza a su t\u00edo, el pr\u00edncipe de Salina, en fin, el Gatopardo, se\u00f1al\u00e1ndole que ante la revoluci\u00f3n liberal que sacude toda Italia en esos mediados del siglo XIX en los que se desarrolla todo el asunto, hay que cambiar algo para que todo permanezca igual&#8230;<\/p>\n<p>Frase que el pr\u00edncipe de Salina paladea en la novela con verdadera gula, pasm\u00e1ndose ante la inteligencia de Tancredi, su sobrino, que sabe lo que hay que hacer para no dejarse arrollar por los nuevos tiempos en los que los pr\u00edncipes de Salina -orgullosos due\u00f1os de media Sicilia, como lo reflejan las pinturas de distintos feudos que tiene en el despacho de uno de sus palacios el pr\u00edncipe-, podr\u00edan verse reducidos a la nada m\u00e1s absoluta a manos de una burgues\u00eda tan feroz como agreste que, como Tancredi, saben perfectamente qu\u00e9 hay que hacer para estar en la cresta de la ola. Desde dar de lado a la dinast\u00eda borb\u00f3nica con base en N\u00e1poles, hasta ama\u00f1ar con un pucherazo digno de un libro de texto sobre el tema las primeras elecciones en el antiguo y extinto Reino de las Dos Sicilias, unificado ya al resto de Italia bajo la dinast\u00eda de los Saboya.<\/p>\n<p>Acontecimientos vertiginosos ante los que el pr\u00edncipe se pliega bastante t\u00edmidamente despu\u00e9s de todo, agradecido porque a \u00e9l, pr\u00edncipe de Salina, se le deje seguir viviendo, aparentando ser quien dice ser, todav\u00eda.<\/p>\n<p>La malvada intenci\u00f3n de Giuseppe Tomasi de Lampedusa al escribir la novela era, al parecer, mostrar c\u00f3mo sus antepasados, de hecho la generaci\u00f3n anterior a \u00e9l, hab\u00edan \u201ctragado\u201d lo que fuera con tal de no ser descabalgados por eso que suelen llamar \u201cla marcha de la Historia\u201d. De hecho, el gatopardo que Lampedusa elige como divisa her\u00e1ldica de su pr\u00edncipe de Salina y t\u00edtulo de la novela, reflejaba cruelmente esa circunstancia. En efecto, tal y como se explica en algunas ediciones de la novela, el gatopardo es una especie de felino de aspecto tirando a feroz, salvaje pero, en realidad, no mayor que nuestros gatos caseros y muy domesticable, f\u00e1cil de someter&#8230;<\/p>\n<p>Unas caracter\u00edsticas estas del pr\u00edncipe de Salina quiz\u00e1s m\u00e1s extendidas de lo que nos parece y que, ir\u00f3nicamente como dec\u00eda, parecen manifestarse de nuevo con esa tragedia que ha vuelto a poner de actualidad el nombre de Lampedusa, la isla que dar\u00e1 el apellido al autor de \u201cEl Gatopardo\u201d.<\/p>\n<p>Ha habido un natural y comprensible horror ante el hecho, ha habido un tambi\u00e9n natural y comprensible esc\u00e1ndalo, se han pedido responsabilidades, se han rasgado vestiduras y se ha pedido que esto no vuelva a ocurrir&#8230; Sin embargo, no es la primera vez que a la isla de Lampedusa, que dio nombre al autor de \u201cEl Gatopardo\u201d, han llegado fugitivos de \u00c1frica. No es pues la primera vez que ha habido esc\u00e1ndalo, murmuraci\u00f3n, rasgar de vestiduras y pedir que esto no vuelva a ocurrir&#8230; y ya vemos que ha seguido ocurriendo y con unas consecuencias esta vez verdaderamente atroces.<\/p>\n<p>Ha ocurrido en Lampedusa, en la isla que dio nombre a aquel genial novelista que, inspirado en su propio bisabuelo, cre\u00f3 el personaje literario, tan real, de aquel gatopardo de amplias tragaderas al que, al final, todo le daba igual con tal de que todo siguiera igual, con \u00e9l en la c\u00faspide de la pir\u00e1mide, pese a cualquier clase de cambios&#8230;<\/p>\n<p>Ahora que pensamos, al menos durante unos d\u00edas, en el esc\u00e1ndalo de lo ocurrido en esa isla de Lampedusa deber\u00edamos tener muy presente a ese personaje y sus circunstancias, meditar, tal vez, sobre la caducidad de ese esc\u00e1ndalo y sobre lo que realmente habr\u00eda que hacer para impedir que eso volviera a ocurrir. Una y otra vez.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s algunos de los m\u00e1s p\u00fablicamente escandalizados por lo ocurrido -tal vez con toda la buena fe del Mundo- deber\u00edan tener presente no s\u00f3lo la lecci\u00f3n hist\u00f3rica que Giuseppe Tomasi de Lampedusa nos quiso dar con \u201cEl Gatopardo\u201d, sino la de otra novela. \u00c9sta es de ciencia-ficci\u00f3n, pero si no tenemos cuidado quiz\u00e1s alg\u00fan d\u00eda podr\u00eda convertirse en Historia, en <em>nuestra<\/em> Historia. Se titula \u201c\u00a1Hagan sitio!, \u00a1hagan sitio!\u201d. La firmaba en 1966 Harry Harrison y tambi\u00e9n fue llevada al cine, en el a\u00f1o 1973, con el t\u00edtulo de \u201cCuando el destino nos alcance\u201d, protagonizada por Charlton Heston y Edward G. Robinson.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula con ser espectacular no es, quiz\u00e1s, ni la mitad de espantosa que la novela. En ella, en la novela, se describe un mundo de un futuro no muy lejano tan superpoblado que incluso las \u00e1reas que hoy pertenecen al llamado \u201cPrimer Mundo\u201d se han convertido en lo que hoy es ese Tercer Mundo del que hu\u00edan las v\u00edctimas ca\u00eddas ante la isla de Lampedusa esta semana pasada. Tan s\u00f3lo unos poco pa\u00edses, Dinamarca por ejemplo, se parecen a los Estados Unidos o a la Uni\u00f3n Europea que a\u00fan hoy conocemos. Y esa peque\u00f1a burbuja de prosperidad se mantiene a tiros, por medio de alambradas y guardias armados que, tal y como nos dice la novela, impiden que los cada vez m\u00e1s numerosos refugiados de otros pa\u00edses, otrora pr\u00f3speros, se cuelen en ese \u00faltimo para\u00edso.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/Otro-detalle-de-lla-Defensa-de-la-porta-felice-ppor-los-palermitanos-Le-Volleur-27-julio-1860.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-556\" title=\"Detalle de la defensa de la Porta Felice por los palermitanos durante el \"Risorgimento\". Grabado para  \"Le Voleur\" de 27 de julio de 1860. Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/Otro-detalle-de-lla-Defensa-de-la-porta-felice-ppor-los-palermitanos-Le-Volleur-27-julio-1860.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"298\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/Otro-detalle-de-lla-Defensa-de-la-porta-felice-ppor-los-palermitanos-Le-Volleur-27-julio-1860.jpg 1104w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/Otro-detalle-de-lla-Defensa-de-la-porta-felice-ppor-los-palermitanos-Le-Volleur-27-julio-1860-150x150.jpg 150w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/Otro-detalle-de-lla-Defensa-de-la-porta-felice-ppor-los-palermitanos-Le-Volleur-27-julio-1860-768x765.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/Otro-detalle-de-lla-Defensa-de-la-porta-felice-ppor-los-palermitanos-Le-Volleur-27-julio-1860-1024x1020.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>No les molesto m\u00e1s, por hoy al menos, les dejo con estas reflexiones hist\u00f3ricas que, de verdad lo deseo, espero no les resulten demasiado molestas y s\u00ed estimulantes para que dentro de unos meses, un a\u00f1o&#8230; qui\u00e9n sabe, no tengamos que ver, otra vez, escenas como las que hemos sufrido esta \u00faltima semana en la isla de Lampedusa, que dio nombre al autor de \u201cEl Gatopardo\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 A lo largo de toda esta semana pasada una conmoci\u00f3n ha recorrido Europa. En esta ocasi\u00f3n no se trataba de aquel famoso fantasma del que hablaban Marx y Engels en su \u201cManifiesto comunista\u201d, pero s\u00ed de otros muchos espectros: los de los africanos muertos en el naufragio de una patera cerca [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[45,71,311,1158,1235,1341,1443,1978,2176],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/554"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=554"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/554\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=554"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=554"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=554"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}