{"id":46,"date":"2014-11-06T14:32:15","date_gmt":"2014-11-06T13:32:15","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/desde-banquillo\/?p=46"},"modified":"2014-11-06T14:32:15","modified_gmt":"2014-11-06T13:32:15","slug":"el-futbol-de-la-calle","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/desde-banquillo\/2014\/11\/06\/el-futbol-de-la-calle\/","title":{"rendered":"El f\u00fatbol de la calle"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/desde-banquillo\/wp-content\/uploads\/sites\/73\/2014\/11\/GF1E0621.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-large wp-image-47\" title=\"DOCU_GRUPO\" src=\"\/desde-banquillo\/wp-content\/uploads\/sites\/73\/2014\/11\/GF1E0621.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"658\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/73\/2014\/11\/GF1E0621.jpg 1400w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/73\/2014\/11\/GF1E0621-300x193.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/73\/2014\/11\/GF1E0621-768x494.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/73\/2014\/11\/GF1E0621-1024x658.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a>Se suele comentar como decadencia del deporte rey, el f\u00fatbol, el menor n\u00famero de espacios callejeros donde aquellos ni\u00f1os de casas m\u00e1s pobres o no tan pobres realizaban sus tareas de ingenio, cuquer\u00eda, listeza, destreza, habilidad y coordinaci\u00f3n ante una pelota de papel, trapo o de pl\u00e1stico . En aquellos tiempos un bal\u00f3n de reglamento eran palabritas mayores. Se jugaba al f\u00fatbol colocando cuatro piedras como si fueron los postes de las dos porter\u00edas, los porteros se escog\u00edan dos equipos elegidos por los dos porteros y, se\u00f1ores, a jugar.<\/p>\n<p>Las calles o los solares donde antiguamente con palos de escoba o de hojas de palma o, simplemente, dos palos y con las mismas manos realiz\u00e1bamos los ni\u00f1os las tareas de peones de trabajo para acondicionar un campo de f\u00fatbol siguen estando en el mismo sitio o en ese lugar en el que ahora hay un polideportivo o un campo de hierba artificial o unas fant\u00e1sticas instalaciones para practicar el tan famoso por estos lares multideporte.<br \/>\nHe aqu\u00ed por tanto que rechazo que la decadencia del f\u00fatbol y la disminuci\u00f3n de los grandes futbolistas sea un efecto de la ocupaci\u00f3n de los solares o los parques o las calles. Estos lugares est\u00e1n disponibles igual que los de antes. Lo que el progreso de la sociedad ha ocupado es la mentalidad de los chavales que antes jugaban estos sitios, llev\u00e1ndolos ahora a juegos m\u00e1s c\u00f3modos como son los ordenadores, los videojuegos o los m\u00f3viles, en definitiva, a una vida mucho m\u00e1s tranquila y sedentaria. Aqu\u00ed los padres y abuelos que metemos muchas m\u00e1s horas trabajando tenemos una parte muy importante de culpa. El f\u00fatbol apasiona mucho menos, tanto a los mayores como a los m\u00e1s peque\u00f1os.<\/p>\n<p>Aunque la angustia socioecon\u00f3mica de muchos hogares aumenta, aunque padres y madres se desmarcan de sus hijos durante casi ocho horas diarias, han mejorado considerablemente en relaci\u00f3n a hace muchos a\u00f1os los medios y la conciencia que hacen al cuidado y educaci\u00f3n de los pibes que aprend\u00edan a mamar el f\u00fatbol.<\/p>\n<p>Mantenemos la costumbre de seguir siendo pobres, pero nos hemos acostumbrado a consumir much\u00edsimo mas y en ese mayor consumo nos acercamos m\u00e1s a la buena vida y al confort que divierte a los mayores y a los m\u00e1s peque\u00f1os. Y es que el f\u00fatbol no puede competir en una lucha contra esos h\u00e1bitos. Aqu\u00ed encontramos pues otra causa que puede explicar esa decadencia.<\/p>\n<p>Otro problema a\u00f1adido es la tasa de natalidad, pero en contraposici\u00f3n hay un vivero extraordinario que antes ya exist\u00eda: los colegios tanto p\u00fablicos como privados. En sus patios de recreo y otras actividades hay un fil\u00f3n de ni\u00f1os con las caracter\u00edsticas cl\u00e1sicas del futbolista de nuestra ciudad como el talento, la pausa, la visi\u00f3n de juego, el regate, el pase, la cuquer\u00eda, la listeza, el atrevimiento, la garra, el desparpajo, el juego a\u00e9reo, el compromiso, la implicaci\u00f3n, el rigor y, sobre todo, el copiar de lo que hacen Messi o Cristiano Ronaldo.<\/p>\n<p>Estas caracter\u00edsticas enumeradas son algo innato de los futbolista de nuestra tierra. Ahora hace falta que tanto las instituciones como los equipos federados pongan en la organizaci\u00f3n de la captaci\u00f3n y formaci\u00f3n a los verdaderos profesionales con titulaci\u00f3n en estos lugares y los rastreen con enorme vocaci\u00f3n y compromiso. As\u00ed los ni\u00f1os que tengan esas cualidades futbol\u00edsticas necesarias para practicar dicho deporte podr\u00e1n llegar a las escuelas de futbol municipales o a los clubes de esos pueblos y barrios, potenciando lo comentado. De esta manera volveremos a ver a los mitos de muchos y a\u00f1orados por otros Arkonada, Zelaieta(dep), Kortabarria, Gorriz, Gajate, Olaizola, Diego, Alonso, Zamora, Idigoras, Satrustegi, Uralde, Bakero,Txiki, Rekarte, De Pedro, Aranzabal, Xabi Alonso, Arabburu y el &#8216;Petit Diable&#8217; Lopez Ufarte. Y todo esto es pura Real Sociedad.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se suele comentar como decadencia del deporte rey, el f\u00fatbol, el menor n\u00famero de espacios callejeros donde aquellos ni\u00f1os de casas m\u00e1s pobres o no tan pobres realizaban sus tareas de ingenio, cuquer\u00eda, listeza, destreza, habilidad y coordinaci\u00f3n ante una pelota de papel, trapo o de pl\u00e1stico . 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