Flores rojas por ti
rojas de sangre y sueños truncados.
Rojas de alma y hiel
de atardecer y muerte.
Ruido de sables a tu alrededor
quebrantan mi sueño dormido
para respirar con sigilo
mientras el alba traicionera
anuncia ausencia en cada suspiro.
Te llevaron para jamás volverte a ver
tan solo en sueños no soñados
en recuerdos del olvido
de recuerdos tan ciertos como la vida
tan insalvables como la muerte.
Alba de sangre y dolor
de asesinos noveles
de muerte segura.
Flores rojas por ti
flores con pétalos lanzados al aire.
Pétalos que se clavan como balas.
¡Como balas asesinas!
¡Como si hubiese otras!
¡Maldita sea!
Esta es tu última luna
tu próximo amanecer
ya no vendrá
llegará marchita mi única rosa amarilla.
Tus huesos golpean
ese campo minado de cruces
de silencio atronador.
Muertes al alba
Muertes por la espalda.
Hoy te marchas
sin que yo lo sepa.
Nos dejas el corazón ensangrentado
el alma partido en retazos imposibles de unir.
Nos dejas solos
con la luna y tu sombra
compañeras de tantos viajes
de tantos anhelos.
Flores rojas por ti
flores rojas por mí
continúo esperando tu regreso imposible.
Mi anhelo eres tú.
Tú y tan solo tú.
Yo y tan solo tú.
Versos de mi segundo poemario recientemente publicado: “Diario de lo cotidiano”.