{"id":566,"date":"2013-10-28T12:30:36","date_gmt":"2013-10-28T10:30:36","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=566"},"modified":"2022-01-14T21:14:02","modified_gmt":"2022-01-14T19:14:02","slug":"fue-hace-dos-siglos-el-bulo-de-las-bolas-de-nieve-y-la-historia-del-sitio-de-pamplona-1813-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2013\/10\/28\/fue-hace-dos-siglos-el-bulo-de-las-bolas-de-nieve-y-la-historia-del-sitio-de-pamplona-1813-2013\/","title":{"rendered":"Fue hace dos siglos. El bulo de las bolas de nieve y la Historia del sitio de Pamplona (1813-2013)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p>Esta semana volvemos, otra vez, sobre el tema de las guerras napole\u00f3nicas. Ese cataclismo hist\u00f3rico que apenas dej\u00f3 piedra sin remover sobre la vieja y castigada piel de Europa.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/Prograna-Panpna.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-567\" title=\"Programa de actos de conmemoraci\u00f3n del sitio y liberaci\u00f3n de Pamplona en 1813\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/Prograna-Panpna.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"292\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/Prograna-Panpna.jpg 1191w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/Prograna-Panpna-300x293.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/Prograna-Panpna-768x750.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/Prograna-Panpna-1024x1000.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Si la semana pasada hablaba de Leipzig y de la importancia que tuvo esa batalla en la estrategia continental contra Napole\u00f3n, esta semana no me he podido resistir a pasar por alto otro hito m\u00e1s en esa lenta, y sangrienta, descomposici\u00f3n del primer imperio franc\u00e9s. El hito en cuesti\u00f3n es el fin del sitio a la ciudad de Pamplona que tuvo lugar a finales del mes de octubre de 1813.<\/p>\n<p>Con ello llov\u00eda sobre mojado, como se suele decir, tras victorias como la de San Marcial o Leipzig de las que hablaba la semana pasada. <em>Mylord <\/em>Wellington consegu\u00eda asegurar as\u00ed, a\u00fan m\u00e1s, su retaguardia peninsular y desmoralizar a un enemigo que desde el 8 de octubre, e incluso antes, ya hab\u00eda visto las puertas del coraz\u00f3n del imperio traspasadas por tropas de invasi\u00f3n. En este caso las del mismo ej\u00e9rcito aliado hispano-anglo-portugu\u00e9s que llevaba meses cercando Pamplona como una verdadera tenaza de acero. Tal y como se vio durante la llamada batalla de Sorauren de la que habl\u00e9 en otro art\u00edculo de este correo de la Historia.<\/p>\n<p>Eso, por s\u00ed solo ya har\u00eda memorable para el historiador ese hito, la reconquista de Pamplona, que habr\u00eda que contar dentro de la lista de desgracias -compartidas por v\u00edctimas civiles y militares- que -a lo largo del a\u00f1o 1813- van cayendo sobre el emperador de los franceses: Salamanca, Vitoria, Tolosa, San Sebasti\u00e1n, San Marcial, Leipzig, Saint-P\u00e9e&#8230;<\/p>\n<p>Sin embargo hay otra circunstancia que hace a\u00fan m\u00e1s memorable para el historiador ese acontecimiento que se ha conmemorado, y reconstruido, multitudinariamente este \u00faltimo fin de semana en las calles y la ciudadela de Pamplona.<\/p>\n<p>Se trata de un curioso bulo hist\u00f3rico, como muchos otros que corren por ah\u00ed -por ejemplo la muerte del doctor Guillotin en la guillotina- y que parecen estar aquejados de aquello que dicen que dijo un magnate de la prensa sobre que la verdad nunca te deb\u00eda estropear una buena historia&#8230;<\/p>\n<p>El bulo en cuesti\u00f3n, como vamos a ver tiene una s\u00f3lida base hist\u00f3rica que, sin embargo, se ha ido corrompiendo y tergiversando al ir pasando de boca en boca. La cosa se resume en que la plaza fuerte de Pamplona habr\u00eda sido rendida en 1813 porque los centinelas franceses empezaron una pelea de bolas de nieve con los centinelas aliados que la estaban cercando desde hacia meses. Otra variante de la misma que corre de boca en boca, como pude comprar yo mismo este fin de semana, es que, en realidad, la plaza fue tomada en 1808 por ese mismo m\u00e9todo puesto en pr\u00e1ctica a la inversa. Es decir, por medio de una pelea de bolas de nieve entre franceses y centinelas espa\u00f1oles.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-568\" title=\"Los grupos de reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica buscan reproducir fielmente armas, t\u00e1cticas, oficios, vestimentas... de una determinada \u00e9poca hist\u00f3rica. Reconstructores del regimiento 34 de Infanter\u00eda napole\u00f3nica de l\u00ednea, de Tolosa, en la ciudadela de Pamplona. Foto del autor\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/34-de-l\u00ednrea-Tolosa-27-X-2013.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"227\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/34-de-l\u00ednrea-Tolosa-27-X-2013.jpg 567w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/34-de-l\u00ednrea-Tolosa-27-X-2013-300x228.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>Ciertamente estas dos versiones de los hechos tienen sus virtudes. Entre ellas la principal es la de explicar c\u00f3mo la ciudad de Pamplona no se toma tras una considerable matanza, que es lo que se hubiera producido al asaltar unas defensas que representan lo mejor de la tecnolog\u00eda militar europea del momento y son sencillamente formidables. Como lo sab\u00edan, desde que se construyen en los \u00faltimos a\u00f1os del siglo XVII, los esp\u00edas del rey Sol, que siguieron la evoluci\u00f3n de esas impresionantes obras con verdadera preocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, esa historia, con ser buena y tener sus virtudes, no se sostiene como Historia con \u201cH\u201d may\u00fascula. Es decir, como un hecho que realmente ocurri\u00f3.<\/p>\n<p>As\u00ed es, en esa historia sobre batallas de bolas de nieve que permiten tomar la ciudad de Pamplona con cierta facilidad, la versi\u00f3n para el a\u00f1o 1813 dif\u00edcilmente encaja con lo que sabemos de aquel momento hist\u00f3rico tan amargo para Napole\u00f3n Bonaparte.<\/p>\n<p>Es cierto que en febrero de 1808 hubo un intercambio de bolazos de nieve que comprometi\u00f3 tanto al futuro invasor franc\u00e9s -hasta esos momentos aliado- como a los centinelas espa\u00f1oles que a\u00fan quedaban en la ciudadela de Pamplona. Se trata de una historia de la Historia que ya narr\u00f3 muy documentadamente, por ejemplo, Germ\u00e1n Ulzurrun en el \u201cDiario de Navarra\u201d el 3 de febrero de 2008.<\/p>\n<p>En realidad todo se redujo a que los soldados franceses acantonados ya dentro de Pamplona como aliados del rey Carlos IV de Espa\u00f1a -que en eso tambi\u00e9n se hab\u00eda fiado de Napole\u00f3n Bonaparte- se pusieron a tirarse bolas de nieve con el fin de distraer a los soldados espa\u00f1oles que vigilaban la ciudadela, \u00faltimo reducto de Pamplona libre de la presencia de ese supuesto aliado que no dejaba de dar motivos para desconfiar de \u00e9l.<\/p>\n<p>Gracias a esa distracci\u00f3n, se dice, otros soldados franceses especialmente escogidos por su comandante en jefe, se apoderaron del cuerpo de guardia de la ciudadela y del resto de esa fortaleza de la que, en buena medida, depend\u00eda, como suele ocurrir con las ciudadelas, el control sobre el resto de la plaza fuerte.<\/p>\n<p>Lo sorprendente para el historiador es o\u00edr de boca en boca que la rendici\u00f3n de Pamplona cinco a\u00f1os despu\u00e9s, el 31 de octubre de 1813, que es lo que se ha conmemorado este fin de semana, fue producto de ese golpe de mano en el que, en realidad, la batalla de bolas de nieve, como vemos, no fue m\u00e1s que un mero accesorio con bastantes visos de no haber sido decisivo.<\/p>\n<p>Lo inveros\u00edmil, lo imposible, de ese episodio de la batalla de bolas de nieve que habr\u00eda abierto las puertas de Pamplona en 1813, pasa por cuestiones tan fundamentales como que la disposici\u00f3n de las fortificaciones de esa ciudad pod\u00eda permitir sorprender a un peque\u00f1o grupo de centinelas -como ocurri\u00f3 en febrero de 1808- pero, obviamente, la integridad de la defensa francesa, como la de cualquier otro ej\u00e9rcito sitiado en una fortaleza como Pamplona, no depend\u00eda de que un \u00fanico puesto de centinelas cayese por culpa del bromazo de una supuestamente inocente batalla de bolas de nieve.<\/p>\n<p>Plazas fuertes como la de Pamplona, una vez controladas desde la ciudadela hasta los reductos exteriores como ocurr\u00eda en 1813, estaban pensadas para ser defendidas baluarte a baluarte. Cuando uno de ellos ca\u00eda por la raz\u00f3n que fuera, las tropas asaltantes deb\u00edan volver a empezar con el siguiente, y el siguiente y el siguiente&#8230; y despu\u00e9s, una vez dentro de la ciudad, repetir el mismo sangriento proceso de tomar baluarte a baluarte la ciudadela que, en tales condiciones, por supuesto, no iba a dejarse sorprender por una batalla de bolas de nieve entre soldados gracias a una nevada temprana a finales del mes de octubre.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-569\" title=\"Un h\u00fasar napole\u00f3nicio galopa entre la muralla y la contraescarpa de la ciudadela de Pamplona. Foto del autor\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/H\u00fasar-regimiento-12-gl\u00e1cis-y-contraescarpa-de-Pampolona-2013.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"211\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/H\u00fasar-regimiento-12-gl\u00e1cis-y-contraescarpa-de-Pampolona-2013.jpg 640w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/H\u00fasar-regimiento-12-gl\u00e1cis-y-contraescarpa-de-Pampolona-2013-300x211.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>En efecto, si visitan las fortificaciones de Pamplona desde la zona del portal de Francia mirando hacia el barrio de La Chantrea o desde el c\u00edrculo interior de la ciudadela, se dar\u00e1n cuenta de que cada grupo de baluartes va aumentando de altura desde el exterior de la plaza hasta el centro exacto de la misma, situado en la ciudadela.<\/p>\n<p>El objetivo de esa disposici\u00f3n era dificultar la punter\u00eda de la Artiller\u00eda enemiga y, asimismo, permitir a la guarnici\u00f3n sitiada aniquilar desde las posiciones m\u00e1s elevadas a las tropas asaltantes que hubieran llegado a tomar uno de los baluartes exteriores. Esa era la raz\u00f3n que llev\u00f3 a Napole\u00f3n en febrero de 1808 a dar aquel golpe de mano en el que s\u00ed hubo una batalla de bolas de nieve. Y es que el ogro corso sab\u00eda muy bien -como buen artillero- que incluso soldados inv\u00e1lidos, como los que habitualmente formaban la mayor parte de la guarnici\u00f3n de fortificaciones como la ciudadela de Pamplona, pod\u00edan desalojar a ca\u00f1onazos a todas las tropas acantonadas dentro de la ciudad&#8230;<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, a\u00fan en el caso de que en octubre de 1813 el oficial al mando de un piquete de guardia se hubiera dejado llevar por una nueva hipot\u00e9tica batalla de bolas de nieve -algo bastante dif\u00edcil de creer y m\u00e1s teniendo en cuenta que el truco ya era viejo-, la toma del puesto exterior hubiera valido de bien poco a los graciosos soldados sitiadores que, supuestamente, se habr\u00edan servido de esa artima\u00f1a a lo troyano -ya bien conocida desde 1808- para tomar de nuevo Pamplona.<\/p>\n<p>Y sin embargo&#8230; sin embargo, de alg\u00fan modo lo ocurrido realmente en 1808, se ha convertido en el bulo de que esa batalla de bolas de nieve tuvo lugar en octubre de 1813 y fue la que abri\u00f3 las puertas de Pamplona a los ej\u00e9rcitos aliados contra Napole\u00f3n.<\/p>\n<p>Y es algo que se dice y se cree, y corre de boca en boca, como he comprobado en varias ocasiones. Y es as\u00ed contra evidencias como la imposibilidad casi material de pasar m\u00e1s all\u00e1 de los baluartes exteriores de Pamplona con ese gastado truco de los bolazos de nieve, o que -en el inveros\u00edmil caso de que eso hubiera ocurrido- no se hubiera producido capitulaci\u00f3n alguna firmada entre las tropas ocupantes y las tropas sitiadoras, como se ha representado en la reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica puesta en escena este \u00faltimo fin de semana.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/Batalla-de-bolas-de-nieve-en-Brienne.-Ilustraci\u00f3n-de-Toussaint-y-Steen-para-el-Napol\u00e8on-de-Raoul-Guillaume-1967.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-570 size-medium\" title=\"Batalla de bolas de nieve en Brienne. Ilustraci\u00f3n de Toussaint y Steen para el &quot;Napol\u00e8on&quot; de Raoul Guillaume (1967)\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/Batalla-de-bolas-de-nieve-en-Brienne.-Ilustraci\u00f3n-de-Toussaint-y-Steen-para-el-Napol\u00e8on-de-Raoul-Guillaume-1967-300x104.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"104\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/Batalla-de-bolas-de-nieve-en-Brienne.-Ilustraci\u00f3n-de-Toussaint-y-Steen-para-el-Napol\u00e8on-de-Raoul-Guillaume-1967-300x104.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/Batalla-de-bolas-de-nieve-en-Brienne.-Ilustraci\u00f3n-de-Toussaint-y-Steen-para-el-Napol\u00e8on-de-Raoul-Guillaume-1967-768x267.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/10\/Batalla-de-bolas-de-nieve-en-Brienne.-Ilustraci\u00f3n-de-Toussaint-y-Steen-para-el-Napol\u00e8on-de-Raoul-Guillaume-1967-1024x357.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, como \u00faltima reflexi\u00f3n, habr\u00eda que felicitarse porque el actual Ayuntamiento pamplon\u00e9s haya hecho notables esfuerzos -entre otros el de la reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica y el ciclo de conferencias que se inicia esta semana- para recuperar la Historia real de lo sucedido entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre de 1813. Algo que, como vemos, poco tiene que ver con la que hubiera sido la batalla de bolas de nieve m\u00e1s exitosa de la Historia mundial, despu\u00e9s de la que un joven cadete de la Escuela Militar de Brienne, llamado Napole\u00f3n Bonaparte, organiz\u00f3 un lejano d\u00eda de finales del siglo XVIII. La misma que, tal vez, evoc\u00f3 con una de sus inquietantes sonrisas cuando supo c\u00f3mo se hab\u00edan cumplido sus \u00f3rdenes de tomar la ciudadela de Pamplona un ya lejano d\u00eda de febrero de 1808.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Esta semana volvemos, otra vez, sobre el tema de las guerras napole\u00f3nicas. Ese cataclismo hist\u00f3rico que apenas dej\u00f3 piedra sin remover sobre la vieja y castigada piel de Europa. 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