{"id":663,"date":"2014-04-14T11:30:55","date_gmt":"2014-04-14T09:30:55","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=663"},"modified":"2024-04-21T13:27:11","modified_gmt":"2024-04-21T11:27:11","slug":"aprendiendo-con-el-baron-rojo-una-breve-leccion-de-historia-sobre-la-primera-guerra-mundial-1914-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2014\/04\/14\/aprendiendo-con-el-baron-rojo-una-breve-leccion-de-historia-sobre-la-primera-guerra-mundial-1914-2014\/","title":{"rendered":"Aprendiendo con el \u201cBar\u00f3n Rojo\u201d. Una breve lecci\u00f3n de Historia sobre la Primera Guerra Mundial (1914-2014)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p>A lo mejor hoy hubiera sido m\u00e1s apropiado hablar de la Segunda Rep\u00fablica, ya que este lunes cae en el mismo d\u00eda en el que oficialmente fue proclamado aquel r\u00e9gimen que tantas esperanzas trajo a Espa\u00f1a y que, al final, como tantas otras buenas intenciones, acab\u00f3 empedrando el pavimento del Infierno, como se suele, o se sol\u00eda, decir.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-664 size-medium\" title=\"Ilustraci\u00f3n para la portada de la edici\u00f3n espa\u00f1ola de la autobiograf\u00eda de Manfred Von Richtofen \" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/04\/Richtofen-portada-182x300.jpg\" alt=\"\" width=\"182\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/04\/Richtofen-portada-182x300.jpg 182w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/04\/Richtofen-portada-768x1266.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/04\/Richtofen-portada-621x1024.jpg 621w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/04\/Richtofen-portada.jpg 929w\" sizes=\"(max-width: 182px) 100vw, 182px\" \/><\/p>\n<p>Un infierno con forma de dictadura que entroniz\u00f3, entre otros muchos males -y parece que la cosa va para largo-, un reinado de la mediocridad que a\u00fan persiste en\u00a0 este pa\u00eds y le sigue pasando abultadas facturas. Desde tener a pr\u00e1cticamente todas sus universidades p\u00fablicas en el \u00faltimo puesto de la valoraci\u00f3n a nivel internacional, hasta una \u201cimagen-pa\u00eds\u201d que, de momento, por razones a estudiar, no parece haber superado el nivel de la \u201cCarmen\u201d de M\u00e9rim\u00e9e.<\/p>\n<p>Sin embargo, prefiero reservar la ocasi\u00f3n de hablar de esa desgraciada -en casi todos los sentidos del t\u00e9rmino- Segunda Rep\u00fablica espa\u00f1ola para el aniversario del Desembarco de Normand\u00eda -esto es, para el 6 de junio de este a\u00f1o- por razones que ya explicar\u00e9 ese d\u00eda.<\/p>\n<p>Hoy prefiero hablar de un hallazgo hecho gracias a ese centenario de la Primera Guerra Mundial del que ya he hablado en varias ocasiones en este correo del Historia.<\/p>\n<p>El hallazgo en cuesti\u00f3n es \u201cEl avi\u00f3n rojo de combate\u201d, una peque\u00f1a autobiograf\u00eda de Manfred Von Richtofen, el famoso \u201cBar\u00f3n Rojo\u201d, que ha puesto a nuestro alcance una editorial de Granada, Macad\u00e1n Libros.<\/p>\n<p>Les invit\u00f3 a que la descubran para conocer mejor a ese personaje, m\u00edtico a pesar de que su Historia no tiene a\u00fan ni cien a\u00f1os, convertido en un verdadero icono de muestra cultura popular reflejado en m\u00faltiples facetas. Desde las mejores pel\u00edculas rodadas sobre la versi\u00f3n a\u00e9rea de esa guerra que ahora va a cumplir cien a\u00f1os -\u201cLas \u00e1guilas azules\u201d y \u201cEl bar\u00f3n rojo\u201d- hasta el nombre de uno de los m\u00e1s potentes grupos de Heavy Metal espa\u00f1ol, pasando por gui\u00f1os en series de dibujos animados como &#8220;Los Autos locos\u201d o \u201cLos Simpson\u201d.<\/p>\n<p>A m\u00ed lo que m\u00e1s me ha interesado de ese breve libro escrito poco antes de que Von Richtofen recibiera su herida mortal, es la lecci\u00f3n de Historia que nos da en sus p\u00e1ginas. No me refiero s\u00f3lo a detalles sobre esos combates a\u00e9reos que a todos nos dan vueltas ahora mismo en la imaginaci\u00f3n, como, por ejemplo, que los pilotos protagonistas de los mismos los llamasen \u201cpeleas de perros\u201d, o acerca de cuestiones t\u00e9cnicas que el editor del libro ha cuidado especialmente en las notas a pie de p\u00e1gina y en los ap\u00e9ndices.<\/p>\n<p>No, lo m\u00e1s interesante, para m\u00ed, en \u201cEl avi\u00f3n rojo de combate\u201d es c\u00f3mo el joven as de la reci\u00e9n nacida fuerza a\u00e9rea alemana nos aclara, con un estilo magn\u00e9tico y directo, algunos aspectos que podr\u00edan estar m\u00e1s o menos oscuros sobre aquella guerra que ahora va a cumplir cien a\u00f1os.<\/p>\n<p>En el art\u00edculo anterior en el que les hablaba de esa guerra -\u201cA\u00f1o nuevo, centenario nuevo\u201d- yo esperaba que ese centenario sirviera para esclarecer, en efecto, puntos oscuros sobre la memoria que ha quedado de aquellos hechos. Concretamente sobre la pretendida barbarie de los alemanes de aquella \u00e9poca. Para unos un mito que pretende extender abusivamente hacia atr\u00e1s en el tiempo las atrocidades nazis. Para otros un art\u00edculo de fe que tendr\u00eda sus or\u00edgenes en la machacona propaganda aliada que trataba de demostrar que los \u201cbuenos\u201d eran los franceses, los brit\u00e1nicos, los estadounidenses&#8230; enfrentados a unos alemanes que ellos calificaban como \u201chunos\u201d&#8230;<\/p>\n<p>Pues bien, el \u201cBar\u00f3n Rojo\u201d responde perfectamente a esa pregunta en esta autobiograf\u00eda. As\u00ed es, en ese libro Manfred Von Richtofen se muestra como lo que era: un perfecto \u201cjunker\u201d prusiano. Es decir, un miembro de esa nobleza de terratenientes que en Espa\u00f1a equivaldr\u00eda a la que Berlanga satiriz\u00f3 en su serie de \u201cLa Escopeta Nacional\u201d. As\u00ed nos encontramos en las p\u00e1ginas de \u201cEl avi\u00f3n rojo de combate\u201d un joven aventurero y audaz, transido de la propia importancia de su familia y que considera la guerra, al servicio de la patria, como el mejor de los fines.<\/p>\n<p>Desde ah\u00ed, con toda sinceridad, Von Richtofen revela, al menos en dos ocasiones, que la propaganda aliada era algo m\u00e1s que propaganda.<\/p>\n<p>Von Richtofen, entonces un teniente de Caballer\u00eda en un regimiento de Ulanos (es decir, lo que por aqu\u00ed llamamos \u201clanceros\u201d), cuenta por ejemplo, en la p\u00e1gina 30 de esta edici\u00f3n espa\u00f1ola de su autobiograf\u00eda, que, apenas han entrado en territorio enemigo, tendr\u00e1n choques con\u00a0 la poblaci\u00f3n civil. En Arlon el propio Von\u00a0 Richtofen se ver\u00e1 rodeado por una multitud hostil a la que casi est\u00e1 a punto de dispersar a pistoletazos. Despu\u00e9s de eso confiesa que se ha enterado de que gente de esa poblaci\u00f3n se hab\u00eda resistido a la Caballer\u00eda alemana e incluso hab\u00eda atacado su hospital militar, por lo que, en las propias palabras del futuro \u201cBar\u00f3n Rojo\u201d, a algunos de esos civiles se les tuvo que \u201c<em>arrimar a la pared<\/em>\u201d. Es decir, fusilarlos.<\/p>\n<p>A los monjes de un convento en el que se alojar\u00e1 el escuadr\u00f3n de Ulanos de Von Richtofen se les dar\u00e1 un tratamiento similar, ahorc\u00e1ndolos por, siempre seg\u00fan el futuro \u201cBar\u00f3n Rojo\u201d, haber tomado parte en acciones de guerra contra el Ej\u00e9rcito alem\u00e1n, como se indica en la p\u00e1gina 40 de esta reciente edici\u00f3n espa\u00f1ola de su autobiograf\u00eda&#8230;<\/p>\n<p>En tan pocas l\u00edneas un h\u00e9roe alem\u00e1n, como vemos, nos descubre que, en efecto, lo que dec\u00eda la propaganda aliada sobre brutalidades contra civiles por parte de los \u201chunos\u201d era cierto. Y es que, en contra de lo que pudieran creer quienes\u00a0 creen que la Historia no es una ciencia sino una especie de divertimento, los criminales de guerra, genocidas&#8230;, no suelen ocultar, jam\u00e1s, sus intenciones y prop\u00f3sitos. Bien porque, como ocurre con el \u201cBar\u00f3n Rojo\u201d, consideran esas acciones hoy censuradas perfectamente \u201cnaturales\u201d, bien porque est\u00e1n, sencillamente, orgullosos de hacer esos sacrificios -de otra gente, por supuesto- en los altares de lo que ellos consideran\u00a0 altos ideales como \u201cla Patria\u201d, \u201cla raza aria (o la serbia, o la hutu, o la&#8230;)\u201d, \u201cel honor\u201d, etc&#8230;<\/p>\n<p>Como espero que hayan visto gracias a este peque\u00f1o ejemplo extra\u00eddo de la autobiograf\u00eda del \u201cBar\u00f3n Rojo\u201d, no hay supuesto enigma hist\u00f3rico que no se pueda resolver cuando se conocen bien los rudimentos del que Marc Bloch llam\u00f3 \u201coficio de historiador\u201d. Por ejemplo, la simple acci\u00f3n de interpelar directamente a los que fueron protagonistas de los hechos. M\u00e1s dispuestos a contarlo todo de lo que algunos diletantes aficionados a las conspiranoias quieren convertir en Historia a fuerza de ignorar todo sobre c\u00f3mo se hacen estas cosas.<\/p>\n<p>Hubo, pues, actos dignos de \u201chunos\u201d por parte del Ej\u00e9rcito alem\u00e1n hace ahora cien a\u00f1os. Sus propios h\u00e9roes no tienen inconveniente en reconocerlo, si bien los interpretan desde otra perspectiva, terminando de autorretratarse ellos mismos, dando la raz\u00f3n a fervientes aliad\u00f3filos como Vicente Blasco Ib\u00e1\u00f1ez -\u00e9l tambi\u00e9n \u201cv\u00edctima\u201d del furor editorial de este centenario-, que los consideraban culpables de eso y m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/04\/Richtofen-foto-co\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-666 size-medium\" title=\"Retrato de Manfred Von Richtofen\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/04\/Richtofen-foto-con-nombre-278x300.jpg\" alt=\"\" width=\"278\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/04\/Richtofen-foto-con-nombre-278x300.jpg 278w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/04\/Richtofen-foto-con-nombre.jpg 609w\" sizes=\"(max-width: 278px) 100vw, 278px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Otro d\u00eda, quiz\u00e1s, podamos hablar de las brutalidades aliadas y de c\u00f3mo el bando de los \u201cbuenos\u201d las interpret\u00f3 a su manera. Sin ir m\u00e1s lejos podr\u00eda ser el caso de acontecimientos como los que inspiraron a Stanley Kubrick \u201cSenderos de Gloria\u201d, pel\u00edcula prohibida, o mutilada, durante d\u00e9cadas en muchos pa\u00edses de Europa. Y no s\u00f3lo en la cuestionable Espa\u00f1a franquista. Pero esa, como dijo Rudyard Kipling -\u00e9l mismo muy escarmentado por la \u201cGran Guerra\u201d-, es ya otra historia, para otro d\u00eda.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 A lo mejor hoy hubiera sido m\u00e1s apropiado hablar de la Segunda Rep\u00fablica, ya que este lunes cae en el mismo d\u00eda en el que oficialmente fue proclamado aquel r\u00e9gimen que tantas esperanzas trajo a Espa\u00f1a y que, al final, como tantas otras buenas intenciones, acab\u00f3 empedrando el pavimento del Infierno, [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[57,197,273,543,687,1563,1869,2108,2233],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/663"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=663"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/663\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4267,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/663\/revisions\/4267"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=663"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=663"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=663"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}