{"id":2396,"date":"2014-01-01T19:06:42","date_gmt":"2014-01-01T18:06:42","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/?p=2396"},"modified":"2014-01-01T19:06:42","modified_gmt":"2014-01-01T18:06:42","slug":"todo-lo-que-no-soporto-tiene-un-nombre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/2014\/01\/01\/todo-lo-que-no-soporto-tiene-un-nombre\/","title":{"rendered":"&#8220;Todo lo que no soporto tiene un nombre&#8221;"},"content":{"rendered":"<p>\u00abTodo lo que no soporto tiene un nombre.<br \/>\nNo soporto a los viejos. Sus babas. Sus quejas. Su inutilidad.<br \/>\nPeor a\u00fan cuando intentan ser \u00fatiles. Su dependencia.<br \/>\nSus ruidos. Numerosos y repetitivos. Sus exacerbadas batallitas.<br \/>\nLa centralidad de sus relatos. Su desprecio hacia las generaciones sucesivas.<br \/>\nPero tampoco soporto a las generaciones sucesivas.<br \/>\nNo soporto a los viejos cuando berrean y reclaman sus asientos en el autob\u00fas.<br \/>\nNo soporto a los j\u00f3venes. Su arrogancia. Su ostentaci\u00f3n de fuerza y de juventud.<br \/>\nLa prosopopeya de la heroica invencibilidad de los j\u00f3venes resulta pat\u00e9tica.<br \/>\nNo soporto a los j\u00f3venes impertinentes que no ceden sus asientos a los viejos en el autob\u00fas.<br \/>\nNo soporto a los gamberros. Sus risas inopinadas, agitadas e in\u00fatiles.<br \/>\nSu desprecio hacia e l pr\u00f3jimo diferente. Todav\u00eda s o n m\u00e1s insoportables los j\u00f3venes buenos, responsables y generosos. Un dechado de voluntariado y oraci\u00f3n. Tanta educaci\u00f3n y tanta muerte. En su coraz\u00f3n y en sus cabezas.<br \/>\nNo soporto a los ni\u00f1os caprichosos y ombliguistas, ni a sus obsesivos padres, \u00fanicamente ombliguistas respecto a sus ni\u00f1os. No soporto a los ni\u00f1os que gritan y que lloran. Y los que son silenciosos me inquietan: en consecuencia, no los soporto. No soporto a los trabajadores ni tampoco a los parados ni la meliflua e indolente ostentaci\u00f3n de su desgracia divina. Que, por otra parte, no es divina. S\u00f3lo es falta de inter\u00e9s. Pero \u00bfc\u00f3mo iba a poder soportar a toda esa gente dada a la lucha, la reivindicaci\u00f3n, las elecciones f\u00e1ciles y el sudor desparramado bajo la axila? Imposible soportarlos. No soporto a los m\u00e1nagers. Y ni siquiera es necesario explicar el porqu\u00e9. No soporto a los peque\u00f1oburgueses, encerrados en el caparaz\u00f3n de su mundo de mierda. Al volante de sus vidas, va el miedo. El miedo a todo lo que no cabe en su peque\u00f1o caparaz\u00f3n. Y, por eso mismo, esnobs, sin conocer siquiera el significado de esa palabra.<br \/>\nNo soporto a los novios, porque molestan. No soporto a las novias, porque intervienen. No soporto a los de miras amplias, tolerantes y desprejuiciados. Siempre correctos. Siempre perfectos. Siempre intachables. Todo est\u00e1 permitido, excepto el asesinato. Los criticas y ellos te agradecen la cr\u00edtica. Los desprecias y ellos te lo agradecen de buena gana. En resumen, te ponen en un compromiso. Porque boicotean la maldad. Por tanto, son insoportables. Te preguntan: \u00ab\u00bfC\u00f3mo est\u00e1s?\u00bb y de verdad quieren saberlo. Un disgusto. Pero, por debajo de ese inter\u00e9s desinteresado, en alg\u00fan lugar, incuban pu\u00f1aladas. Pero tampoco soporto a los que nunca te ponen en un compromiso. Siempre obedientes, siempre tranquilizadores. Fieles y lameculos.<br \/>\nNo soporto a los jugadores de billar, los apodos, a los indecisos, a los no fumadores, el smog y el aire puro, a los comerciales, la pizza al taglio, las formalidades, los cornetes de chocolate, las hogueras, a los agentes de bolsa, el papel pintado de flores, el comercio justo y solidario, el desorden, a los ecologistas, el sentido c\u00edvico, a los gatos, a los ratones, las bebidas sin alcohol, las llamadas inesperadas en el interfono, las llamadas telef\u00f3nicas largas, a los que dicen que un vaso de vino al d\u00eda es saludable, a los que fingen que se han olvidado de tu nombre, a los que dicen para defenderse que son unos profesionales, a los compa\u00f1eros de colegio a quienes te encuentras a los treinta a\u00f1os y te llaman por tu apellido, a los ancianos que nunca desaprovechan la oportunidad de recordarte que ellos estuvieron en la Resistencia, a los hijos sin recursos que no tienen nada que hacer y deciden abrir una galer\u00eda de arte, a los excomunistas que pierden la cabeza por la m\u00fasica brasile\u00f1a, a los atontados que dicen \u00abintrigante\u00bb, los modernos que dicen \u00abguay\u00bb y derivados, a los cursis que dicen bonito, mono, estupendo, a los ecum\u00e9nicos que a todo el mundo llaman \u00abcari\u00f1o\u00bb, a ciertas bellezas que dicen \u00abte adoro\u00bb, a los afortunados que tocan de o\u00eddo, a los falsos distra\u00eddos que no te escuchan cuando hablas, a los superiores que juzgan, a las feministas, a los que viven en ciudades dormitorio, los edulcorantes, a los estilistas, a los directores de cine, los autorradios, a los bailarines, a los pol\u00edticos, las botas de esqu\u00ed, a los adolescentes, a los subsecretarios, los poemas, a los cantantes de rock de edad provecta que llevan tejanos ce\u00f1idos, a los escritores presuntuosos y circunspectos, a los parientes, las flores, a los rubios, las reverencias, las estanter\u00edas, a los intelectuales, a los artistas callejeros, las medusas, a los magos, a los vips, a los violadores, a los ped\u00f3filos, a todos los artistas de circo, a los trabajadores culturales, a los asistentes sociales, las diversiones, a los amantes de los animales, las corbatas, las risas fingidas, a los provincianos, los hidroalas, a todos los coleccionistas (un poco por encima de los dem\u00e1s, a los de relojes), todos los hobbys, a los m\u00e9dicos, a los pacientes, el jazz, la publicidad, a los constructores, a las mam\u00e1s, a los espectadores de baloncesto, a todos los actores y todas las actrices, el videoarte, los parques de atracciones, a los experimentadores de toda condici\u00f3n, las sopas, la pintura contempor\u00e1nea, a los ancianos artesanos en sus talleres, a los guitarristas aficionados, las estatuas en las plazas, el besamanos, los centros de est\u00e9tica, a los fil\u00f3sofos con buen aspecto, las piscinas con demasiado cloro, las algas, a los ladrones, a las anor\u00e9xicas, las vacaciones, las cartas de amor, a los curas y los monaguillos, los supositorios, la m\u00fasica \u00e9tnica, a los falsos revolucionarios, las coquinas, los pandas, el acn\u00e9, a los percusionistas, las duchas con cortinas, los antojos, los callos, los bibelots, los lunares, a los vegetarianos, a los paisajistas, los cosm\u00e9ticos, a los cantantes de \u00f3pera, a los parisinos, los jers\u00e9is de cuello alto, la m\u00fasica en los restaurantes, las fiestas, los m\u00edtines, las casas con vistas, los anglicismos, los neologismos, a los hijos de pap\u00e1, a los hijos de artistas que siguen los pasos de sus padres, a los hijos de los ricos, a los hijos de los dem\u00e1s, los museos, a los alcaldes de los ayuntamientos, a todos los asesores, a los manifestantes, la poes\u00eda, a los charcuteros, a los joyeros, los antirrobos, las cadenitas de oro amarillo, a los l\u00edderes, a los gregarios, a las prostitutas, a las personas demasiado bajas o demasiado altas, los funerales, los pelos, los m\u00f3viles, la burocracia, las instalaciones, los autom\u00f3viles de cualquier cilindrada, los llaveros, a los cantautores, a los japoneses, a los dirigentes, a los racistas y a los tolerantes, a los ciegos, la formica, el cobre, el lat\u00f3n, el bamb\u00fa, a los cocineros de televisi\u00f3n, la multitud, las cremas bronceadoras, los lobbys, los argots, las manchas, a las queridas, las cornucopias, a los tartamudos, a los j\u00f3venes viejos y los viejos j\u00f3venes, a los esnobs, a la izquierda exquisita, la cirug\u00eda est\u00e9tica, las circunvalaciones, la plantas, los mocasines, a los sectarios, a los presentadores de televisi\u00f3n, a los nobles, a los hijos que no se emancipan nunca, a las azafatas, a los c\u00f3micos, a los jugadores de golf, la ciencia ficci\u00f3n, a los veterinarios, a las modelos, a los refugiados pol\u00edticos, a los cerriles, las playas blanqu\u00edsimas, las religiones improvisadas y a sus seguidores, las baldosas ordinarias, a los cabezotas, a los cr\u00edticos profesionales, las parejas en las que \u00e9l es joven y ella madura y viceversa, a los maduros, a todas las personas que llevan sombrero, a todas las personas que llevan gafas de sol, las l\u00e1mparas de rayos UVA, los incendios, las pulseras, a los enchufados, a los militares, a los tenistas calaveras, a los sectarios y los forofos, los perfumes de estanco, las bodas, los chistes, la primera comuni\u00f3n, los masones, la misa, a la gente que silba, a los que se ponen a cantar sin ton ni son, los eructos, a los heroin\u00f3manos, a los del Lions Club, a los cocain\u00f3manos, a los del Rotary Club, el turismo sexual, el turismo, a los que detestan el turismo y dicen que ellos son \u00abviajeros\u00bb, a los que hablan \u00abpor experiencia\u00bb, a los que no tienen experiencia pero de todas maneras quieren hablar, a los que saben estar en el mundo, a las maestras de primaria, a los enfermos de reuniones, a los enfermos en general, a los enfermeros que llevan zuecos, porque \u00bfpor qu\u00e9 demonios tienen que llevar zuecos?<br \/>\nNo soporto a los t\u00edmidos, los logorreicos, los falsos misteriosos, los torpes, los blandengues, los caprichosos, los complacientes, los locos, los genios, los h\u00e9roes, los seguros de s\u00ed mismos, los callados, los valientes, los meditabundos, los presuntuosos, los maleducados, los concienzudos, los imprevisibles, los comprensivos, los atentos, los humildes, los expertos, los apasionados, los ampulosos, los eternamente sorprendidos, los equitativos, los indecisos, los herm\u00e9ticos, los chistosos, los c\u00ednicos, los miedosos, los achaparrados, los camorristas, los soberbios, los flem\u00e1ticos, los fanfarrones, los afectados, los en\u00e9rgicos, los tr\u00e1gicos, los desganados, los inseguros, los dubitativos, los desencantados, los maravillados, los ganadores, los avaros, los humildes, los dejados, los empalagosos, los quejicas, los lloricas, los caprichosos, los mimados, los ruidosos, los zalameros, los toscos, y a toda esa gente que se relaciona con relativa facilidad.<br \/>\nNo soporto la nostalgia, la normalidad, la maldad, la imperiosidad, la bulimia, la amabilidad, la melancol\u00eda, la congoja, la inteligencia y la estupidez, la altaner\u00eda, la resignaci\u00f3n, la verg\u00fcenza, la arrogancia, la simpat\u00eda, la doblez, el pasotismo, el abuso de poder, la ineptitud, la deportividad, el buen coraz\u00f3n, la religiosidad, la ostentaci\u00f3n, la curiosidad y la indiferencia, la puesta en escena, la realidad, la culpa, el minimalismo, la sobriedad y el exceso, la indefinici\u00f3n, la falsedad, la responsabilidad, la despreocupaci\u00f3n, la excitaci\u00f3n, la sabidur\u00eda, la determinaci\u00f3n, la autocomplacencia, l a irresponsabilidad, l a correcci\u00f3n, l a aridez, la seriedad y la frivolidad, la pomposidad, la necesidad, la miseria humana, la compasi\u00f3n, la tenebrosidad, la previsi\u00f3n, la inconsciencia, la capciosidad, la rapidez, la oscuridad, la negligencia, la lentitud, la median\u00eda, la velocidad, lo ineluctable, el exhibicionismo, el entusiasmo, la dejadez, el virtuosismo, el diletantismo, la profesionalidad, la determinaci\u00f3n, el automovilismo, la autonom\u00eda, la dependencia, la elegancia y la felicidad.<br \/>\nNo soporto nada ni a nadie.<br \/>\nNi siquiera a m\u00ed mismo. Sobre todo a m\u00ed mismo.<br \/>\nS\u00f3lo soporto una cosa.<br \/>\nEl matiz\u00bb.<\/p>\n<p><em>*Fragmento de la novela &#8216;Todos tienen razon&#8217;, de\u00a0 Paolo Sorrentino. Ed. Anagrama. 2011.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abTodo lo que no soporto tiene un nombre. No soporto a los viejos. Sus babas. Sus quejas. Su inutilidad. Peor a\u00fan cuando intentan ser \u00fatiles. Su dependencia. Sus ruidos. Numerosos y repetitivos. Sus exacerbadas batallitas. La centralidad de sus relatos. Su desprecio hacia las generaciones sucesivas. Pero tampoco soporto a las generaciones sucesivas. 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