{"id":614,"date":"2014-01-27T12:27:32","date_gmt":"2014-01-27T10:27:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=614"},"modified":"2014-01-27T12:27:32","modified_gmt":"2014-01-27T10:27:32","slug":"la-avaricia-no-es-bastante-cine-e-historia-del-tiempo-presente-el-lobo-de-wall-street-1987-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2014\/01\/27\/la-avaricia-no-es-bastante-cine-e-historia-del-tiempo-presente-el-lobo-de-wall-street-1987-2014\/","title":{"rendered":"La avaricia no es bastante. Cine e Historia del tiempo presente: \u201cEl lobo de Wall Street\u201d (1987-2014)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfLes ha gustado el t\u00edtulo?. \u00bfEso de \u201cLa avaricia no es bastante\u201d?. Pues en realidad no se me ha ocurrido a m\u00ed. No. Fue idea de un economista norteamericano, Robert Lekachman, que escribi\u00f3 en su d\u00eda un libro con ese t\u00edtulo -en ingl\u00e9s \u201cGreed is not enough\u201d- en el que evaluaba por d\u00f3nde nos iban a llevar en el futuro -es decir, hoy d\u00eda- las que entonces -los a\u00f1os 80 del siglo pasado- se llamaron \u201cReaganomics\u201d. Algo que podr\u00edamos traducir libremente como \u201clas recetas econ\u00f3micas de Ronald Reagan\u201d, pero que, por consenso, fue ortodoxamente traducido al castellano como \u201cReaganom\u00eda\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/01\/Oficinas-en-Manhattan.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-616\" title=\"Edificios de oficinas en Manhattan, ciudad de Nueva York. Foto del autor\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/01\/Oficinas-en-Manhattan.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/01\/Oficinas-en-Manhattan.jpg 1196w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/01\/Oficinas-en-Manhattan-300x201.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/01\/Oficinas-en-Manhattan-768x514.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/01\/Oficinas-en-Manhattan-1024x686.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del nombre, lo cierto es que desde que el antiguo actor de \u201cserie B\u201d entr\u00f3 en la Casa Blanca para poner en pie un pa\u00eds deca\u00eddo por su derrota en Vietnam y otros problemas, all\u00e1 por 1981, se cre\u00f3 una Econom\u00eda nueva o que, al menos, se quiso hacer pasar por nueva; aunque como veremos, antes de que este nuevo correo de la Historia acabe, ya estaba inventada, probada y puesta en pr\u00e1ctica desde el siglo XIX. Incluso antes.<\/p>\n<p>La \u201cReaganom\u00eda\u201d consisti\u00f3 principalmente en abatir todas las restricciones a la actividad econ\u00f3mica que se hab\u00edan creado o incrementado a partir de 1945 con el fin de evitar un nuevo caos econ\u00f3mico como el del \u201cCrack\u201d del 29. Ese que dio lugar a que peligrosos demagogos como Adolf Hitler pasasen de ser algo m\u00e1s que una an\u00e9cdota pol\u00edtica tan pintoresca como amenazadora.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los ide\u00f3logos de esa \u201cReaganom\u00eda\u201d el mecanismo era sencillo: la gente con dinero y con capacidad de crear m\u00e1s riqueza no debe ser molestada con impuestos, cotizaciones sociales y, en fin, excesivo intervencionismo del Estado sobre su producci\u00f3n y la comercializaci\u00f3n de la misma. La riqueza fluir\u00eda y se distribuir\u00eda gracias a lo que esos ide\u00f3logos formalizaron en la llamada \u201cCrumb theory\u201d o \u201cteor\u00eda de las migajas\u201d. \u00c9sta consist\u00eda en que, metaf\u00f3ricamente hablando, si en la mesa del rico hab\u00eda abundancia, habr\u00eda \u201csobras\u201d que ser\u00edan barridas por \u00e9ste una vez que se hubiese saciado. De ese aluvi\u00f3n de migajas tendr\u00edan que vivir, y enriquecerse, si pod\u00edan, los m\u00e1s listos que pululaban en masa bajo las metaf\u00f3ricas -o no tan metaf\u00f3ricas- mesas de los ricos.<\/p>\n<p>Les aseguro que no bromeo. Se habl\u00f3 de cosas as\u00ed con bastante seriedad en varios sitios. Incluso en la obra de algunos disidentes de la \u201cReaganom\u00eda\u201d, como David Alan Stockman, que se quejaba amargamente en su libro \u201cEl triunfo de la pol\u00edtica\u201d de que Ronald Reagan hablase mucho de esto y, en realidad, no aplicase tan brutalmente como Stockman deseaba teor\u00edas econ\u00f3micas como esa de las migajas\u00a0 Raz\u00f3n por la cual \u00e9ste, Stockman, sali\u00f3 a escape de aquel nido de bolcheviques en el que, m\u00e1s o menos, seg\u00fan \u00e9l, se estaba convirtiendo el equipo del presidente Reagan.<\/p>\n<p>Ciertamente es dif\u00edcil saber qu\u00e9 esperaba Stockman de todo aquello porque lo cierto es que esa \u201cReaganom\u00eda\u201d y sus teor\u00edas sobre, por ejemplo, la distribuci\u00f3n de la riqueza v\u00eda migajas de los ricos a los menos ricos fueron m\u00e1s que evidentemente puestas en pr\u00e1ctica desde 1981 hasta hoy mismo con resultados bien conocidos.<\/p>\n<p>Tienen precisamente ahora un resumen cinematogr\u00e1fico de primer orden de esa \u201choja de ruta\u201d en la \u00faltima pel\u00edcula del maestro Martin Scorsese, \u201cEl lobo de Wall Street\u201d, con interpretaciones magistrales entre las que destacan la de Leonardo DiCaprio, protagonista absoluto de esa estupenda lecci\u00f3n de una Historia tan reciente que llega hasta hoy mismo.<\/p>\n<p>No les voy a contar mucho, porque, se lo ruego encarecidamente, es mucho mejor que vayan a verla si quieren saber la causa de nuestros actuales males econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>En resumen, \u201cEl lobo de Wall Street\u201d nos cuenta la historia de un chiringuito financiero -Stratton Oakmont Inc. -muy similar a los que andan en los juzgados espa\u00f1oles hoy d\u00eda. Todo empieza cuando un a\u00fan inocente pero ambicioso y joven Jordan Belfort -el personaje que interpreta DiCaprio- trata de abrirse paso en Wall Street en una venerable compa\u00f1\u00eda de venta de valores. All\u00ed aprende, casi el primer d\u00eda, que todo consiste en vender humo para conseguir que el dinero de sus clientes pase a sus manos y no se mueva de all\u00ed&#8230;<\/p>\n<p>\u00bfLes suena verdad?. La t\u00e9cnica le es explicada, perfectamente, por Mark Hanna. Un \u201cbroker\u201d protot\u00edpico de aquellos -para algunos- \u201cfelices ochenta\u201d del siglo XX interpretado magn\u00edficamente por Mathew McConaughey que, dejando aparte detalles escabrosos -y muy divertidos tal y como se cuentan en la pel\u00edcula-, le traza el gui\u00f3n de c\u00f3mo hacerse rico en ese mundo dominado ya por la Reaganom\u00eda.<\/p>\n<p>Y Belfort, que es un personaje tan hist\u00f3rico como Mark Hanna y otros que aparecen en la pel\u00edcula (como pueden comprobar, si leen ingl\u00e9s, en el art\u00edculo online de David Haglund: \u201cHow accurate is The wolf of Wall Street?\u201d) aplica al pie de la letra todos esos consejos que se resumen b\u00e1sicamente en el grito de guerra de Mark Hanna cuando empiezan las ventas de acciones en la venerable firma en la que trabajan \u00e9l y Belfort: \u201c\u00a1A follar!\u201d. La v\u00edctima de ese verbo es, por supuesto, el pardillo que, m\u00e1s o menos rico, m\u00e1s o menos informado, compra, por avaricia y miedo -ambos excitados por la labia del vendedor, de \u201cbrokers\u201d como Belfort y Hanna- acciones que, en realidad, como reconocen los protagonistas de la pel\u00edcula, son poco m\u00e1s que humo.<\/p>\n<p>Tras unos quince a\u00f1os de excesos de todo tipo, reflejados otra vez magistralmente por Scorsese en la pantalla -sexo orgi\u00e1stico, organizaci\u00f3n sectaria de empresas que s\u00f3lo tienen como objetivo desplumar al pr\u00f3jimo que quede a su alcance, yates de lujo, coches de lujo, prostitutas de lujo, drogas de dise\u00f1o&#8230; todo en cantidades abrumadoras- el chiringuito se viene abajo y nos deja una hermosa lecci\u00f3n que se ha repetido, una y otra vez, en el cine y la Literatura desde que todo esto empez\u00f3 all\u00e1 por 1981.<\/p>\n<p>Antes que Scorsese la han contado notables derechistas, como Tom Wolfe, en su libro \u201cLa hoguera de las vanidades\u201d, mejor que su adaptaci\u00f3n al cine, m\u00e1s ingenua. Incluso aparece en pel\u00edculas m\u00e1s o menos para ni\u00f1os como \u201cPretty Woman\u201d o la adaptaci\u00f3n de Peter Pan hecha por Steven Spielberg poco despu\u00e9s, donde el chico que perdi\u00f3 su sombra y no quer\u00eda crecer -interpretado por un maduro Robin Williams- se ha convertido, como dicen en la pel\u00edcula, en un pirata. Uno que, como el personaje de Richard Gere en la archifamosa \u201cPretty woman\u201d, hunde empresas para revenderlas y gana mucho dinero con ese tr\u00e1fico de humo, similar al \u201ctrile\u201d organizado por la fauna que Scorsese refleja en \u201cEl lobo de Wall Street\u201d, que nada sabe sino ganar dinero a costa de lo que sea.<\/p>\n<p>En resumen, esa pel\u00edcula nos cuenta una historia muy vieja: la de que nuestro sistema econ\u00f3mico funciona a base de manipular la ambici\u00f3n ajena, provocando una intoxicaci\u00f3n de euforia que se desvanece, m\u00e1s o menos, cada cinco a\u00f1os. Juan Bautista Lasala, un guipuzcoano metido a \u201cbroker\u201d en el Nueva York de hacia 1840 lo contaba con todo detalle en una serie de cartas que, afortunadamente, su sobrino, el futuro duque de Mandas, el \u00faltimo embajador de Espa\u00f1a ante la reina Victoria en el a\u00f1o 1900, guard\u00f3 en su archivo personal y as\u00ed el que esto escribe las pudo leer, asombrado por la persistencia del fen\u00f3meno a lo largo de m\u00e1s de un siglo, incorpor\u00e1ndolas a su tesis doctoral.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/01\/Publicidad-inmobiliaria-sobre-una-endeble-base-las-habichuelas.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-617\" title=\"Una premonitoria publicidad inmobiliaria en el Manhattan del a\u00f1o 2003. El sue\u00f1o de la casa so\u00f1ada se eleva sobre una endeble base, el \u00e1rbol de las habichuelas m\u00e1gicas de Jack que tendr\u00e1 que ser cortado de ra\u00edz. Foto del autor\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/01\/Publicidad-inmobiliaria-sobre-una-endeble-base-las-habichuelas.jpg\" alt=\"\" width=\"196\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/01\/Publicidad-inmobiliaria-sobre-una-endeble-base-las-habichuelas.jpg 780w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/01\/Publicidad-inmobiliaria-sobre-una-endeble-base-las-habichuelas-196x300.jpg 196w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/01\/Publicidad-inmobiliaria-sobre-una-endeble-base-las-habichuelas-768x1174.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/01\/Publicidad-inmobiliaria-sobre-una-endeble-base-las-habichuelas-670x1024.jpg 670w\" sizes=\"(max-width: 196px) 100vw, 196px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Y ahora, si quieren saber c\u00f3mo es posible que una de las principales plazas financieras del Mundo funcione -y nos haga funcionar- seg\u00fan ese esquema tan demencial desde hace casi dos siglos, vayan, por favor, a ver \u201cEl lobo de Wall Street\u201d y f\u00edjense atentamente. Sobre todo en las escenas finales, donde descubrir\u00e1n que el vicio no tiene castigo alguno y sigue vivo, aliment\u00e1ndose de la ignorancia y la ambici\u00f3n ajena, escribiendo o, m\u00e1s bien, dictando as\u00ed nuestra Historia del tiempo presente. Vean, reflexionen sobre lo que vean en la pantalla y recu\u00e9rdenlo bien.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 \u00bfLes ha gustado el t\u00edtulo?. \u00bfEso de \u201cLa avaricia no es bastante\u201d?. Pues en realidad no se me ha ocurrido a m\u00ed. 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