<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Intrahistoria de un verano caluroso | Historias cotidianas</title>
	<atom:link href="https://blogs.diariovasco.com/cronicas-escondidas/2022/11/30/intrahistoria-de-un-verano-caluroso/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.diariovasco.com/cronicas-escondidas</link>
	<description>Crónicas escondidas para lograr un mundo diferente.</description>
	<lastBuildDate>Fri, 27 Feb 2026 14:42:03 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Intrahistoria de un verano caluroso | Historias cotidianas</title>
		<link>https://blogs.diariovasco.com/cronicas-escondidas/2022/11/30/intrahistoria-de-un-verano-caluroso/</link>
		<comments>https://blogs.diariovasco.com/cronicas-escondidas/2022/11/30/intrahistoria-de-un-verano-caluroso/#respond</comments>
		<pubDate>Wed, 30 Nov 2022 12:45:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Guzmán Villardón</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.diariovasco.com/cronicas-escondidas/?p=55</guid>
		<description><![CDATA[<p>Tengo calor. Mucho calor. El calor ahí fuera es horrible. Llegamos fácil a los 40º C. Aquí dentro aún es peor, pasaremos de los 50. Son las 2 de la tarde y todavía me queda un rato para terminar el trabajo. Los veranos ya no son como antes. Siempre ha hecho calor en estos meses. [&#8230;]</p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.diariovasco.com/cronicas-escondidas/2022/11/30/intrahistoria-de-un-verano-caluroso/">Intrahistoria de un verano caluroso</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.diariovasco.com/cronicas-escondidas">Historias cotidianas</a>.</p>
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p><span style="font-weight: 400;">Tengo calor. Mucho calor.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El calor ahí fuera es horrible. Llegamos fácil a los 40º C. Aquí dentro aún es peor, pasaremos de los 50. Son las 2 de la tarde y todavía me queda un rato para terminar el trabajo. Los veranos ya no son como antes. Siempre ha hecho calor en estos meses. Pero nunca como ahora. Vamos más de 100 días en los que no cae ni una gota de agua del cielo. Ni siquiera se ve una nube o sopla algo de viento que alivie este insoportable calor. La tierra quema. No es una exageración. Es literal. No hay quien apoye un pie en el suelo sin que se arriesgue a que le salga una ampolla casi al instante.</span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p><span style="font-weight: 400;">Tan solo llevo un pantalón de deporte y unas chanclas. La camiseta me la quité hace horas. El agua está caliente. No se puede beber. No me gusta esta vida, pero es lo que tengo. Es un trabajo muy duro. Los de aquí no quieren trabajar en el campo. O mejor dicho, no por lo poco que pagan. Yo estoy obligado a hacerlo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Vine desde Somalia buscando un futuro mejor para mí y para mi familia. ¡Cuántas veces pienso que estoy equivocado! Pero ahora no puedo dar marcha atrás. Recoger verdura en este invernadero de El Ejido es lo mejor que he encontrado en años. A pesar de que nos humillan, de que haya compañeros que han desfallecido por deshidratación. Espero poder traer a mi familia pronto para escolarizar a mis hijos y para encontrar un trabajo mejor y así llevar más dinero a casa.</span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p><span style="font-weight: 400;">Cuando termine me iré al barracón que nos han preparado para pasar estos meses, donde casi hace el mismo calor que en este maldito invernadero. Allí nos juntamos varios africanos. En un espacio para cuatro, estamos más de 12. Todos hacinados en literas de 3 alturas y algún día que viene un refuerzo, tiene que dormir en el suelo. Nadie hace nada para que esto no ocurra. Ni la empresa en primer lugar, ni las diferentes administraciones en segundo lugar.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Yo de todas maneras seguiré haciendo este trabajo. Lo que me da fuerza para seguir haciéndolo es poder labrar un futuro mejor para mi familia. Pero si esta pequeña historia pudiera llegar a alguien influyente que pueda aliviar mi situación y la de mis compañeros; les quedaré enormemente agradecido.</span></p>
<p> </p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sin más, un saludo de Abdou.</span></p>
<p> </p>
<p><span style="font-weight: 400;">Basada en hechos reales. </span></p>
</body></html>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.diariovasco.com/cronicas-escondidas/2022/11/30/intrahistoria-de-un-verano-caluroso/">Intrahistoria de un verano caluroso</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.diariovasco.com/cronicas-escondidas">Historias cotidianas</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.diariovasco.com/cronicas-escondidas/2022/11/30/intrahistoria-de-un-verano-caluroso/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>55</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
