{"id":571,"date":"2013-11-04T11:30:57","date_gmt":"2013-11-04T09:30:57","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=571"},"modified":"2022-11-23T15:03:26","modified_gmt":"2022-11-23T13:03:26","slug":"la-historia-del-traje-de-bruja-algo-de-que-hablar-en-la-resaca-de-halloween-antes-noche-de-difuntos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2013\/11\/04\/la-historia-del-traje-de-bruja-algo-de-que-hablar-en-la-resaca-de-halloween-antes-noche-de-difuntos\/","title":{"rendered":"La Historia del traje de bruja. Algo de qu\u00e9 hablar en la resaca de \u201cHalloween\u201d (antes Noche de difuntos)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s llega, con la misma melancol\u00eda y la misma regularidad de la que hablaba Herman Melville al comienzo de \u201cMoby Dick\u201d, el mes de noviembre, y con \u00e9l la Noche de difuntos, que ahora, cada vez m\u00e1s, parece identificarse con el \u201cHalloween\u201d anglosaj\u00f3n importado, como muchas otras cosas, de Estados Unidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/11\/Cartel-Brujas-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-572 size-medium\" title=\"La t\u00edpica imagen de una bruja usada como reclamo publicitario de una fiesta de Halloween. Foto del autor\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/11\/Cartel-Brujas-3-300x292.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"292\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/11\/Cartel-Brujas-3-300x292.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/11\/Cartel-Brujas-3-768x747.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/11\/Cartel-Brujas-3-1024x996.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/11\/Cartel-Brujas-3.jpg 1621w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Les contar\u00eda, a la saz\u00f3n de eso, una estupenda historia que ocurri\u00f3 con un par de j\u00f3venes -y supuestas- brujas en el territorio vizca\u00edno liberado al final de la llamada hoy \u201cGuerra de Independencia\u201d, pero me parece que ya es abusar, despu\u00e9s de dos art\u00edculos consecutivos dedicados a hablar de esa guerra de la que tanto se ha hablado este a\u00f1o en el que su fase final cumple los dos siglos.<\/p>\n<p>Si les ha picado la curiosidad me remito al libro que publiqu\u00e9 el a\u00f1o pasado sobre el tema de la Brujer\u00eda. All\u00ed, en la parte relativa a casos de Brujer\u00eda en el Pa\u00eds Vasco del siglo XIX, est\u00e1 contado con todo detalle.<\/p>\n<p>Dicho esto nos olvidaremos de las guerras napole\u00f3nicas -al menos durante un par de semanas, prometido- y hablaremos s\u00f3lo de brujas. Algo que parece hoy tan relacionado con esa festividad como antes lo estuvo -casi por decreto- representar el don Juan Tenorio de Zorrilla.<\/p>\n<p>Es innegable, adem\u00e1s de evidente, que las calles -y sobre todo las discotecas- de nuestras ciudades se llenan entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre de ni\u00f1as y no tan ni\u00f1as disfrazadas de brujas. Esto es, con una larga falda, a veces cortada de manera que parezca harapienta, alguna clase de chaqueta m\u00e1s o menos ajustada en la cintura y, lo m\u00e1s caracter\u00edstico del asunto, aparte de la escoba y el gato negro -opcionales y casi nunca incorporados a esos disfraces-, un sombrero de copa alta y puntiaguda. M\u00e1s o menos la misma versi\u00f3n, aunque menos explosiva y sexy, que la que llevaba Sof\u00eda Vergara en uno de los \u00faltimos episodios de \u201cModern family\u201d pasados por televisi\u00f3n.<\/p>\n<p>En conjunto la t\u00f3pica y t\u00edpica imagen de lo que hoy identificamos como \u201cbruja\u201d y se repite no s\u00f3lo en esos disfraces que hemos visto multiplicados cientos de veces este \u00faltimo fin de semana, sino en pegatinas para coches, carteles, anuncios varios, etc&#8230;<\/p>\n<p>Y ahora, c\u00f3mo no, viene la gran pregunta que -los humanos somos as\u00ed- nunca o casi nunca se plantea con estas cosas de los vestidos \u201ctradicionales\u201d, los disfraces, etc&#8230; Es decir, \u00bfpor qu\u00e9 los trajes de bruja son as\u00ed y no se hacen, por ejemplo, con un metro de papel de aluminio enrollado en torno al cuerpo, un par de zuecos holandeses y una gorra de jockey, por poner un ejemplo extremo?.<\/p>\n<p>Como siempre hay una respuesta en la Historia que, una vez contada, les parecer\u00e1 lo m\u00e1s razonable del Mundo.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n es bastante sencilla, la mayor parte del siglo XVII fue el punto \u00e1lgido de la llamada \u201cGran Caza de Brujas\u201d. Ciertamente hubo unos cuantos hombres que entraron a engrosar la lista de esa masacre que -p\u00e1smense- tuvo su mayor volumen de v\u00edctimas en lo que un d\u00eda ser\u00eda la mayor parte de la actual Alemania. Sin embargo, la mayor\u00eda de las v\u00edctimas eran mujeres por razones diversas que han sido explotadas, a conciencia, por determinadas interpretaciones feministas de la Historia, muy injustas para hombres como Urbain Grandier, o, sin \u00e1nimo de agotar la lista, John Proctor, que tambi\u00e9n recibieron su muy desagradable parte de aquella locura sanguinaria entre 1634 y 1692.<\/p>\n<p>Dejando aparte esa controversia para otro momento y admitida la innegable presencia mayoritaria de mujeres en el n\u00famero de las acusadas de Brujer\u00eda, ya tenemos la explicaci\u00f3n que nos desvela las razones por las que el disfraz de bruja es tal y como hoy lo conocemos y no de otra forma.<\/p>\n<p>Sencillamente porque, de alg\u00fan modo, qued\u00f3 fijado en la memoria colectiva que una bruja deb\u00eda tener el aspecto, m\u00e1s o menos, que ten\u00eda cualquier mujer del hemisferio occidental (es decir, Europa y sus colonias transatl\u00e1nticas) digamos entre 1620 y 1690.<\/p>\n<p>As\u00ed es, la mayor parte de las mujeres europeas o que hab\u00edan adoptado la moda cotidiana exportada desde Europa, vest\u00edan as\u00ed en esas fechas. Con una larga falda, una chaqueta corta ce\u00f1ida en la cintura -se llamaba \u201cropilla\u201d y era una prenda de esas que ahora llamamos \u201cunisex\u201d- y no era raro que, sobre las blancas tocas con las que se cubr\u00edan la cabeza para distinguirse de las prostitutas y otras gentes privadas de esa posesi\u00f3n tan valorada en la \u00e9poca -es decir, el honor o, al menos, la honra-, llevasen tambi\u00e9n un sombrero a la moda del momento. A saber: de ala bastante ancha y copa alta, ahusada -o m\u00e1s bien amelonada- hasta, m\u00e1s o menos, 1630 y algo m\u00e1s plana entre 1630 y finales de ese siglo XVII principal escenario de la \u201cGran Caza de Brujas\u201d. Un origen, en todo caso, para ese sombrero \u201cde bruja\u201d m\u00e1s plausible que la coroza puntiaguda llevada por los condenados por la Inquisici\u00f3n, o el sombrero muy similar utilizado en ciertos ritos paganos, carentes los dos de ala de ning\u00fan tipo, pero a\u00fan as\u00ed asociados tambi\u00e9n por algunos al origen de ese t\u00edpico y t\u00f3pico sombrero \u201cde bruja\u201d.<\/p>\n<p>En algunas zonas aisladas de Europa, como pod\u00eda ser el caso del mundo rural del Pa\u00eds de Gales, ese atuendo femenino t\u00edpico del siglo XVII sobrevivi\u00f3 hasta comienzos del siglo XIX. Es decir, lo suficiente como para que algunos esp\u00edritus rom\u00e1nticos de los que abundaron en esas fechas, decidieran convertirlo en un supuesto traje \u201ctradicional\u201d gal\u00e9s. Como fue el caso de Lady Llanover, esposa, curiosamente, del encargado de erigir el hoy famoso Big Ben de Londres, as\u00ed bautizado porque \u00e9l se llamaba, precisamente, Benjamin. Sabrosa historia que disfrutaron del placer de contar algunos historiadores como los que tomaron parte en el volumen colectivo \u201cLa invenci\u00f3n de la tradici\u00f3n\u201d, dirigido por Eric J. Hobsbawm y Terence Ranger.<\/p>\n<p><em>Voil\u00e0<\/em>. Ese es todo el misterio hist\u00f3rico que explica la raz\u00f3n por la que los disfraces de bruja que hemos visto multiplicados a cientos este \u00faltimo fin de semana son as\u00ed y no est\u00e1n compuestos por una pamela, un pantal\u00f3n de campana, una blusa estampada con flores y unos zapatos de plataforma.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/11\/Copia-de-Mujer-siglo-XVII.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-573\" title=\"Mujer europea de mediados del siglo XVII. Reconstrucci\u00f3n del autor en base a fuentes diversas\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/11\/Copia-de-Mujer-siglo-XVII.jpg\" alt=\"\" width=\"173\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/11\/Copia-de-Mujer-siglo-XVII.jpg 818w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/11\/Copia-de-Mujer-siglo-XVII-768x1327.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2013\/11\/Copia-de-Mujer-siglo-XVII-593x1024.jpg 593w\" sizes=\"(max-width: 173px) 100vw, 173px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Algo que, espero, les confirme que cuando se lee Historia no hay nada que no tenga una explicaci\u00f3n razonable, entretenida y, en casos en los que el asunto no se salda con miles de v\u00edctimas -como ocurri\u00f3 con la llamada \u201cGran Caza de Brujas\u201d-, incluso m\u00e1s o menos divertida. <em>\u00a0\u00a0<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3\u00a0 Una vez m\u00e1s llega, con la misma melancol\u00eda y la misma regularidad de la que hablaba Herman Melville al comienzo de \u201cMoby Dick\u201d, el mes de noviembre, y con \u00e9l la Noche de difuntos, que ahora, cada vez m\u00e1s, parece identificarse con el \u201cHalloween\u201d anglosaj\u00f3n importado, como muchas otras cosas, de [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[180,233,590,614,615,1228,1268,1503,2096,2177],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/571"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=571"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/571\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3574,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/571\/revisions\/3574"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=571"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=571"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=571"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}