{"id":139,"date":"2017-03-29T13:34:01","date_gmt":"2017-03-29T12:34:01","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/donostistorias\/?p=139"},"modified":"2017-03-29T13:34:01","modified_gmt":"2017-03-29T12:34:01","slug":"hasier","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/donostistorias\/2017\/03\/29\/hasier\/","title":{"rendered":"Hasier"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/donostistorias\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2017\/03\/Hasier-eta-Gu-21.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-141\" title=\"Hasier eta Gu 2\" src=\"\/donostistorias\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2017\/03\/Hasier-eta-Gu-21.jpg\" alt=\"\" width=\"560\" height=\"310\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hasier naci\u00f3 con dos cabezas y tres corazones. Solo se ha ido uno de cada. El resto vive para siempre con nosotros. Hasier hablaba con los habitantes de los bosques, le explic\u00f3 a mi Andr\u00e9s quien, absorto, le escuchaba como solo escuchan los ni\u00f1os a los ni\u00f1os grandes que como Hasier alimentan la ilusi\u00f3n. Sab\u00eda cocinar con Las Cuatro Salsas: la roja vizca\u00edna, la verde para la merluza, la blanca del pil pil para el bacalao, la negra de los txipis y la azul de los sue\u00f1os. Nadie nunca habl\u00f3 con tanto amor de Euskal Herria, cosi\u00f3 heridas y tendi\u00f3 puentes c\u00f3smicos, con ventanas a lugares llenos de poes\u00eda y canciones, de versos malditos y duros cargados de la raz\u00f3n de los valientes. Desde la humildad se enfrent\u00f3 a la realidad y logra salir indemne. Era tal cual. Hasier se despert\u00f3 una ma\u00f1ana con la cabeza sobre un charco y no sab\u00eda en qu\u00e9 continente estaba. Debi\u00f3 ser una noche mala de esas que dan envidia. Cenamos en el colombiano de mi barrio de Granada, la vieja juder\u00eda, y le vi hablar con sus piedras. Andaba leyendo en euskera el Ulyses de James Joyce y estaba muy mosqueado, porque no estaba de acuerdo con la primera frase. Me lo contaba mientras conduc\u00eda para almorzar en un caser\u00edo. Le dije que lo cotejara con el Ulyses en castellano que ten\u00eda en la parte de atr\u00e1s del coche (hay que ser de los que llevas el Ulyses de Joyce en la parte de atr\u00e1s del coche, claro), y se gir\u00f3 como un calambre, alarg\u00f3 su brazo fuerte brazo, lo trinc\u00f3 y lo abri\u00f3 por su primera p\u00e1gina. Ley\u00f3 fulminante la primera frase y, par\u00f3. Me mir\u00f3 y sonri\u00f3. &#8220;Ten\u00eda raz\u00f3n&#8221;, dijo. Y empez\u00f3 a construir una teor\u00eda l\u00edquida sobre por qu\u00e9 esa primera frase en euskera del Ulyses no era la adecuada. Hasier es as\u00ed, construye euskera, el amor de su vida. Como LU. Como sus hijos, como su tierra, <a href=\"http:\/\/zuzeu.eus\/euskal-herria\/partitzeko-tenorea\/\" rel=\"external nofollow\">como Zuzeu, esa ni\u00f1a de sus ojos<\/a> que aliment\u00f3 d\u00eda a d\u00eda ense\u00f1ando no s\u00f3lo Periodismo sino ense\u00f1ando a pensar. Supongo que ahora, desde el dolor de la rabia, de las l\u00e1grimas sin lluvia, recuerdo a Hasier aquella tarde de Nochevieja en Gaztelu. Inmenso. Lis\u00e9rgico. Risue\u00f1o. Activo. Muerto de miedo. Esperanzado, que con su magia milenaria, conquist\u00f3 con sus palabras el coraz\u00f3n de mi hijo. Y el m\u00edo. Y el nuestro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/xFq24PGYndc\" frameborder=\"0\" width=\"580\" height=\"340\"><\/iframe><\/p>\n<p>Eta lo bagaude, zertarako amestu?<br \/>\nTa zertan esnatu hemen ez bazaude?<br \/>\nEta lo bagaude, zertarako amets egin<br \/>\netorriko diren egun libreekin?<\/p>\n<p>Zertan amets egin?<br \/>\nY si estamos dormidos<\/p>\n<p>\u00bfPara qu\u00e9 so\u00f1ar?<\/p>\n<p>\u00bfY para qu\u00e9 despertar\u2028si no est\u00e1s aqu\u00ed?<\/p>\n<p>Y si estamos dormidos<\/p>\n<p>\u00bfPara qu\u00e9 so\u00f1ar con los d\u00edas libres que llegar\u00e1n?<\/p>\n<p>\u00bfPara qu\u00e9 so\u00f1ar?<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Hasier naci\u00f3 con dos cabezas y tres corazones. Solo se ha ido uno de cada. El resto vive para siempre con nosotros. 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