{"id":922,"date":"2009-07-03T15:34:18","date_gmt":"2009-07-03T15:34:18","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/?p=922"},"modified":"2009-07-03T15:34:18","modified_gmt":"2009-07-03T15:34:18","slug":"es_dificil_ser_un_santo_en_el_bus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/2009\/07\/03\/es_dificil_ser_un_santo_en_el_bus\/","title":{"rendered":"Es dif\u00edcil ser un santo en el autob\u00fas"},"content":{"rendered":"<p>Coincidiendo con la llegada del verano, he aqu\u00ed una breve lista de factores, tan aleatorios como definitivamente inevitables, que convierten a los usuarios del transporte p\u00fablico en fan\u00e1ticos de lo extremo y ejemplares hiper-evolucionados en materia de resistencia, tanto f\u00edsica como ps\u00edquica:<\/p>\n<p>1) El pensionista que no acierta con la tarjeta: suelen ocupar indefectiblemente el primer puesto en la cola de la parada. Los pitidos enloquecidos de la m\u00e1quina picadora anuncian su entrada en el veh\u00edculo. Su tarjeta jam\u00e1s funciona. Los motivos suelen ser varios: a) el conductor no ha activado la m\u00e1quina; b) la tarjeta no tiene saldo. c) la tarjeta no es la del bus, sino el carn\u00e9 de la piscina. Una variante de este fen\u00f3meno, pero igual de efectiva a la hora de ocasionar id\u00e9nticas colas, lo constituye el conocido como la &#8216;tarjeta ilocalizable&#8217;. El usuario sube disparado al autob\u00fas y una vez frente a la m\u00e1quina, comienza a buscar fren\u00e9ticamente la txartela, en enormes bolsos en el caso de ellas, en innumerables bolsillos repartidos por todo el cuerpo en el de ellos.<\/p>\n<p>2) La charla gremial: es la que mantienen dos o m\u00e1s ch\u00f3feres de autob\u00fas en estado de profundo ensimismamiento, ajenos por completos al resto del mundo. Tambi\u00e9n hay dos variantes. La primera se establece en las paradas, entre un conductor al volante y otro que aguarda la llegada de su veh\u00edculo para hacer el relevo. La segunda es propia de los sem\u00e1foros y la llevan a cabo dos conductores al volante a trav\u00e9s de sus respectivas ventanillas. Los temas que se tratan en estas improvisadas tertulias suelen ser de car\u00e1cter endog\u00e1mico: a) &#8220;Yo ya le he dicho: si t\u00fa me haces el turno, vale, pero si no&#8230;&#8221;; b) &#8220;Yo ya le he dicho: si no pones un veh\u00edculo de refuerzo luego no te quejes de los retrasos&#8230;&#8221;; y c) &#8220;Yo ya le he dicho: no pienso cambiar las vacaciones porque ya lo hice una vez y aqu\u00ed nadie te agradece nada&#8230;&#8221;.<\/p>\n<p>3) El coche adelantado: el \u00e9xito de esta maniobra radica en su sencillez. No hay secretos. Consiste simplemente en que en el momento en el que el autob\u00fas se dispone a colocarse frente a la marquesina, una furgoneta de reparto -salida de no se sabe d\u00f3nde- se le adelanta y ocupa la parada. De inmediato, un operario se baja de la misma y mientras abre la puerta de carga y descarga de la furgo, avisa: &#8220;Es un momento&#8221;. Desde el autob\u00fas, conductor y pasajero contemplan horrorizados que la furgoneta va cargada hasta los topes. La cosa suele acabar en concierto para grito y bocinazo.<\/p>\n<p>4) El octavo pasajero: a la cl\u00e1sica figura de &#8216;la cuerda de ni\u00f1os&#8217; cabe sumarle la de la compradora compulsiva. Los primeros son incansables, hacen trayectos largos y golpean ferozmente con sus enormes mochilas al resto del pasaje, merced a una inquietud interior que les impide permanecer est\u00e1ticos. Las segundas realizan trayectos m\u00e1s cortos, pero resultan igual de letales, ya que llevan enormes bolsas de cart\u00f3n firmadas por las m\u00e1s prestigiosas boutiques colgando de todas sus extremidades \u00fatiles. A diferencia de los primeros, prefieren viajar sentadas, lo que se traduce en que las bolsas y sus portadoras necesitan un doble asiento. Por supuesto, no liberar\u00e1n el ocupado por las bolsas ni a\u00fan en el caso de que entre en el autob\u00fas una sexagenaria coja y embarazada de ocho meses.<\/p>\n<p>5) El interruptor: este individuo, que probablemente viaja en el bus desde su primera parada por cuanto jam\u00e1s hubo alquien que le viera subir, se coloca junto al conductor y completa uno o varios recorridos completos pegando despiadadamente la hebra con el ch\u00f3fer. Muchas veces se trata de un conocido del conductor, pero no es estrictamente necesario que lo sea. Los temas de la conversaci\u00f3n suelen ser de lo m\u00e1s variados, excepto si el conductor es conductora. En este caso, el interruptor diserta sin parar sobre la incorporaci\u00f3n de la mujer al mundo del trabajo, incluso en puestos de m\u00e1xima responsabilidad, mientras evoca sin un \u00e1pice de nostalgia aquellos tiempos en lo que, al volante, uno no ten\u00eda m\u00e1s remedio que exclamar: &#8220;\u00a1Joder, si es que van como locas!&#8221;.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Coincidiendo con la llegada del verano, he aqu\u00ed una breve lista de factores, tan aleatorios como definitivamente inevitables, que convierten a los usuarios del transporte p\u00fablico en fan\u00e1ticos de lo extremo y ejemplares hiper-evolucionados en materia de resistencia, tanto f\u00edsica como ps\u00edquica: 1) El pensionista que no acierta con la tarjeta: suelen ocupar indefectiblemente el [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":37,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[5],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/922"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/wp-json\/wp\/v2\/users\/37"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=922"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/922\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=922"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=922"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/eljukebox\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=922"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}