{"id":830,"date":"2015-01-19T11:30:50","date_gmt":"2015-01-19T10:30:50","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/?p=830"},"modified":"2026-02-02T14:46:34","modified_gmt":"2026-02-02T13:46:34","slug":"otra-pelicula-sobre-la-segunda-guerra-mundial-corazones-de-acero-o-por-que-a-algunos-veteranos-no-les-gusta-hablar-de-la-guerra-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/2015\/01\/19\/otra-pelicula-sobre-la-segunda-guerra-mundial-corazones-de-acero-o-por-que-a-algunos-veteranos-no-les-gusta-hablar-de-la-guerra-2\/","title":{"rendered":"\u00bfOtra pel\u00edcula sobre la Segunda Guerra Mundial? \u201cCorazones de acero\u201d o \u00bfpor qu\u00e9 a algunos veteranos no les gusta hablar de la Guerra?"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Por Carlos Rilova Jeric\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2015\/01\/Prisioneros-alemanes-en-Anzio-The-Sphere-15-abril-19441.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-831 size-medium\" title=\"Prisioneros alemanes capturados en Anzio. &quot;The Sphere&quot;, 15 de abril de 1944\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2015\/01\/Prisioneros-alemanes-en-Anzio-The-Sphere-15-abril-19441-300x209.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"209\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2015\/01\/Prisioneros-alemanes-en-Anzio-The-Sphere-15-abril-19441-300x209.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2015\/01\/Prisioneros-alemanes-en-Anzio-The-Sphere-15-abril-19441.jpg 601w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Debo reconocer que, tras muchos a\u00f1os investigando distintas guerras -la civil espa\u00f1ola, la de Independencia, la de la Cu\u00e1druple Alianza, la de los Treinta A\u00f1os, la Primera Mundial&#8230;- se me escapaba, todav\u00eda el porqu\u00e9 algunos veteranos de esos conflictos, especialmente de los que llamamos \u201cmundiales\u201d, se resist\u00edan a hablar de lo que hab\u00edan vivido, de aquello a lo que, de hecho, hab\u00edan sobrevivido.<\/p>\n<p>La respuesta a esa pregunta casi sin formular puede parecer f\u00e1cil: l\u00f3gicamente quien ha vivido una experiencia muy traum\u00e1tica no quiere hablar de ella. Sin duda esa es la respuesta correcta para casos como el de la Primera Guerra Mundial y el abuelo del dibujante franc\u00e9s Jacques Tardi que ha dedicado buena parte de su obra a ese conflicto -\u201cEl soldado Varlot\u201d, \u201c\u00a1Puta guerra!\u201d&#8230;-.<\/p>\n<p>En torno a esas obras Tardi se\u00f1alaba que todo lo que sab\u00eda casi de primera mano sobre aquella \u201cGran Guerra\u201d, lo sab\u00eda gracias a que su abuela se lo iba contando de tarde en tarde. Su abuelo jam\u00e1s le dijo ni media palabra respecto a lo que despu\u00e9s Jacques Tardi acabar\u00e1 plasmando en magn\u00edficas vi\u00f1etas. Eso, su abuelo, s\u00f3lo se lo dijo, poco a poco, a su mujer -es decir, la abuela de Tardi- que no tuvo reparo en cont\u00e1rselo, a su vez, a su nieto, futuro renombrado autor de c\u00f3mics en la Francia de finales del siglo XX.<\/p>\n<p>Sin embargo, no todo el mundo reacciona de la misma manera que el abuelo de Tardi. Hace ahora un siglo y medio, a mediados del XIX, hubo numerosos veteranos de las campa\u00f1as napole\u00f3nicas que contaron sus experiencias y permitieron que se editasen en libros que, en muchas ocasiones, adquieren rango de bestsellers.<\/p>\n<p>La lista es larga y alguno de sus miembros ya ha sido mencionado aqu\u00ed, en este correo de la Historia, alguna vez: el sargento Bourgogne, el capit\u00e1n Coignet, el fusilero Benjamin Harris&#8230; a ello se pueden a\u00f1adir el relato del tambi\u00e9n fusilero Costello o las \u201cMemorias\u201d del coronel Scheltens. Simple sargento en la Guardia Imperial y, despu\u00e9s de la abdicaci\u00f3n de 1814, desertor del bando napole\u00f3nico para engrosar las fuerzas de sus Pa\u00edses Bajos natales y contribuir, en su ej\u00e9rcito, ya con grado de oficial, a la derrota de su antiguo amo en Waterloo.<\/p>\n<p>Ninguno de esos hombres parec\u00eda tener problema alguno en contar verdaderos horrores b\u00e9licos. No parece que se lo quedasen para susurr\u00e1rselo, previsiblemente horrorizados y cubiertos de l\u00e1grimas, a sus respectivas mujeres.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, como ven, no es tan f\u00e1cil comprender el porqu\u00e9 algunos veteranos de determinadas guerras se niegan a hablar de ellas, dejando que los horrores que han vivido se deslicen silenciosos en sus mentes durante a\u00f1os, sin expresar una queja, un gesto de desanimo o de desagrado por lo que vieron, hicieron o vieron hacer.<\/p>\n<p>Y no, no es porque las guerras napole\u00f3nicas fueran m\u00e1s \u201crom\u00e1nticas\u201d, m\u00e1s caballerosas, que, por ejemplo, la Guerra de Vietnam que parece tener el n\u00famero m\u00e1s alto de veteranos irrecuperables.<\/p>\n<p>Si se comparan relatos como, por ejemplo, los del sargento Bourgogne con los de veteranos norteamericanos del Sudeste asi\u00e1tico, se ver\u00e1 que las diferencias no son tantas.<\/p>\n<p>En efecto, hay testimonios de la Guerra de Vietnam que aseguran, por ejemplo, que para embrutecer a los soldados reci\u00e9n llegados a \u201cNam\u201d se les obligaba a patear la cabeza de enemigos muertos hasta que&#8230; bueno ya se imaginan cual era el objetivo final de esa acci\u00f3n deshumanizadora.<\/p>\n<p>Cosas muy similares a estas hab\u00eda visto el sargento Bourgogne. Por ejemplo durante la desastrosa retirada de 1812, donde es testigo de c\u00f3mo soldados de la \u201cGrande Arm\u00e9e\u201d se matan entre ellos por un pedazo de carne de caballo. Episodio que luego popularizar\u00e1 literariamente R. L. Delderfield en \u201cSiete hombres de Gascu\u00f1a\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed que la respuesta al porqu\u00e9 de ese silencio de algunos veteranos debe de estar en otra parte. A m\u00ed, que nunca he estado en una guerra, salvo como historiador o reconstructor (y eso, hoy d\u00eda, ya es mucho), me parece que podr\u00eda estar en \u201cCorazones de acero\u201d. Una de las \u00faltimas producciones del famoso Brad Pitt que, adem\u00e1s, la protagoniza, como ya ocurr\u00eda en la apabullante \u201cEl asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford\u201d.<\/p>\n<p>He visto muchas pel\u00edculas \u201cde guerra\u201d, ese g\u00e9nero que, por lo general, engloba las centradas en la Segunda Guerra Mundial. Las he mencionado m\u00e1s de una vez aqu\u00ed. Sin ir m\u00e1s lejos hace unas pocas semanas, me refer\u00eda a \u201cAnzio\u201d, ambientada en el desembarco de las tropas aliadas en la Italia fascista, donde Robert Mitchum descubr\u00eda que hab\u00eda guerra porque, sencillamente, al Hombre le gusta matar.<\/p>\n<p>Sin embargo, de \u201cCorazones de acero\u201d es de la primera que he salido horrorizado por lo visto en la pantalla. Hay algo en esa pel\u00edcula que no han visto, por supuesto, en pel\u00edculas de ese g\u00e9nero de tipo \u00e9pico. Como muchas de las que protagoniz\u00f3 John Wayne entre los a\u00f1os cuarenta y cincuenta del pasado siglo -desde \u201cArenas sangrientas\u201d en adelante- pero tampoco en otras m\u00e1s avanzadas en el tiempo y en otros sentidos a ese cine que era poco m\u00e1s que propaganda. Por ejemplo en \u201cSalvar al soldado Ryan\u201d (s\u00ed, ya sabemos que a Steven Sp\u00ecelberg no le sale ser un tipo duro ni a\u00fan queriendo) o \u201cLa delgada l\u00ednea roja\u201d, del enigm\u00e1tico Terrence Malick.<\/p>\n<p>No, en \u201cCorazones de acero\u201d, ambientada en la invasi\u00f3n aliada de Alemania en 1945, a pesar de su desv\u00edo hacia el g\u00e9nero \u00e9pico en sus \u00faltimos compases, s\u00f3lo hay un horror desnudo y cruel. Nos lleva a un punto extra\u00f1o de las guerras. Ese en el que, realmente, ya han dejado de tener sentido para los que las est\u00e1n combatiendo. Ese lugar de la mente que dif\u00edcilmente se capta en, por ejemplo, un libro de Historia que, como todos ellos, tratar\u00e1 de explicar que, en efecto, no se pod\u00eda permitir que una tiran\u00eda como la hitleriana se apoderase del Mundo.<\/p>\n<p>Los soldados de \u201cCorazones de acero\u201d, tienen eso claro, y se ve en varias escenas de la pel\u00edcula. Por ejemplo cuando <a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2015\/01\/Waffen-SS1.jpg\"><br \/>\n<\/a>Brad Pitt ense\u00f1a al novato de su grupo de tanquistas a miembros del Partido Nazi que se han suicidado antes que caer en manos de los aliados. Sin embargo, el resto es horror. Son gente sucia, despiadada y cruel, devastados por todo lo que han vivido en a\u00f1os de guerra, desde la operaci\u00f3n Torch en el Norte de \u00c1frica hasta la invasi\u00f3n de Alemania en 1945, pasando por el d\u00eda posterior al d\u00eda D, en el que asisten a una aut\u00e9ntica carnicer\u00eda, descrita entre l\u00e1grimas sin sollozos y una abusiva ingesta de alcohol que anula incluso el buen fondo que a\u00fan conservan algunos de ellos. <a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2015\/01\/Prisioneros-alemanes-en-Anzio-The-Sphere-15-abril-19441.jpg\"><br \/>\n<\/a><\/p>\n<p>S\u00ed, \u201cCorazones de acero\u201d, parece una pel\u00edcula \u201cde guerra\u201d m\u00e1s. Pero no lo es. Es una pel\u00edcula antib\u00e9lica que consigue de un modo muy dif\u00edcil -sin salirse del terreno \u00e9pico- lo que hasta ahora s\u00f3lo hab\u00eda conseguido \u201cJohnny cogi\u00f3 su fusil\u201d por otros medios mucho m\u00e1s metaf\u00edsicos.<\/p>\n<p><a href=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2015\/01\/Waffen-SS1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-832\" title=\"Soldado de las Waffen SS hacia 1945. Fabricante Osprey-Del Prado. Pieza de La colecci\u00f3n Reding\" src=\"\/correo-historia\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2015\/01\/Waffen-SS1.jpg\" alt=\"\" width=\"258\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2015\/01\/Waffen-SS1.jpg 414w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2015\/01\/Waffen-SS1-259x300.jpg 259w\" sizes=\"(max-width: 258px) 100vw, 258px\" \/><\/a>Es decir, llevarnos al punto en el que hasta una guerra imposible de evitar, necesaria, se vuelve un sinsentido, la muerte civil de miles de hombres que ya no saben vivir de otra manera, salvo ejerciendo una devastaci\u00f3n mec\u00e1nica de lo que ha sido definido para ellos como \u201cel enemigo\u201d. Una figura cuyos contornos se vuelven cada vez m\u00e1s difusos a medida que transcurre esa guerra a la que, al final, s\u00f3lo el Tiempo y los libros de Historia devuelven su sentido.<\/p>\n<p>Si van a ver esta pel\u00edcula -y se lo recomiendo- les sobrecoger\u00e1, probablemente les horrorizar\u00e1, pero aprender\u00e1n una gran y ponderada lecci\u00f3n de Historia.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Por Carlos Rilova Jeric\u00f3 Debo reconocer que, tras muchos a\u00f1os investigando distintas guerras -la civil espa\u00f1ola, la de Independencia, la de la Cu\u00e1druple Alianza, la de los Treinta A\u00f1os, la Primera Mundial&#8230;- se me escapaba, todav\u00eda el porqu\u00e9 algunos veteranos de esos conflictos, especialmente de los que llamamos \u201cmundiales\u201d, se resist\u00edan a hablar de [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[11,12,40,156,1216,1373,2050],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/830"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=830"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/830\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5289,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/830\/revisions\/5289"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=830"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=830"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/correo-historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=830"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}