{"id":316,"date":"2014-10-28T07:00:46","date_gmt":"2014-10-28T06:00:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/ekonomiaren-plaza\/?p=316"},"modified":"2014-10-28T07:00:46","modified_gmt":"2014-10-28T06:00:46","slug":"corrupcion-y-dilemas-morales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ekonomiaren-plaza\/2014\/10\/28\/corrupcion-y-dilemas-morales\/","title":{"rendered":"Corrupci\u00f3n y dilemas morales: \u00bfdos lados de la misma moneda?"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/twitter.com\/jonmizabala\" rel=\"external nofollow\">@jonmizabala<\/a><\/p>\n<p>Los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n que inundan las noticias est\u00e1n generando un clima de frustraci\u00f3n y desenga\u00f1o en la ciudadan\u00eda. Este escenario sin embargo no es exclusivo de la realidad espa\u00f1ola, sino que se trata de una corriente global. De las 114.000 personas que participaron en la encuesta del \u2018Corruption perception index\u2019 (\u00edndice de percepci\u00f3n de la corrupci\u00f3n) en el a\u00f1o 2013 en todo el mundo, s\u00f3lo el 18% consideraban que la corrupci\u00f3n estaba reduci\u00e9ndose en sus respectivos pa\u00edses (si deseas analizar la posici\u00f3n que ocupa Espa\u00f1a en dicho \u00edndice, pincha <a href=\"http:\/\/www.transparency.org\/cpi2013\/results#myAnchor1\" rel=\"external nofollow\">aqu\u00ed<\/a>).<\/p>\n<p>Si tratamos de definir qu\u00e9 es la corrupci\u00f3n, la literatura existente refleja que \u00e9sta se produce cuando las personas en posiciones de poder o autoridad abusan de su influencia para violar las normas morales, pudiendo as\u00ed por ejemplo enriquecerse a costa del erario p\u00fablico o beneficiar a ciertos grupos de inter\u00e9s. Imaginemos, un caso en el que una mujer padece un c\u00e1ncer agresivo y que un nuevo medicamento constituye la \u00fanica oportunidad de superarlo. Dicho medicamento est\u00e1 disponible en el mercado, pero la empresa farmac\u00e9utica que lo invent\u00f3 ha establecido el precio del medicamento en un valor diez veces superior al de su coste de producci\u00f3n. Desesperado por salvar a su esposa, e incapaz de obtener el suficiente dinero para pagar el medicamento, el Sr. Heinz irrumpe en la sede de la farmac\u00e9utica y roba la dosis necesaria para el tratamiento.<\/p>\n<p>Este es el cl\u00e1sico dilema de Heinz, el cual describe una situaci\u00f3n en la que valores morales contrapuestos se enfrentan entre s\u00ed. Por un lado, la mayor\u00eda de la gente estar\u00eda de acuerdo en que robar es malo. Incluso en este caso, la empresa farmac\u00e9utica tiene el derecho a vender su propiedad intelectual para poder cubrir los costes fijos de la empresa, los derivados de la I+D, etc. Por otra parte, el comportamiento del Sr. Heinz parece moralmente justificado en la medida en que tiene el deber \u00e9tico de cuidar a su mujer. Este escenario muestra c\u00f3mo\u00a0en ocasiones\u00a0un comportamiento a priori inmoral\u00a0 (p.e. el robo) puede ser debido a preocupaciones morales (p.e. el cuidado de un ser querido). A pesar de que los dilemas hipot\u00e9ticos puedan parecer poco representativos de los conflictos a los que los ciudadanos nos enfrentamos en nuestro d\u00eda a d\u00eda, investigaciones recientes est\u00e1n evidenciando que en efecto existe los dilemas morales influyen en la probabilidad de cometer actos corruptos.<\/p>\n<p>Para ilustrar esta tensi\u00f3n, <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0022103113001352\" rel=\"external nofollow\">investigadores<\/a> de las universidades de Northwestern y del Boston College realizaron un conjunto de ensayos en el a\u00f1o 2013. En uno de los experimentos, se pidi\u00f3 a los participantes que leyeran las descripciones de dos personas diferentes: una persona que es leal y fiel a su familia y amigos (sin tener en cuenta el impacto en que ello pueda tener en terceros), y una segunda persona que es justa e imparcial (sin tener en cuenta el impacto que dicho comportamiento pueda tener en las personas cercanas a \u00e9l). Cuando preguntaron a los participantes qu\u00e9 persona era seg\u00fan su punto de vista moralmente mejor, la mayor\u00eda de los participantes identific\u00f3 a la persona justa e imparcial. Sin embargo, cuando se les pregunt\u00f3 de qu\u00e9 persona preferir\u00edan ser amigos, surgi\u00f3 el patr\u00f3n opuesto. La mayor\u00eda de los participantes indicaron que preferir\u00edan ser amigos de la persona leal a su grupo, sin importar las consecuencias que ello pudiera tener sobre la sociedad en su conjunto.<\/p>\n<p>En un segundo experimento, se pidi\u00f3 a los participantes que respondieran dos breves cuestionarios. El primero formulaba una serie de preguntas que permit\u00edan valorar la importancia de la justicia social (moralidad o \u00e9tica) as\u00ed como de la lealtad al grupo para cada individuo. Por su parte, el segundo cuestionario preguntaba a los participantes acerca de la probabilidad de que denunciaran una serie de hipot\u00e9ticos delitos de diversa gravedad. Los investigadores encontraron que la probabilidad de denunciar un acto inmoral estaba explicada por la diferencia entre las puntuaciones de justicia y lealtad, de forma que aquellos que valoraban la justicia social por encima de la lealtad al grupo estaban m\u00e1s dispuestos a denunciar irregularidades.<\/p>\n<p>En el tercer experimento, sometieron a los trabajadores de una empresa de unos 150 empleados a los dos cuestionarios anteriores. Unas semanas m\u00e1s tarde, tras recoger las respuestas, simularon que uno de los gerentes se llevaba una importante suma de dinero, lo cual fue observado por algunos trabajadores, algunos de los cuales denunciaron el acto. Los resultados indicaron que aquellos empleados que se caracterizaban por su moralidad y justicia social eran m\u00e1s propensos a denunciar la corrupci\u00f3n que aquellos m\u00e1s motivados por la lealtad.<\/p>\n<p>La literatura cient\u00edfica\u00a0demuestra que aunque los denunciantes son tomados como un ejemplo de moralidad por la sociedad en general, la gran mayor\u00eda de las personas que constituyen las organizaciones en las que se encontraban dichos denunciantes muestra una reacci\u00f3n negativa hacia \u00e9stos. Los posibles denunciantes se enfrentan por tanto a la dif\u00edcil elecci\u00f3n entre: (a) exponer el comportamiento poco \u00e9tico de su propio grupo en nombre de la justicia; y (b) no informar de la corrupci\u00f3n, protegiendo as\u00ed los intereses de su grupo en nombre de la lealtad.<\/p>\n<p>Estos resultados informan acerca de la percepci\u00f3n que diferentes culturas pueden tener de comportamientos poco \u00e9ticos o corruptos. Aunque la mayor\u00eda de las culturas occidentales son individualistas (avalando la justicia social frente a la lealtad), muchas culturas asi\u00e1ticas son colectivistas, exaltando la importancia de la lealtad. Por lo tanto, las culturas asi\u00e1ticas ser\u00edan m\u00e1s proclives a tolerar actuaciones inmorales pero que estuvieran guiadas por un comportamiento leal. As\u00ed, sociedades individualistas como la norteamericana, ver\u00edan la denuncia de irregularidades como un comportamiento m\u00e1s \u00e9tico que pa\u00edses colectivistas como Jap\u00f3n, China, o Taiw\u00e1n.<\/p>\n<p>Tal vez, para paliar la creciente corrupci\u00f3n, debamos tratar de recordar el legado de Mandela, para quien \u201cla educaci\u00f3n es el arma m\u00e1s poderosa que se puede usar para cambiar el mundo\u201d.<\/p>\n<p>Puedes seguirme en Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/jonmizabala\" rel=\"external nofollow\">@jonmizabala<\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>@jonmizabala Los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n que inundan las noticias est\u00e1n generando un clima de frustraci\u00f3n y desenga\u00f1o en la ciudadan\u00eda. 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