{"id":748,"date":"2014-09-08T11:49:53","date_gmt":"2014-09-08T09:49:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=748"},"modified":"2014-09-08T11:49:53","modified_gmt":"2014-09-08T09:49:53","slug":"historia-en-vinetas-un-homenaje-al-corsario-de-hierro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2014\/09\/08\/historia-en-vinetas-un-homenaje-al-corsario-de-hierro\/","title":{"rendered":"\u00bfHistoria en vi\u00f1etas?. Un homenaje al Corsario de Hierro"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p>Ahora, en la segunda mitad del verano -no olvidemos que septiembre, por m\u00e1s que empiece el curso escolar, es un mes estival-, quiero dedicar este correo de la Historia a un personaje hist\u00f3rico -por m\u00e1s de una raz\u00f3n- al que hace ya tiempo quer\u00eda traer a estas p\u00e1ginas, aprovechando la asociaci\u00f3n de ideas \u201cverano-historias de piratas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/09\/El-Corsario-de-hierro-del-episodio-publicado-en-el-Mortadelo-de-19-de-noviembre-de-1979.-Colecci\u00f3n-particular.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-749\" title=\"El Corsario de Hierro, escena del episodio publicado en la revista \"Mortadelo\" de 19 de noviembre de 1979. Colecci\u00f3n particular\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/09\/El-Corsario-de-hierro-del-episodio-publicado-en-el-Mortadelo-de-19-de-noviembre-de-1979.-Colecci\u00f3n-particular-300x248.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"248\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/09\/El-Corsario-de-hierro-del-episodio-publicado-en-el-Mortadelo-de-19-de-noviembre-de-1979.-Colecci\u00f3n-particular-300x248.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/09\/El-Corsario-de-hierro-del-episodio-publicado-en-el-Mortadelo-de-19-de-noviembre-de-1979.-Colecci\u00f3n-particular.jpg 503w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Se trata de nada m\u00e1s, pero tampoco nada menos, que el Corsario de Hierro. Supongo que todos los que esta p\u00e1gina leen y tienen de treinta y muchos para arriba sabr\u00e1n de qui\u00e9n les estoy hablando.<\/p>\n<p>Lo conocer\u00e1n por haber le\u00eddo alguno de sus \u00e1lbumes -seguramente con fruici\u00f3n-, por hab\u00e9rselos comprado a sus hijos -qui\u00e9n sabe si con la intenci\u00f3n de leer \u00e1vidamente esas vi\u00f1etas cuando la criatura estaba distra\u00edda o en el colegio-, por ser el beneficiario de dicha compra, o por birl\u00e1rselos a su hermano mayor de la impoluta colecci\u00f3n apilada y guardada bajo siete llaves con m\u00e1s recuerdos de una infancia que ya se desvanec\u00eda.<\/p>\n<p>Al resto de los mortales tal vez les suene de alguna reedici\u00f3n de esas vi\u00f1etas -como las que ha hecho Ediciones B- o de ediciones especiales en gran folio que han pululado hace pocos a\u00f1os por la secci\u00f3n de c\u00f3mics de muchas librer\u00edas y similares.<\/p>\n<p>El Corsario de Hierro, a pesar de tener -casi- los mismos padres -V\u00edctor Mora y Ambr\u00f3s- que el Capit\u00e1n Trueno y el Jabato y compartir con ellos muchas similitudes -sobre todo en su f\u00edsico y en el de sus adl\u00e1teres- no es tan conocido como dicho capit\u00e1n, al que se le dedic\u00f3 incluso una canci\u00f3n -\u201cven, Capit\u00e1n Trueno, haz que gane el bueno&#8230;\u201d, etc.-, ha conocido m\u00faltiples reediciones en medios de comunicaci\u00f3n de masas, fue alabado por c\u00e9lebres fil\u00f3sofos como ejemplo de vida y dispone de \u201cmerchandising\u201d al nivel de los personajes de Disney.<\/p>\n<p>Es una pena que esto sea as\u00ed. No porque el bueno del Capit\u00e1n Trueno no sea digno de tanta alabanza y parabi\u00e9n -incluso de que su pel\u00edcula hubiese tenido mejor suerte-, sino porque el Corsario tiene algunas virtudes hist\u00f3ricas que en el Capit\u00e1n y el Jabato no estaban tan bien definidas.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s eso sea debido a que ambos, Trueno y Jabato, nacieron en una Espa\u00f1a gris y aplastada por una desgarradora guerra civil y una represi\u00f3n sin fin, ejercida durante d\u00e9cadas por los vencedores de aquel desastre con el consentimiento de una Europa occidental vencedora del Fascismo en la Segunda Guerra Mundial, pero no por eso\u00a0 menos gris y pacata, aunque fuera menos sanguinaria y polic\u00edaca.<\/p>\n<p>En ese ambiente, publicar algo ligeramente diferente al cori\u00e1ceo Guerrero del Antifaz, era todo un \u00e9xito. Ya fuesen los chistes del \u201cTio Vivo\u201d, o las aventuras de un guerrero \u00edbero -el Jabato- m\u00e1s irreductible que la aldea de Ast\u00e9rix frente al invasor romano (por m\u00e1s que su novia fuese una bella romana llamada Claudia), o las de un capit\u00e1n espa\u00f1ol -Trueno- amigo de Ricardo Coraz\u00f3n de Le\u00f3n y participante en las Cruzadas, amante de una princesa escandinava rubia, lista y escultural, aventurero incansable, y, sobre todo, y eso es lo m\u00e1s importante, martillo de tiranuelos varios que nunca faltaban a la cita en sus vi\u00f1etas, para que el Capit\u00e1n diera un escarmiento con ellos&#8230;<\/p>\n<p>S\u00ed, la verdad es que Mora y Ambr\u00f3s se apuntaron con ambos personajes un gran tanto bajo las mismas barbas de la dictadura, socavando los pilares del r\u00e9gimen divulgando valores contrarios a sus esencias m\u00e1s fundamentales e irrenunciables.<\/p>\n<p>Pero el Corsario de Hierro era algo que iba un paso m\u00e1s all\u00e1. Nacido en una Espa\u00f1a en la que aquel r\u00e9gimen se sosten\u00eda ya apenas, cada vez m\u00e1s impresentable y an\u00f3malo en una Europa que dejaba atr\u00e1s la gris posguerra mundial.<\/p>\n<p>Vino as\u00ed al Mundo el Corsario de Hierro en una Espa\u00f1a, la de los setenta, donde se consolidaban los bikinis, las divisas extranjeras, los turistas \u00e1vidos de sol y playa, los utilitarios a plazos como el \u201cSeiscientos\u201d y poco despu\u00e9s asequibles modelos deportivos -hoy verdaderos cl\u00e1sicos- como el Seat 124 sport, una clase media&#8230;<\/p>\n<p>A eso en los libros de Historia reciente se le ha llamado, muy gr\u00e1ficamente, el Aperturismo, o fase aperturista de la Dictadura, tras la Azul o claramente fascista hasta 1945, o la de la Autarqu\u00eda hasta el a\u00f1o 1953.<\/p>\n<p>Y en ese abrir la mano, apareci\u00f3 ese h\u00e9roe que iba mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo que nunca pudieron ir el Jabato o el Capit\u00e1n Trueno.<\/p>\n<p>En efecto, el Corsario de Hierro estaba muy orgulloso de ser espa\u00f1ol, pero estaba a miles de millas marinas de la idea casposa sostenida por el r\u00e9gimen con esl\u00f3ganes tan burdos como el de \u201cser espa\u00f1ol es la \u00fanica cosa seria que hoy se puede ser\u201d.<\/p>\n<p>Su historia comenzaba en 1642 -consulten \u201cLa mano azul\u201d en el tomo 1 de la reedici\u00f3n de Ediciones B-, cuando un\u00a0 pirata ingl\u00e9s, Mano Azul, asaltaba el barco mercante de su padre, \u201cEl rey del Mar\u201d, que volv\u00eda a puerto cargado de seda y especias. La tripulaci\u00f3n espa\u00f1ola, empezando por su capit\u00e1n, se defend\u00eda a muerte pero era finalmente vencida y capturada. Mano Azul, implacable, los ejecutaba a todos. Incluido el futuro Corsario de Hierro que entonces s\u00f3lo contaba 12 a\u00f1os. Por un gesto de compasi\u00f3n de uno de los piratas, el ni\u00f1o lograba escapar tras ser pasado por la plancha y viv\u00eda y crec\u00eda para vengarse de Mano Azul durante un largo n\u00famero de episodios.<\/p>\n<p>Una tarea nada f\u00e1cil pues, como ya se ve\u00eda en ese primer episodio de la serie, Mano Azul, tras prosperar con la pirater\u00eda y el tr\u00e1fico de esclavos, acababa ascendiendo a Lord Benburry. Personaje bien recibido incluso por la versallesca y empelucada corte inglesa de Carlos II Estuardo. Id\u00edlico ascenso social continuamente ensombrecido por el Corsario de Hierro, que se dedicaba a hundir o capturar los barcos del antiguo pirata.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, Ambr\u00f3s y Mora llenaron cientos de vi\u00f1etas con las m\u00e1s rebuscadas aventuras. Estaban llenas de anacronismos. Por ejemplo del Gran Fuego de Londres en 1666 -en el que se desarrolla la primera aventura del Corsario y en la que conoce a sus inseparables compa\u00f1eros, el masivo escoc\u00e9s Mac Meck y el ast\u00e9nico y caricaturesco Merlini-, se salta en otras ocasiones a muchos a\u00f1os antes. Por ejemplo al sitio de La Rochela de 1628 -v\u00e9ase \u201cLa ciudad sitiada\u201d en el tomo 7 de Ediciones B-, lo cual no estaba nada mal teniendo en cuenta que antes de eso el Corsario y sus amigos hab\u00edan estado en la guerra entre franceses y brit\u00e1nicos por la posesi\u00f3n de Canad\u00e1, iniciada a partir de 1664. Tal y como se indica en la primera de las historietas dedicada a esa apasionante aventura, \u201cLa guerra del Canad\u00e1\u201d -v\u00e9ase el tomo 4 de Ediciones B-.<\/p>\n<p>Pero, al margen de esas acrobacias en el t\u00fanel del tiempo, el Corsario era una serie magn\u00edfica, todo un testigo de la evoluci\u00f3n de la propia Espa\u00f1a, un h\u00e9roe a la medida de un pa\u00eds m\u00e1s rico y m\u00e1s culto y que, t\u00edmidamente, empezaba a sacudirse el r\u00e9gimen.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/09\/El-Corsario-de-hierro-y-sus-amigos-del-episodio-publicado-en-mortadelo-el-19-de-oviembre-de-1979.-Colecci\u00f3n-particular.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-750\" title=\"El Corsario de Hierro y sus amigos, escena del episodio publicado en la revista \"Mortadelo\" el 19 de noviembre de 1979. Colecci\u00f3n particular\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/09\/El-Corsario-de-hierro-y-sus-amigos-del-episodio-publicado-en-mortadelo-el-19-de-oviembre-de-1979.-Colecci\u00f3n-particular-292x300.jpg\" alt=\"\" width=\"292\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p>S\u00f3lo por eso, y por lo bien que uno se lo pasaba en aquella burbuja de Libertad en estado puro, de promesas de un futuro mejor encerradas entre vi\u00f1etas, se le pod\u00edan perdonar esos deslices al inefable Corsario, que estaba por las relaciones interraciales -v\u00e9ase su flirteo con Diamba-, ten\u00eda un barco llamado \u201cHuman Rights\u201d, luchaba contra el tr\u00e1fico de esclavos desde Eden End -la base secreta de su madre adoptiva, la Vieja Dama del Mar- y por la Justicia y la Libertad frente a tiranos como Lord Benburry o el capit\u00e1n Kincaid, demostr\u00e1ndonos as\u00ed que no ten\u00edamos que avergonzarnos, ni doblarnos como lacayos, ante unos anglosajones o unos franceses que no hab\u00edan tenido una Historia mejor que la nuestra y muchas veces hab\u00edan protagonizado incluso una a\u00fan peor&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Ahora, en la segunda mitad del verano -no olvidemos que septiembre, por m\u00e1s que empiece el curso escolar, es un mes estival-, quiero dedicar este correo de la Historia a un personaje hist\u00f3rico -por m\u00e1s de una raz\u00f3n- al que hace ya tiempo quer\u00eda traer a estas p\u00e1ginas, aprovechando la asociaci\u00f3n [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[457,485,934,937,943,945,1013,1105,2238],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/748"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=748"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/748\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=748"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=748"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=748"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}