{"id":27,"date":"2022-06-14T20:06:06","date_gmt":"2022-06-14T18:06:06","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/cronicas-escondidas\/?p=27"},"modified":"2022-06-14T20:06:06","modified_gmt":"2022-06-14T18:06:06","slug":"el-ultimo-viaje-de-nasha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/cronicas-escondidas\/2022\/06\/14\/el-ultimo-viaje-de-nasha\/","title":{"rendered":"El \u00faltimo viaje de Nasha"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">La ni\u00f1a que descubri\u00f3 demasiado pronto la maldad del ser humano, la adolescente que tuvo que partir de su aldea para hacer realidad su sue\u00f1o, la mujer que tuvo que despedirse de su pa\u00eds ya que ese sue\u00f1o no llegaba. La noche como compa\u00f1era de viajes, de anhelos y de deseos. Lleg\u00f3 a Europa pensando que ese viaje iba a ser el \u00faltimo. Esta es la historia de Nasha. Pero podr\u00eda ser la de cualquiera de nosotros.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Siempre mirando al mar<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La noche abraza sus sue\u00f1os. El r\u00edo navega silencioso hacia el mar con su susurro durmiente. El rugido de un le\u00f3n rompe el silencio de la tranquila noche africana. Ma\u00f1ana espera otro nuevo d\u00eda en una aldea perdida al sur de Nigeria, en el mismo alma del Golfo de Biafra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando est\u00e1s creciendo piensas que el mundo es tal y como lo vives t\u00fa. Si vives en una casa de adobe, con tu padre, tu madre y tus tres hermanas. Si la escuela es un lugar donde aprendes como mucho a leer, escribir y sumar. Si tienes que colaborar en tu casa, por muy humilde que esta sea y tu padre es un se\u00f1or que tan solo ves a la noche durante unos pocos minutos; piensas que todo el mundo vive igual que t\u00fa, hace lo mismo que t\u00fa y tiene las mismas oportunidades que t\u00fa. <\/span><b><i>\u201cNosotras \u00e9ramos pobres. Ten\u00edamos lo justo para vivir. Mi padre caminaba tres horas todos los d\u00edas para cultivar un peque\u00f1o campo de ma\u00edz. Mi madre se ocupaba de nosotras cuatro. Ten\u00edamos la escuela y la iglesia en el mismo poblado. Ese era mi mundo de ni\u00f1a. Pero jug\u00e1bamos con los pocos medios que ten\u00edamos y a pesar de todas las carencias econ\u00f3micas que ten\u00edamos, yo he sido una ni\u00f1a feliz\u201d.<\/i><\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Muchas tardes, despu\u00e9s del colegio, iba a pasear con sus hermanas a orillas del r\u00edo N\u00edger. Llegaban hasta su desembocadura. Ella se sentaba y miraba el horizonte se preguntaba qu\u00e9 habr\u00eda detr\u00e1s de esa delgada l\u00ednea azul que separaba mar y cielo. Despu\u00e9s volv\u00edan a casa antes que anocheciera y alerta de no cruzarse con cualquier animal hambriento. Otro de los momentos que romp\u00eda la rutina llegaba los domingos cuando la madre de Nasha les preparaba para ir a misa del padre Kwame. Como la mayor\u00eda de ni\u00f1as, Nasha no quer\u00eda ir; pero el domingo era el \u00fanico d\u00eda de la semana que se vest\u00edan con esos vestidos coloridos t\u00edpicos africanos, les trenzaban el pelo e incluso se perfumaban con una mezcla de flores arom\u00e1ticas que preparaba su madre. Y despu\u00e9s del serm\u00f3n un peque\u00f1o almuerzo especial a base de tortas de ma\u00edz, arroz y alg\u00fan dulce que preparaban las m\u00e1s mayores del lugar. En definitiva, era un d\u00eda especial. Bien merec\u00eda una misa, si te vest\u00edan con las mejores galas, com\u00edas algo diferente y jugabas con el resto de ni\u00f1as de tu aldea. <\/span><b><i>\u201cMi madre era una mujer cat\u00f3lica y as\u00ed nos ense\u00f1\u00f3 a las cuatro hermanas. Yo era la peque\u00f1a y me toc\u00f3 adaptarme a las costumbres ya establecidas en mi casa. Hasta que sal\u00ed de mi aldea tan solo hablaba igbo que es el dialecto en esa parte de Biafra. La dura guerra hab\u00eda acabado hac\u00eda m\u00e1s de 10 a\u00f1os cuando yo nac\u00ed. El futuro que me esperaba en mi aldea era casarme con alguien impuesto, tener hijos y cuidar de ellos. Antes de llegar a la adolescencia, yo no sab\u00eda qu\u00e9 quer\u00eda para mi vida en el futuro, pero lo que ten\u00eda claro era que la vida establecida por las normas de mi pa\u00eds, no era lo que yo deseaba para m\u00ed\u201d.<\/i><\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando cumpli\u00f3 los 12 a\u00f1os, Nasha parti\u00f3 de su aldea y se dirigi\u00f3 a la capital Abuya, para seguir estudiando y as\u00ed poder labrarse un futuro mejor. Fue a casa de su t\u00eda, ya que \u00e9sta no hab\u00eda tenido ni marido, ni hijos y as\u00ed Nasha abandon\u00f3 su casa con una mezcla de pena y esperanza. Era el primer viaje de muchos que el caprichoso destino le aguardaba.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>El ruido de la gran ciudad<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pitidos de coches, gran cantidad de gente all\u00ed por donde fueras, poluci\u00f3n y altas construcciones de ladrillo. Este era el nuevo entorno donde Nasha ten\u00eda que buscar su hueco en Abuya, gran capital de Nigeria. Y lo encontr\u00f3. Por las ma\u00f1anas iba a la Universidad a cursar Ciencias de administraci\u00f3n y gesti\u00f3n de empresas; por la tarde trabajaba en un bar c\u00e9ntrico de la capital y por la noche estudiaba hasta que el cansancio le venc\u00eda. <\/span><b><i>\u201cFue una etapa de mi vida dura pero la recuerdo con nostalgia. Desde ni\u00f1a ten\u00eda claro que quer\u00eda formarme para buscar un futuro mejor para m\u00ed y para los m\u00edos. Quer\u00eda terminar los estudios y volver a mi aldea para montar una empresa relacionada con la agricultura y la ganader\u00eda; y as\u00ed aportar a mi familia y vecinos un hilo de esperanza para cambiar su vida . Pero tan solo Dios sabe de sus intenciones\u201d.<\/i><\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Antes de terminar la carrera, Nasha ya se dio cuenta que su futuro no estaba en Nigeria, tampoco en \u00c1frica. Un compa\u00f1ero de Universidad le coment\u00f3 que en cuanto acabara la carrera se iba a ir a Alemania. \u00c9l ten\u00eda un hermano trabajando all\u00ed y le iba muy bien; trabajo, casa, coche, familia y unos hijos con un futuro por delante. Tan solo necesitar\u00eda 2000 d\u00f3lares y aquel sue\u00f1o se convertir\u00eda en realidad. Nasha tambi\u00e9n se puso a ello. Fue ahorrando poco a poco todo lo que pod\u00eda. No le result\u00f3 muy dif\u00edcil, ya que su t\u00eda no le cobraba nada. Ni por la habitaci\u00f3n, ni por la comida, ni por la luz. Por nada. Ten\u00eda un buen trabajo en el Ministerio de Salud y decidi\u00f3 que todo lo que ganara su sobrina iba a ser para ella. <\/span><b><i>\u201cCuando sal\u00ed de Abuya ten\u00eda 25 a\u00f1os y toda una vida por delante. La ruta m\u00e1s segura para emigrar era en avi\u00f3n hasta Argel y de ah\u00ed un autob\u00fas que me llev\u00f3 a Ghazaouet donde pasar\u00edamos en patera hasta la pen\u00ednsula\u201d.<\/i><\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El segundo viaje de Nasha hab\u00eda comenzado.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>La playa de los muertos<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuentan los m\u00e1s viejos del lugar que esa playa de la costa almeriense era donde acababan los cuerpos sin vida de los marineros que mor\u00edan en alta mar. Esa playa era el destino de Nasha. Una patera cuya eslora med\u00eda 10 pies y donde ven\u00edan hacinados como si fueran animales m\u00e1s de 40 personas. Con un deseo com\u00fan, tener una vida mejor para ellos y para sus familias. <\/span><b><i>\u201cAquella noche fue el peor momento de toda mi vida. Adem\u00e1s de estar tan pegados que apenas pod\u00edamos respirar, el miedo se sent\u00eda en el aire, en el respirar de cada persona. Hac\u00eda fr\u00edo, sin mantas, los ni\u00f1os llorando, en plena oscuridad. No ten\u00edamos ning\u00fan punto de luz que nos guiara. Recuerdo que solo quer\u00eda que aquello terminara. Me encomend\u00e9 a Dios y le dije que aceptaba mi destino. Que me pon\u00eda en sus manos. Que si ten\u00eda que morir, que as\u00ed se hiciera su voluntad\u201d.<\/i><\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Como tantas otras personas que intentan llegar a Europa jug\u00e1ndose la vida, fueron interceptados por la Guardia Costera y llevados a tierra. El recibimiento fue el esperado. Env\u00edo inmediato al CIE de Algeciras y la incertidumbre por respuesta. Despu\u00e9s de varias semanas, sin previo aviso, les llamaron a unos cuantos y les hicieron formar en cinco filas; cada una con un n\u00famero. Nasha era la n\u00famero dos y ese era el autob\u00fas que le llevaba a Donostia. As\u00ed de f\u00e1cil y as\u00ed de duro fue su llegada a tierras vascas. Ella no sab\u00eda nada. Nadie le hab\u00eda dicho nada.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Una vida tranquila<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A veces ocurre que la vida te cambia por completo. Bien sea por un zarpazo en el alma, por una ausencia o por una nueva llegada. Otras ocasiones lo que pasa es que es la propia persona quien cambia la direcci\u00f3n de su vida. Eso fue lo que le ocurri\u00f3 a Nasha. Fue ella quien tom\u00f3 las riendas de su vida y tuvo que reestructurarla desde los cimientos. De su Nigeria natal a Gipuzkoa, en concreto a Errenteria. De vivir siempre con familiares a convivir con personas que no conoc\u00eda. De tener el gui\u00f3n de su vida escrito, a ser ella misma la \u00fanica autora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nasha a pesar de tener sus estudios no se qued\u00f3 quieta. Comenz\u00f3 a estudiar castellano y euskera; y se puso a trabajar en lo que le saliera; de cocinera, limpiadora o cuidar ni\u00f1os. Ella nunca dec\u00eda que no a ning\u00fan trabajo. <\/span><b><i>\u201cVenir a Europa me cambi\u00f3 totalmente la vida. Pero yo era muy consciente de que nadie me iba a regalar nada. Ni lo quer\u00eda. Estudiaba y trabajaba al mismo tiempo. No era la primera vez que lo hac\u00eda. Tambi\u00e9n ten\u00eda espacio para el ocio, algo impensable para una mujer nigeriana que viviera en \u00c1frica. Empec\u00e9 a salir con la escasa colonia nigeriana en Donostia y ah\u00ed conoc\u00ed al que se iba a convertir en mi marido\u201d.<\/i><\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Poco despu\u00e9s de la boda llegaron <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Princess<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y luego <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ezugo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Su marido <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Harrier<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> trabajaba en la papelera de la ciudad y ella se qued\u00f3 en casa para cuidar de su hija y de su hijo hasta que el peque\u00f1o comenz\u00f3 la primaria. Pero Nasha no perdi\u00f3 el tiempo durante esos a\u00f1os. Aprovech\u00f3 para estudiar auxiliar sanitaria para que el d\u00eda que empezaran el colegio, ella tuviese una titulaci\u00f3n con la que pudiera buscar un trabajo. Pero todo no fue color de rosa. Primero vivieron de alquiler en un piso con otras tres familias m\u00e1s. Luego, gracias a un vecino de la casa donde estaban, se fueron a vivir a un bajo que esta persona ten\u00eda habilitada como vivienda. Y lleg\u00f3 el d\u00eda que pudieron comprarse su propia casa. <\/span><b><i>\u201cMiro hacia atr\u00e1s y me parece mentira todo lo que he vivido. Todas las circunstancias que he atravesado. En cualquier momento podr\u00eda haberme cambiado la vida de manera dr\u00e1stica. Pero gracias a Dios no lo hizo. Aqu\u00ed tengo la vida que siempre so\u00f1\u00e9. He construido una familia. Podemos ir a Nigeria cada dos o tres a\u00f1os para ver a mis hermanas. He podido ser madre. La mitad de los ni\u00f1os que nacen en mi pa\u00eds mueren a las pocas semanas o en el mismo parto. Por eso all\u00ed celebramos especialmente el primer a\u00f1o de vida. Hacemos una fiesta especial a la de cualquier cumplea\u00f1os. Y por supuesto aqu\u00ed tambi\u00e9n la hicimos. Con alg\u00fan familiar, amistades y con la impagable ayuda de mi vecina y amiga Carlota\u201d.<\/i><\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Muchas personas que se han encontrado lejos de su lugar de origen o han pasado por momentos dif\u00edciles, han tenido la suerte de contar con esa persona que les ha ayudado en los peores momentos y han vivido otros momentos felices. Eso signific\u00f3 Carlota para Nasha. La persona con la que conviv\u00eda puerta con puerta, confidente, se ense\u00f1aban mutuamente recetas de ambos lados del mundo y risas, muchas risas. Cada vez que Nasha y familia iban a Nigeria, ella llegaba cargada de telas coloridas de su tierra con las que vestir en fiestas y reuniones.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El futuro es una inc\u00f3gnita. Lo \u00fanico que existe es el presente y de \u00e9l debemos ser celosos guardianes. Nasha vive en la actualidad con su familia lejos de \u00c1frica y trabaja en una cl\u00ednica dental y su marido contin\u00faa en la papelera. Su hija sue\u00f1a con ser una pianista reconocida y el ni\u00f1o quiere labrarse un futuro como futbolista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El \u00faltimo viaje de Nasha le ha llevado hasta aqu\u00ed, pero tan solo el caprichoso destino es el que sabe si \u00e9ste ha sido su \u00faltimo viaje o le esperan m\u00e1s en el camino.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ni\u00f1a que descubri\u00f3 demasiado pronto la maldad del ser humano, la adolescente que tuvo que partir de su aldea para hacer realidad su sue\u00f1o, la mujer que tuvo que despedirse de su pa\u00eds ya que ese sue\u00f1o no llegaba. La noche como compa\u00f1era de viajes, de anhelos y de deseos. 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