{"id":663,"date":"2017-05-23T08:00:14","date_gmt":"2017-05-23T07:00:14","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/ekonomiaren-plaza\/?p=663"},"modified":"2017-05-23T08:00:14","modified_gmt":"2017-05-23T07:00:14","slug":"hackers","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ekonomiaren-plaza\/2017\/05\/23\/hackers\/","title":{"rendered":"Hackerspaces: \u00bfmovimientos sociales, pol\u00edticos, o econ\u00f3micos?"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/twitter.com\/jonmizabala\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">@jonmizabala<\/a><\/p>\n<p>La semana pasada nos despertamos con la <a href=\"http:\/\/www.diariovasco.com\/tecnologia\/201705\/16\/caos-continua-telefonica-tras-20170516102852-rc.html\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">noticia<\/a> de un ataque masivo y de escala global de <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Ransomware\" rel=\"external nofollow\"><em>ransomware<\/em><\/a> que afect\u00f3 a varias organizaciones, tanto p\u00fablicas como privadas, y por el cual se solicitaba un rescate en <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Bitcoin\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\"><em>bitcoins<\/em><\/a>. Como nuestr@s lector@s conocen, durante los \u00faltimos a\u00f1os se han producido ciberataques de manera creciente, tanto entre pa\u00edses (p.e. Corea del Norte y EEUU), como entre <em>hackers<\/em> y organizaciones privadas (p.e. Sony, Disney). La seguridad inform\u00e1tica constituye uno de los grandes retos sociales a los que las sociedades del siglo XXI nos vamos a tener que enfrentar. En este sentido, recientemente, la Profesora <a href=\"http:\/\/www.uoc.edu\/webs\/hrifa\/ES\/curriculum\/index.html\" rel=\"external nofollow\">Helena Rif\u00e0<\/a>, apuntaba que debido a la creciente automatizaci\u00f3n, en la conocida como la transici\u00f3n hacia una <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Industry_4.0\" rel=\"external nofollow\">industria 4.0<\/a>, se requerir\u00e1n unos <a href=\"http:\/\/www.diariovasco.com\/agencias\/201705\/15\/empresas-necesitaran-hackers-para-963988.html\" rel=\"external nofollow\">825.000 profesionales<\/a> de seguridad (<em>o hackers<\/em>) para el a\u00f1o 2025 en las empresas espa\u00f1olas. \u00bfPero qu\u00e9 son los <em>hackers<\/em>?<\/p>\n<p>Tenemos que partir del hecho de que el concepto de <em>hacker<\/em> est\u00e1 experimentando un cambio social. Inicialmente, los <em>hackers<\/em> estaban asociados al mundo de la inform\u00e1tica y a la promoci\u00f3n del software libre. Sin embargo, recientemente, los <em>hackers<\/em> han pasado a ser considerados como desarrolladores y\/o creadores (o <em>makers<\/em>), ya que sus acciones no s\u00f3lo son susceptibles de aplicarse al mundo de la inform\u00e1tica, sino que pueden aplicarse a cualquier campo de desarrollo, bien sea pol\u00edtico, social, econ\u00f3mico, institucional, etc. Es posible que a nuestr@s lector@s les resulten familiares las palabras <em>fab labs<\/em>, <em>makerspaces<\/em>, <em>hackerspaces<\/em>, o los espacios de <em>co-working<\/em>, estando todos ellos vinculados a las pr\u00e1cticas del movimiento creador. Muchos de estos espacios se fundamentan en el trabajo voluntario o a trav\u00e9s de organizaciones sin \u00e1nimo de lucro, y muchos, aunque no todos, adoptan principios de gobernanza ascendente. Sin embargo, no todas las actividades de los hackers son percibidas de igual manera.<\/p>\n<p>En este sentido, <a href=\"http:\/\/mcc.ku.dk\/staff\/?pure=en\/persons\/437438\" rel=\"external nofollow\">Sarah Davies<\/a> ha explorado en un reciente <a href=\"http:\/\/journals.sagepub.com\/doi\/abs\/10.1177\/0162243917703464\" rel=\"external nofollow\">art\u00edculo<\/a> c\u00f3mo el <em>hacking<\/em> es caracterizado por los propios <em>hackers<\/em> y <em>makers<\/em>. Para ello, centra su estudio en la percepci\u00f3n que los propios <em>hackers<\/em> (los de a pie, no los medi\u00e1ticos como <a href=\"https:\/\/twitter.com\/KimDotcom\" rel=\"external nofollow\">Kim Dotcom<\/a>) tienen de sus acciones. Para ello, se centr\u00f3 en entrevistar a los <em>hackers<\/em> ubicados en cuatro ciudades de los EEUU (Phoenix, San Francisco, Nueva York y Boston), a los cuales accedieron a trav\u00e9s de la informaci\u00f3n proporcionada por la web \u201chackerspaces.org\u201d. Seg\u00fan la investigaci\u00f3n de Davies, el <em>hacking<\/em> es percibido como un estilo de vida al que un@ se suscribe, es decir, una actividad de ocio que proporciona acceso a una determinada comunidad. Para los miembros de esta comunidad la idea de \u201chackear\u201d viene asociada a una determinada \u00e9tica y un estilo de vida.<\/p>\n<p>A priori, el surgimiento del as\u00ed denominado como \u201cmovimiento creador\u201d, que incluye las acciones de <em>hackers<\/em> y desarrolladores, busca una democratizaci\u00f3n de las tecnolog\u00edas y el apoyo a la innovaci\u00f3n de cualquier tipo de agente social. Sin embargo, y contrariamente a las expectativas que se esperar\u00edan del movimiento creador, los resultados de Davies revelan que las motivaciones por la que los hackers participan en estos movimientos son el desarrollo de sus propias identidades, el establecimiento de relaciones profesionales, y la actualizaci\u00f3n de sus competencias. De igual manera, la democratizaci\u00f3n de la tecnolog\u00eda es tambi\u00e9n considerada como algo incidental, m\u00e1s que como un prop\u00f3sito expl\u00edcito. Es decir, los beneficios de participar de estas comunidades son de car\u00e1cter personal, m\u00e1s que pol\u00edtico o social. Esto es significativo debido a la diferencia en la percepci\u00f3n que los propios <em>hackers<\/em> tienen de s\u00ed mismos y el discurso p\u00fablico dominante alrededor de dichos movimientos.<\/p>\n<p>Por ejemplo, Mark Hatch, autor del \u201c<a href=\"https:\/\/www.amazon.com\/Maker-Movement-Manifesto-Innovation-Tinkerers\/dp\/0071821120\" rel=\"external nofollow\">Maker Manifesto<\/a>\u201d (2013), sostiene que el movimiento creador supone la mayor explosi\u00f3n de creatividad e innovaci\u00f3n que el mundo jam\u00e1s haya visto. De modo similar, como hemos podido presenciar recientemente, el debate p\u00fablico se centra en la gran escala: las empresas o instituciones p\u00fablicas que han sido hackeadas, el da\u00f1o que ello hace a la imagen, las p\u00e9rdidas econ\u00f3micas, los cambios en el \u00e1mbito social (h\u00e1bitos de consumo, privacidad de datos), etc. Sin embargo, el com\u00fan de los <em>hackers<\/em> percibe que sus actuaciones est\u00e1n principalmente orientadas a la promoci\u00f3n del cambio a nivel de los individuos, y al fomento del desarrollo personal, no tanto la transformaci\u00f3n social, pol\u00edtica o econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Naturalmente, la importancia de estas comunidades radica en la escala, ya que ciertamente, las acciones (ociosas) de los desarrolladores pueden tener consecuencias sist\u00e9micas. Ello a\u00f1ade un nuevo nivel de complejidad al estudio de las din\u00e1micas de los <em>hackers<\/em>, ya que acciones a menudo (percibidas como) triviales, pueden llevar a efectos colaterales con una dimensi\u00f3n mucho mayor, alcanzando esferas econ\u00f3micas, sociales o pol\u00edticas. Y es que ya lo escrib\u00eda Eduardo Galeano: \u201cmucha gente peque\u00f1a, en lugares peque\u00f1os, haciendo cosas peque\u00f1as, pueden cambiar el mundo\u201d.<\/p>\n<p>Puedes seguirme en Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/jonmizabala\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">@jonmizabala<\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>@jonmizabala La semana pasada nos despertamos con la noticia de un ataque masivo y de escala global de ransomware que afect\u00f3 a varias organizaciones, tanto p\u00fablicas como privadas, y por el cual se solicitaba un rescate en bitcoins. Como nuestr@s lector@s conocen, durante los \u00faltimos a\u00f1os se han producido ciberataques de manera creciente, tanto entre [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":70,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ekonomiaren-plaza\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/663"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ekonomiaren-plaza\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ekonomiaren-plaza\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ekonomiaren-plaza\/wp-json\/wp\/v2\/users\/70"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ekonomiaren-plaza\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=663"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ekonomiaren-plaza\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/663\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ekonomiaren-plaza\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=663"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ekonomiaren-plaza\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=663"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ekonomiaren-plaza\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=663"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}