{"id":814,"date":"2014-12-29T12:29:13","date_gmt":"2014-12-29T10:29:13","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=814"},"modified":"2014-12-29T12:29:13","modified_gmt":"2014-12-29T10:29:13","slug":"historia-y-peliculas-de-navidad-o-por-que-he-visto-tantas-veces-las-aventuras-de-jeremiah-johnson","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2014\/12\/29\/historia-y-peliculas-de-navidad-o-por-que-he-visto-tantas-veces-las-aventuras-de-jeremiah-johnson\/","title":{"rendered":"Historia y pel\u00edculas \u201cde Navidad\u201d. O, \u00bfpor qu\u00e9 he visto tantas veces \u201cLas aventuras de Jeremiah Johnson\u201d?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/12\/Indio-nrteammericano-seg\u00fan-un-grabado-de-1843.-La-nouvelle-Mosaique.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-815\" title=\"Una dudosa reconstrucci\u00f3n de un \"indio norteamericano\" seg\u00fan un grabado de 1843 para la revista francesa \"La nouvelle mosaique\". Ejemplar de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/12\/Indio-nrteammericano-seg\u00fan-un-grabado-de-1843.-La-nouvelle-Mosaique-288x300.jpg\" alt=\"\" width=\"288\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/12\/Indio-nrteammericano-seg\u00fan-un-grabado-de-1843.-La-nouvelle-Mosaique-288x300.jpg 288w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/12\/Indio-nrteammericano-seg\u00fan-un-grabado-de-1843.-La-nouvelle-Mosaique.jpg 397w\" sizes=\"(max-width: 288px) 100vw, 288px\" \/><\/a>S\u00ed, aunque no lo parezca, yo tambi\u00e9n creo en eso de la tregua navide\u00f1a y, por tanto, hoy no les voy a hablar de c\u00f3mo la Pol\u00edtica actual se entromete con la Historia, ni a perpetrar el agravante de se\u00f1alar -que dicen que est\u00e1 muy feo- a determinados nombres y siglas como he hecho en otros art\u00edculos.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, la Historia de la que vamos a hablar hoy es mucho m\u00e1s liviana. Tratar\u00e1 sobre las pel\u00edculas que, quieras o no, suelen programar en televisi\u00f3n en estas que llaman \u201cse\u00f1aladas fechas\u201d.<\/p>\n<p>\u00daltimamente, este a\u00f1o al menos, parece ser que con lo de la TDT a los programadores les ha dado por los llamados \u201cp\u00e9plums\u201d, o, como dec\u00eda el poeta Joaqu\u00edn Sabina en una de sus composiciones, por el \u201cuna de romanos\u201d. Es decir, pel\u00edculas de mayores o menores vuelos -generalmente menores m\u00e1s que mayores- ambientados en alg\u00fan per\u00edodo de la Antig\u00fcedad. Desde el Egipto fara\u00f3nico a la Grecia cl\u00e1sica o, sobre todo, la Roma m\u00e1s o menos imperial, sin olvidarnos de los emplazados en alg\u00fan episodio del Antiguo o el Nuevo Testamento.<\/p>\n<p>As\u00ed, en estas Navidades han circulado por las pantallas megaproducciones como \u201cLos Diez Mandamientos\u201d o \u201cSans\u00f3n y Dalila\u201d.<\/p>\n<p>Pero esa clase de cine no suele ser muy normal en estas fechas. No, lo normal suelen ser pel\u00edculas americanas relacionadas con las fechas -toda una variedad de interpretaciones y reinterpretaciones de la historia de Pap\u00e1 Noel, o, como prefiramos, Santa Claus- y, tambi\u00e9n, de vago ambiente medieval. Traducido: la saga de \u201cEl Se\u00f1or de los Anillos\u201d y atroces derivados. Como una historia de serie B de cuyo nombre no quiero acordarme y que el d\u00eda de Navidad nos contaba la en\u00e9sima reinterpretaci\u00f3n del mito art\u00farico, con un mago Merl\u00edn un tanto revisionista metido en una nueva gesta por caballeros de ese ciclo art\u00farico que, sin complejos, exhib\u00edan en capas y sobrevestes todo un cat\u00e1logo her\u00e1ldico de lo m\u00e1s anacr\u00f3nico. Uno que iba desde el \u00e1guila bic\u00e9fala zarista hasta algo que se parec\u00eda al escudo de la Orden del Ba\u00f1o, fundada en 1725. Como unos mil, o m\u00e1s, a\u00f1os despu\u00e9s de que Arturo fuese enterrado entre las nieblas de Aval\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>Ah\u00ed quedaba eso y con ello otra de aventuras medievales firmada por Ridley Scott: la en\u00e9sima revisitaci\u00f3n de otra leyenda medieval, Robin Hood&#8230;<\/p>\n<p>En ese panorama tambi\u00e9n suelen colocarse, por razones obvias dramas dickensianos y lo que yo llamar\u00eda pel\u00edculas \u201cde nevadas\u201d. Es decir, pel\u00edculas en las que, por una u otra causa, hay abundancia de paisajes nevados y que, por lo tanto, los programadores de televisi\u00f3n consideran aptas para las Navidades.<\/p>\n<p>Una que he echado en falta, al menos hasta el momento en el que escribo estas l\u00edneas, ha sido un gran \u201cWestern\u201d de los a\u00f1os 70, \u201cJeremiah Johnson\u201d, para nosotros traducido como \u201cLas aventuras de Jeremiah Johnson\u201d.<\/p>\n<p>Ya la he mencionado de pasada en otros correos de la Historia, pero hoy le voy a dedicar, como ya se imaginar\u00e1n, m\u00e1s atenci\u00f3n. Fue realizada en 1972 por Sidney Pollack, s\u00edmbolo del nuevo cine americano de esa d\u00e9cada tan prodigiosa como desgraciadamente malograda por la labor de las dos siguientes.<\/p>\n<p>Es decir, se trataba de un \u201cWestern\u201d que romp\u00eda con el lenguaje \u00e9pico-heroico del \u201cWestern\u201d cl\u00e1sico -el de John Ford y otros muchos menos conocidos-, se centraba -con verdadera avaricia- en los paisajes salvajes, en la Naturaleza, como un personaje m\u00e1s y en el que el hombre blanco aparec\u00eda como un intruso en medio de esa Naturaleza grandiosa y salvaje y sus habitantes primigenios. Es decir, las llamadas naciones indias -hoy \u201cnativos americanos\u201d, por aquello de la correcci\u00f3n pol\u00edtica- que viv\u00edan en armon\u00eda con ese medio.<\/p>\n<p>Otra de las caracter\u00edsticas de ese cine era la preocupaci\u00f3n por el detalle, por reconstruir bien el momento hist\u00f3rico en el que transcurr\u00eda su acci\u00f3n.<\/p>\n<p>En efecto, en esta gran pel\u00edcula, llena de Naturaleza nevada en gran parte de su metraje, no se ve\u00edan, como en muchos otros \u201cWestern\u201d del per\u00edodo anterior, indios de guardarrop\u00eda y otras barbaridades como, por ejemplo, iroqueses vistiendo penachos de plumas sioux y viviendo en los t\u00edpicos y t\u00f3picos \u201cteepees\u201d. Las tiendas de piel de b\u00fafalo c\u00f3nicas que ese cine asoci\u00f3, para siempre, y en general, a la palabra \u201cindios\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed es, desde el inicio de la pel\u00edcula vemos en esta pel\u00edcula de Pollack cosas hechas con esp\u00edritu de autenticidad. Toda una lecci\u00f3n de c\u00f3mo hab\u00eda evolucionado nuestra sociedad en aquellas fechas: pidiendo verdad y menos artificio.<\/p>\n<p>En esa l\u00ednea, la voz en off nos presenta al h\u00e9roe, Jeremiah Johnson, que tras la guerra contra M\u00e9xico, en 1848, deja el Ej\u00e9rcito y decide ir a hacer fortuna a los grandes cazaderos salvajes de las Monta\u00f1as Rocosas. Lo que vemos a continuaci\u00f3n est\u00e1 lejos de los poblados \u201cdel Oeste\u201d en Technicolor. Se trata de un gran asentamiento a orillas de un gran r\u00edo, con las calles llenas de barro y de tipos desastrados pero con los mosquetes, hachas y cuchillos y otras armas bien relucientes y dispuestos a lo que sea.<\/p>\n<p>El propio Jeremiah lleva su historia a las espaldas. A\u00fan viste restos de su uniforme de uno de los regimientos de dragones de los Estados Unidos de aquella \u00e9poca: su gorra de plato de lona azul, sus pantalones azul celeste con la raya militar amarilla, sus botas de montar&#8230;<\/p>\n<p>Los \u201cindios\u201d con los que se cruza a partir del momento en el que esa capa de Historia y Civilizaci\u00f3n se le van desprendiendo, a medida que se adentra en el territorio salvaje, confirman a\u00fan m\u00e1s ese af\u00e1n de veracidad. Los grandes protagonistas de esa historia ser\u00e1n, sobre todo, los Crows del jefe Camisa Encarnada, frente a los que Jeremiah Johnson tendr\u00e1 que ganarse el derecho a existir. O siquiera a estar en esas monta\u00f1as a\u00fan salvajes, apenas en contacto con la \u201cCivilizaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>El aspecto de esos \u201cindios\u201d es, en efecto, otra dosis de verdad que hace de esa pel\u00edcula algo grande, algo que mejora a medida que pasan los a\u00f1os.<\/p>\n<p>S\u00ed, el aspecto de esos \u201cindios\u201d est\u00e1 bien documentado, como sus costumbres \u2013atentos, por ejemplo, a la escena en la que un guerrero Crow, acorralado por Jeremiah, canta su \u201ccanci\u00f3n de muerte\u201d- y, lo m\u00e1s importante, su punto de vista sobre las cosas, que choca frontalmente con el de Jeremiah Johnson y otros agentes de la \u201cCivilizaci\u00f3n\u201d que se van dejando caer por ese territorio salvaje, impresionante. Por ejemplo un regimiento de Caballer\u00eda de Estados Unidos que requiere a Jeremiah, ya casi perfectamente adaptado al medio -casado con una \u201cindia\u201d-, para que salve a una caravana de colonos que avanzan hacia la Costa del Pac\u00edfico por esas latitudes inh\u00f3spitas.<\/p>\n<p>Algo para lo que Jeremiah Johnson tendr\u00e1 que profanar un cementerio de la naci\u00f3n Crow, lo cual le traer\u00e1 numerosas complicaciones que culminan esta pel\u00edcula que, sin duda, da lustre y esplendor a la parrilla navide\u00f1a cada vez que los programadores de Televisi\u00f3n se animan a meterla en ella.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/12\/Guerrero-indio.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-817\" title=\"Detallada reconstrucci\u00f3n de un guerrero \"indio\" norteamericano para un simple juguete pero de fecha posterior al \"New cinema\" de los a\u00f1os setenta. Pieza de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/12\/Guerrero-indio.jpg\" alt=\"\" width=\"278\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/12\/Guerrero-indio.jpg 446w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2014\/12\/Guerrero-indio-279x300.jpg 279w\" sizes=\"(max-width: 278px) 100vw, 278px\" \/><\/a>Esas, y algunas otras que no menciono por falta de espacio, son las razones por las que, desde una lejana Navidad de finales de los a\u00f1os setenta, he visto muchas veces \u201cLas aventuras de Jeremiah Johnson\u201d, a las que les recomiendo acudir -afortunadamente la copia legal de la pel\u00edcula es bastante f\u00e1cil de conseguir- si consideran que los programadores de Televisi\u00f3n les est\u00e1n colando demasiado Dickens, demasiados Pap\u00e1 Noel \u201cpara toda la familia\u201d o demasiada pseudo Edad Media&#8230;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 S\u00ed, aunque no lo parezca, yo tambi\u00e9n creo en eso de la tregua navide\u00f1a y, por tanto, hoy no les voy a hablar de c\u00f3mo la Pol\u00edtica actual se entromete con la Historia, ni a perpetrar el agravante de se\u00f1alar -que dicen que est\u00e1 muy feo- a determinados nombres y siglas [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[102,198,712,1399,1804,1977,1988,2064],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/814"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=814"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/814\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=814"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=814"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=814"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}