{"id":629,"date":"2014-02-10T12:30:13","date_gmt":"2014-02-10T11:30:13","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=629"},"modified":"2025-04-07T14:44:40","modified_gmt":"2025-04-07T12:44:40","slug":"el-ingenio-del-ingeniero-homenaje-a-pedro-manuel-de-ugartemendia-en-la-enesima-reconstruccion-de-san-sebastian-1814-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2014\/02\/10\/el-ingenio-del-ingeniero-homenaje-a-pedro-manuel-de-ugartemendia-en-la-enesima-reconstruccion-de-san-sebastian-1814-2014\/","title":{"rendered":"El ingenio del ingeniero. Homenaje a Pedro Manuel de Ugartemendia en la en\u00e9sima reconstrucci\u00f3n de San Sebasti\u00e1n  (1814-2014)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Dado el tren de \u201ctormentas perfectas\u201d que est\u00e1 sufriendo todo el arco atl\u00e1ntico europeo -Galicia, Asturias, Cantabria, Pa\u00eds Vasco, Gal\u00e9s&#8230;- sab\u00eda que, tarde o temprano, algo ten\u00eda que escribir del tema. Lo que no sab\u00eda era por d\u00f3nde enfocar el asunto diciendo algo m\u00ednimamente sensato sobre ello y que, adem\u00e1s, tuviera que ver con la Historia. Que de eso se trata en esta p\u00e1gina, como ya se habr\u00e1n percatado, quienes la leen cada lunes.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/02\/31agosto-DV-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-630\" title=\"Drenando agua en la calle 31 de agosto. Foto Jos\u00e9 Mari L\u00f3pez (DV) \" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/02\/31agosto-DV-1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/02\/31agosto-DV-1.jpg 800w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/02\/31agosto-DV-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/02\/31agosto-DV-1-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El problema, al final, se resolvi\u00f3 dando un nuevo repaso a los d\u00e9ficits del Bicentenario de la Guerra de Independencia en el Pa\u00eds Vasco y, m\u00e1s concretamente, en San Sebasti\u00e1n.<\/p>\n<p>Fue as\u00ed como, por asociaci\u00f3n de ideas, me acord\u00e9 de Pedro Manuel de Ugartemendia. Un protagonista de aquellos hechos y que, adem\u00e1s, construy\u00f3 la ciudad que el mar ha estado a punto de tragarse en estos \u00faltimos siete d\u00edas.<\/p>\n<p>Es un personaje, como muchos de aquella \u00e9poca -por ejemplo su convecino, el muy reaccionario Juan Bautista de Erro-, rodeado de circunstancias novelescas, dignas de Baroja o de Alejandro Dumas padre, y desde luego digno de algo m\u00e1s s\u00f3lido que menciones sueltas aqu\u00ed y all\u00e1 en diferentes art\u00edculos. Personalmente no s\u00e9 a fecha de hoy, y tras estudiarlo siguiendo su pista por muchos archivos -desde los guipuzcoanos hasta el General Militar de Segovia-, si era un h\u00e9roe y, en tal caso, qu\u00e9 clase de h\u00e9roe era.<\/p>\n<p>Uno de los estudiosos de la obra de Ugartemendia, el profesor Fern\u00e1ndez Altuna, dice que desde 1798 era oficial de Infanter\u00eda con grado de capit\u00e1n. Sin embargo, durante la que luego se llamar\u00e1 Guerra de Independencia, no se le conoce una actividad militar contra el invasor napole\u00f3nico como la de su pariente Juan Jos\u00e9 de Ugartemendia, que pide expresamente en el a\u00f1o 1808 ser destinado al frente peninsular para combatir como oficial en el lugar de mayor peligro. Una decidida actitud que le lleva a morir pocos d\u00edas despu\u00e9s de la batalla de San Marcial, donde las energ\u00edas y el buen humor de este otro andoaindarra de apellido Ugartemendia no dieron para m\u00e1s, tras conducir a aquella aplastante victoria a los voluntarios guipuzcoanos reclutados por Gaspar de Jauregui.<\/p>\n<p>En efecto, por lo que s\u00e9 a trav\u00e9s de varios documentos, Pedro Manuel no combate al invasor napole\u00f3nico con las armas en la mano. De hecho, en esas fechas, por ejemplo en el a\u00f1o 1811, est\u00e1 en Tolosa -una de las principales guarniciones napole\u00f3nicas en territorio guipuzcoano- haciendo ping\u00fces negocios de terrenos con un vecino de esa villa al que en 1813 se le formar\u00e1 proceso por afrancesado.<\/p>\n<p>Es muy probable que Pedro Manuel estuviese jugando en esos momentos un arriesgado papel como informante de las tropas que resisten en esas fechas al invasor, jug\u00e1ndose el ser fusilado si era cogido en esa delicada misi\u00f3n que, en el verano de 1813, se revelar\u00e1 como fundamental para que los ej\u00e9rcitos aliados se apunten la gran victoria de Vitoria que sacude a toda Europa, mostrando lo cerca que est\u00e1 el fin de Napole\u00f3n.<\/p>\n<p>Es lo que hay que deducir del hecho de las excelentes relaciones en las que estaba Pedro Manuel de Ugartemendia con el jefe del partido liberal guipuzcoano, el conde de Villafuertes, y la rapidez con la que se le asign\u00f3 la misi\u00f3n de trazar el plan de reconstrucci\u00f3n de la ciudad en el a\u00f1o 1813. Tarea que, sin lugar a dudas, no hubiera reca\u00eddo en un afrancesado. Ni siquiera en un juramentado. Es decir, aquellos que &#8211; seg\u00fan la divisi\u00f3n de Miguel Artola en su estudio cl\u00e1sico sobre el tema- se limitan a jurar por fuerza mayor a Jos\u00e9 I, tratando de sobrevivir a la ocupaci\u00f3n como mejor pueden.<\/p>\n<p>De su militancia liberal, y por tanto antiafrancesada, dan tambi\u00e9n buena prueba los locuaces informes que sobre \u00e9l escriben algunos cl\u00e9rigos de San Sebasti\u00e1n en el a\u00f1o 1823, una vez que la plaza est\u00e1 ocupada por los Cien Mil Hijos de San Luis que han repuesto \u201cmanu militari\u201d a Fernando VII como rey absoluto. En alguno de ellos lo se\u00f1alan como liberal, aunque moderado. Por lo tanto uno de esos que hacen causa com\u00fan con los absolutistas para combatir a Napole\u00f3n, sin que eso les impida combatirse mutuamente despu\u00e9s de haber derrocado al llamado \u201cTirano de Europa\u201d.<\/p>\n<p>Tras avatares tan nebulosos como los de su papel en la Guerra de Independencia, Pedro Manuel morir\u00e1, bastante rico, en Bayona. Refugiado, con muchos a\u00f1os a la espalda que le impiden ejercer el grado de oficial militar con el que firma en la documentaci\u00f3n, huyendo del brutal asedio con el que los carlistas -sus viejos camaradas durante la Guerra de Independencia, sus enemigos pol\u00edticos en 1823- estrechan a San Sebasti\u00e1n una vez m\u00e1s en 20 a\u00f1os. Esta vez bombardeando la ciudad que \u00e9l, Pedro Manuel de Ugartemendia, ha ayudado a reconstruir, ganando en el envite considerables cantidades de dinero como accionista de la Sociedad de Reconstrucci\u00f3n de San Sebasti\u00e1n\u00a0 junto con su mujer.<\/p>\n<p>Las virtudes del plan con el que al final hizo posible esa ciudad que los carlistas intentan arrasar desde 1833, as\u00ed como algunos aspectos de la vida de este oficial, ingeniero y arquitecto, han sido ponderadas por otros historiadores. Caso por ejemplo del ya mencionado profesor Jos\u00e9 Javier Fern\u00e1ndez Altuna, que le dedic\u00f3 un estudio muy a fondo en la revista de Historia de Andoain \u201cLey\u00e7aur\u201d en el a\u00f1o 2006. O Ferm\u00edn Mu\u00f1oz Echabeguren, que tambi\u00e9n lo destac\u00f3 en su obra sobre la reconstrucci\u00f3n de la ciudad, publicada igualmente en el a\u00f1o 2006, o, ya sin ir tan lejos, por Jos\u00e9 Antonio Azpiazu en el suplemento que este peri\u00f3dico dedic\u00f3 en su edici\u00f3n en papel a los acontecimientos del 31 de agosto de 1813.<\/p>\n<p>Todos ellos se\u00f1alan que era un plan innovador y Azpiazu, coincidiendo en ello con el arquitecto Pi Chevrot -y con el \u00faltimo art\u00edculo en papel del que estas l\u00edneas escribe, \u201cSan Sebasti\u00e1n antes del incendio de 1813\u201d-, tambi\u00e9n indica que transform\u00f3 una ciudad de planta irregular, de trazado muy desigual, en una ciudad neocl\u00e1sica, racional, despejada por una traza en cuadricula estrictamente geom\u00e9trica. Eliminando as\u00ed recovecos, cuestas y otros aspectos muy pintorescos -como dec\u00eda Pi Chevrot en su reciente exposici\u00f3n sobre el tema, patrocinada por Kutxabank este verano de 2013- para una ciudad con las comodidades actuales -desag\u00fces, alcantarillas eficaces, etc&#8230;-, pero que, en la pr\u00e1ctica del 1800, se traduc\u00eda en escasa salubridad y en inundaciones parciales cada vez que ca\u00edan lluvias considerables. Lo cual ocurr\u00eda en San Sebasti\u00e1n en esa fecha con tanta frecuencia como hoy d\u00eda.<\/p>\n<p>La eficacia de ese planteamiento urban\u00edstico se ha visto en estas dos \u00faltimas semanas, cuando el agua ha corrido por esas calles rectil\u00edneas sin llegar a embalsarse como ocurr\u00eda antes de 1813.<\/p>\n<p>Naturalmente quienes han sufrido con m\u00e1s ferocidad ese embate dir\u00e1n que de poco les ha servido. Sin embargo, a eso lo justo, desde el punto de vista hist\u00f3rico, es a\u00f1adir que Pedro Manuel de Ugartemendia ejecut\u00f3 el mejor de los planes posibles -al menos el mejor de los que le dejaron poner en pr\u00e1ctica- y que si el agua ha llegado tan adentro en la plaza es porque \u00e9sta, muchos a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, crey\u00f3 prudente arrasar las murallas -incluidas las del lado del Mar- y abrir all\u00ed un paseo que se ha convertido en una verdadera catarata al no encontrar el agua ninguna defensa como la que formaba el pastel\u00f3n de la Zurriola, que serv\u00eda tanto de paseo mar\u00edtimo como de rompeolas. Aparte de como fortificaci\u00f3n militar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/02\/Ingeniero-militar-espa\u00f1ol-circa-1812.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-631\" title=\"Ingeniero militar espa\u00f1ol (c. 1812). Reconstrucci\u00f3n del autor en base a fuentes diversas\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/02\/Ingeniero-militar-espa\u00f1ol-circa-1812.jpg\" alt=\"\" width=\"172\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/02\/Ingeniero-militar-espa\u00f1ol-circa-1812.jpg 1015w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/02\/Ingeniero-militar-espa\u00f1ol-circa-1812-768x1334.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/02\/Ingeniero-militar-espa\u00f1ol-circa-1812-590x1024.jpg 590w\" sizes=\"(max-width: 172px) 100vw, 172px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En definitiva, lo ocurrido es nefasto, pero podr\u00eda haber sido mucho peor de haber ca\u00eddo sobre una ciudad sin murallas pero tambi\u00e9n sin la traza ordenada, neocl\u00e1sica, l\u00edmpida, que traz\u00f3 Pedro Manuel de Ugartemendia mientras junto con otros eminentes burgueses donostiarras reconstru\u00eda una de las ciudades m\u00e1s caras de Europa, embols\u00e1ndose con ello una muy decente fortuna. Para terminar de contarlo todo.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3\u00a0 Dado el tren de \u201ctormentas perfectas\u201d que est\u00e1 sufriendo todo el arco atl\u00e1ntico europeo -Galicia, Asturias, Cantabria, Pa\u00eds Vasco, Gal\u00e9s&#8230;- sab\u00eda que, tarde o temprano, algo ten\u00eda que escribir del tema. 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