{"id":2362,"date":"2013-11-10T19:38:25","date_gmt":"2013-11-10T18:38:25","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/?p=2362"},"modified":"2013-11-10T19:38:25","modified_gmt":"2013-11-10T18:38:25","slug":"dostoievski-en-un-piso-franco-de-barcelona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/2013\/11\/10\/dostoievski-en-un-piso-franco-de-barcelona\/","title":{"rendered":"Dostoievski en un piso franco de Barcelona"},"content":{"rendered":"<p>Cuando la Polic\u00eda detuvo a Domingo Troiti\u00f1o, Josefa Mercedes Ernaga y Jos\u00e9 Luis Gallastegui en un piso del n\u00famero 80 de la calle Mallorca de Barcelona, entre sus pertenencias hall\u00f3 un ejemplar de &#8216;Crimen y castigo&#8217;, obra de ese Fiodor Dostoievski que hab\u00eda conspirado contra el zar, fue detenido, indultado del fusilamiento en el \u00faltimo minuto y enviado durante cinco a\u00f1os a trabajos forzados en la &#8216;casa de los muertos&#8217; de Omsk, Siberia. Lo le\u00ed hace a\u00f1os en alguna informaci\u00f3n period\u00edstica del momento y como meses atr\u00e1s ese comando hab\u00eda perpetrado el atentado de Hipercor, me qued\u00e9 con la curiosidad de saber cu\u00e1l de los tres detenidos estaba leyendo esa enciclopedia del remordimiento en todas sus fases y formas. Fuera quien fuera, ahora me pregunto si lo termin\u00f3 una vez en prisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Como el tabaco, &#8216;Crimen y castigo&#8217; tiene componentes tremendamente adictivos. Lo s\u00e9 porque los he visto. En 2\u00ba de BUP, quiz\u00e1s en 3\u00ba -no estoy seguro-, el profesor de Literatura nos mand\u00f3 leerlo. Dispon\u00edamos de una hora semanal para hacerlo, ritmo que nos hubiera permitido prolonogar el placer de la lectura hasta bien entrada la madurez, as\u00ed que cada cual se las arregl\u00f3 para continuar fuera del horario lectivo. Todos menos uno. Un alumno al que llamaremos F. P\u00e9simo estudiante -y a mucha honra-, chupa vaquera y un agujero en la oreja en lugar del pendiente que hac\u00eda unos meses que le hab\u00eda costado su expulsi\u00f3n del colegio por una semana. Su inter\u00e9s por las asignatura era nulo o, por ser m\u00e1s exacto, su desinter\u00e9s por todo era infinito.<\/p>\n<p>Hasta que &#8216;Crimen y castigo&#8217; cay\u00f3 en sus manos. Empez\u00f3 a leerlo por orden del profesor y luego ya fue demasiado tarde: no hubo profesor que consiguiera pararlo. Le\u00eda con el libro sobre el pupitre durante la hora estipulada y despu\u00e9s continuaba leyendo, ya con la novela escondida sobre las rodillas. Fue descubierto, claro. Muchas veces. Al principio, los profesores reaccionaban m\u00e1s o menos as\u00ed: &#8220;Aj\u00e1, se\u00f1or F., parece que tiene cosas m\u00e1s interesantes que hacer que atender mis explicaciones. Veamos, veamos qu\u00e9 est\u00e1 haciendo&#8221;. Y el profesor se acercaba a F. con los labios h\u00famedos, esperando encontrar entre sus piernas, qui\u00e9n sabe el qu\u00e9, con un poco de suerte, alg\u00fan ejemplar de\u00a0 &#8216;Playboy&#8217; o -si hab\u00eda mucha suerte- algo peor.<\/p>\n<p>Su rostro de estupor era indescriptible cuando descubr\u00edan que lo \u00fanico que obraba en poder del d\u00edscolo e indisciplinado alumno era la novela de Dostoievski. De hecho, los docentes tardaban en entenderlo, como quien encaja un golpe inesperado. &#8220;Pero&#8230; pero&#8230;. pero F. \u00bfqu\u00e9 hace leyendo esto?&#8221; &#8220;No, nada&#8230; el hermano C, que nos lo ha puesto para examen y bueno, y tal&#8230; &#8220;, respond\u00eda F, con ese deje macarrilla que a\u00f1os despu\u00e9s adopt\u00f3 Jordi Moll\u00e1 en &#8216;La buena estrella&#8217;. &#8220;Magn\u00edfica obra, F. -respond\u00eda el estupefacto profesor, sospechando que deb\u00eda haber gato encerrado en el hecho de que aquel desperdicio humano se hubiera entregado a la lectura fren\u00e9tica de una obra maestra de la literatura universal-. Pero \u00e9ste no es el momento. Ahora estamos estudiando Matem\u00e1ticas, dejemos la lectura para las clases del hermano C.&#8221;. &#8220;S\u00ed, claro, claro&#8230; ahora, Matem\u00e1ticas&#8221;, respond\u00eda F., absorto, con la mirada clavada en el libro. Libro que, una vez de vuelta a su poder, tardaba unos cinco minutos aproximadamente en estar de nuevo abierto sobre sus rodillas. La escena se repet\u00eda casi a diario, al principio provocaba risas entre el resto de los alumnos, despu\u00e9s lleg\u00f3 a causar hast\u00edo.<\/p>\n<p>No recuerdo los detalles, s\u00f3lo que F. sigui\u00f3 leyendo &#8216;Crimen y castigo&#8217; hasta que lo acab\u00f3. Durante la clase de Matem\u00e1ticas y durante todas las dem\u00e1s, por supuesto, incluida la de Gimnasia. Supongo que lleg\u00f3 un punto en el que los profesores llegaron individualmente a la conclusi\u00f3n de que no val\u00eda la pena interrumpirle y uno tras otro optaron por hacer la vista gorda a aquel fen\u00f3meno inexplicable. Al menos, la lectura febril le manten\u00eda entretenido y alejado de otras tentaciones m\u00e1s perniciosas, como la de interrumpir el sopor\u00edfero transcurrir de la vida escolar.<\/p>\n<p>Nunca supe si tras agotar &#8216;Crimen y castigo&#8217;, F. se lanz\u00f3 en picado sobre &#8216;Los hermanos Karamazov&#8217;, la emprendi\u00f3 con &#8216;Humillados y ofendidos&#8217; o reinici\u00f3 de inmediato el relato de las vicisitudes de Rask\u00f3lnikov. Quiz\u00e1s no volvi\u00f3 a leer otro libro en su vida. Lo dudo. S\u00ed puedo asegurar que la experiencia no hizo de F. un mejor estudiante. Tampoco uno peor.\u00a0 Aparentemente, nada cambi\u00f3. F. sigui\u00f3 con su vida,\u00a0 fumando a escondidas en los recreos, suspendiendo asignaturas de forma masiva e indiscriminada y boicoteando el fluir de la ense\u00f1anza en el aula, en la medida de sus modestas posibilidades. Acab\u00f3 el curso y nos perdimos de vista. No s\u00e9 qu\u00e9 habr\u00e1 sido de \u00e9l. &#8220;\u201cSostengo la opini\u00f3n de que la c\u00e1rcel tranquiliza al culpable\u201d, le dice el juez Porfirio Petr\u00f3vich a Rask\u00f3lnikov en alg\u00fan momento. Tampoco lo s\u00e9. Supongo que no.\u00a0<strong><\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando la Polic\u00eda detuvo a Domingo Troiti\u00f1o, Josefa Mercedes Ernaga y Jos\u00e9 Luis Gallastegui en un piso del n\u00famero 80 de la calle Mallorca de Barcelona, entre sus pertenencias hall\u00f3 un ejemplar de &#8216;Crimen y castigo&#8217;, obra de ese Fiodor Dostoievski que hab\u00eda conspirado contra el zar, fue detenido, indultado del fusilamiento en el \u00faltimo [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":38,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2362"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/wp-json\/wp\/v2\/users\/38"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2362"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2362\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2362"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2362"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2362"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}