>

Blogs

Alberto Moyano

El jukebox

Un letraherido de consideración y otros tres de carácter leve

Como es habitual en este país, el amago de polémica desatado por las declaraciones de Fernando Aramburu en torno a la falta de libertad de los escritores euskaldunes se ha saldado con una leve petición de disculpas con un aroma a cigarrillo postcoitum que tumba por parte del citado.  A grandes trazos, la teoría del autor de ‘Los peces de la amargura’  pivota en torno a la idea de que el conjunto de los escritores en euskera constituye un bloque homogéneo de paniaguados paralizados por el terror. Demos por buena la hipótesis, rectificación incluida, y pasemos a lo sustancial, esto es, los inolvidables frutos alumbrados por la literatura en español, un idioma, éste sí, en el que nunca se pone el sol plagado de hombres libres.

Sorprendentemente, un ligero repaso muestra  un panorama aún mucho más desolador porque si  la literatura euskaldun ha estado amordazada -siempre según la teoría del escritor donostiarra-. la española ha adolecido de las enseñanzas de un logopeda. Desde aquella lejana extravagancia titulada  ‘Operación Guernica’, de Faustino González-Aller, hasta la saga de guardias civiles angelicales, pasando por el ‘Plenilunio’ de Antonio Muñoz Molina, el ‘Gálvez en Euskadi’ de Reverte o el ‘¿Hay árboles en Gernicua’ de Juan Antonio de Blas, el rocambolesco retablo resultante es una juerga. Y si aquéllos tenían la coartada del miedo, el ardor guerrero de éstos sólo ha servido para poner en evidencia su propia incapacidad e impotencia a la hora de abordar desde la inventiva cualquier situación de una mínima complejidad.

Hablamos de la literatura de un país que hasta hace cinco minutos sostenía que su Transición política fue inmaculada. Desde ese punto de partida, el abordaje de la situación en el País Vasco ha sido tosco y primitivo, y lo que es aún mucho peor, con intenciones didácticas. Así las cosas, cualquiera que se asome desde la literatura en español a lo que ha sido la realidad vasca se encontrará con un paisaje irreconocible incluso en términos kafkianos.  Rastreen la novelística española en busca de recreaciones literarias de actuaciones tan trepidantes como las protagonizadas en la realidad por personajes tan jugosos como el comisario Ballesteros, el general Galindo, el subcomisario Amedo, el ex difunto Paesa o el ministro Barrionuevo y verán lo que se encuentran: nada, auténticos caramelos que la realidad regala a la ficción para que nuestros mejores narradores despachen estos engorrosos asuntos a toda prisa y con la máxima discreción democrática.

El excesivo énfasis en la descripción de la valentía y la cobardía o la bondad y la maldad muestra unos resultados calamitosos, de los que probablemente los primeros en ser conscientes son los propios autores. Hasta la literatura antifranquista, otro subgénero de combate, ha depositado un puñado de obras para el recuerdo. No así la violenta Euskadi, cuyas más acertadas y escasas descripciones literarias han surgido del campo de humor esperpéntico. Sirva ‘Acción directa’, de José Miguel Fernández Urbina como ejemplo ilustrativo.

Alguien -de fuera de Euskadi, por despejar dudas- decía hace unas semanas que si la cima de la literatura política española es ‘Anatomía de un instante’ es que algo va mal en este país. He aquí materia para una interesante futura novela, a escribir en cualquiera de nuestros tres idiomas oficiales (incluido el balbuceo).

Temas


diciembre 2011
MTWTFSS
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031