{"id":2469,"date":"2014-04-07T09:10:16","date_gmt":"2014-04-07T08:10:16","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/?p=2469"},"modified":"2014-04-07T09:10:16","modified_gmt":"2014-04-07T08:10:16","slug":"2016-paisaje-despues-de-la-tormenta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/2014\/04\/07\/2016-paisaje-despues-de-la-tormenta\/","title":{"rendered":"2016: paisaje despu\u00e9s de la tormenta"},"content":{"rendered":"<p><strong>1)<\/strong> En contra de la teor\u00eda espolvoreada en los \u00faltimos d\u00edas, el problema del proyecto de Donostia 2016 no ha radicado en las discrepancias pol\u00edticas en el seno del Patronato de la Fundaci\u00f3n, sino todo lo contrario. El organismo que rige los destinos de la Capitalidad Cultural ha vivido inmerso en el sopor que tan s\u00f3lo la armon\u00eda est\u00e1 en condiciones de proporcionar, un sopor del que peri\u00f3dicamente ha salido sobresaltado a golpe de descargas el\u00e9ctricas ocasionadas por el rosario de dimisiones. Al igual que en su d\u00eda pas\u00f3 con Tabakalera, el liderazgo compartido se caracteriza por la tendencia a diluir las responsabilidades, de forma que cada instituci\u00f3n se descarga en la de al lado, en la confianza de que ya se estar\u00e1 ocupando de todo. Quiz\u00e1s ha faltado que alguna se atreviera a pronunciar una de las palabras m\u00e1s bellas que existe en cualquier lengua: no\/ez<\/p>\n<p><strong>2)<\/strong> El proyecto supuestamente basado en la transparencia ha resultado un imperecedoro monumento a la opacidad. No ahora; desde sus inicios. Cuando Donostia 2016 era apenas un cigoto, no hab\u00eda nada que contar. Cuando fue tomando cuerpo como candidatura -claramente favorita a tenor de los elogios del jurado- no se pod\u00eda contar nada &#8220;porque nos copian las otras ciudades rivales&#8221;. Cuando se llev\u00f3 la designaci\u00f3n, porque el documento con el que gan\u00f3 el feroz concurso ten\u00eda trazas de arcano indescifrable jalonado de faros, del que apenas se pod\u00eda concluir que todo esto ten\u00eda como objetivo hacernos &#8220;mejores personas&#8221;, sea lo que sea esto. Tras la proclamaci\u00f3n, tampoco hab\u00eda mucho que contar porque tocaba un per\u00edodo de introspecci\u00f3n que ha alcanzado su cima durante los siete meses que Nogeras ha ocupado la direcci\u00f3n general. Si todo lo anterior ya resulta extravagante, la impostura resulta insostenible cuando para colmo se apela a las &#8220;olas de energ\u00eda ciudadana&#8221;.\u00a0 Si ni los principales creadores -o &#8216;agentes culturales&#8217;, como a algunos les gusta llamarlos- son capaces de balbucear dos frase coherentes sobre la Capitalidad Cultural, qu\u00e9 decir de una ciudadan\u00eda que observa estupefacta, aunque indiferente, el devenir de los acontecimientos.<\/p>\n<p><strong>3)<\/strong> Con todos las personas que han pasado por el proyecto, m\u00e1s o menos fugazmente, y que por las m\u00e1s diversas razones lo han abandonado, se podr\u00eda formar un equipo imbatible. Del proyecto original, sobrevive Santi Eraso, para el 2016, una mezcla de lo que Juanito Oiarzabal y Jos\u00e9 Luis Korta son para &#8216;El conquis&#8217;. Porque de entre la turbamulta en la que ha vivido el proyecto emerge una verdad: cada nuevo nombramiento ha hecho bueno al anterior. La ruptura de esta inercia determinar\u00e1 el \u00e9xito o el fracaso de Xabier Paya y del futuro nuevo director del proyecto, que deber\u00eda olvidarse de los contenidos culturales y centrarse en la captaci\u00f3n de fondos, exprimidos los p\u00fablicos, mediante los patrocinios privados. Porque a falta de a\u00f1o y medio, ya se puede confesar abiertamente que no estamos ante un proyecto cultural, sino ante uno estrictamente tur\u00edstico, en el que la creaci\u00f3n y exhibici\u00f3n de contenidos son las herramientas al servicio de los ingresos econ\u00f3micos. Formulado en estos t\u00e9rminos, esto no tiene por qu\u00e9 ser ni bueno, ni malo: simplemente, es as\u00ed.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1) En contra de la teor\u00eda espolvoreada en los \u00faltimos d\u00edas, el problema del proyecto de Donostia 2016 no ha radicado en las discrepancias pol\u00edticas en el seno del Patronato de la Fundaci\u00f3n, sino todo lo contrario. 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