{"id":1827,"date":"2012-04-27T07:33:58","date_gmt":"2012-04-27T06:33:58","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/?p=1827"},"modified":"2012-04-27T07:33:58","modified_gmt":"2012-04-27T06:33:58","slug":"el-rey-abarrota-los-hospitales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/2012\/04\/27\/el-rey-abarrota-los-hospitales\/","title":{"rendered":"El rey abarrota los hospitales"},"content":{"rendered":"<p>Juan Carlos de Borb\u00f3n es un se\u00f1or que cada vez que se lesiona inicia de inmediato, para asombro y pasmo de los m\u00e9dicos, una fulgurante recuperaci\u00f3n que culmina indefectiblemente con su retorno al quir\u00f3fano. La salud del rey no es de hierro, sino del material con el que se construyen las pr\u00f3tesis. <\/p>\n<p>Los procesos de recuperaci\u00f3n &#8216;reales&#8217; se desarrollan siempre seg\u00fan unas pautas inalterables cuyo enunciado los convierten en aut\u00e9nticos pal\u00edndromos listos para ser le\u00eddos de izquierda a derecha y a la inversa, para colmo, sin que se altere en lo m\u00e1s m\u00ednimo el sentido del relato. Primer d\u00eda: el rey ha sido sometido a una intervenci\u00f3n quir\u00fargica de la que ya se recupera satisfactoriamente; segundo d\u00eda: el rey ha pasado una noche tranquila; tercer d\u00eda: la inflamaci\u00f3n ha desaparecido; cuarto d\u00eda: el rey ya camina con normalidad; quinto d\u00eda: el rey recibe el alta y manifiesta su intenci\u00f3n de retomar lo antes posible sus ocupaciones habituales; sexto d\u00eda: sus deseos se cumplen y vuelve a ser ingresado en el hospital para una nueva intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Este contratiempo, no por previsible menos engorroso, deja en una situaci\u00f3n un tanto comprometido a los facultativos, que a lo largo de una semana han glosado en todos los tiempos verbales que permite la rica lengua castellana la capacidad de sacrificio del coronado, sus inmejorables prestaciones como paciente y las ventajas de una condici\u00f3n f\u00edsica envidiable, resultado de toda una vida entregada al deporte de competici\u00f3n.<\/p>\n<p>A falta de una ley de transparencia de la monarqu\u00eda, habr\u00e1 que confirmarse con la aplicaci\u00f3n intensiva de los rayos X sobre cada uno de los huesos y articulaciones de su titular. Ni toda la bibliograf\u00eda consagrada por Pilar Urbano a la figura del monarca resultar\u00e1 tan reveladora en el futuro como el voluminoso historial m\u00e9dico acumulado por el protagonista de sus estudios. El legado de su majestad no reposa sobre ese \u00fanico discurso que, con algunas leves variaciones, conforma sus obras completas, sino que descansa en su exhaustiva colecci\u00f3n de radiograf\u00edas, un &#8216;corpus&#8217; intelectual en permanente crecimiento. <\/p>\n<p>De los tres preceptos contenidos en la frase &#8216;vive deprisa, muere joven y deja un cad\u00e1ver bonito&#8217; el rey ya s\u00f3lo est\u00e1 en condiciones de cumplir el primero, dicho sea con algunos matices, dados los problemas de movilidad que han lastrado buena parte de su te\u00f3rica existencia como adulto. Por otra parte, a sus 74 a\u00f1os, se supone que ya ha alcanzado la madurez. En cuanto al tercer punto, si bien resulta un tanto arriesgado aventurar que su cad\u00e1ver vaya a ser bonito, no es menos cierto que al menos s\u00ed resultar\u00e1 la mar de interesante desde un punto de vista estrictamente anat\u00f3mico. De cualquier forma, se van despejando las inc\u00f3gnitas. Cuando prometi\u00f3 que no volver\u00eda a ocurrir es evidente que estaba hablando de alguna otra cosa. <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Carlos de Borb\u00f3n es un se\u00f1or que cada vez que se lesiona inicia de inmediato, para asombro y pasmo de los m\u00e9dicos, una fulgurante recuperaci\u00f3n que culmina indefectiblemente con su retorno al quir\u00f3fano. La salud del rey no es de hierro, sino del material con el que se construyen las pr\u00f3tesis. 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