
Desde siempre en la Real Sociedad, los profesionales que en ese instante tenían la responsabilidad de regir la dirección deportiva del club comentaban a los cuatro vientos que había que hacer pocos fichajes. Y que sean mejores que los que hay en casa. O sea, que marquen la diferencia respecto a Zubieta. La teoría es maravillosa, pero bajo esa misma frase a día de hoy sólo han llegado dos futbolistas. Un medio centro para un puesto que está abarrotado con, Illarra, Zubeldia, Zurutuza, Guevara, Pardo, Guridi y Sangalli. Y otro para el puesto de lateral zurdo, ya que no se confía en los tres que hay: Kevin, De la Bella y Héctor Hernández. Es decir, salen del club Carlos Martínez, Odriozola, Iñigo, Yuri, Xabi Prieto, Canales y Vela. Y, de momento, sólo se han sumado dos jugadores. Pues es muy fácil. Tenemos peor plantilla, de momento, que en el curso anterior. Es mi opinión.
En otro orden de cosas, en donde la Real Sociedad ha dado un salto cualitativo es en las estructuras del club. Ya que en el primer equipo solo queda de la casa Ansotegi. Los demás son todos especialistas muy cualificados en las distintas competencias que tienen. Es decir, el director general en fútbol con su correspondiente secretaria. Una dirección técnica con ocho especialistas para visionar todo el fútbol internacional y nacional. Primer entrenador, segundo entrenador, tercer entrenador, preparador físico, readaptador, especialista en recuperación con complementos acuáticos y máximo responsable de esa área, dos entrenadores específicos de porteros, un psicólogo, un preparador físico con mando en trabajos individualizados, un nutricionista con mando en plaza, un responsable de trabajo de carga gps. Mas tres delegados de equipo, dos encargados de material, un cocinero, cinco fisioterapeutas y dos médicos. En este aspecto estamos muy pero que muy bien cubiertos. Locurita de este fútbol: escuelas con todos los departamentos bien cubiertos, no nos falta de nada.
Ahora viene lo bueno. Un equipo que perdió el potencial de cinco jugadores con un rendimiento más que aceptable y fantástico está obligado a mirar siempre para adelante para cubrir en el menor tiempo posible esos puestos con jugadores de un nivel parecido o mejor de los que se ha marchado. Así de clarito. Es este fútbol negocio que cada año nos sorprende con más barbaridades en el tema de inflar los mercados con cifras mareantes. Locurita tras locurita.
En otro apartado tenemos un estadio de Anoeta esperando con una capacidad más alta con el acercamiento de las gradas al verde. Está quedando como una verdadera joya sin ningún género de dudas y ante este hecho otra vez sale a la palestra la expresión ‘ilusionar a los aficionados’. Esto es muy fácil para que vuelva la ilusión. Hay que tener muy buenos jugadores, ya que ellos son los verdaderos protagonistas. Los que fallan, los que aciertan, los que tienen momentos buenos y momentos malos, los que con sus acciones colectivas o individuales nos hacen levantar de nuestros asientos… Sé que en este negocio el dinero manda y otros equipos siguen teniendo más que nosotros. Por esto, si queremos ilusionar la reflexión es la siguiente: demos prioridad a traer más jugadores con el fin de ser mejores que el curso anterior. Porque si no es así, el reto de ir a Europa será más difícil de conseguir y nos podrán decir en los corrillos futboleros el siguiente mensaje: Llenaron Zubieta de muchos especialistas que no juegan y se olvidaron de firmar a futbolistas que son los máximos protagonistas.