Hace unos días, varios y varias representantes y miembros de grupos ecologistas –cuyos nombres no vienen al caso—hicimos, con cierto humor macabro, una “porra” en una comida de despedida de año.
Se trataba de adivinar si: a) el “medio ambiente” desaparecería de la cabecera del hasta ahora MARM (Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino) y se metía en alguna secretaría de Estado; b) se mantenía en la cabecera, pero en otro orden; c) quedaba como hasta ahora. Pocos de los y las presentes apostaron por la última opción.
Hoy hemos sabido que ganó quien apostó por la segunda.
No iba a ser un gobierno del PP, argumentaron, el que eliminara un ministerio que otro gobierno del PP –el presidido por José María Aznar—creó al dividir en dos el hasta entonces Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente (MOPTMA, y dale con los acrónimos retorcidos).
(Recordemos también que fue el gobierno de Aznar el que firmó el Protocolo de Kioto en 1998, a pesar de la actitud negacionista de su presidente, aunque pronto, en 2000, se violaría el máximo de emisiones de gases de efecto invernadero permitido por el protocolo).
Humor macabro aparte, no son buenas noticias.
Miguel Arias Cañete tendrá la cartera del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (¿MAAMA?). Estrenamos nuevo ministro, aunque no tan nuevo, y nueva formulación de cabecera, con el medio ambiente a la cola.
Precisamente en 2000, Arias Cañete fue nombrado en la cartera del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (mientras Jaume Matas Palou era ministro de Medio Ambiente de 2000 a 2003, y María Elvira Rodríguez Herrer lo fue ministra de 2003 a 2004), y permaneció en el cargo hasta su cese tras las elecciones generales de 2004.
Durante su mandato, por ejemplo, le tocó lidiar con la catástrofe del Prestige.
Célebres son sus palabras sobre el accidente del Prestige recogidas por varios medios: “Afortunadamente, la rápida intervención de las autoridades españolas alejando el barco de las costas, hace que no temamos una catástrofe ecológica, como ha sucedido en otras ocasiones, ni prevemos grandes problemas en las aguas españolas ni para los recursos pesqueros”.
Las principales organizaciones ecologistas han puntualizado que en el historial de Arias Cañete pesa más la agricultura, y cierto tipo de agricultura (no por casualidad, la organización agraria protransgénica y proindustria ASAJA se ha congratulado por el nombramiento), y no tiene un historial de lucha por el medio ambiente. Y algunos de los datos que se han dado a conocer sobre su persona tampoco auguran grandes cosas.
No se sabe cómo será la persona encargada de luchar contra el cambio climático en este gobierno. Pero Arias Cañete tiene nada más y nada menos que seis coches y una moto, de acuerdo con su declaración personal de bienes y rentas de 2011 en el Congreso de los Diputados (además de cuatro casas); y más de 325.000 euros en acciones en petroleras. Digamos que el nuevo ministro encargado del ¿MAAMA? no hace ascos a los combustibles fósiles…
Esperemos que el hecho de que el medio ambiente haya sido colocado al final de la cabecera del título del ministerio no sea profético, porque el nuevo ministro tendrá que lidiar con asuntos vitales para la economía y el medio ambiente españoles como la reforma de la Política Agraria Común (conocida como la PAC), entre otros.