{"id":652,"date":"2014-03-24T12:36:51","date_gmt":"2014-03-24T10:36:51","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=652"},"modified":"2014-03-24T12:36:51","modified_gmt":"2014-03-24T10:36:51","slug":"anatomia-de-un-hecho-historico-notas-breves-sobre-la-muerte-de-adolfo-suarez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2014\/03\/24\/anatomia-de-un-hecho-historico-notas-breves-sobre-la-muerte-de-adolfo-suarez\/","title":{"rendered":"Anatom\u00eda de un hecho hist\u00f3rico. Notas breves sobre la muerte de Adolfo Su\u00e1rez"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p>Con permiso de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, asistimos desde mediados de la semana pasada a la cr\u00f3nica de una muerte anunciada. Muerte que se confirm\u00f3 a las 15:15 de la tarde de ayer domingo.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/03\/Cercas-portada-ed.-bolsillo-2009.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-653\" title=\"Portada de la edici\u00f3n de bolsillo de \"Anatom\u00eda de un instante\" de Javier Cercas (2010)\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/03\/Cercas-portada-ed.-bolsillo-2009-192x300.jpg\" alt=\"\" width=\"192\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/03\/Cercas-portada-ed.-bolsillo-2009-192x300.jpg 192w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/03\/Cercas-portada-ed.-bolsillo-2009-768x1197.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/03\/Cercas-portada-ed.-bolsillo-2009-657x1024.jpg 657w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/03\/Cercas-portada-ed.-bolsillo-2009.jpg 957w\" sizes=\"(max-width: 192px) 100vw, 192px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Se trataba de una muerte que, valga el adjetivo, podemos calificar de hist\u00f3rica porque el que mor\u00eda era un hombre, pero no cualquier hombre sino Adolfo Su\u00e1rez. El pol\u00edtico que desde las oscuras trastiendas del r\u00e9gimen franquista condujo a Espa\u00f1a hasta una democracia m\u00e1s o menos homologable a las del resto de Europa. Tan homologable que, al final, se dej\u00f3 entrar a ese estado marginal y marginado en el que se hab\u00eda convertido Espa\u00f1a desde 1939, al seno de la futura Uni\u00f3n Europea de la que, de hecho, por si nos hemos olvidado, fue socio fundador.<\/p>\n<p>Llevan casi cuatro d\u00edas hablando de \u00e9l, de Adolfo Su\u00e1rez, echando pel\u00edculas, reportajes, entrevistas a quienes trataron y conocieron al que desde ayer es ya s\u00f3lo un hombre ilustre difunto. Por esa misma raz\u00f3n este correo de la Historia que, l\u00f3gicamente, no puede dejar pasar por alto ese hecho hist\u00f3rico producido ayer mismo, ser\u00e1 breve. Para no a\u00f1adir ruido de m\u00e1s al estruendo que se ha formado sobre alguien que, a decir verdad, llevaba olvidado bastante tiempo, salvo alusiones muy puntuales, relativas muchas de ellas a la destructiva enfermedad que llevaba min\u00e1ndolo desde el a\u00f1o 2003.<\/p>\n<p>Por eso hoy s\u00f3lo quer\u00eda recordarles respecto a la muerte de Adolfo Su\u00e1rez que es una buena ocasi\u00f3n para retornar al que, de momento, es uno de los mejores libros de Historia -s\u00ed, lo es- escritos sobre esa \u00e9poca de la Transici\u00f3n de la Dictadura franquista al r\u00e9gimen democr\u00e1tico. Ese proceso que Adolfo Su\u00e1rez, podr\u00edamos decir, cre\u00f3 y dirigi\u00f3 en los apenas cinco a\u00f1os que dur\u00f3 una fulgurante carrera pol\u00edtica que es lo que, al fin y al cabo, va a justificar todos los homenajes que se le van a rendir que, de hecho, se le estaban rindiendo ya desde ayer.<\/p>\n<p>El libro en cuesti\u00f3n se titula \u201cAnatom\u00eda de un instante\u201d, lo firma Javier Cercas y data de hace ya unos cuantos a\u00f1os, siendo su primera edici\u00f3n de 2009. L\u00e9anlo si quieren saber qui\u00e9n fue realmente el personaje hist\u00f3rico llamado Adolfo Su\u00e1rez.<\/p>\n<p>\u201cAnatom\u00eda de un instante\u201d describe no s\u00f3lo la vida de este hombre, sino la de otros muchos que le rodearon en ese instante al que alude el t\u00edtulo de la obra -el golpe de estado del 23-F- que es el eje en torno al que gira este libro de Historia reciente de Espa\u00f1a. Pero es que el profesor Cercas, a la manera de Plutarco, sabe que la vida de un hombre relevante -como lo fue Su\u00e1rez, se est\u00e9 m\u00e1s o menos de acuerdo con su trayectoria pol\u00edtica- se conoce mejor comparando su vida con la de aquellos que le rodearon. Y especialmente con la de aquellos que le rodearon en el momento \u00e1lgido de su existencia, como lo fue aquella noche del 23 al 24 de febrero del a\u00f1o 1981 en el que la carrera pol\u00edtica de Adolfo Su\u00e1rez acababa. Personajes como el l\u00edder del Partido Comunista espa\u00f1ol Santiago Carrillo o el general Guti\u00e9rrez Mellado que, junto con Adolfo Su\u00e1rez, fueron los \u00fanicos representantes pol\u00edticos, presentes aquella noche triste en el Congreso de los Diputados, que no agacharon la cabeza ante los que intentaban, por medio de una tambi\u00e9n muy triste farsa, llevar a Espa\u00f1a al oscuro rinc\u00f3n en el que la hab\u00edan metido en el a\u00f1o 1939.<\/p>\n<p>S\u00ed, hoy quiz\u00e1s el mejor homenaje que se puede hacer a Adolfo Su\u00e1rez es recuperar la memoria, la Historia de qui\u00e9n fue, leyendo la reconstrucci\u00f3n de ese instante hecha por Javier Cercas.<\/p>\n<p>Puede discutirse que esa sea la verdad, toda la verdad y nada m\u00e1s que la verdad sobre lo que fue la vida p\u00fablica de Adolfo Su\u00e1rez, pero desde luego es el mejor punto de partida para no olvidar, para saber el porqu\u00e9 de ese expectante recuerdo con el que hemos vivido, y vamos a vivir, los pr\u00f3ximos d\u00edas.<\/p>\n<p>Con \u201cAnatomia de un instante\u201d, quiz\u00e1s, aprender\u00e1n que el estilo pol\u00edtico de Adolfo Su\u00e1rez qued\u00f3, desgraciadamente, enterrado en los d\u00edas y meses posteriores a aquel instante del invierno de 1981 del que habla la obra de Cercas. Un estilo, una manera de hacer Pol\u00edtica con \u201cP\u201d may\u00fascula que fue, b\u00e1sicamente, el de pol\u00edticos -como \u00e9l, como el alcalde de Bilbao I\u00f1aki Azkuna tambi\u00e9n fallecido esta \u00faltima semana- que, siquiera por instinto, sab\u00edan hasta qu\u00e9 punto pod\u00eda tensarse una cuerda sin llegar a romperla y para que vibrase al gusto de una mayor\u00eda de ciudadanos.<\/p>\n<p>Un arte que evidentemente -s\u00f3lo hacia falta ver muchos telediarios en los que se dio ayer la noticia de la muerte de Adolfo Su\u00e1rez- se ha perdido, dejando, al parecer, la cosa p\u00fablica espa\u00f1ola en manos de personajes que todav\u00eda se asombran de la ira que, este mismo s\u00e1bado, recorr\u00eda en forma de manifestaci\u00f3n masiva las calles de Madrid y trataban de explicar todo eso no en base a actos propios -cheques en blanco a cuasi monopolios empresariales para explotar al ciudadano medio, condiciones financieras abusivas de todo tipo amparadas legalmente, precariedad laboral rozando tambi\u00e9n toda clase de abusos&#8230;-, sino a conspiraciones de violentos grup\u00fasculos mal llamados \u201cantisistema\u201d o a discursos de actores con residencia fijada en Cuba.<\/p>\n<p>Accidente geogr\u00e1fico \u00e9ste que, al parecer, explicar\u00eda y disculpar\u00eda cualquier error, o bajeza, de esos representantes p\u00fablicos que hoy, en su mayor\u00eda, est\u00e1n muy lejos de aquella pol\u00edtica de los a\u00f1os de la Transici\u00f3n encarnada en buena medida en Adolfo Su\u00e1rez. V\u00e9ase sino la fatal deriva de algunos de sus ministros como el sr. Lagares -de qui\u00e9n trat\u00e1bamos aqu\u00ed la semana pasada-, desde los llamados \u201cPactos de La Moncloa\u201d redactados con Su\u00e1rez, a la creaci\u00f3n, e inflado, de la burbuja inmobiliaria que a\u00fan hoy devora la econom\u00eda espa\u00f1ola&#8230;<\/p>\n<p>Una zafia, perversa e ignorante manera de ver y llevar la cosa p\u00fablica y el malestar de la misma, que pol\u00edticos de la altura del que se ha ido ayer no hubieran cometido el error de poner siquiera en boca, sabiendo lo suficiente de Historia como para intuir que cosas as\u00ed y mucho peores -por ejemplo la reedici\u00f3n actual de \u00edconos de la lucha callejera, como las barricadas de la insurrecci\u00f3n parisina de 1832 que inspiraron a Victor Hugo \u201cLos miserables\u201d (eso s\u00ed que era violencia \u201cantisistema\u201d)- surg\u00edan, y surgen, ante todo, de un malestar elevado a la categor\u00eda de colectivo, que es lo primero que un pol\u00edtico digno de ese nombre trata siempre de evitar. Al menos en una democracia tambi\u00e9n digna de ese nombre.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/03\/Barricadas-en-el-Par\u00eds-de-1832.-Ilustraci\u00f3n-de-Bellenger-para-Los-miserables.-Ejempolar-de-La-colecci\u00f3n-Reding.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-654\" title=\"Barricadas en el Par\u00eds de 1832. Ilustraci\u00f3n de Bellenger para \"Los miserables\" de V\u00edctor Hugo (c. 1890). Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/03\/Barricadas-en-el-Par\u00eds-de-1832.-Ilustraci\u00f3n-de-Bellenger-para-Los-miserables.-Ejempolar-de-La-colecci\u00f3n-Reding-183x300.jpg\" alt=\"\" width=\"183\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/03\/Barricadas-en-el-Par\u00eds-de-1832.-Ilustraci\u00f3n-de-Bellenger-para-Los-miserables.-Ejempolar-de-La-colecci\u00f3n-Reding-183x300.jpg 183w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/03\/Barricadas-en-el-Par\u00eds-de-1832.-Ilustraci\u00f3n-de-Bellenger-para-Los-miserables.-Ejempolar-de-La-colecci\u00f3n-Reding-768x1257.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/03\/Barricadas-en-el-Par\u00eds-de-1832.-Ilustraci\u00f3n-de-Bellenger-para-Los-miserables.-Ejempolar-de-La-colecci\u00f3n-Reding-626x1024.jpg 626w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/03\/Barricadas-en-el-Par\u00eds-de-1832.-Ilustraci\u00f3n-de-Bellenger-para-Los-miserables.-Ejempolar-de-La-colecci\u00f3n-Reding.jpg 1056w\" sizes=\"(max-width: 183px) 100vw, 183px\" \/><\/a><\/p>\n<p>S\u00ed, lean \u201cAnatom\u00eda de un instante\u201d. Y saquen de ah\u00ed las conclusiones oportunas. Ese es el mejor homenaje que podr\u00e1n hacer a Adolfo Su\u00e1rez Gonz\u00e1lez, que ya desde ayer mismo es un personaje clave de la Historia de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Con permiso de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, asistimos desde mediados de la semana pasada a la cr\u00f3nica de una muerte anunciada. Muerte que se confirm\u00f3 a las 15:15 de la tarde de ayer domingo. 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